sábado, 30 de mayo de 2026

Romance del prisionero. Anónimo. Siglo XV.

 


Romance del prisionero.

Por el mes era de mayo                              

cuando hace la calor,                    

cuando canta la calandria                           

y responde el ruiseñor,                              

cuando los enamorados              5           

van a servir al amor,                     

sino yo, triste cuitado,                 

que vivo en esta prisión,                            

que ni sé cuándo es de día,                       

ni cuándo las noches son,           10         

sino por una avecilla                     

que me cantaba al albor.                            

Matómela un ballestero                             

¡Dele Dios mal galardón!                            

Cabellos de mi cabeza   15         

lléganme al corvejón,                  

los cabellos de mi barba                             

por manteles tengo yo;                              

las uñas de las mis manos                          

por cuchillo tajador.       20         

Si lo hacía el buen rey,                 

hácelo como señor,                      

si lo hace el carcelero,                  

hácelo como traidor.                    

Mas quien ahora me diese         25         

un pájaro hablador,                      

siquiera fuese calandria,                            

o tordico, o ruiseñor,                   

criado fuese entre damas                          

y avezado a la razón,     30         

que me lleve una embajada                     

a mi esposa Leonor:                     

que me envíe una empanada,                 

no de trucha, ni salmón,                             

sino de una lima sorda  35         

y de un pico tajador:                    

la lima para los hierros                 

y el pico para el torreón.                            

Oídolo había el rey,                       

mandóle quitar la prisión.           40         

 

Autor: Anónimo.

(Siglo XV).

Destellos -Tango- 1924.


Destellos -Tango- 1924.

Música: Francisco Canaro.
Letra: Juan Andrés Caruso.

Para ahogar hondas penas que tengo,
que me matan y que no se van,
yo levanto temblando en mis manos
esta copa de rubio champán.
Los invito conmigo a beber
que bebiendo se habrán de olvidar
los destellos de amores perdidos
que suelen los ojos de llanto nublar.

Yo he sabido otras veces beber
en la fuente de sus labios rojos
y la luz de sus lánguidos ojos
muchas noches de amor me embriagó.
Pero, amigos, ella me olvidó
y en el fino cristal de esta copa
me parece que veo la boca
que mil veces mi boca besó.

En mi alma quedaron destellos
de ese amor que no se irá jamás
pues, por más que lo intento, no puedo
esa luz que me quema apagar.
Si esta noche borracho me ven
a mí mismo me quiero engañar
y es por eso que, amigos, invito:
Bebamos, me quiero aturdir con champán.




jueves, 28 de mayo de 2026

COSAS COSITAS MI AMIGO de Jorge CASTAÑEDA.

 



COSAS COSITAS MI AMIGO.

Cosas cositas mi amigo

Cosas cositas nomás

Cosas que no dan abrigo

Y duelen por demás.

Qué triste la poca tierra

Cuando no queda lugar

Y vivir como sobrando

Sin siquiera molestar.

Cosas cositas mi amigo

De qué vale recordar

Enantes era distinto

Si dan ganas de llorar.

Ya no quedan ovejitas

El campo qué solo que está

Los muchachos que se fueron

No saben de regresar.

Cosas cositas mi amigo

Que a veces suelen pasar

La tierra de los abuelos

Sola se quiere quedar.

En el puesto abandonado

Cómo ha crecido el yuyal

Solo alimañas del monte

Se han sabido aquerenciar.

Cosas cositas mi amigo

Tantos años de aguantar

El campo no vale nada

Pa qué ponerse a pensar.

Aunque se sufra por dentro

De nada sirve el quejar

Los dolores que uno tiene

Han de saberse callar.

Cosas cositas mi amigo

Que pocos entenderán

Las faltas nunca serán mucho

Cuando sobra dignidad.

Andar cuerpeando las penas

En silencio y sin hablar

Vale poco un ovejero

Afuera de su lugar.

Cosas cositas mi amigo

El campo y su realidad

Cuando la suerte no cambia

Es en vano el esperar.

Esperanza pobrecita

Que te vas así nomás

Acordate de los pobres

Porque ya no pueden más.

Jorge Castañeda.

Otoño de 2026.

martes, 26 de mayo de 2026

LA CALUMNIA. Un poema de Rubén Darío.

 


LA CALUMNIA

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también, de ese modo
su fulgor oscurecer.
Pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío, fue un poeta, escritor, periodista y diplomático nicaragüense. Nacimiento: 18 de enero de 1867, Nicaragua. Fallecimiento: 6 de febrero de 1916 (edad 49 años), Nicaragua.

Rubén Darío llegó a la ciudad de su infancia, León, el 7 de enero de 1916 y murió el 6 de febrero luego de una agonía trágica, víctima de una cirrosis hepática producida por el alcoholismo, que además le afectó fuertemente el sistema nervioso. Francisco Tovar Blanco, citando a Edelberto Torres,escribió: Rubén no se esconde de su sombra: «Las cosas que me suceden son consecuencias naturales del alcohol y sus abusos: también de los placeres sin medida. He sido un atormentado, un amargado de las horas. He conocido los alcoholes todos: desde los de la India y los de Europa hasta los americanos, y los rudos y ásperos de Nicaragua, todo dolor, todo veneno, todo muerte. Mi fantasía, a veces en crisis; sufro la epilepsia que produce ese veneno del cual estoy saturado. Me siento entonces agresivo, feroz, con instinto de destruir, de matar. Así me explico los grandes asesinatos cometidos por el licor».

