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miércoles, 9 de septiembre de 2026

MILONGA EN NEGRO de Edmundo Rivero.

MILONGA EN NEGRO.

Allá en una negra casa

Bajo un negro firmamento

Y donde en negro momento

Una negra escena pasa

Donde es negro el dueño de casa

Y negros sus habitantes

Pero negros muy galantes

Y de educación no escasa.


La negra Doña Tomasa

Que una negra hija tiene

Con otro negro pretende

Su negra hija casar

Resulta que el negro novio

Todo con muy negra idea

Quiere que de negro sea

La fiesta más singular.


Se van a una negra iglesia

De su negra religión

Donde con negro mantón

Un negro fraile esperaba

Negro un sacristán estaba

Sentado en negro sillón

Y con negra devoción

Un negro a Cristo besaba.


Negro es el novio y la novia

Negro es el suegro y la suegra

Siendo la madrina negra

Negro también el padrino

Negros también sus vestidos

Y negra la concurrencia

Que con su negra presencia

Olien a negro vino.


Se sientan en negra mesa

Negros manteles tendieron

Y negros los brindis fueron

Hechos con negra pereza

Después de negra tristeza

Aquellos negros cantaron

Un negro tango bailaron.


Dentro de la negra pieza

Después de esta fiesta negra

Los negros novios se fueron

A un negro cuarto subieron

Negras sábanas tendieron

Y allá sobre la media noche

Cosas de negros hicieron

La negra durmió en la cama

Y el negro durmió en el suelo. 


Letra y música de EDMUNDO RIVERO.


domingo, 18 de enero de 2026

Edmundo Rivero - La Toalla Mojada - Milonga 1969.




La toalla mojada.

Milonga 1969.

Era un ambiente turbio de nocheras,
Cerca de la cañada.
Había una milonga, en chantecler,
Alias toalla mojada.
Era un ambiente espeso de varones,
Sacadores de minas y malandras.
Había un tallador y lo llamaban,
Por nombre, Aldo Saravia.
No había escruche, ni peca, ni a copera
Que no diera mancada
Y a la chichi toyufa la fajaba
Con su toalla mojada.
Por eso era famosa esa milonga,
Por ese Aldo Saravia,
Tallador de la vida y de sus cosas,
Por su pinta y su labia.
Nunca hubo shomería en sus acciones,
Ni taquero que sacara tajada,…

Leonel Edmundo Rivero nació el 8 de junio de 1911 en la estación de trenes Puente Alsina, donde su padre era jefe ferroviario, en el borde de Pompeya. “Nací bajo el mismo cielo al que tantas veces he cantado con versos de Homero Manzi, el de ‘Pompeya y más allá la inundación’”, contaría él mismo. “¡Quién iba a decirme que 37 años más tarde iría a tocarme estrenar el tango que habla del paisaje que me vio nacer!” Su madre, ávida lectora, lo bautizó Edmundo por el personaje de El Conde de Montecristo. Pasó su infancia en el barrio de Saavedra, donde estudió guitarra y canto en el Conservatorio, pero cuando se le preguntaba por su formación, él aclaraba: “El canto es una manifestación emocional congénita. Mi formación se debe a mis padres, mis tíos y los payadores e improvisadores que escuché”.
El 24 de diciembre de 1985, Edmundo Rivero sufrió una miocardiopatía que obligó a su internación en el Sanatorio Güemes. Allí falleció el 18 de enero de 1986.

jueves, 9 de enero de 2025

MILONGA LUNFARDA (milonga).

 


MILONGA LUNFARDA (milonga). 

 

En este hermoso país

Que es mi tierra, la Argentina,

La mujer, es una mina

Y el fueye, es un bandoneón.

El vigilante, un botón,

La policía, la cana.

El que roba es el que afana,

El chorro, un vulgar ladrón

Al zonzo, llaman chabón

Y al vivo le baten rana.

 

La guita o el vento es

El dinero que circula,

El cuento, es meter la mula

Y al vesre, por al revés.

