viernes, 13 de febrero de 2026

Era un aire suave… de Rubén Darío.

Era un aire suave, de pausados giros;
el hada Harmonía ritmaba sus vuelos;
e iban frases vagas y tenues suspiros
entre los sollozos de los violoncelos.
Sobre la terraza, junto a los ramajes,
diríase un trémolo de liras eolias
cuando acariciaban los sedosos trajes
sobre el tallo erguidas las blancas magnolias.
La marquesa Eulalia risas y desvíos
daba a un tiempo mismo para dos rivales,
el vizconde rubio de los desafíos
y el abate joven de los madrigales.
Cerca, coronado con hojas de viña,
reía en su máscara Término barbudo,
y, como un efebo que fuese una niña,
mostraba una Diana su mármol desnudo.
Y bajo un boscaje del amor palestra,
sobre rico zócalo al modo de Jonia,
con un candelabro prendido en la diestra
volaba el Mercurio de Juan de Bolonia.
La orquesta perlaba sus mágicas notas,
un coro de sones alados se oía;
galantes pavanas, fugaces gavotas
cantaban los dulces violines de Hungría.
Al oír las quejas de sus caballeros
ríe, ríe, ríe la divina Eulalia,
pues son su tesoro las flechas de Eros,
el cinto de Cipria, la rueca de Onfalia.
¡Ay de quien sus mieles y frases recoja!
¡Ay de quien del canto de su amor se fíe!
Con sus ojos lindos y su boca roja,
la divina Eulalia ríe, ríe, ríe.
Tiene azules ojos, es maligna y bella;
cuando mira vierte viva luz extraña:
se asoma a sus húmedas pupilas de estrella
el alma del rubio cristal de Champaña.
Es noche de fiesta, y el baile de trajes
ostenta su gloria de triunfos mundanos.
La divina Eulalia, vestida de encajes,
una flor destroza con sus tersas manos.
El teclado harmónico de su risa fina
a la alegre música de un pájaro iguala,
con los staccati de una bailarina
y las locas fugas de una colegiala.
¡Amoroso pájaro que trinos exhala
bajo el ala a veces ocultando el pico;
que desdenes rudos lanza bajo el ala,
bajo el ala aleve del leve abanico!
Cuando a medianoche sus notas arranque
y en arpegios áureos gima Filomela,
y el ebúrneo cisne, sobre el quieto estanque
como blanca góndola imprima su estela,
la marquesa alegre llegará al boscaje,
boscaje que cubre la amable glorieta,
donde han de estrecharla los brazos de un paje,
que siendo su paje será su poeta.
Al compás de un canto de artista de Italia
que en la brisa errante la orquesta deslíe,
junto a los rivales la divina Eulalia
la divina Eulalia, ríe, ríe, ríe.
¿Fue acaso en el tiempo del rey Luis de Francia,
sol con corte de astros, en campos de azur?
¿Cuando los alcázares llenó de fragancia
la regia y pomposa rosa Pompadour?
¿Fue cuando la bella su falda cogía
con dedos de ninfa, bailando el minué,
y de los compases el ritmo seguía
sobre el tacón rojo, lindo y leve el pie?
¿O cuando pastoras de floridos valles
ornaban con cintas sus albos corderos,
y oían, divinas Tirsis de Versalles,
las declaraciones de sus caballeros?
¿Fue en ese buen tiempo de duques pastores,
de amantes princesas y tiernos galanes,
cuando entre sonrisas y perlas y flores
iban las casacas de los chambelanes?
¿Fue acaso en el Norte o en el Mediodía?
Yo el tiempo y el día y el país ignoro,
pero sé que Eulalia ríe todavía,
¡y es cruel y eterna su risa de oro!

martes, 10 de febrero de 2026

AMOR SE FUE / Macedonio Fernández.

 


AMOR SE FUE.

Amor se fue;

mientras duró a todo hizo placer.

Cuando se fue nada dejó que no doliera.

Macedonio Fernández.

Macedonio Fernández  (1º de junio de 1874 - 10 de febrero de 1952)  fue un poeta, narrador, filósofo y candidato a presidente de la Argentina. Ejerció gran influencia sobre la literatura argentina posterior, especialmente en Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Oliverio Girondo, Héctor Murena, Leopoldo Marechal, Ricardo Piglia, entre otros.

Hacia 1920, Macedonio Fernández se propuso lanzar su candidatura a Presidente de la nación. Dado que “el 95% de los votantes del país no tienen convicción ni compromiso” y que son menos las personas que se proponen ser presidentes que las que pretenden ser kiosqueros o farmacéuticos.

