Esta creación suya desde hace años pasó a ser de la gente
"que se la apropió" pues prendió como pastito seco.
“y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor”. Decía Manuel Machado.
El 23 de enero de 1949, se registra la zamba «Luna Tucumana»
con el subtítulo «Yo le canto a la luna», con música y letra de Atahualpa
Yupanqui. Esto es lo que figura en SADAIC. Sin embargo, Héctor Roberto Chavero,
hijo de don Atahualpa, sostiene que en esta zamba, también tiene parte como
autora su madre Antonietta Paule Pepin-Fitzpatrick, quien firmaba con el
seudónimo “Pablo del Cerro”.
"Comencé a hacer mis viajes a caballo entre Tucumán y
Tafí del Valle. Para hacer esa travesía de treinta horas cuesta arriba, cuesta
abajo, tres cerros, algunas quebradas y un largo faldeo en el Valle de las
Carreras para entrar a Tafí, yo tenía una mula en Acheral. Una deliciosa aldea
que conocí, amé y jamás olvido... ¡Acheral de Tucumán! Ahí tenía mi mula y de
ahí salí ocho o diez veces durante ocho o diez años seguidos. Jamás fui en
automóvil a Tafí del Valle, siempre al montao, desde Acheral a Tafí del Valle.
Eso con el tiempo me trajo esta facultad y este montón de recuerdos y de ideas.
Y las ganas de decirle mi amor y mi cariño y mi recuerdo permanente a Tucumán,
a Acheral y sobre todo a la luna tucumana. Porque yo salía a las cinco de la
mañana, a las cuatro de la mañana, ensillaba mi caballo, mi mula, y salía. Y
recién me amanecía en el faldeo, a mitad del camino... ¡recién me amanecía! Vale
decir que la luna me acompañó siempre, por eso digo en los versos 'Yo no le
canto a la luna, porque alumbra y nada más, le canto porque ella sabe de mi
largo caminar” -decía Atahualpa Yupanqui-.
Junto a Don Atahualpa Yupanqui, compuso temas como Indiecito
dormido, El alazán, El arriero, Guitarra dímelo tú, Luna Tucumana (primera
pieza de la dupla compositiva), Chacarera de las piedras, Melodía del adiós-Danza
rústica y muchas más.
Unas 65 composiciones figuran a nombre de “Antonieta Paula Pepin”
en la página de SADAIC, de las cuales 37 fueron escritas por la pareja.
Aún así, eso quedó como un detalle oculto detrás de los
prejuicios de la época, que la obligaron a firmar ante la audiencia como “Pablo
del Cerro”.
El 30 de marzo de 2004 el Gobierno de Tucumán sanciona la ley
7375, adoptando como Himno Cultural de la Provincia de Tucumán, a la obra
musical la zamba “Luna tucumana”.
LUNA TUCUMANA
de ATAHUALPA YUPANQUI / PABLO DEL CERRO.
Yo no le canto a la luna porque alumbra y nada más; le canto porque ella sabe de mi largo caminar ¡Ay, lunita tucumana, tamborcito calchaquí; compañera de los gauchos, en las sendas de Tafí!
Perdido en las cerrazones, ¿quién sabe, viditay, por dónde andaré? Mas cuando salga la luna, cantaré, cantaré a mi Tucumán querido; cantaré, cantaré, cantaré.
Con esperanza o con pena, en los campos de Acheral, yo he visto a la luna buena besando el cañaveral. En algo nos parecemos, luna de la soledad: yo voy andando y cantando, que es mi modo de alumbrar.
'Yo no le canto a la luna, porque alumbra y nada más, le
canto porque ella sabe de mi largo caminar”.
Atahualpa Yupanquicon su sabiduría criticaba a los poetas "alunados", como los
llamaba, con esos versos terribles: "de tanto mirar la luna/ ya nada sabes
mirar; eres como un pobre ciego/ que no sabe a dónde va" en "El
Poeta" porque Don Ata pensaba lo que manifiesta en la zamba "Luna
Tucumana": "yo no le canto a la luna/ porque alumbra y nada más; le
canto porque ella sabe/de mi largo caminar".
