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lunes, 29 de junio de 2026

Dentro de poco moriré. Blas de Otero.

El zafarrancho de mi vida
toca a su fin. El alma está partida,
y el cuerpo a punto de partir. Lo sé.
Amé la vida, sin embargo.
Bien sabes tú que la amé mucho.
Aunque me expulsen de la vida, lucho
aún. Ancho el amor y el dolor largo.
Veo los ríos, me conmueven.
Contemplo un árbol, quedo absorto.
El mar inmenso me parece corto
de luces frente a muertos que se mueven.
He caminado junto al hombre.
Participé sus arduas luchas.
Muchos han sido los fracasos; muchas
más las conquistas que no tienen nombre.
Dentro de poco moriré.
Aquí está todo mi equipaje.
Cuatro libros, dos lápices, un traje
y un ayer hecho polvo que aventé.
Esto fue todo. No me quejo.
Sé que he vivido intensamente.
(Demasiado intensamente.) Enfrente
está el futuro: es todo lo que os dejo.

Blas de Otero Muñoz (Bilbao, 15 de marzo de 1916 - Majadahonda, 29 de junio de 1979).

miércoles, 9 de marzo de 2022

CUERPO DE MUJER; RÍO DE ORO de BLAS DE OTERO.

CUERPO DE MUJER; RÍO DE ORO
de BLAS DE OTERO.

CUERPO DE MUJER; RÍO DE ORO.
... Tántalo en fugitiva fuente de oro.
F. DE QUEVEDO
Cuerpo de la mujer, río de oro 
donde, hundidos los brazos, recibimos 
un relámpago azul, unos racimos 
de luz rasgada en un frondor de oro.

Cuerpo de la mujer o mar de oro 
donde, amando las manos, no sabemos, 
si los senos son olas, si son remos 
los brazos, si son alas solas de oro...

Cuerpo de la mujer, fuente de llanto 
donde, después de tanta luz, de tanto 
tacto sutil, de Tántalo es la pena.

Suena la soledad de Dios. Sentimos 
la soledad de dos. Y una cadena 
que no suena, ancla en Dios almas y limos.

domingo, 15 de marzo de 2020

PIDO LA PAZ Y LA PALABRA de BLAS OTERO.

Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.

                                  Pido
la paz y la palabra.

* Blas de Otero Muñoz (Bilbao, 15 de marzo de 1916 – Majadahonda, Madrid, 29 de junio de 1979) fue uno de los principales representantes de la poesía social y la poesía intimista de los años cincuenta en España.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Fidelidad - Blas de Otero.-


Creo en el hombre. He visto 

espaldas astilladas a trallazos, 
almas cegadas avanzando a brincos 
(españas a caballo 
del dolor y del hambre). Y he creído. 
Creo en la paz. He visto 
altas estrellas, llameantes ámbitos 
amanecientes, incendiando ríos 
hondos, caudal humano 
hacia otra luz: he visto y he creído. 
Creo en ti, patria. Digo 
lo que he visto: relámpagos 
de rabia, amor en frío, y un cuchillo 
chillando, haciéndose pedazos 
de pan: aunque hoy hay solo sombra, he visto 
y he creído.

viernes, 21 de abril de 2017

Habrá poesía de Blas de Otero.

Mientras la Argentinita canta con voz de calandria acompañada
     al piano por Federico,
y caminan poco a poco las estrellas llevándose la mano al pelo al
     pasar por sobre el pozo.
Mientras Elisa tome un helado y yo sienta frío en la espalda
y continúe trayendo y llevando maletas, jabas, cestos, escapula-
     rios
y demás chirimías.
Mientras escribo a mi madre una de mis últimas cartas, ignoro si
     por la proximidad de mi muerte o el tiempo que le reste de
     vida.
Mientras Fernanda no se serene y vista de hermosura y luz del
     Caribe
y tú me esperes vestida de blanco con una cinta me atrevo a decir
     que malva,
mientras haya en el mundo primavera,
habrá caminos, y barricadas, y grandes nubes luminosas, y aquí
termino.

jueves, 20 de abril de 2017

Digo vivir de Blas Otero.


 Digo vivir 
de Blas Otero.

Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.
Porque escribir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso,
airadamente morir, citar desde el estribo.
Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.
Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

martes, 18 de abril de 2017

A la inmensa mayoría - Blas Otero.

A la inmensa mayoría. 
Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.
Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad.  Bilbao, a once
de abril, cincuenta y tantos.