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lunes, 27 de julio de 2026

Rose is a rose is a rose is a rose ou da denominación das especies.

 



Bergk di que a historia dun texto é coma unha longa caricia.
cando Gertrude Stein contradí a Shakespeare utiliza case as 
               mesmas palabras
algo similar acontece
coa denominación das especies. 

imaxina recibir o nome dun naturalista xesuíta que se despraza
               ás Filipinas no XVII
e nin sequera repara en ti,
porque os bosques de sándalo
ou os tarsios
—esa familia de primates minúsculos con ollos de oliva—
conseguen distraelo,
tirándolle das puntas da capa cuns dedos case humanos.

algunhas neves máis tarde, entre os muros da Universidade de
              Uppsala
o príncipe dos botánicos bautízate en homenaxe a aquel que non
              te distinguiu,
mentres no leste asiático
infusionan sen descanso as túas follas,
e protexen os cabelos das rapazas ou o fío das espadas con aceite
              extraído das sementes.
té branco ou té negro, corte limpo ou ferida:
ao fin, son os procesos de oxidación os que sentencian
todo.

nosoutras, que nacemos atadas a París,
e aprendemos nas novelas de Dumas
a apreixar contra o peito un ramo de camelias coa esencia
              mínima
—para evitar a tose,
para evitarmos toda convulsión—,
vixiamos despois a súa floración
na profusa constelación de pazos galegos. 

así, a eclosión invernal é sempre un disparo,
e cada flor, cranio ou ánfora,
preámbulo dunha caída rotunda,
pétalos corrompidos pola humidade
cando tocan a terra.

esa, non o esquezas, será a nosa oración:
ao fin, son os procesos de oxidación os que sentencian
todo.

Alba Cid
(Atlas, 2019)

Versión al castellano de Un poema cada día.

Rose is a rose is a rose is a rose o de la denominación de las especies.

Bergk dice que la historia de un texto es como una larga caricia.
cuando Gertrude Stein contradice a Shakespeare utiliza casi las 
                 mismas palabras
algo similar acontece
con la denominación de las especies.

imagina recibir el nombre de un naturalista jesuita que se desplaza 
               a las Filipinas en el XVII
y ni siquiera repara en ti,
porque los bosques de sándalo
o los tarsios
—esa familia de primates minúsculos con ojos de oliva—
consiguen distraerlo,
tirándole de las puntas de la capa con unos dedos casi humanos.

algunas nieves más tarde, entre los muros de la Universidad de
               Uppsala
el príncipe de los botánicos te bautiza en homenaje a aquel que no
               te distinguió,
mientras en el este asiático
infusionan sin descanso tus hojas,
y protegen los cabellos de las jóvenes o el filo de las espadas con aceite
              extraído de las semillas.
té blanco o té negro, corte limpio o herida:
al final, son los procesos de oxidación los que sentencian
todo. 

nosotras, que nacemos atadas a París,
y aprendemos en las novelas de Dumas
a estrechar contra el pecho un ramo de camelias con la esencia
               mínima
—para evitar la tos,
para evitarnos toda convulsión—,
vigilamos después su floración
en la profusa constelación de pazos gallegos.

así, la eclosión invernal es siempre un disparo,
y cada flor, cráneo o ánfora,
preámbulo de una caída rotunda,
pétalos corrompidos por la humedad
cuando tocan tierra. 

esa, no lo olvides, será nuestra oración:
al final, son los procesos de oxidación los que sentencian
todo.

