viernes, 24 de abril de 2026

A ras de sueño de Mario Benedetti.


A ras de sueño.


Señores,
basta una nube
para averiguar la
verdad
Joaquín Pasos


Sólo una temporada provisoria,
tatuaje de incontables tradiciones,
oscuro mausoleo donde empieza
a existir el futuro, a hacerse piedra.

Nada aquí, nada allá. Son las palabras
del mago lejanísimo y borroso.

Sin embargo, la infancia se empecina,
comienza a levantar sus inventarios,
a echar sus amplias redes para luego.
Es una isla limpia y sobre todo
fugaz, es un venero de primicias
que se van lentamente resecando.

Queda atrás como un rápido paisaje
del que persistirán sólo unas nubes,
un biombo, dos juguetes, tres racimos,
o apenas un olor, una ceniza.
Con luces queda atrás, a la intemperie,
yacente y aplazada para nunca,
sola con su aptitud irresistible
y un pudor incorpóreo, agazapado.
Para nunca aplazada, fabulosa
infancia entre sus redes extinguida.

Por algo queda atrás. Esa entrañable
cede paso al fervor, al pasmo, al fruto,
el azar hinca el diente en otra bruma,
somos los moribundos que nacemos
a la carne, a la sangre, al entusiasmo,
nos burlamos del sol, de la penumbra,
manejamos la gloria como un lápiz
y en las vírgenes tapias dibujamos
el amor y su viejo colmo, el odio,
el grito que nos pone la vergüenza
en las manos mucho antes que en la boca.

El celaje se enciende. Somos niebla
bajo el cielo compacto, insolidario,
el asombro hace cuentas y no puede
mantenernos serenos, apacibles,
somos el invasor protagonista
que hace trizas el tiempo, que hace ruido
pueril, que hace palabras, que hace pactos,
somos tan poderosos, tan eternos,
que cerramos el puño y el verano
comienza a sollozar entre los árboles.

Mejor dicho: creemos que solloza.
El verano es un.vaho, por lo tanto
no tiene ojos ni párpados ni lágrimas,
en sus tardes de atmósfera más tenue
es calor, es calor, y en las mañanas
de aire pesado, corporal, viscoso,
es calor, es calor. Con eso basta.

De todos modos cambia a las muchachas,
las ilumina, las ondula, y luego
las respira y suspira como acordes,
las envuelve en amor, las hace carne,
les pinta brazos con venitas tenues
en colores y luz complementarios,
les abre escotes para que alguien vierta
cualquier mirada, ese poderhabiente.

La vida, qué región esplendorosa.
¿Quién escruta la muerte, quién la tienta?
A la horca con él. ¿Quién piensa en esa
imposible quietud cuando es la hora
para cada uno de morder su fruta,
de usar su espejo, de gritar su grito,
de escupir a los cielos, de ir subiendo
de dos en dos todas las escaleras?

La muerte no se apura, sin embargo,
ni se aplaca. Tampoco se impacienta.
Hay tantas muertes como negaciones.
La muerte que desgarra, la que expulsa,
la que embruja, la que arde, la que agota,
la que enluta el amor, la que excrementa,
la que siega, la que usa, la que ablanda,
la muerte de arenal, la de pantano,
la de abismo, la de agua, la de almohada.

Hay tantas muertes como teologías,
pero todas se juntan en la espera.
Esa que acecha es una muerte sola.
Escarnecida, rencorosa, hueca,
su insomnio enloquecido se desploma
sobre todos los sueños, su delirio
se parece bastante a la cordura.
Muerte esbelta y rompiente, qué increíble
sirena para el Mar de los Suicidas.

No canta, pero indica, marca, alude,
exhibe sus voraces argumentos,
sus afiches turísticos, explica
por qué es tan milagrosa su inminencia,
por qué es tan atractivo su desastre,
por qué tan confortable su vacío.

No canta, pero es como si cantara.
Su demagogia negra usa palomas,
telegramas y rezos y suspiros,
sonatas para piano, arpas de herrumbre,
vitrinas del amor momificado,
relojes de lujuria que amontonan
segundos y segundos y otras prórrogas.

No canta, pero es como si cantara,
su espanto vendaval silba en la espiga,
su pregunta repica en el silencio,
su loco desparpajo exuda un réquiem
que es prado y es follaje y es almena.

