RINCÓN BARDA SUREÑA
Poesía, arte, cultura, música. Cuentos y Relatos. Un rincón que nace y crece en la Patagonia Argentina.
jueves, 27 de agosto de 2026
A mis soledades voy / Lope de Vega.
miércoles, 26 de agosto de 2026
AUSENCIAS de ALFONSO REYES.
y en breve trecho me han abandonado,
se deslizan las sombras a mi lado,
escaso alivio a mi melancolía.
Se confunden sus voces con la mía
y me veo suspenso y desvelado
en el empeño de cruzar el vado
que me separa de su compañía.
Cedo a la invitación embriagadora,
y discurro que el tiempo se convierte
y acendra un infinito cada hora.
Y desbordo los límites, de suerte
que mi sentir la inmensidad explora
y me familiarizo con la muerte.
lunes, 24 de agosto de 2026
SONETO DEL VINO de Jorge Luis Borges.
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?
Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
En la noche del júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto
otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.
sábado, 22 de agosto de 2026
ME VOY PARA PAJALTA de Jorge Castañeda.
ME VOY PARA PAJALTA.
Cuando pasa el aguacero
Si algún amigo me lleva
Yo me voy para Pajalta.
Qué bonito es el paraje
Con su gente que trabaja
Y la lluvia que ha dejado
Toda la tierra mojada.
Un arado y un tractor,
Herramientas de labranza
Y el sol que quiere asomar
Rodeado de nubes blancas.
En este valle menor
La vida se asoma y canta,
El aire se vuelve claro
Mientras los pájaros pasan.
Fue tierra de Tehuelches
Porque dejaron su estampa
Y también la bautizaron
En el nombre de Pajalta.
Su gente sabe esperar
Y no pierde la esperanza.
Porque aguantan la sequía
Al mal tiempo mala cara.
Qué bonito está el paraje
Su gente se mano franca,
Habrá que andar el camino
Para llegar a Pajalta.
Jorge Castañeda.
Valcheta, Río Negro, la Argentina.
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Paja Alta es un paraje del Departamento Valcheta, en la
línea sur de la provincia de Río Negro, la Argentina.
El nombre de esta localidad tiene su origen en la paja, una
graminie común en la patagonia, que incluso es utilizada para la construcción
de ranchos.
Está situado al pie de la meseta de Somuncura.
“Con respecto a la toponimia de la voz “Pajalta”, se recogen
varias interpretaciones. El investigador Rodolfo Casamiquela alude a “Pájalt”
como el nombre correcto en tehuelche septentrional, pues Zoilo Moreira, de esta
extracción, informante de Harrington y propio, pronunciaba Pajalta a la
española y preguntado por dicho nombre respondió “rinconada”, de sentido
probablemente explicativo. “Rinconada”, callejón sin salida, es “tahnelau” en
el vocabulario tehuelche septentrional recogido por Claraz. Yo tengo apuntado
yahnagültaküchawütr, de José María Cual, en aparente alusión a un recinto
natural entre las sierras”.
Observa Casamiquela que “ni Harrington ni yo pudimos obtener explicación etimológica para
“Pájalt”, como pronunciaba la mayoría de los informantes, voz grave
perteneciente a la lengua tehuelche septentrional. Pensando en Pajút, “dulce”
en dicha lengua, me pregunto si no se tratará de una planta”.
Ante lo confuso de la voz agrega que “sin embargo, hay otros
caminos posibles, en este caso en lengua tehuelche meridional. Por un lado,
pajar, “mara, liebre patagónica”, por el otro paj “jarilla”. A pesar que esta
planta se denomina muya en tehuelche septentrional, según los informantes de
Harrington y propios, no es descartable
la existencia de una voz emparentada con la tehuelche meridional en esa lengua
(tal vez aplicada a una especie determinada de “Larrea”.”
Texto de “El paraje rionegrino Paja Alta: “Un puñado de
casas dispersas en medio de un paisaje agreste” publicado en Más Río Negro –
2019.
Desconocía la existencia de este Paraje Paja Alta -perdonen mi ignoracia- de nuestra línea sur rionegrina, Patagonia. Gracias a Jorge Castañeda poblador de Valcheta en sus versos se la conoce.
jueves, 20 de agosto de 2026
SONETO DEL AMOR UNITIVO y otros sonetos. Francisco Luis Bernárdez.
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SONETO DEL AMOR UNITIVO y otros sonetos.