Alba Cid
(Atlas, 2019)

"El aforismo "Rosa es una rosa es una rosa es una rosa" fue escrito por Gertrude Stein formando parte del poema escrito 1913 "Sacred Emily" (Sagrada Emilia, juego de palabras con Sagrada Familia), que apareció posteriormente en el libro publicado en 1922 Geography and Plays (Geografía y representaciones). En este poema, la primera "Rosa" es el nombre de una persona. Stein utilizó variaciones del aforismo en otros escritos, y "A rose is a rose is a rose" es probablemente la cita más famosa de la autora. Su significado se ha interpretado con frecuencia como "las cosas son lo que son", una expresión del principio de identidad, "A es A". En el pensamiento de Stein, la frase expresa que tan solo empleando el nombre de una cosa ya se invoca el imaginario y las emociones asociadas con el objeto. A medida que la cita se difundía en sus propios escritos y en la cultura en gran medida, Stein llegó a decir en un momento: "¡Escúchenme ahora! No soy idiota. Sé que en la vida diaria no solemos decir esto es esto es esto. Sí, no soy boba, pero pienso que con aquel verso la rosa se hizo roja por primera vez en la historia de la poesía en inglés en cientos de años." (Four in America)".


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Gertrude Stein 
(Allegheny; 3 de febrero de 1874 - Neuilly-sur-Seine; 27 de julio de 1946) fue una escritora estadounidense de novelas, poesía y teatro. 
Stein es considerada una pionera de la literatura modernista. 

Su obra rompió con la narrativa lineal y las convenciones temporales del siglo XIX. Stein era también conocida como una importante coleccionista de arte moderno.

(Wikipedia).

lunes, 24 de noviembre de 2025

LOS MANDAMIENTOS de Erica Jong.

LOS MANDAMIENTOS de Erica Jong.

LOS MANDAMIENTOS.
No querrás de veras ser poet(is)a. Primero, si
eres mujer, tienes que ser tres veces mejor que
cualquiera de los hombres. Segundo, tienes
que acostarte con todo el mundo. Y tercero,
tienes que haberte muerto.
Poeta masculino, en conversación.
Si una mujer quiere ser poeta,
debe dormir cerca de la luna a cara abierta;
debe caminar a través de sí misma estudiando el
paisaje;
no debe escribir sus poemas con sangre menstrual.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe correr hacia atrás en torno al volcán;
debe palpar el movimiento a lo largo de sus
grietas;
no debe conseguir un doctorado en sismografía.

Si una mujer quiere ser poeta,
no debe acostarse con manuscritos incircuncisos;
no debe escribir odas a sus abortos;
no debe hacer caldos de vieja carne de unicornio.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe leer libros de cocina francesa y legumbres
chinas;
debe chupar poetas franceses para refrescar su
aliento;
no debe masturbarse en talleres de poesía.

Si una mujer quiere ser poeta,
debe pelar los vellos de sus pupilas;
debe escuchar la respiración de hombres
durmientes;
debe escuchar los espacios entre esa respiración.

Si una mujer quiere ser poeta,
no debe escribir sus poemas con pene artificial;
debe rezar para que sus hijos sean mujeres;
debe perdonar a su padre su esperma más
valiente.



ENVIDIA DEL PENE.

Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad
el cuerpo de una mujer,
que esperan que su anhelo
haga un niño,
que su oquedad misma
fertilice lo oscuro.

Las mujeres no se hacen ilusiones sobre esto,
ya que son a la vez
casas y túneles,
copas y las que escancian el vino,
ya que conocen el vacío como estado temporal
entre dos plenitudes,
y no ven en ello ningún romance.

Si yo fuera hombre,
condenado a esa infinita vaciedad,
y no teniendo alternativa,
encontraría, como los otros, sin duda,
una mujer
para bautizarla Vientre de Luna,
Madona, Diosa del Cabello de Oro
y hacerla tienda de mi deseo,
paracaídas de seda de mi lujuria,
icono ojiazul de mi sagrada comezón sexual,
madre de mi hambre.

Pero ya que soy mujer,
debo no sólo inspirar el poema
sino también escribirlo a máquina,
no sólo concebir al niño
sino también darlo a luz,
no sólo dar a luz al niño
sino también bañarlo,
no sólo bañar al niño
sino también alimentarlo,
no sólo alimentar al niño
sino también llevarlo
a todas partes, a todas partes...

mientras que los hombres escriben poemas
sobre los misterios de la maternidad.

Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad.


Erica Jong.