Hay que volverse sordo y mudo y ciego,
sordo de amor, de amor enmudecido,
ciego de amor. Olfato, gusto y tacto
quedan para alejar la muerte y para
hundirse en la mujer, en esa ola
que es tiempo y lengua y brazos y latido,
esa mujer descanso, mujer césped,
que es llanto y rostro y siembra y apetito,
esa mujer cosecha, mujer signo,
que es paz y aliento y cábala y jadeo.

Hay que amar con horror para salvarse,
amanecer cuando los mansos dientes
muerden, para salvarse, o por lo menos
para creerse a salvo, que es bastante.
Hay que amar sentenciado y sin urgencia,
para salvarse, para guarecerse
de esa muerte que llueve hielo o fuego.

Es el cielo común, el alba escándalo,
el goce atroz, el milagroso caos,
la piel abismo, la granada abierta,
la única unidad uniyugada,
la derrota de todas las cautelas.

Hay que amar con valor, para salvarse.
Sin luna, sin nostalgia, sin pretextos,
Hay que despilfarrar en una noche
—que puede ser mil y una— el universo,
sin augurios, sin planes, sin temblores,
sin convenios, sin votos, con olvido,
desnudos cuerpo y alma, disponibles
para ser otro y otra a ras de sueño.

Bendita noche cóncava, delicia
de encontrar un abrazo a la deriva
y entrar en ese enigma, sin astucia,
y volver por el aire al aire libre,
Hay que amar con amor, para salvarse.

Entonces vienen las contradicciones
o sea la razón. El mundo existe
con manchas, sin arar, y no hay conjuro
ni fe que lo desmienta o modifique.

El manantial se seca, el árbol cae,
la sangre fluye, el odio se hace muro,
¿Es mi hermano el verdugo? Ese asesino
y dios padrastro todopoderoso,
ese señor del vómito, ese artífice
de la hecatombe, ¿puede ser mi hermano?
Surtidor de napalm, profeta imbécil,
¿ése, mi prójimo?, ¿ése, el semejante?
Sindico en todo caso de la muerte,
argumento Y proclama de la ruina,
poder y brazo ejecutor. Estiércol.

Por esta vez no he de mirar mis pasos
sino el contorno triste, calcinado.
Miro a mi sombra que está envejeciendo,
la sombra de los míos que envejecen.

El mundo existe. Con o sin sus manes,
con o sin su señal. Existe. Punto.

El mundo existe con mis ex iguales,
con mis amigos-enemigos, esos
que ya olvidé por qué se traicionaron.

Tiendo mi mano a veces y está sola
y está más sola cuando no la tiendo,
pienso en los compradores emboscados
y tengo duelo y tengo rabia y tengo
un reproche que empieza en mis lealtades,
en mis confianzas sin mayor motivo,
en mi invención del prójimo-mi-aliado.
Ni aun ahora me resigno a creerlo.

No todos son así, no todos ceden.
Tendré que repetírmelo a escondidas
y barajar de nuevo el almanaque.

Mi corazón acobardado sigue
inventando valor, abriendo créditos,
tirando cabos sólo a la siniestra,
aprendiendo a aprender, pobre aleluya,
y quién sabe, quién sabe si entre tanta
mentira incandescente, no queda algo
de verdad a la sombra. Y no es metáfora.

Nada aquí, nada allá. Son las palabras
del mago lejanísimo y borroso.

Pero ¿por qué creerle a pie juntillas?
¿En qué galaxia está el certificado?

Algo aquí, nada allá. ¿Es tan distinto?
Lo propongo debajo de mis párpados
y en mi boca cerrada.
   ¿Es tan distinto?
Ya sé, hay razones nítidas, famosas,
hay cien teorías sobre la derrota,
hay argumentos para suicidarse,

Pero ¿y si hay un resquicio?
   ¿Es tan distinto,
tan necio, tan ridículo, tan torpe,
tener un espacioso sueño propio
donde el hombre se muera pero actúe
como inmortal?

jueves, 23 de abril de 2026

ASÍ SOY. Jorge Castañeda.


 ASÍ SOY.

Otra vez en el camino
Al repecho de mis sombras
Malhaya con mi destino
Y el abrojo de mis cosas.
Suelo andar por mis adentros
Con penas que nadie nombra
Al tranco de mis silencios
Y este tiempo que me sobra.
Aparcero de nostalgias
El mundo poco me asombra
Soy como el cardo que vuela
O la flor que se deshoja.
No tengo ayer ni mañana
El presente no me importa
Forastero de la vida
Que con poco se conforma.
No soy de mucho decir
Otros vientos me transportan
Apuros tampoco tengo
Que disculpen la demora.
Sin rumbo por la picada
Las piedras conversan solas
Tanto soplar y soplar
El viento me dió su forma.
Adiós huellas y senderos
Campos de mi Patagonia
Viajero de distancias
Tengo sus mismas inprontas.
Jorge Castañeda.
Abril de 2026.
Valcheta - Río Negro.
Arroyito Valchetero/ no te canses de correr/ corren y corren tus aguas/ del Gualicho tienen sed.