Esta creación suya desde hace
años pasó a ser de la gente "que se la apropió" pues prendió como
pastito seco.
Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.
Manuel Machado - Coplas Andaluces.
El 23 de enero de 1949, se registra la zamba «Luna Tucumana»
con el subtítulo «Yo le canto a la luna», con música y letra de Atahualpa
Yupanqui. Esto es lo que figura en SADAIC. Sin embargo, Héctor Roberto Chavero,
hijo de don Atahualpa, sostiene que en esta zamba, también tiene parte como
autora su madre Antonietta Paule Pepin-Fitzpatrick, quien firmaba con el
seudónimo “Pablo del Cerro”.
"Con el tiempo me trajo esta facultad y este montón de
recuerdos, de ideas y las ganas de decirle mi amor, mi cariño y mi recuerdo
permanente a Tucumán, a Acheral y sobre todo a la luna tucumana" -decía Atahualpa Yupanqui-.
La zamba Luna Tucumana de Atahualpa Yupanqui fue declarada
Himno Cultural de la Provincia, por Ley N° 7375.
El 30 de marzo de 2004 el gobierno tucumano decidió adoptar
esta zamba del año 1949 como himno provincial. Su ejecución y canto ha sido
incorporado al protocolo para todos los actos oficiales o escolares.
... ... ...
DON ATAHUALPA YUPANQUI. Héctor Roberto Chavero, verdadero nombre de Yupanqui, nació
el 31 de enero de 1908 en el partido bonaerense de Pergamino, en las pampas,
provincia de Buenos Aires. Nace en J. de la Peña, paraje Campo de la Cruz fue
un hombre de muchos oficios, de esos que se hacen a sí mismos, con sabiduría.
Su madre, Higinia, era de origen vasco; su padre, José
Demetrio Chavero, un humilde funcionario de ferrocarril criollo, que le
bastaron para afirmar al historiar sus orígenes:
“Me galopan trescientos años de América, desde que don Diego
Abad Chavero llegó para abatir quebrachos y algarrobos, a hacer puentes y
columnas para iglesias y capillas”.
Mi agüelo fue carretero,
mi tata fue domador;
nunca se buscó dotor
pues se curaban con yuyos,
o escuchando los murmullos
de un estilo de mi flor.
El destino familiar lo llevó de niño a vivir en Tucumán, en
el noroeste argentino que permite ponerse en contacto con la cultura
hispanoamericana que marcaría a fuego el ser cantor de las artes olvidadas.
En sus últimosaños
opinaba: “Argentina siempre quiso ser universal… Así como un francés es
analfabeto del mundo y erudito en Francia, nosotros somos eruditos en cosas del
mundo y analfabetos en las del país” y agregaba con sabiduría “en China hay
chinos que piensan y hablan en chino. Los húngaros son húngaros y los
franceses, franceses. De esa unidad parten hacia la cultura, hacia el prisma
¿qué pasa con nuestra condición? ¿Cuándo aprenderemos a ser nacionalmente
argentinos?
Falleció en Nimes (Francia) el 23 de mayo de 1992. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado (provincia de Córdoba) bajo un roble europeo.
Y aunque me quiten la vida
O engrillen mi libertá
Y aunque chamusquen quizá
Mi guitarra en los fogones,
Han de vivir mis canciones
En un alma de los demás.
No me nuembren qu es pecao
Y no comenten mis trinos,
Yo me voy con mi destino
P al lao donde el sol se pierde;
Tal vez alguno se acuerde
Que aquí cantó un argentino.
* Versos de "Coplas del payador perseguido" de
Atahualpa Yupanqui.
... ... ...
Nenette, la compositora “Pablo del Cerro”.