Si pelechaste, tenés,

Y en la rama, si estás seco,

Si andás bien, andás derecho,

Tirao, el que nada tiene,

Chapar es, si te conviene

Agarrar lo que está hecho.

 

El cotorro es el lugar

Donde se hace el amor.

El pashá es un gran señor

Que sus mangos acumula.

La vecina es la fulana,

El tordo, es algún doctor,

El estaño, un mostrador

Donde un curda se emborracha,

Y si es que hacés pata ancha

Te la das de sobrador.

 

El que trabaja, labura

Quien no hace nada, es un fiaca,

La pinta es la que destaca

Los rasgos de tu apostura.

Mala racha es mishiadura,

Que hace la vida fulera.

La cama es una catrera

Y apoliyar es dormirse.

Rajar o piantarse es irse

Y esto lo manya cualquiera.

 

Y qué te van a contar

Ya está todo relojeado.

Aquello visto, es junado

Lo sabe toda la tierra.

Si hasta la Real Academia

Que de parla sabe mucho,

Le va a pedir a Pichuco

Y a Grela, con su guitarra,

Que a esta milonga lunfarda

Me la musiquen de grupo.

 

Letra: Mario Cécere  (Mario Horacio Cécere).

Música: Edmundo Rivero  (Leonel Edmundo Rivero).




 

domingo, 4 de junio de 2023

Cuando me entrés a fallar (Tango).

 


Cuando me entrés a fallar.

Tango.

Letra: Celedonio Flores.
Música: José María Aguilar.


He rodao como bolita de pebete arrabalero
y estoy fulero y cachuso por los golpes, ¿qué querés?
Cuantas veces con un cuatro a un envido dije ¡Quiero!...
y otra vez me fui a baraja y tenía treinta y tres.
Te conocí cuando entraba a fallarme la carpeta,
me ganaste con bondades poco a poco el corazón.
El hombre como el caballo, cuando ha llegado a la meta
afloja el tren de carrera y se hace manso y sobón.

Vos sos buena, no te alcanza ni el más mínimo reproche
y sos para mí una amiga desinteresada y leal,
una estrella en lo triste de mi noche,
una máscara de risa en mi pobre carnaval...
Vos me torciste la vida, te pusiste en mi camino
para alumbrarme con risas, con amor y con placer.
Y entré a quererte, por esa ley del destino
sin darme cuenta que estaba ya viejo para querer...

¿Viejo?...Porque tengo miedo que me sobrés en malicia.
¿Viejo?...Porque desconfío que me querés amurar.
Porque me estoy dando cuenta que fue mi vida ficticia
y porque tengo otro modo de ver y filosofar.
Sin embargo, todavía, si se me cuadra y me apuran
puedo mostrarle a cualquiera que sé hacerme respetar.
Te quiero como a mi madre, pero me sobra bravura
pa'hacerte saltar pa'arriba "Cuando me entrés a fallar".


Esta letra de este tango vino a la memoria leyendo esta noticia.

Al Pacino le pidió una prueba de paternidad a su novia porque tenía dudas.

El acto de Hollywood no creía haber podido engendrar a los 83 años a su cuarto hijo.


Hace pocos días, sorprendió la noticia de la inminente llegada del cuarto hijo de Al Pacino, a sus 83 años, como fruto de su relación con la productora de cine Noor Alfallah, de 29.

Sin embargo, el actor de Hollywood no estaba muy seguro de su paternidad porque creía que a su edad no estaba en condiciones de engendrar un bebé.

Al recibir la noticia, Al Pacino quedó en shock e inmediatamente le exigió a su novia una prueba de paternidad, no sólo por su avanzada edad, sino también porque padece una enfermedad que tiene como una de sus consecuencias la infertilidad.

Según informó TMZ, la prueba que pidió el actor se puede realizar a partir de la semana ocho de embarazo y es no invasiva. Se realiza mediante una muestra de sangre de la madre y una muestra de mucosa bucal del padre.