Soneto del amor unitivo
Tan unidas están nuestras cabezas
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,
que nuestros argumentos y razones
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y proporciones.
En el tablero de la vida vemos
empeñados a dos que conocemos,
a pesar de que no diferenciamos,
en un juego amoroso que sabemos
sin ganador, porque los dos perdemos,
sin perdedor, porque los dos ganamos.
Soneto a la doncella lejana
Inaccesible al viento que suspira
por apagar la luz de su cabello,
inaccesible al pálido destello
de la estrella lejana que la mira.
Inaccesible al agua que delira
por llegar a la orilla de su cuello,
inaccesible al sol y a todo aquello
que alrededor de su persona gira,
la doncella en su mundo de diamante
inclina la cabeza lentamente
para escuchar en el remoto mundo:
el eco de un latido muy distante,
la resonancia de una voz ausente
y el sonido de un paso vagabundo.
Soneto lejano
Bello sería el río de mi canto,
que arrastra por el mundo su corriente,
si dicho canto no naciera en cuanto
el río se separa de la fuente.
Bello sería el silencioso llanto
de la estrella en la noche de mi frente
si dicha estrella no distara tanto
de quien le da la luz resplandeciente.
Bello sería el árbol de mi vida
si la raíz de amor lo sostuviera
sin estar alejada y escondida.
Bello sería el viento que me nombra
si la voz que me llama no estuviera
perdida en la distancia y en la sombra.
Soneto interior
Aquí donde la tierra es menos tierra,
donde el agua es el agua del olvido,
donde el aire es un aire sin sonido
y donde el fuego ya no mueve guerra;
Aquí donde la tierra se destierra,
donde el agua carece de sentido,
donde el aire prefiere estar dormido
y donde el fuego su pasión encierra;
el hombre de mirada pensativa
substituye las cosas de su casa;
la tierra, con su carne fugitiva,
el aire, con el aire de su aliento,
el agua, con su propio sentimiento,
el fuego, con el fuego que lo abrasa.
Soneto al Niño Dios
Te llamé con la voz del sentimiento
antes de la primera desventura,
te busqué con la luz, aún obscura,
que despuntaba en el entendimiento.
Pero siempre, Señor, sin fundamento.
Pero nunca, Señor, con fe segura,
porque la luz aquella no era pura
y aquella voz se la llevaba el viento.
Fue necesario que muriera el día,
que viniera la noche, que callara
la voz y que cesara la alegría,
para que yo te descubriera, para
que la desolación del alma mía
en el llanto del Niño te encontrara.
Francisco Luis Bernárdez nació en Buenos Aires, en 1900, y murió en la misma ciudad, en 1978. Hijo de padres españoles, viajó a los veinte años, a la patria de sus ancestros. Allí ejerció el periodismo en Vigo, como redactor de "Pueblo gallego", donde se relacionó con figuras como Valle Inclán, los hermanos Machado y Juan Ramón Jiménez. Retornó a su país natal, donde desempeñó actividades literarias en la Revista "Martín Fierro", e integró, desde 1928, el grupo de la revista "Criterio". En 1925, vio la luz su obra "Alcántara", año en que lo galardonan con el tercer premio del concurso literario de la Municipalidad de Buenos Aires. En esta época funda la revista "Libra", en colaboración con Leopoldo Marechal, de quien era íntimo amigo.Integró, junto a notables figuras, como Jorge Luis Borges, Ricardo Güiraldes y Conrado Nalé Roxlo, entre otros, el grupo "Florida", perteneciente a la corriente del ultraísmo; estética de la que pposteriormente se aleja. Una larga enfermedad le obliga a guardar reposo a partir de 1930, y recién en 1935, se conoce otro de sus poemas: "El Buque", de carácter intimista. A partir de entonces, su obra es sumamente prolífica, destacándose: "Cielo sin tierra" (1937), "La ciudad sin Laura" (inspirado en su esposa, y escrito en 1938); "Poemas elementales" (1942), "Poemas de carne y hueso" (1943) -por estos dos últimos libros se le concede el Premio Nacional de liteeratura.-, "El Ruiseñor" (1945), "Las estrellas" (1947), "El ángel de la guarda" (1949), "Poemas Nacionales" (1949), "La flor" (1951), "El arca" (1954) y "Poemas de cada día" (1963) y La copa de agua (1963). Bernárdez es uno de los muy escasos poetas argentinos que asumió el catolicismo en su creación.
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