PABLO DEL CERRO. La esposa de Atahualpa Yupanqui, Antonietta
Pepin Fitzpatrick (9 de abril de 1908 - 14 de noviembre de 1990), también conocida
como Nenette (diminutivo de Antonietta), firmaba sus composiciones, incluyendo
aquellas en colaboración con Yupanqui, bajo el seudónimo "Pablo del
Cerro". Eligió ese seudónimo por su nombre (Paule) y por su lugar amado,
Cerro Colorado (en la provincia de Córdoba.
Junto a Don Atahualpa Yupanqui, compuso temas como Indiecito
dormido, El alazán, El arriero, Guitarra dímelo tú, Luna Tucumana (primera
pieza de la dupla compositiva), Chacarera de las piedras, Melodía del
adiós-Danza rústica y muchas más.
65 composiciones figuran a nombre de“Antonieta Paula Pepin”
en la página de SADAIC, de las cuales 37 fueron escritas por la pareja.
Aún así, eso quedó como un detalle oculto detrás de los
prejuicios de la época, que la obligaron a firmar ante la audiencia como “Pablo
del Cerro”.
El seudónimo Pablo del Cerro”, cuenta su hijo Roberto en la
web de Fundación Yupanqui, “lo tomó primero porque en los tiempos en que ella y
mi padre se unieron, mi padre estaba casado pero no divorciado de su primer
matrimonio. Y no estaba bien visto el aspecto de la concubina, no estaba bien
visto además el hecho de que Yupanqui, que ya era Yupanqui, firmara ahora con
una francesa. Todos esos prejuicios que solían haber. Por eso mi madre firmaba
como Pablo del Cerro. Además, fue por el Cerro Colorado, que fue el lugar que
nos albergó en tiempos duros y allí construimos ese rincón donde está el museo
actualmente”.
Generalmente, él escribía una letra y ella la musicalizaba.
Y así como mi madre opinaba sobre las letras, mi padre opinaba sobre algunos
giros armónicos en las melodías, cosa de siempre conservar una buena
literatura, si se quiere, en los textos, y una buena expresión musical, bien
criolla. Así trabajaban ellos.”
Se comunicaban mostrándose las partes: ella al piano, él a
la guitarra. “Mi padre tocaba un poco de piano; las partituras las escribía mi
madre, pero sólo al momento de registrarlas, porque a veces es difícil
transcribir todos los matices guitarrísticos.” En sus momentos juntos, Nenette
y Yupanqui escuchaban a figuras musicales de ambos hemisferios: tanto Edvard
Grieg y Sergei Rachmaninoff como los Hermanos Ábalos o Julio Argentino Jerez.
Recién se casaron por civil e iglesia en 1979, al enviudar Yupanqui de su
primera esposa. Todavía no existía la ley de divorcio.
"Mi padre tocaba un poco de piano; las partituras las
escribía mi madre, pero sólo al momento de registrarlas, porque a veces es
difícil transcribir todos los matices guitarrísticos.” Roberto Chavero, hijo.
Si bien en una carta de 1971, Yupanqui le anuncia a Nenette
que ese sería su último año en Europa, lo cierto fue que resultó su modus
operandi por el resto de su vida. "Acá, en Cosquín, por ejemplo –cuenta
Kolla– que podía cobrar un tercio del cachet de las figuras más
populares." El cansancio se iba acumulando en ambos cuerpos, y las
distancias se sentían más cada vez más."
De lo publicado en Diario Clarín. Viva, 29/11/2021.
Los prejuicios de la época la obligaron a firmar ante la
audiencia como "Pablo del Cerro".
Su nombre era Antonietta Paule Pepin Fitzpatrick, era
francesa y pianista clásica nacida en en la isla de Saint Pierre et Miquelon (San
Pedro y Miquelón) un archipiélago situado en América del Norte, frente a las
costas canadienses de Terranova. Desde 1985 es una colectividad territorial
francesa con un estatuto particular. Por ser una colonia del imperio francés,
Nenette tuvo toda la vida la ciudadanía francesa.