El resultado de esta prueba determinó que, efectivamente, Al Pacino es el padre del bebé que espera Noor Alfallah, y que nacerá en breve porque ya se encuentra en el octavo mes de gestación.

Noticia publicada en Diario Río Negro, 2/6/2023.


martes, 1 de junio de 2021

Coplas del viejo almacén. Letra: Horacio Ferrer.Música: Edmundo Rivero.

I
En este viejo almacén
yo tengo un bordón maduro,
donde el pampero resopla
flaco, porteño y oscuro,
-con la ñata contra el muro-
sus misterios como coplas.

Coplas del viejo almacén,
cantata de meta y ponga,
San Telmo sangra milongas
y yo milongas también.

II
En este viejo almacén,
si paga el gasto el destino,
del escote de una moza
sube la voz de Gabino,
y en cada vaso de vino
deja flotando una rosa.

Coplas del viejo almacén,
cantata de meta y ponga,
San Telmo quiere milongas
y yo milongas también.

III
En este viejo almacén
que huele a ron y a centeno,
lo aroman a Buenos Aires
la voz de un jazmín moreno
y un organito con celos
y, en flor, un Gardel del aire...

Coplas del viejo almacén,
cantata de meta y ponga,
San Telmo enciende milongas
y yo milongas también.

IV
En este viejo almacén
tengo un coro de gorriones,
sabios, poetas y chorros
que mezclan por los rincones,
un tango de antiguos sones
y un son de tangos cachorros.

Coplas del viejo almacén,
cantata de meta y ponga,
San Telmo crece en milongas
y yo en milongas también.

V
En este viejo almacén
la sombra gorda de Homero,
me gatilló en la garganta
el arco dulce y cabrero
de un violoncello canero
que al sur de mi llanto canta.

Coplas del viejo almacén
coplitas que son tristongas,
San Telmo llora milongas
y yo milongas también.
En el año 1969, Edmundo Leonel Rivero convierte a una vieja edifición colonial en una tanguería que la denomina: "EL VIEJO ALMACÉN" (nombre que hace alusión al tango "Sentimiento Gaucho") en una cita obligada donde compartieron escenarios grandes de tango argentino como Aníbal "Pichuco" Troilo, Osvaldo Pugliese, Roberto "Polaco" Goyeneche, Leopoldo Federico, entre otros.
Contó con visitas como el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía de España, Presidentes de distintas naciones del Mundo y personalidades argentinas y del mundo.
En 1977 se planeó su demolición pero el escritor Ernesto Sábato fue uno de los que se opuso, si bien no se concretó la totalidad del proyecto (por suerte) se suprimieron 140m² del edificio durante la ampliación de la avenida Independencia

En el año 1982 el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires, declaró SITIO DE INTERÉS CULTURAL A EL VIEJO ALMACÉN reflejando el dictado de dicha ordenanza Nº 50399, la importancia cultural de la casa.

En 1993 debió cerrar sus puertas por problemas financieros, pero a principios del año 1996 reabre de la mano del empresario Luis Veiga.

sábado, 8 de agosto de 2015

Un 8 de Agosto de 1956: el popular Edmundo Rivero graba el tango "La última curda".