La yapa.
LA DÉCIMA.
Hace muchos años le pregunto al payador Gabino Sosa: ¿Qué era una décima, cómo se formaba?, y le pidieron que hiciera una como ejemplo.-Hoy quiero compartirla ya que la guardo como un documento. Les invito a leer la décima de marras desde arriba para abajo y luego al revés... Verán el resultado:
Al derecho y al revés
puede decirse lo mismo,
es igual su mecanismo
de la cabeza a los pies.
Aunque los versos son diez
si hacemos un buen trabajo
sin el más mínimo atajo,
siempre a lo mismo se llega
el mismo concepto juega
para arriba y para abajo.
Jorge Castañeda
Valcheta (Río Negro)
Patagonia Argentina.

Miguel de Cervantes.

 


29 de septiembre de 1547 nació el escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, autor de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", considerada como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura.

Miguel de Cervantes nacido en Alcalá de Henares.

El día exacto de su nacimiento es menos seguro, aunque lo normal es que naciera el 29 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta del arcángel San Miguel, dada la tradición de recibir el nombre del santoral del día del nacimiento.

Decía Don Quijote:

“Sábete, Sancho, que todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca...”

… … …

“Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa V. E. este mi deseo y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle, que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede, Miguel de Cervantes.”

En el registro de la parroquia de San Sebastián se afirma que Cervantes murió el día 23 de abril de 1616.

NOVELAS:

La Galatea (1585)

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605)

Novelas ejemplares (1613)

El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615)

Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617).

domingo, 19 de abril de 2026

CARTA DE CREENCIA de OCTAVIO PAZ.


CARTA DE CREENCIA.

    CANTANTA
            1
Entre la noche y el día
hay un territorio indeciso.
No es luz ni sombra:
                                      es tiempo.
Hora, pausa precaria,
página que se obscurece,
página en la que escribo,
despacio, estas palabras.
                                                La tarde
es una brasa que se consume.
El día gira y se deshoja.
Lima los confines de las cosas
un río obscuro.
                            Terco y suave
las arrastra, no sé adónde.
La realidad se aleja.
                                    Yo escribo:
hablo conmigo
                          —hablo contigo.

Quisiera hablarte
como hablan ahora,
casi borrados por las sombras
el arbolito y el aire;
como el agua corriente,
soliloquio sonámbulo;
como el charco callado,
reflector de instantáneos simulacros;
como el fuego:
lenguas de llama, baile de chispas,
cuentos de humo.
                                  Hablarte
con palabras visibles y palpables,
con peso, sabor y olor
como las cosas.
                              Mientras lo digo
las cosas, imperceptiblemente,
se desprenden de sí mismas
y se fugan hacia otras formas,
hacia otros nombres.
                                        Me quedan
estas palabras: con ellas te hablo.

Las palabras son puentes.
También son trampas, jaulas, pozos.
Yo te hablo: tú no me oyes.
No hablo contigo:
                                  hablo con una palabra,
Esa palabra eres tú,
                                        esa palabra
te lleva de ti misma a ti misma.
La hicimos tú, yo, el destino.
La mujer que eres
es la mujer a la que hablo:
estas palabras son tu espejo,
eres tú misma y el eco de tu nombre.
Yo también,
                        al hablarte,
me vuelvo un murmullo,
aire y palabras, un soplo,
un fantasma que nace de estas letras.