Vivió en la Argentina nuestra. Se estableció en aquella Argentina
próspera y de futuro junto a su padre, en 1928, en la localidad de Villa
Ballester, Buenos Aires.
En 1942 llegó a San Miguel de Tucumán luego de uno de sus
conciertos con la Orquesta Sinfónica Nacional, fue llevada por los
organizadores a escuchar música folklórica del norte argentino.
Así conoció al cantautor argentino Atahualpa Yupanqui
(Héctor Roberto Chavero, 1908-1992), hijo de un santiagueño y una vasca tuvo su
único hijo, Roberto” Koya” Chavero.
El 29 de Diciembre de 1945, se registra la “Zamba Del Grillo”, con letra y música de Héctor Roberto Chavero (Atahualpa Yupanqui). La inspiración en la naturaleza para contar las cosas que se esconden en el alma, son los recursos que utiliza Don Ata para legarnos en este hermoso tema folklorico. Un insignificante insecto, como un pobre grillo, es el protagonista de esta zamba. Pero, ¿acaso el hombre, dentro de la magnitud del paisaje, no es tan insignificante como un grillo? Pocas imágenes hay tan bellas como la de ese caminante que va del cerro a los llanos "envuelto en sus penas" y andando "con sombra en el alma". El tema fue grabado por el propio autor en 1947 para el sello Emi Odeón.
Zamba Del Grillo.
A los cerros tucumanos
me llevaron los caminos
y me trajeron de vuelta
sentires que nunca
se harán olvido.
Un grillo feliz llenaba
su canto de azul y Enero
y al regresar a los llanos,
yo le iba diciendo
mi adiós al cerro.
Como ese grillo del campo,
que solitario cantaba;
así, perdido en la noche,
también era un grillo,
viday, mi zamba.
Así, perdido en la noche,
se va mi zamba, palomitay.
A los cerros tucumanos
he vuelto en un triste invierno
Tan sólo el monte y el río,
envuelto en mis penas,
pasar me vieron.
La luna alumbraba el canto
del grillo junto al camino
y yo, con sombra en el alma,
pensaba en la ausencia
del bien perdido.
VOCABULARIO
viday: (quechua) vida mía
palomitay: (quechua) palomita mía.
Fuente: Efemérides Folklóricas de Juan Oscar Wayar.
27 de diciembre 1943 - NACE EL CANTAUTOR JOAN MANUEL SERRAT.
Nace en la Ciudad de Barcelona (Cataluña, España).
LLEGAR A VIEJO.
Si se llevasen el miedo
y nos dejasen lo bailado
para enfrentar el presente.
Si se llegase entrenado
y con ánimos suficientes.
Y después de darlo todo
-en justa correspondencia-
todo estuviese pagado
y el carné de jubilado
abriese todas las puertas.
Quizás llegar a viejo
sería más llevadero,
más confortable,
más duradero.
Si el ayer no se olvidase tan aprisa.
Si tuviesen más cuidado en dónde pisan.
Si se viviese entre amigos
que al menos de vez en cuando
pasasen una pelota.
Si el cansancio y la derrota
no supiesen tan amargo.
Si fuesen poniendo luces
en el camino, a medida
que el corazón se acobarda.
y los ángeles de la guarda
diesen señales de vida.
Quizás llegar a viejo.
“Siempre me ha parecido estúpido y criminal quemar los libros, destruir los archivos, pisotear el conocimiento y menospreciar la experiencia. Y esto es lo que hace la sociedad con los viejos”, asegura Joan Manuel Serrat.
Viene del Poble Sec ese atorrante
universal, charnego y trashumante,
que saca, cuando menos te lo esperas,
palomas de la paz de su chistera.
*** Fragmento de MI PRIMO EL NANO de Joaquín Sabina.
"Cómo lograste mentirme tan bien, que hasta puedo creer que hoy va a ser un gran día" te dice el argentino Ignacio Copani desde "Maldito Serrat".