“Durante mucho tiempo, se creyó que Macedonio Fernández era un personaje inventado por Borges -dice a LA NACION la profesora e investigadora Mónica Bueno-. Muchos pensaban que no podía ser aquel Doctor en Leyes y Jurisprudencia recibido en la Universidad de Buenos Aires a finales del siglo XIX que nunca había asistido a los banquetes anuales de egresados, por lo tanto sus compañeros pensaban que habría muerto. Ni personaje de Borges ni fantasma, vivió con intensidad hasta 1952. ¿Quién es Macedonio Fernández? Un hombre que decide vivir en pensiones, para quien escribir es el resultado de pensar y no la antesala de publicar, y que además se aleja, con un gesto a la vez arcaico y utópico, de la profesionalización del escritor, un hombre que puede desembarazarse del éxito o del prestigio propio o ajeno (pensemos en su actitud ante la llegada de Marinetti -declarado fascista- a la Argentina y las anécdotas varias que rozan siempre el humor, el desparpajo y la inteligencia); un hombre escondido detrás de una cortina que juega con su anunciada presencia, la foto con la guitarra y el poncho al hombro, los papelitos desperdigados en las mesas de café, un hombre que apuesta a la epifanía de la inexistencia”. Diario LA NACIÓN, 10/2/2022.

AROMAS (Tango / 1923) de Emilio Fresedo.


AROMAS (Tango / 1923).
En mi pecho anida una pena
que no sé del todo explicar,
sólo siento que corre serena
una vida que pasa y se va.
Como aromas deja el pasado
de otro tiempo que fue mejor,
y ese sueño de niño dorado
vio lo cierto cuando despertó.

Es el recuerdo de ayer
que me invita a pensar,
porque palpito en él:
las aventuras de amor,
el colegio, el placer
que hallaba juguetón.
Y de las flores de casa
aquel perfume embriagador
ya no siente el que pasa
porque fue el tiempo
quien lo llevó.

Cuando tu mente vuelva
a los años que se van,
siempre verá la huella
con antojo de llorar.

¡Cuántas las ilusiones!...
¡Cuantas mi alma vio pasar,
y ellas están entonces
casi borradas porque se van!
Música: Osvaldo Fresedo. Letra: Emilio Fresedo.


Emilio Augusto Oscar Fresedo  nacido en Buenos Aires, el 5 de marzo de 1893. Fue un compositor, letrista y violinista argentino que se dedicó al género del tango. cronista del diario La Razón entre 1918 y 1929; co-editor con el dibujante Lino Palacio. Tuvo una editorial con su nombre, que impulsó la difusión del tango, y en 1929 instaló un importante laboratorio de productos medicinales. Era hermano del renombrado director de orquesta y músico argentino Osvaldo Fresedo.
Carlitos Gardel le grabó siete temas suyos, entre ellos: Aromas, Cielito mío, El once, Pobre chica con música de Osvaldo Fresedo, Del barrio de las latas, Sonsa y Paseo de Julio.
Uno de los tangos más conocidos de Emilio Fresedo es “Vida mía”, estrenado en 1933, por la orquesta de su hermano Osvaldo Fresedo con Roberto Ray, en uno de los bailables Geniol (marca de una aspirina para el dolor de cabeza) que organizaba Radio Belgrano.
“Prácticamente todos los cantores que integraron la orquesta de Fresedo cantaron “Vida mía”, era un tango inevitable en el repertorio de su celebrado director. Los que llegaron a grabarlo fueron tres: Roberto Ray, el primero, en 1933; Oscar Serpa, en 1944; Héctor Pacheco, en 1952. También hizo Fresedo dos grabaciones especiales acompañando a celebrados cantantes extranjeros: Tito Schipa, en 1934, y Pedro Vargas, en 1945. También existe una grabación —tomada en vivo, en 1956, en la boite Rendez Vous— en la que el trompetista Dizzy Gillespie improvisa mientras Fresedo, sin cantor, toca “Vida mía”.”
“Otra anécdota, muy posterior, une a Gardel con “Vida mía”. Ese tango y no “Por una cabeza” había sido elegido para la película Perfume de mujer (dirigida en 1992 por Martin Brest). Cuando los productores solicitaron a SADAIC el permiso para utilizar el tango de Fresedo, consideraron excesivo el cachet fijado por los herederos del compositor. Fue así que optaron por el tango de Gardel, cuyos derechos autorales habían pasado ya al dominio público, cumplidos 50 años de la muerte del cantor y de Le Pera.”(Autor: Oscar Del Priore en “Todo Tango”).

VIDA MÍA.
Siempre igual es el camino
que ilumina y dora el sol...
Si parece que el destino
más lo alarga
para mi dolor.