Las palabras son puentes:
la sombra de las colinas de Meknès
sobre un campo de girasoles estáticos
es un golfo violeta.
Son las tres de la tarde,
tienes nueve años y te has adormecido
entre los brazos frescos de la rubia mimosa.
Enamorado de la geometría
un gavilán dibuja un círculo.
Tiembla en el horizonte
la mole cobriza de los cerros.
Entre peñascos vertiginosos
los cubos blancos de un poblado.
Una columna de humo sube del llano
y poco a poco se disipa, aire en el aire,
como el canto del muecín
que perfora el silencio, asciende y florece
en otro silencio.
                              Sol inmóvil,
inmenso espacio de alas abiertas;
sobre llanuras de reflejos
la sed levanta alminares transparentes.
Tú no estás dormida ni despierta:
tú flotas en un tiempo sin horas.
Un soplo apenas suscita
remotos países de menta y manantiales.
Déjate llevar por estas palabras
hacia ti misma.
            2
Las palabras son inciertas
y dicen cosas inciertas.
Pero digan esto o aquello,
                                                nos dicen.
Amor es una palabra equívoca,
como todas.
                        No es palabra,
dijo el Fundador:
                                  es visión,
comienzo y corona
de la escala de la contemplación
—y el florentino:
                              es un accidente
—y el otro:
                      no es la virtud
pero nace de aquello que es la perfección
—y los otros:
                          una fiebre, una dolencia,
un combate, un frenesí, un estupor,
una quimera.
                          El deseo lo inventa,
lo avivan ayunos y laceraciones,
los celos lo espolean,
la costumbre lo mata.
                                        Un don,
una condena.
                          Furia, beatitud.
Es un nudo: vida y muerte.
                                                  Una llaga
que es rosa de resurrección.
Es una palabra:
                              al decirla, nos dice.

El amor comienza en el cuerpo
¿dónde termina?
                                Si es fantasma,
encarna en un cuerpo;
                                        si es cuerpo,
al tocarlo se disipa.
                                    Fatal espejo:
la imagen deseada se desvanece,
tú te ahogas en tus propios reflejos.
Festín de espectros.

Aparición:
                    el instante tiene cuerpo y ojos,
me mira.
                  Al fin la vida tiene cara y nombre.
Amar:
              hacer de un alma un cuerpo,
hacer de un cuerpo un alma,
hacer un tú de una presencia.
                                                          Amar:
abrir la puerta prohibida,
                                              pasaje
que nos lleva al otro lado del tiempo.
Instante:
                  reverso de la muerte,
nuestra frágil eternidad.

Amar es perderse en el tiempo,
ser espejo entre espejos.
                                                Es idolatría:
endiosar una criatura
y a lo que es temporal llamar eterno.
Todas las formas de carne
son hijas del tiempo,
                                      simulacros.
El tiempo es el mal,
                                      el instante
es la caída;
                      amar es despeñarse:
caer interminablemente,
                                              nuestra pareja
es nuestro abismo.
                                    El abrazo:
jeroglífico de la destrucción.
Lascivia: máscara de la muerte.

Amar: una variación,
                                        apenas un momento
en la historia de la célula primigenia
y sus divisiones incontables.
                                                      Eje
de la rotación de las generaciones.

Invención, transfiguración:
la muchacha convertida en fuente,
la cabellera en constelación,
en isla la mujer dormida.
                                              La sangre:
música en el ramaje de las venas;
                                                              el tacto:
luz en la noche de los cuerpos.

                                                        Trasgresión
de la fatalidad natural,
                                          bisagra
que enlaza destino y libertad,
                                                      pregunta
grabada en la frente del deseo:
¿accidente o predestinación?

Memoria, cicatriz:
—¿de dónde fuimos arrancados?,
memoria: sed de presencia,
                                                    querencia
de la mitad perdida.
                                      El Uno
es el prisionero de sí mismo,
                                                      es,
solamente es,
                            no tiene memoria,
no tiene cicatriz:
                                amar es dos,
siempre dos,
                        abrazo y pelea,
dos es querer ser uno mismo
y ser el otro, la otra;
                                      dos no reposa,
no está completo nunca,
                                          gira
en torno a su sombra,
                                        busca
lo que perdimos al nacer;
la cicatriz se abre:
                                  fuente de visiones;
dos: arco sobre el vacío,
puente de vértigos;
                                    dos:
Espejo de las mutaciones.
            3
Amor, isla sin horas,
isla rodeada de tiempo,
                                            claridad
sitiada de noche.
                                Caer
es regresar,
                        caer es subir.
Amar es tener ojos en las yemas,
palpar el nudo en que se anudan
quietud y movimiento.
                                          El arte de amar
¿es arte de morir?
                                  Amar
es morir y revivir y remorir:
es la vivacidad.
                            Te quiero
porque yo soy mortal
y tú lo eres.
                        El placer hiere,
la herida florece.
En el jardín de las caricias
corté la flor de sangre
para adornar tu pelo.
La flor se volvió palabra.
La palabra arde en mi memoria.