El tango “La última curda” tiene la formidable letra de Cátulo Castillo  (Ovidio Cátulo González Castillo) con música de Aníbal “Pichuco” Troilo  (Aníbal Carmelo Troilo) que fuera grabado un 8 de Agosto de  1956 por Edmundo Rivero con Troilo. Ocho años después vendrían otras versiones de Troilo lo grabará con Roberto  “Polaco” Goyeneche. Los sabedores del tango dicen que la versión mejor es la de Susana Rinaldi. Tiene una letra llena de tragedia, de filosofía.  Con expresiones como “La vida es una herida absurda” que de ser una definición empezó a formar parte de las frases hechas de uso común en el lenguaje de los argentinos.
“En su libro, “Una luz de almacén”, don Leonel Edmundo cuenta la historia de esa creación. Y lo hace muy bien. Recuerda que en esa época Troilo vivía en un segundo piso cuyo balcón estaba iluminado por el inmenso letrero luminoso del cabaret Chantecler. Una calurosa noche de verano, una noche, escribe, apenas enfriada por el hielo del whisky, empezamos a jugar con “La última curda”. En algún momento uno de los presentes dijo: “Gordo, chapa la jaula” y allí se inició la sesión entre Rivero y Troilo. Rivero cuenta que estuvieron varias horas ensayando y tomando whisky. Como hacía calor, la ventana del balcón estaba abierta y, según Rivero, estábamos tan concentrados en lo nuestro que si algún plato volador hubiera aterrizado no le habríamos prestado atención. En algún momento, sintieron un rumor que llegaba de la calle. Debe de haber sido fuerte, porque dejaron de ensayar y salieron al balcón. Como se dice en estos casos, alguien hizo correr la bolilla de que en ese departamento estaban Rivero y Troilo haciendo música y una multitud se había agolpado en la vereda de enfrente. Rivero y Troilo se miraron entre ellos y como en el truco se entendieron sin necesidad de hacer señas. La gente en la calle los aclamaba. Deben de haber sido muchos porque en algún momento se interrumpió el tránsito. De acuerdo con la versión de Rivero, “La última curda” se estrenó en esas circunstancias. Desde un balcón, Pichuco con el fueye y Rivero con su voz. No hacía falta nada más. Rivero concluye su relato a toda orquesta. La noche estaba tan linda -escribe- que cantar “la vida es una herida absurda” sonaba a macana” (fragmento del artículo “La última curda” de Manuel Adet publicado en el diario “El Litoral”, sábado 09 de marzo de 2013).
LA ÚLTIMA CURDA

Lastima, bandoneón, mi corazón,
Tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron, me lleva
Hasta el hondo bajo fondo
Donde el barro se subleva.
Ya sé, no me digás, ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda
Y es todo, todo, tan fugaz
Que es una curda, - nada más -
Mi confesión...

Contame tu condena,
Decime tu fracaso
No ves la pena que me ha herido.
Y hablame simplemente
De aquel amor ausente
Tras un retazo del olvido...
¡Ya sé que te lastimo!
¡Ya sé que te hago daño!
Llorando mi sermón de vino.
Pero es el viejo amor
Que tiembla, bandoneón...
Buscando en un licor que aturda,
La curda que al final
Termine la función,
Corriéndole un telón, al corazón...

Un poco de recuerdo y sinsabor
Gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
La tropilla de la zurda
Al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
Que quema el sol
Su lento caracol de sueño.
No ves que vengo de un país
Que está de olvido, siempre gris,
Tras el alcohol...

domingo, 2 de agosto de 2015

Si se salva el pibe de Celedonio Flores.

Si se salva el pibe, si el pibe se salva
vas a ver la farra que vamos a dar
si Dios no permite que el pibe se vaya,
será fiesta patria en el arrabal.
Traeremos los pibes de todo el contorno
y así en una tarde repleta de sol
llenaremos toda la casa de adornos...
y daremos juntos las gracias a Dios...
No tienes que dejarlo salir con los muchachos,
en casa hay demasiado lugar para jugar,
ya ves lo que ha pasado, el muchachito bueno
cayó bajo las garras de la fatalidad.
Ya sé que tu no tienes ninguna culpa en esto,
no creas que es reproche, sino resignación,
si el pibe se nos salva, salvándose el muñeco,
verás como ésto, vieja, le sirve de lección.

Me contó mi madre que todos los chicos
tienen a su lado un ángel guardián.
Si así fuera cierto, el buen muchachito
por lindo y por santo, se debe salvar.
Y si Dios quisiera, llevárselo lejos...
parece que duerme, deja de llorar,
ya sabes que han dicho que no lo despierten,
si se salva el pibe, ¡si llega a sanar!

lunes, 23 de febrero de 2015

MILONGA LUNFARDA - EDMUNDO RIVERO.