Y este verde suelo,
donde crece el cardo,
lejos toca el cielo
cerca de mi amor...
Y de cuando en cuando un nido
para que lo envidie yo.

Vida mía, lejos más te quiero.
Vida mía, piensa en mi regreso,
Sé que el oro
no tendrá tus besos
Y es por eso que te quiero más.
Vida mía,
hasta apuro el aliento
acercando el momento
de acariciar felicidad.
Sos mi vida
y quisiera llevarte
a mi lado prendida
y así ahogar mi soledad.

Ya parece que la huella
va perdiendo su color
y saliendo las estrellas
dan al cielo
todo su esplendor.
Y de poco a poco
luces que titilan
dan severo tono
mientras huye el sol.
De esas luces que yo veo
ella una la encendió.

Fallece el  10 de febrero de 1974 en su Ciudad natal.

* Se tomaron datos de los siguientes sitios: El Recodo -Todo Tango - Hermano Tango - Wikipedia - Tangos al Bardo - El Rincón del Tango.




domingo, 8 de febrero de 2026

Milonga para una niña de Alfredo Zitarrosa.

 


BORGES Y ZITARROSA.
Cuenta Álvaro Ojeda, en el prólogo a "Poesía y mito. Alfredo Zitarrosa", de Mónica Salinas (Seix Barral, 2006):
"En 1982, en plena guerra de las Malvinas, Jorge Luis Borges se encontraba en el Uruguay. La BBC inglesa lo entrevistaba para una especie de híbrido entre reportaje y ficción que, por razones obvias, no podía realizar en la Argentina. (...) Terminada una escena y mientras Borges descansaba, comenzó a escucharse 'Milonga para una niña', interpretada por Alfredo. Cuentan que Borges, apartándose de los avatares de toda filmación, del tráfago de voces y tareas, aguzó el oído y sentenció: 'ese es el sonido de la patria'".
Del grupo Alfredo Zitarrosa / Facebook.

Milonga para una niña.

El que ha vivido penando
Por causa de un mal amor
No encuentra nada mejor
Que cantar y e ir pensando
Y si anduvo calculando
Qué culpa pudo tener
Cuando ve que la mujer
No conoce obligaciones
Se consuela con canciones
Y se olvida de querer

Por eso niña te pido
Que no me guardes rencor
Yo no puedo darte amor
Ni vos podés darme olvido
Yo sé que en cualquier descuido
Me iba a volear contra el suelo
Y aunque me ofrezcas consuelo
Yo no puedo aceptar
Puedo enseñarte a volar
Pero no seguirte el vuelo

Yo no te puedo entregar
Un corazón apagado;
Cuando falla el del costado
No hay nada que conversar
Hay una forma de amar
Que es un modo de conciencia
Hay un amor que es paciencia
Y otro que es sólo aromar
¿Cuál amor te puedo dar
Quien amara tu inocencia?

Cuando te vuelva a encontrar
Nos podremos sonreír
Prefiero verte partir
Como te he visto llegar
Cuando vuelvas a pensar
Que una vez te conocí
Y que nomás porque sí
Te compuse una canción
Cantará en tu corazón
Lo poquito que te di.

jueves, 5 de febrero de 2026

A naide le dije nunca / José Larralde.

 

A naide le dije nunca.

Tal vez de dispacio que ando,
ninguno me ha visto andar...
tal vez de dispacio que ando,
ninguno me ha visto andar...
yo ando pa' hacerme de un aire,
en medio del vendaval,
yo ando pa' hacerme de un aire,
en medio del vendaval.
A veces camino solo,
a veces en soledad...
a naides le dije nunca,
como me gusta marchar.
A naides le dije nunca
como me gusta marchar.
Alguna vez,
andaremos caminar por caminar,
con todas las leguas juntas,
sin importar pa' ande van.
El mundo por ser redondo,
rueda y rueda sin parar,
lo diferencia del hombre
que no sabe recular.
Yo anduve por todo el mundo,
en este mismo lugar,
el sol me llevó el aliento
y lo llovió sin mirar,
de ande soplaban los vientos
y de p'ande vino a agarrar.
Un poco... un poco de adentro
mío siempre fue pa' los demás.
Yo anduve por todo el mundo,
en este mismo lugar,
tal vez de andar tan dispacio,
ninguno me ha visto andar.
El mundo tiene su tiempo,
y yo el mío y nada más,
el mundo tiene su tiempo,
y yo el mío y nada más.
Andándolo despacito
no parece que se va...
andándolo despacito
no parece que se va.
A naides le dije nunca...
como me gusta marchar.