Mostrando entradas con la etiqueta Roxana Ticac.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Roxana Ticac.. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de noviembre de 2016

"ORACIÓN A NGUENECHÉN" DE IRENE ROXANA TICAC.

"Oración a Nguenechén".

¿Por qué duermes Nguenechen?
¿No oyes el clamar a tu pueblo?
¿No ves que se lo disgrega?
¿No sabes que sufre y sueña?
Sueña, sí, con otros tiempos,
de praderas y mesetas,
de sentidos camarucos,
de ser dueño de la tierra.
Nguenechén, tú estás dormido
¡Despierta! ¡Salva a tu pueblo!
¡Oriéntalo! hazlo crecer,
multiplicar sus cosechas.
Que su lengua no se pierda,
que sea caricia nueva,
que mil gargantas la canten
para que mi Patagonia
sean leyendas olvidadas
las injusticias y los rencores
los despojos y matannzas.
Para que surja segura
de ser tierra prometida,
de ser una raza nueva
florecida desde el indio
y con retoños de gringos,
como un fruto apetecido.
Nguenechén, despierta ya.
No dejes perder tu raza.
Cada día que tú olvidas
un mapuche sueña y danza
camarucos extranjeros.
Ya ni recuerdan tu cara,
van perdiendo la esperanza...
Nguenechén, por favor,
¡no te olvides de tu raza!

Autora: Roxana Ticac.
Irene Roxana Ticac: joven escritora, 1° premio de la 5° fiesta de la poesía juvenil en 1984, organizado por la fundación Givré, por su poesía: "Canción de Cuna para un niño Americano" (cabe acotar que la autora contaba en esa fecha apenas 14 años).

Publicado en periódico "EL CIUDADANO" de Villa Regina, Director: Franco González, el 11 de junio de 1992, página 13, "Nuestra gente y las letras".

sábado, 12 de octubre de 2013

A ORILLAS DEL RÍO NEGRO - POEMA DE ROXANA TICAC (Villa Regina).


A ORILLAS DEL RÍO NEGRO.

Camino... sobre hojas secas que crujen
contra la tierra húmeda con una algarabía de
sonidos propia y delicada.
Veo los árboles que compiten por poseer el
mejor color y así muestran un degradé de
color verde y amarillo pincelado en rojo.
Con el viento son un soplo de luz en
movimiento o un incendio solar desde la Tierra.
Observo y presiento el cosquilleo de la caravana de
pequeñas hormigas que recorren,
como un hilo de vida.
Hay olor a tierra mojada
Corro hacia un tronco caído a quien la
vida abandonó, lo sacudo y una nubecilla de
polvo me demuestra que estoy equivocada;
está todo lleno de vida.
Me invade el terroso olor de los hongos y
me acaricia la suave estructura de los musgos.
Oigo el correr de las aguas bajo el puente
gris ¿Qué murmullos me cuentan que no
comprendo? ¿o sólo se los dicen a los patos y
gallaretas que responden prontamente?
Contemplo las horas claras y pienso: ¡más
florecen los recuerdos entrelazados con la 
luz! Aquí es más hermoso pensar.
Acaricio las suavidad de la fosforosa y huyo
de la ortiga. Brisa.
Brisa que golpea en la cara, fríamente. No
le importa de mis pasos que luego de su
marcha no quedarán, ni le importa del polvo
que arroja a mis ojos ¿a dónde va tan diferentes?
Me deja al pasar el sabor picante de los
pinos y el dulzor de la gramilla.
Los rayos del sol como tibias y tímidas
caricias rozan la laguna y cambian en color la
negrura de su oleaje. Todo parece quieto,
pero todo vive. Me alejo. Más silencio.

Poema de la Escritora Patagónica Roxana Ticac que fuera publicado en el periódico "El Ciudadano" de Villa Regina el 7 de noviembre de 1998 - Edición "Los 74° jóvenes años de Villa Regina", página 43 "NUESTRA GENTE Y LAS LETRAS".

Imagen: internet.