MILONGA LUNFARDA 
EDMUNDO RIVERO.
En este hermoso país que es mi tierra, la Argentina,
la mujer es una mina y el fueye es un bandoneón.
El vigilante, un botón, la policía, la cana,
el que roba es el que afana, el chorro un vulgar ladrón,
al zonzo llaman chabón y al vivo le baten rana.

La guita o el vento es el dinero que circula;
el cuento es meter la mula, y al vesre por al revés.
Si pelechaste, tenés, y en la rama si estás seco.
Si andás bien, andás derecho; tirao, el que nada tiene,
chapar es, si te conviene, agarrar lo que está hecho.

El cotorro es el lugar donde se hace el amor.
El pashá es un gran señor que sus mangos acumula.
La vecina es la fulana, el tordo es algún doctor,
el estaño un mostrador donde un curda se emborracha,
y si es que hacés pata ancha te la das de sobrador.

El que trabaja, labura; quien no hace nada es un fiaca,
la pinta es la que destaca los rasgos de tu apostura.
Mala racha es mishiadura, que hace la vida fulera.
La cama es una catrera y apoliyar es dormirse.
Rajar o piantarse es irse, y esto lo manya cualquiera.

Y que te van a contar, ya está todo relojeado.
Aquello visto, es junado, lo sabe toda la tierra.
Si hasta la Real Academia, que de parla sabe mucho,
le va a pedir a Pichuco y a Grela, con su guitarra,
que a esta milonga lunfarda me la musiquen de grupo.



lunes, 19 de enero de 2015

Un tango prohibido fue BRONCA de Mario Battistella y Edmundo Rivero.


Bronca - Mario Battistella y Edmundo Rivero.
Por seguir a mi conciencia estoy bien en la palmera,
sin un mango, en la cartera y con fama de chabón;
esta es la época moderna donde triunfa el delincuente
y el que quiere ser decente es del tiempo de Colón.

Lo cortés pasó de moda, no hay modales con las damas,
ya no se respetan canas ni las leyes ni el poder;
la decencia la tiraron en el tacho e' la basura
y el amor a la cultura todo es grupo, puro blef.
¿Qué pasa en este país, qué pasa, mi Dios,
que nos venimos tan abajo?
¡qué tapa que nos metió el año sesenta y dos!

¿Qué pasa?
¿Qué signo infernal lo arrastra al dolor
que ni entre hermanos se entienden en esta cruel confusión?
Que si falta la guita… que si no hay más lealtad
¿y nuestra conciencia, no vale eso más?

¡Pucha, que bronca me da
ver tanta injusticia de la humanidad!

Refundir a quien se pueda es la última consigna
y ninguno se resigna a quedarse sin chapar
se trafica con las drogas la vivienda, el contrabando…
todos ladran por el mando, nadie quiere laburar.

Los ladrones van en coche Satanás está de farra
y detrás de la fanfarra salta y baila el arlequín.

Es la hora del asalto, sírvanse que son pasteles…
y así queman los laureles que supimos conseguir.

Un tango con cuestionamiento político escrito en 1962. La letra, como se dijo, perteneció a Mario Battistella un  poeta  nacido en Verona (Italia) colaborador de Carlitos Gardel  llegó a nuestra Argentina en 1910 “en esa Argentina de las vacas y las mises” del Centenario.

Quizá sea más recordado Battistella por su creación: "Al pie de la santa Cruz", de 1933, está inspirado en la huelga de los talleres metalúrgicos de la empresa “Pedro Vasena e hijos” durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen y en la represión a las huelgas de los trabajadores de Santa Cruz.
Declaran la huelga,
hay hambre en las casas,
es mucho el trabajo
y poco el jornal;
y en ese entrevero
de lucha sangrienta,
se venga de un hombre
la Ley Patronal.
Los viejos no saben
que lo condenaron,
pues miente, piadosa,
su pobre mujer.
Quizás un milagro
le lleve el indulto
y vuelva en su casa
la dicha de ayer.
Fragmento del tango "Al pie de la Santa Cruz.