Amor:
              reconciliación con el Gran todo
y con los otros,
                              los diminutos todos
innumerables.
                            Volver al día del comienzo.
Al día de hoy.

La tarde se ha ido a pique.
Lámparas y reflectores
perforan la noche.
                                  Yo escribo:
hablo contigo:
                            hablo conmigo.
Con palabras de agua, llama, aire y tierra
inventamos el jardín de las miradas.
Miranda y Fernand se miran,
interminablemente, en los ojos
—hasta petrificarse.
                                      Una manera de morir
como las otras.
                              En la altura
las constelaciones escriben siempre
la misma palabra;
                                  nosotros,
aquí abajo, escribimos
nuestros nombres mortales.
                                                    La pareja
es pareja porque no tiene Edén.
Somos los expulsados del Jardín,
estamos condenados a inventarlo
y cultivar sus flores delirantes,
joyas vivas que cortamos
para adornar un cuello.
                                            Estamos condenados
a dejar el Jardín:
                                delante de nosotros
está el mundo.
                                  Coda
Tal vez amar es aprender
a caminar por este mundo.
Aprender a quedarnos quietos
como el tilo y la encina de la fábula.
Aprender a mirar.
Tu mirada es sembradora.
Plantó un árbol.
                              Yo hablo
porque tú meces los follajes.

Octavio Irineo Paz Lozano​  nacido en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1914. Premio Nobel de Literatura en 1990.

A los diecisiete años publica sus primeros poemas en la revista Barandal (1931). Posteriormente dirige las revistas Taller (1939) e Hijo pródigo (1943). En un viaje a España contacta con intelectuales de la república española y con Pablo Neruda, contactos que le influencian fuertemente en su poética.
En 1944, con una beca Guggenheim, pasa un año en Estados Unidos. En 1945 entra en el Servicio Exterior Mexicano y es enviado a París. Durante este periodo se aleja del marxismo al entrar en contacto con los poetas surrealistas y otros intelectuales europeos e hipanoamericanos.
Llegando a la década de 1950 publica cuatro libros fundamentales: Libertad bajo palabra (1949),El laberinto de la soledad (1950), retrato de la sociedad mexicana, ¿Águila o sol? (1951), libro de prosa de influencia surrealista, y El arco y la lira (1956).
Su obra, extensa y variada, se completa con numerosos poemarios y libros ensayísticos, entre los cuales cabe citar Cuadrivio (1965), Ladera este (1968),Toponemas (1969), Discos visuales (1969), El signo y el garabato (1973),Mono gramático (1974), Pasado en claro (1975), Sombras de obras (1983) y La llama doble (1993).

Fallece el  19 de abril de 1998 fue un poeta, ensayista, dramaturgo y diplomático mexicano.

EL PROGRESO de ROBERTO CARLOS.


EL PROGRESO de ROBERTO CARLOS.

Yo quisiera poder aplacar una fiera terrible,

yo quisiera poder transformar tanta cosa imposible,

yo quisiera decir tantas cosas que pudieran hacerme sentir bien conmigo.

Yo quisiera poder abrazar mi mayor enemigo.

 

Yo quisiera no ver tantas nubes oscuras arriba,

navegar sin hallar tantas manchas de aceite en los mares,

y ballenas desapareciendo por falta de escrúpulos comerciales.

Yo quisiera ser civilizado como los animales.

lá lá lá lá

Yo quisiera ser civilizado como los animales.

 

Yo quisiera no ver tanto verde en la tierra muriendo,

ni en las aguas de ríos los peces desapareciendo.

Yo quisiera gritar que ese tal oro negro no es más que un negro veneno.

Ya sabemos que por todo eso vivimos ya menos.

 

Yo no puedo aceptar ciertas cosas que ya no comprendo:

el comercio de armas de guerra, de muertes viviendo.

Yo quisiera hablar de alegría en vez de tristeza mas no soy capaz.

Yo quisiera ser civilizado como los animales.

lára lára lára lára

Yo quisiera ser civilizado como los animales.

lára lára lára lára

Yo quisiera ser civilizado como los animales.

 

Yo no estoy contra el progreso si existiera un buen consenso.

Errores no corrigen otros eso es lo que pienso.

Yo no estoy contra el progreso si existiera un buen consenso.

Errores no corrigen otros eso es lo que pienso.

Por 1976 se escuchaba la canción “El Progreso” (que integró la lista de canciones prohibidas de difusión en la Argentina).