Las honras fúnebres duraron varios días, presididas por el Obispo de León Simeón Pereira y Castellón y el presidente Adolfo Díaz Recinos. Fue sepultado en la Catedral de León el 13 de febrero del mismo año, al pie de la estatua de San Pablo cerca del presbiterio, debajo de un león de concreto, arena y cal hecho por el escultor granadino Jorge Navas Cordonero; dicho leónse asemeja al León de Lucerna, Suiza, hecho por el escultor danés Bertel Thorvaldsen (1770-1844).

Datos de Wikipedia.

lunes, 25 de mayo de 2026

LA VIDA ES SUEÑO - JORNADA I - ESCENA II de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681).

LA VIDA ES SUEÑO - JORNADA I - ESCENA II
 
SEGISMUNDO
¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
 
ROSAURA
¡Qué triste voz escucho!
Con nuevas penas y tormentos lucho.
 
CLARÍN
Yo con nuevos temores.
 
ROSAURA
¡Clarín!
 
CLARÍN
            ¡Señora!
 
ROSAURA
                            Huygamos los rigores
desta encantada torre.
 
CLARÍN
                                            Yo  aún no tengo
ánimo de huir, cuando a eso vengo.
 
ROSAURA
¿No es breve luz aquella
caduca exhalación, pálida estrella,
que en trémulos desmayos,
pulsando ardores y latiendo rayos,
hace más tenebrosa
la obscura habitación con luz dudosa?
Sí, pues a sus reflejos
puedo determinar (aunque de lejos)
una prisión obscura,
que es de un vivo cadáver sepultura,
y porque más me asombre,
en el traje de fiera yace un hombre
de prisiones cargado
y sólo de la luz acompañado.
Pues huir no podemos,
desde aquí sus desdichas escuchemos;
sepamos lo que dice.

    Descúbrese Segismundo con una cadena y la luz, vestido de pieles.
SEGISMUNDO
¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
Apurar, cielos, pretendo,
ya que me tratáis así
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
qué yo no gocé jamás?
Nace el ave, y con las galas
que le dan belleza suma,
apenas es flor de pluma
o ramillete con alas,
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma;
¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?
Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
(gracias al docto pincel),
cuando, atrevida y crüel
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto;
¿y yo, con mejor instinto,
tengo menos libertad?
Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas, bajel de escamas,
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío;
¿y yo, con más albedrío,
tengo menos libertad?
Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad
del campo abierto a su huida;
¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?
En llegando a esta pasión,
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón,
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?
 
ROSAURA
Temor y piedad en mí
sus razones han causado.
 
SEGISMUNDO
¿Quién mis voces ha escuchado?
¿Es Clotaldo?
 
CLARÍN
                        Di que sí.
 
ROSAURA
No es sino un triste (¡ay de mí!),
que en estas bóvedas frías
oyó tus melancolías.
 

          (Ásela)
SEGISMUNDO
Pues la muerte te daré,
porque no sepas que sé
que sabes flaquezas mías.
Sólo porque me has oído,
entre mis membrudos brazos
te tengo de hacer pedazos.
 
CLARÍN
Yo soy sordo, y no he podido
escucharte.
 
ROSAURA
                          Si has nacido
humano, baste el postrarme
a tus pies para librarme.
 
SEGISMUNDO
Tu voz pudo enternecerme,
tu presencia suspenderme,
y tu respeto turbarme.
¿Quién eres? que aunque yo aquí
tan poco del mundo sé,
que cuna y sepulcro fue
esta torre para mí;
y aunque desde que nací
(si esto es nacer) sólo advierto
este rústico desierto
donde miserable vivo,
siendo un esqueleto vivo,
siendo un animado muerto;
 y aunque nunca vi ni hablé
sino a un hombre solamente
que aquí mis desdichas siente,
por quien las noticias sé
de cielo y tierra; y aunqué
aquí, porque más te asombres
y monstruo humano me nombres,
entre asombros y quimeras,
soy un hombre de las fieras
y una fiera de los hombres.
 Y aunque en desdichas tan graves
la política he estudiado,
de los brutos enseñado,
advertido de las aves;
y de los astros süaves
los círculos he medido:
tú sólo, tú, has suspendido
la pasión a mis enojos,
la suspensión a mis ojos,
la admiración al oído.
 Con cada vez que te veo
nueva admiración me das,
y cuando te miro más,
aún más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser,
pues cuando es muerte el beber
beben más, y desta suerte,
viendo que el ver me da muerte
estoy muriendo por ver.
 Pero véate yo y muera,
que no sé, rendido ya,
si el verte muerte me da
el no verte qué me diera.
Fuera más que muerte fiera,
ira, rabia y dolor fuerte;
fuera muerte, desta suerte
su rigor he ponderado,
pues dar vida a un desdichado
es dar a un dichoso muerte.
 
ROSAURA
Con asombro de mirarte,
con admiración de oírte,
ni sé qué pueda decirte,
ni qué pueda preguntarte.
Sólo diré que a esta parte
hoy el cielo me ha guiado
para haberme consolado,
si consuelo puede ser
del que es desdichado, ver
a otro que es más desdichado.
 Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
Quejoso de la fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
piadoso me has respondido,
pues volviendo en mi sentido
hallo que las penas mías
para hacerlas tú alegrías
las hubieras recogido.
Y por si acaso, mis penas
pueden aliviarte en parte,
óyelas atento, y toma
las que de ellas me sobraren.
Yo soy...

Del sitio http://www.poesi.as/
* Pedro Calderón de la Barca (Madrid17 de enero de 1600-ibidem25 de mayo de 1681) fue un escritor español conocido fundamentalmente por ser uno de los más insignes literatos barrocos del Siglo de Oro, en especial por su teatro. Fue Capellán de Honor de S. M. y de Reyes Nuevos en Toledo, Poeta Cómico en quien compitió la invención ingeniosa, con la urbanidad y belleza del Lenguaje (Wikipedia).