El tango Bronca fue escrito en la época inmediatamente posterior al derrocamiento del presidente Arturo Frondizi y  la música fue creación de uno de sus representados: Edmundo Rivero.
“¡Qué tapa que nos metió / el año sesenta y dos obvia referencia al trinfo del peronismo ganó la provincia de Buenos Aires con Flamini y otros distritos del país (donde el peronismo proscripto se presentaba con otras denominaciones) lo que llevó a que el presidente Arturo Frondizi anulara el resultado por presiones militares. El 29 del mismo mes lo destituyeron a Arturo Frondizi, confinándolo en la isla de Martín García; como el vicepresidente alejandro Gómez había renunciado quien asumió el cargo fue el Senador rionegrino José María Guido, hasta entonces presidente provisional del Senado (que hizo lo que pudo con un conflicto en las fuerzas armadas entre "azules" que pretendían la incorporación del peronismo o parte de la dirigencia y "colorados" que asociaban al peronismo con el comunismo y querían eliminarlo.
Entre abril y octubre de 1962 el costo de vida ascendió un 26%, también aumentaba la desocupación y numerosos gremios comenzaron con medidas de fuerza. Llegó el verano con una gran sequía, y el costo de vida ya en el 50%.
En este contexto de tremenda inestabilidad política (típico de nuestra Argentina), lo vulnerable de la economía nacional (siempre inestable) y la falacia del “desarrollismo” que pretendiera Frondizi golpearon duro en la población. El nuevo presidente José María Guido convocó a un antiguo ministro de la “década infame” (Federico Pinedo) que se fue a las dos semanas después de no haber dejado desastre por hacer. Lo sucedió en el puesto el ingeniero Álvaro Alsogaray, quien sin proponérselo pasó a la historia del tango gracias a estas líneas de Bronca: “Por seguir a mi conciencia / estoy bien en la palmera / sin un mango en la cartera / y con fama de chabón”. Era la obvia queja hacia aquellos "Bonos Patrióticos 9 de Julio", que al poco tiempo de emitirse ya no valían nada por eso lo de la palmera. Y sigue la queja política: “Los ladrones van en coche / Satanás está de farra / y detrás de la fanfarria / salta y grita el arlequín”.
La única interpretación posible era la del paso del auto presidencial, con su mandatario (a quien se lo consideraba un títere de los militares), precedido en acto oficial por la fanfarria del Regimiento de Granaderos. José María Guido hizo lo que pudo por mantener "la institucionalidad" para llamar a nuevas elecciones que en 1963 ganaría el otro sector del radicalismo "del pueblo": Arturo Umberto Illia (1963).
Edmundo Rivero, quien lo estrenó en el verano de 1962/63, en la ciudad de Mar del Plata.
Edmungo Rivero se encargaría de llevarla al disco, en 1963, acompañado por el conjunto de Mario Demarco.

Al comenzar en marzo la temporada, LR1 Radio El Mundo informó a sus intérpretes, que esa obra había sido prohibida.
Y en las radios de todo el país, las etiquetas de aquellos discos que traían el tango "Bronca" fueron cruzadas con el sello de “Prohibida su Difusión”.
¿Qué pasa en este país,
qué pasa, mi Dios,
que nos venimos tan abajo?
¡qué tapa que nos metió
el año sesenta y dos!

Fragmento de “Bronca”, Edmundo Rivero y Mario Battistella.



El tango Bronca también fue grabada por la orquesta de Osvaldo Pugliese; este tango no podía pasar desapercibido para un Pugliese comprometido en lo social y con militancia en el Partido Comunista cantada por Alfredo Belusi (nacido como Alfredo Beluschi en Los Quirquinchos, provincia de Santa Fe).

jueves, 15 de enero de 2015

Packard letra de Carlos de la Púa.