Serrat conocido como EL NANO SERRAT en su barrio le decían: el Noi del Poble Sec (el chico del Poble Sec). En su casa le llamaban Juanito "Mi santa madre Me lo decía ¡Cuídate mucho, Juanito! De las malas compañías“ (y todavía hoy lo siguen llamando seres queridos más cercanos).
Le decían el Tordo, porque devoraba las aceitunas (quizá por eso Clemente (creación de Caloi) lo admiraba yá que comía aceitunas).
El locutor de radio Salvador Escamilla, fue quien comenzó a llamarle Nano, que en catalán significa chaval o chico, y este sobrenombre se hizo especialmente popular en Nuestra América.
Salvador Escamilla a partir del año 1964, desde su programa Radioscope de Radio Barcelona se convirtió en el promotor de la Nova Cançó, dando su primera oportunidad al cantautor Joan Manuel Serrat. Se hizo muy popular en Cataluña por comenzarlo cada día con la frase "Bon dia, Catalunya!".
Premiado con la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Su obra tiene influencias de otros poetas, como Mario Benedetti, Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Joan Salvat-Papasseit y León Felipe entre otros; cultiva y conoce al igual que Joaquín Sabina el tango argentino y en un recital que hicieron en Tucumán cantaron la zamba Luna Tucumana del grande Atahualpa Yupanqui –la demagogia primero decía Serrat- (con la sonrisas cómplices del público tucumano).
Cultor de diversos géneros, como el folklore catalán, la copla española, el jazz, el bolero y del cancionero popular de versionado canciones de Violeta Parra y de Víctor Jara. Es uno de los pioneros de lo que se dio en llamar la Nova Cançó catalana.
Cançons tradicionals, álbum editado en 1968 (reeditado en 1973, en un EP), un conjunto de canciones populares del folclore catalán.
Hay una versión de Zamba del grillo una obra de Yupanqui que canta con Los Chalchaleros ¡un lujo! como el Serrat Sinfónico.
Y queda mucho más de Serrat que hoy cumplió 81 años.
"Ara que tinc 81 anys"
Ara que tinc 81 anys, miro enrere amb gratitud i endavant amb curiositat. La força d’aquells vint anys potser ha canviat, però no l’esperit d'estimar i viure intensament. Gràcies per acompanyar-me en aquest camí. Seguim!
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Ahora que tengo 81 años, miro atrás con gratitud y hacia adelante con curiosidad. La fuerza de aquellos veinte años quizá haya cambiado, pero no el espíritu de amar y vivir intensamente. Gracias por acompañarme en este camino. ¡Seguimos!
Soy un hombre de América. Nací en tierra humilde, sucia y maravillosa. Pero la nube, el agua y el árbol, fueron los camaradas de mis sueños. El caballo fue mi primer amigo. El caballo, una senda y la guitarra. Una guitarra lastimada de ausencias, llorona de vidalas y corajuda "bagualera" en las noches del campo.
Crecí, como el yuyo. Porque si, no más.
La vida fue siempre una urgencia, una cosa desesperada, un anhelo incumplido, una variación en defectuoso campo romántico.
Soy mugre y sueño de mi tierra alta, de mi montaña maravillosa y abandonada. No canto a los ojos lindos, ni a la mujer enamorada. Canto a la tierra menuda y sucia, y al hombre que la siembra, y al niño que la sueña, y al indio que la pierde. Y así voy por el mundo, como un mensaje sereno y desesperado. Busco ecos humanos y cósmicos. Mi arma, es la guitarra. Pero bien puedo usar el poema, la novela, el sueño y el fusil.
Antes que artista, aspiro a ser una cosa sencilla y maravillosa:
Héctor Roberto chavero más conocido como Atahualpa Yupanqui, fue el más grande creador popular de la Argentina nació en el Campo de la Cruz, en Juan Andrés de la Peña, Partido de Pergamino en el norte de la provincia de Buenos Aires, el 31 de enero de 1908 y falleció en Nimes, Francia, el 23 de mayo de 1992.