Tiene una letra vigente que expresa su malestar donde el  no respeto a  la vida, la contaminación, el oro negro (petroleo) negro veneno, el comercio de armas y la naturaleza. Donde dice que desea ser civilizado como los animales y la busqueda de un buen consenso.

*** Autores: Buddy McCluskey / Erasmo Carlos / Roberto Carlos.

* Buddy McCluskey, hijo del inolvidable Don Dean. Dean McCluskey, famoso cantante de música popular de la década del 50 de origen estadounidense. Representante de Roberto Carlos para el mercado de habla hispana y del grupo sueco ABBA. Buddy McCluskey era un ejecutivo de la compañía discográfica RCA Victor -encargada de lanzar sus discos en Nuestra América- tuvo la idea de hacer una versión en castellano de “Chiquitita” en castellano. Junto a su esposa Mary, el director se encargaron de la letra.

Hermano del popular Donald Clifton McCluskey, conocido como Donald. Alex McClusckey su otro hermano fue representante de  Luis Miguel. Y de Patricia Dean cantante de éxito en los años ´70.

Alex y Buddy en la década del 60 formaron el famoso conjunto “Los Mac Ke Mac’s”.

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* Erasmo Esteves, conocido como Erasmo Carlos (Río de Janeiro, 5 de junio de 1941 - Río de Janeiro, 22 de noviembre de 2022), fue un cantante y compositor brasileño, asociado estrechamente con su amigo y colaborador Roberto Carlos.

Falleció el 22 de noviembre de 2022 en Río de Janeiro, luego de ser ingresado en un hospital de Barra da Tijuca.

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* Roberto Carlos Braga Moreira (Cachoeiro de Itapemirim, Espírito Santo, 19 de abril de 1941), más conocido como Roberto Carlos, es un cantautor brasilero. Lleva más de 150 millones de discos vendidos en todo el mundo.

Es el menor de los cuatro hijos del matrimonio formado por el relojero Robertino Braga  y la costurera Laura Moreira Braga que vivía en un pueblito situado a unos cuatrocientos kilómetros de Rio de Janeiro.

Fue por muchos años el único cantante de Nuestra América que había ganado el Festival de la Canción de San Remo en Italia interpretando "Canzone per te".



En 1972 estuvo en el prestigioso Mau Mau y grabó en vivo en Larga Duración que se conseguía en cassetes y magazines: LOS MAS GRANDES EXITOS DE ROBERTO CARLOS EN MAU MAU. ¡había que cantar en Mau Mau! 

Entre los cientos de éxitos que posee se encuentran:  "Jesucristo", “La montaña”,  "Namoradinha de um amigo meu", "Eu daria minha vida", "Detalles", "Propuesta", “Amada amante”, “Candilejas”, "La distancia", "El gato que está triste y azul", "Un millón de amigos", "Los botones", "El progreso", "Amigo" ,  “120…150…200 km por hora”,  “Amada amanteE, "Mi querido, mi viejo, mi amigo", "Lady Laura", “Amante a la antigua”, “El show yá terminó”,  “Cama y mesa”, “Ahora yo sé”, "Desayuno", “Que será de ti”, “El día que me quieras” (de Gardel y Le Pera) que por aquellos años se atribuía a Roberto Carlos…,entre otros.

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Roberto Carlos anheló tener un millón de amigos antes de que existieran las redes sociales. Roberto Carlos logró su deseo, a los 78 años (2019), por medio de Instagram.

Quiero llevar este canto amigo / A quien lo pudiera necesitar / Yo quiero tener un millón de amigos / E así más fuerte poder cantar -dice la canción que escribieran Roberto Carlos y Erasmo Carlos- que se escucha mucho en los festejos del "Día del Amigo".

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Otra que me gusta.


AHORA YO SÉ.

Cuanto tiempo de sueño perdido

Cuanto tiempo olvidado

Es mejor ni pensar

Yo creí que entendía de todo

Que sabía de todo

Pero era un error.

 

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo.

 

De consejos que a veces oía

Yo siempre huía

No quería entender

En un mundo de ensueños yo andaba

Y tan sólo pensaba

En nuestro querer.

 

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo.

 

Y ahora mi camino es incierto

Y mi mundo es decierto

Yo no vivo porque

Yo pensé que entendía de todo

Que sabía de todo

Pero no sé de ti.

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo.

 

Pero ahora sé lo que sucedió

Quien sabe menos las cosas

Sabe mucho más que yo.

MOMENTO MUSICAL.