Carlos Raúl Muñoz y Pérez nacido en La Plata el 14 de enero allá por el año 1898 fue un poeta popular que fuera parte del sensadionalista Diario Crítica de Natalio Botana y era conocido como el "Malevo" Muñoz o también Carlos de la Púa.


Packard

Letra:  Carlos de la Púa
Música: Edmundo Rivero por los años ´60.

EDMUNDO RIVERO.
 Packard 

Era una mina bien
Era un gran coche
Era un packard placero
Era una alhaja
Auto que siempre laburó de noche
Llevando siempre la bandera baja
Pero un día la droga la hizo suya
Y en vez de cargar nafta echo morfina
Y cerrando el escape por la buya
Se fajaba de buche en cada esquina
Ayer la vi pasar, iba dopada
Y me sentí yo curda un santo asís
Al ver que de su pinta bacanada
Pinta que fuera de auto de parada
Solo queda cuan resto de chocada
Con los cuatro fierritos del chasis.

martes, 23 de diciembre de 2014

Fangal - Tango de Enrique Santos Discépolo.

Fangal 
de 
Enrique Santos Discépolo.

Yo la vi que se venía en falsa escuadra,
se ladeaba, ¡se ladeaba por el borde del fangal!..
¡Pobre mina que nació en un conventillo
con los pisos de ladrillos, el aljibe y el parral!
Alguien tiró la banana que ella pisó sin querer
y justito, cuando vi que se venía ya decúbito dorsal,
¡me la agarré!...

Fui un gil
porque creí que allí inventé el honor,
un gil
que alzó un tomate y lo creyó una flor;
y sigo gil
cuando presumo que salvé el amor,
ya que ella fue
¡quien a trompadas me rompió las penas!...
Ya ven,
volví a la mugre de vivir tirao,
¡caray,
si al menos me engrupiera de que la he salvao!...

(Esto dijo el "cusifai" mientras la "cosa"
retozaba, retozaba ya perdida en el fangal,
y él tomaba una ginebra desastrosa
entre curdas y malandras en la mesa de aquel bar...).
Si alguien tiró la banana, él, que era un gil, la empujó
y justito cuando vio que se venía ya decúbito dorsal,
¡se le prendió!...

Letra: Enrique Santos Discépolo / Homero Expósito y música: Enrique Santos Discépolo / Virgilio Expósito.

Enrique Santos Discépolo confiaba mucho en las personas y se le secaron las pilas de los timbres y con Fangal ese poema decía: “Fui un gil/ porque creí que allí inventé el amor/ un gil/ que alzó un tomate y lo creyó una flor”. Tania, su mujer, dijo que en los últimos años estaba muy cansado y se angustiaba mucho por el asunto de las charlas que daba por radio durante el gobierno de Perón (las de Mordisquito).
Falleció de repente, un 23 de diciembre de 1951 a las diez de la noche, sentado en un sillón mirando por la ventana que daba a Callao.
El 23 de diciembre de 1951 falleció Enrique Santos Discepolo de un síncope al corazón aunque Tania, su compañera, dijera que fue de honda tristeza…
“En la madrugada siguiente, en su velorio, “irrumpen en el salón mortuorio más de veinte mujeres. La figura de todas permite la inmediata filiación: son “bailarinas” de cabaret que se han puesto de acuerdo para rendir homenaje a Discépolo y han obligado a cerrar los locales en los que trabajan” (“Compañeros: perfiles de la Militancia Peronista, Pablo J. Hernández, Ed. Biblos).
Uno de los últimos tangos “Fangal” tampoco fue un gran éxito y fue incomprendido.

Tania vuelve del teatro y cuenta que poco la habían aprobado y el contesta: “No te hagas problemas, ahora no lo entienden, lo que pasa es este tango lo escribí mañana” y algo parecido le pasó a Horacio Ferrer con su “Balada para un loco” con música del innovador Astor Piazzolla que el día del estreno lo mitad aplaudía y la otra silbaba.