miércoles, 4 de noviembre de 2026

REPRESENTACIÓN DEL FUMADOR. - Alberto Pipino

REPRESENTACIÓN DEL FUMADOR.

   Fuma sentado en el cordón de la acera de
Broadway Avenue entre la 149 y 150 west y
dialoga con los átomos del humo de su colilla,
que suelen situarse a su lado; desdoblado, narra
a la sombra azulada cómo esquiva al carnaval
de máscaras sin rostro, que desfila en círculos
por su sentido común, buscando aplausos y olvido.
Desafía a la memoria, recoge sus rodillas y chupa
el pucho, disfruta de la garúa, y tose expulsando
voces de poetas amigos reunidas en sus pulmones.
Un gorrión picotea una cereza, brinca de una baldosa
a la otra, el escampe llega con maullidos perdidos,
el anochecer y la baba que a veces le corre de su risa.
El fumador teclea en el iPad y también la ceniza
al caer en la pantalla pulsa circuitos integrados, así
entretiene su sed de control. Una muchacha
se sienta junto a él y otra los fotografía, en la
ingenuidad de estar vinculando a su amiga
con una escultura de bronce de Arturo Di Modica.
A veces confunde el corazón con un cigarrillo,
le prende fuego y lo fuma mirando el ir y venir.

Alberto Pipino (Buenos Aires, 4 de noviembre de 1942). 

lunes, 2 de noviembre de 2026

SENDA DE SOMUNCURÁ de Jorge Castañeda.


 SENDA DE SOMUNCURÁ

de Jorge Castañeda.

La senda se hace larga
para el triste que va
rumiando sus tristezas
cansado de pensar.
Perdido en la distancia
un punto nada más
a solas con sus penas
dan ganas de llorar.
La senda se adormece
de tanta soledad
picada de los pobre
no sabe de piedad.
Hay cosas en la vida
que son para olvidar
abrojos los recuerdos
malhaya soledad.
La senda ya se pierde
las leguas ya se van
y el hombre solitario
cansado de pensar.
Camino de los pobres
allá en Somuncurá
el hombre y su paisaje
solo sabe aguantar.

domingo, 1 de noviembre de 2026

ODA AL BACHE de JORGE CASTAÑEDA.

 


ODA AL BACHE.

de JORGE CASTAÑEDA.

ODA AL BACHE.

Oh, bache,
Emperador de las rutas,
Pozo profundo,
Montaña invertida,
Círculo hondo,
Con más formas
Que las de Proteo.
Oh, bache,
Cómplice de los talleres
De la RTV,
Que ayudas a los mecánicos,
Que te ríes alborozado
Cuando los incautos
Caen en tu trampa,
Que los viales te tapan
Con greda para que resucites
En dos o tres días.
Yo te condeno por perverso
A vos y a los gobernantes
Que te dejaron crecer como
Hongos.
Y te declaro responsable
Indirecto por los
Accidentes que provocas.
Oh, bache,
Yo no te quiero ver más
En las rutas rionegrinas.
Déjanos viajar en paz,
Yo, poeta por la gracia de Dios
Te lo ordeno.

Jorge Castañeda
Escritor de Valcheta.

PUBLICADA EN MÁS RÍO NEGRO DE VIEDMA.

Monumentos al bache que la bronca y desidia inspiran al poeta rionegrino Jorge Castañeda.

Esto se ha convertido en Poética de la Rutas... entre baches nuestros cráteres en rutas. Y una descarga Poética de Jorge como tenemos todos. 

Yá vendrán tiempos mejores dijo Noé y se subió al arca.

Que son provinciales, que son nacionales, que los impuesto no vuelven, que... pasan los gobiernos y se sigue sufriendo esto.

miércoles, 28 de octubre de 2026

El prisionero de RAFAEL ALBERTI.



Carcelera, toma la llave,
que salga el preso a la calle.
 
Que vean sus ojos los campos
y, tras los campos, los mares,
el sol, la luna y el aire.
 
Que vean a su dulce amiga,
delgada y descolorida,
sin voz, de tanto llamarle.

Que salga el preso a la calle.

martes, 27 de octubre de 2026

Adiós Argentina de Fernán Silva Valdés.-

Tierra generosa,
en mi despedida
te dejo la vida
temblando en mi adiós.
Me voy para siempre
como un emigrante
buscando otras tierras,
buscando otro sol.
Es hondo y es triste
y es cosa que mata
dejar en la planta
marchita la flor.
Pamperos sucios
ajaron mi china,
adiós, Argentina,
te dejo mi amor.

Mi alma
prendida estaba a la de ella
por lazos
que mi cariño puro trenzó,
y el gaucho,
que es varón y es altanero,
de un tirón los reventó.
¿Para qué quiero una flor
que en manos de otro hombre
su perfume ya dejó?

Llevo la guitarra
hembra como ella;
como ella tiene
cintas de color,
y al pasar mis manos
rozando sus curvas
cerraré los ojos
pensando en mi amor.
Adiós, viejo rancho,
que nos cobijaste
cuando por las tardes
a verla iba yo.
Ya nada queda
de tanta alegría.
Adiós Argentina,
vencido me voy.