Erica Jong (Manhattan, E.E.U.U.,1942) Hija de judíos escapados de Rusia, su madre, pintora de profesión, le inculcó a ella y a sus hermanas el feminismo. Se graduó en el exclusivo Barnard College y posteriormente obtuvo el doctorado en Literatura inglesa del XVIII en la Universidad de Columbia (Nueva York). Fue miembro del Departamento de Inglés de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, en los períodos 1964-65 y 1969-70.Cultivó todos los géneros, desde la poesía y el ensayo hasta novela. Entre los libros de poemas que ha publicado destacan Friuts and Vegetables ( 1971); Half-Lives (1973), At the Edge of the Body (1979) y Ordinary Miracles (1983).Pero fue la novela Miedo a volar (1973) la que le dio la fama. En ella trata, en tono picaresco, una serie de experiencias y aventuras sexuales que causaron sensación y escándalo por lo explícito y escasamente convencional del tratamiento del tema. Erica Jong se convirtió en el símbolo de la liberación sexual femenina de los años 70. Traducida a 22 lenguas, la escritora norteamericana llegó a vender 10 millones de ejemplares de la novela.

*** Imagen de Erica Jong del mismo sitio.
 

Erica Jong.

Publicado en

 La biblioteca de Marcelo Leites.

https://ustedleepoesia2.blogspot.com/2024/11/los-mandamientos.html

https://ustedleepoesia2.blogspot.com/

Viernes, 22 de noviembre de 2024.

domingo, 22 de mayo de 2022

Arlt, Nalé Roxlo y cómo iluminar la noche.

 Mientras Nalé arrodillado sobre los hombres del autor de “Los siete locos” maniobraba para sacar rápidamente el farol, Arlt bromeaba: “Mire, Nalé, si fuera en cana por robar el fuego sagrado de la municipalidad, como Promoteo”.
Conrado Nalé Roxlo y Roberto Arlt, dos amigos que una noche quedaron a oscuras.
Por Néstor Tkaczek.

Siempre la oscuridad ha incitado nuestros miedos. De allí la obsesión a lo largo de los siglos por iluminar la noche, hacerla lo más parecido al día de acuerdo con la tecnología de la época. Hoy con la iluminación le den los centros urbanos estamos cada vez más cerca de vivir eternamente de día. Además nos basta con estirar una mano hasta una perilla y la luz se hace, y a veces es una fotocélula la que realiza el trabajo por nosotros.
Pero esto hasta hace muy poco tiempo no fue así, especialmente en las zonas rurales iluminar la noche dentro de las casas implicaba cierta rutina. En las chacras, mi infancia tiene el recuerdo permanente del farol de noche colgado en el techo. De allí se bajaba cuando la tarde caía, se le llenaba el depósito con kerosén ( hoy ya casi no se consigue), se buscaba la alcuza que contenía alcohol para prenderlo y luego un fósforo y lentamente el globo de amianto ( le llamaban “camisa”) iba tomando temperatura y luminosidad; y en ese momento había que “bombear” con una especie de inflador que gasificaba el combustible y entonces se transformaba en un verdadero “sol de noche”. Tenía también una especie de manijita que había que girarla si se tapaba la entrada del kerosén y frecuentemente había que bombear ya que cuando disminuía la presión bajaba la luminosidad. Los faroles de este tipo más famosos eran los “Petromax” que iluminaron las noches de varias generaciones.
Cuenta el querible—y a veces olvidado escritor—Conrado Nalé Roxlo, que en su juventud vivía muy lejos del centro de Buenos Aires, que su calle se alumbraba con faroles de kerosén y que frecuentemente su “sol de noche” lo dejaba a oscuras por falta de combustible. A oscuras quedaron una noche en plena charla con su amigo un tal Roberto Arlt, por lo que salieron a robar uno de la cuadra. Mientras Nalé arrodillado sobre los hombres del autor de “Los siete locos” maniobraba para sacar rápidamente el farol, Arlt bromeaba: “Mire, Nalé, si fuera en cana por robar el fuego sagrado de la municipalidad, como Promoteo”.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.
Domingo 22 de Mayo del 2022.