una inmortal canción al infinito. Si se calla el cantor... calla la vida.
Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo, más conocido como Horacio Guarany.
Nacimiento: 15 de mayo de 1925, Las Garzas, Santa Fe, Argentina
Fallecimiento: 13 de enero de 2017, Luján, Buenos Aires, Argentina.
Camilo Blanes Cortés, más conocido por su nombre artístico Camilo Sesto.
Nacimiento: 16 de septiembre de 1946, Alcoy, España.
Fallecimiento: 8 de septiembre de 2019, Madrid, España.
Piero Bruno Hugo Fontana (30 de noviembre de 1912 - 13 de agosto de 1989), más conocido como Hugo del Carril.
HUGO DEL CARRIL CANTA "SI SE CALLA EL CANTOR" DE HORACIO "PUEBLO" GUARANY.
Horacio Guarany siempre me cuenta que fue un orgullo cuando el "maestro" del Carril lo llamó para avisarle que la iba a grabar en la pelicula "Siempre fuimos compañeros" y le pidio permiso para cambiar la frase "los obreros del puerto" por "los obreros del pueblo".. y Guarany le contestó: "...Usted Maestro puede cambiarla toda a la canción si quiere" un gesto de respeto de Hugo del Carril hacia el autor. La letra original dice "Si se calla el cantor se quedan solos/ Los humildes gorriones de los diarios./ Los obreros del puerto se persignan/ quién habrá de luchar por su salario" HugoDel Carril canta: "Los gorriones de los barrios" y "Los obreros del pueblo se persignan".
Angélica cuando te nombro me vuelven a la memoria un valle, pálida luna en la noche de abril y aquel pueblito de Córdoba Si un águila fue tu cariño paloma mi pobre alma temblando mi corazón en sus garras sangró y no le tuviste lástima No olvidaré cuando en tu Córdoba te ví y tu clavel bajo los árboles robé mis brazos fueron tu nido, tu velo, la luz de la luna entre los álamos Tus párpados si por instantes te vuelven los ojos mansos recuerdan cuando en el cielo de pronto se vé que nace y muere un relámpago Las sábanas que sobre el suelo se tienden cuando la escarcha no es blanca como la límpida flor de tu piel ni fría como tus lágrimas No olvidaré cuando en tu Córdoba te ví y tu clavel bajo los árboles robé mis brazos fueron tu nido, tu velo, la luz de la luna entre los álamos.
13 de Abril de 1961 - Se registra la zamba "Angélica", con letra y música de Roberto Cambare. Palabras del autor: “Todo es rigurosamente cierto, aunque magnificado por el recuerdo. Quien ama exagera tanto los dones como el desdén de la amada. Cuando convierte su recuerdo en poesía. Yo viví en Salsipuedes, es el pueblito de Córdoba del que habla la zamba, hace por lo menos 12 años. Era y sigo siendo soltero. Conocí allí a una niña morocha, de cabellos largos flotando sobre la espalda, no muy alta, delgada, un lindo tipo de criollita. Nos entendíamos con los ojos, más que hablarnos. Fue un idilio de un mes, pues ella, verdaderamente, volvía a Buenos Aires. No hubo enojo oficial, pero si cierto distanciamiento entre los dos. Se llamaba como en la zamba: Angélica”. El Origen: “Estaba en Mar del Plata, exactamente en el paraje denominado “El Gaucho”, un poco en las afueras de la ciudad, cerca del monumento al gaucho, en la casita que construí con mis manos. La casa tenía y tiene unos hermosos rosales que, como albañil, retiré de una construcción en que había que levantar un muro, y solicité me dejaran llevar esas plantas. Mi madre vive allí, donde se distrae cultivando y cuidando el jardín. Antes, era mi casa de soltero. Siempre venía mi madre a visitarme. Durante una mañana, era en el otoño de 1958, ella llegó y se puso a cebarme mate. Le hice escuchar “Angélica” que acababa de componer casi de un tirón, cosa que casi nunca me sucede, pues siempre trabajo mucho mis composiciones. Las memorizó y las trabajo hasta llevarlas a la guitarra. Las silbo, en fin. Cuando una melodía o frase me han impresionado bien, no la olvido más. Si la olvido, en cambio, pienso que es porque no tenía mucho valor”. Tambien durante la década de 1960, la revista “Suspiros” publicó una fotonovela. Dónde el personaje de Roberto lo interpreto el propio Cambare y el de Angélica lo protagonizó Mariquita Gallegos con vestuario de la epoca y peluca negra (ya que Mariquita era rubia) ambientada en los cerros, ríos y caserones cordobéses.
“Angélica, cuando te nombro me vuelven a la memoria, mi valle. pálida luna en la noche de Abril y aquel pueblito de Córdoba”.
La zamba fue popularizada por Horacio Guarany, e interpretada por Los Chalchaleros y Los Nocheros entre otros.
Texto publicado en Efemérides Guemesiana Ilustrada y Otras - Facebook. Imágenes: web.
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía. Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós. No sé si me quisiste... No sé si te quería... O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco, me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco; pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo, tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere dentro de mí... Pero te digo adiós, para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.
"POEMA DE LA DESPEDIDA" ES UN POEMA ESCRITO POR EL POETA CUBANO JOSÉ ÁNGEL BUEZA CON MÚSICA DE CARLOS PÉREZ DE LA RIESTRA QUE POPULARIZÓ HORACIO GUARANY Y QUE MUCHOS SE LO ADJUDICAN A ÉL. SE LA CONOCE COMO "CANCIÓN DEL ADIÓS" Ó "CANCIÓN DE LA DESPEDIDA".
COSAS DE BLANCOS -MILONGA- MÚSICA Y LETRA: HORACIO GUARANY.
Con el blanco de Village
yo le corría a cualquiera
era un vino de primera,
nadie lo pudo igualar.
Era suave, señorial,
hijo de cepas maduras,
que presencia, que ternura,
hecho con uvas del cielo,
todavía me desvelo
pensando en tanta hermosura.
Village era de Mendoza
todavía vive allí,
cuando yo lo conocí,
su viña aún era moza.
Pero mire usted que cosa,
su vino era como añejo,
de color firme, parejo,
de aroma y sabor profundo
y yo me olvidé del mundo
cuando le dí el primer beso.
Pero hoy me encuentro tan lejos,
ando por la Patagonia,
le digo sin parsimonia,
no olvido al Village, canejo.
Mientras mi mente despejo
recorrienndo mi Argentina,
hoy llegué a Villa Regina,
y mire lo que le cuento,
parecen cosas del viento,
justito al doblar la esquina.
Con Santini me encontré,
admirador de mi canto,
y me ha ponderado tanto,
que en su casa me quedé.
No sabe lo que allí hallé
en grande y hermosa tina,
en esta Villa Regina,
mientras andaba en camino.
Un blanco y redondo vino,
como huevo de gallina.
Ahí nomás le cerré el lazo
y Santini me miraba,
me vio que yo lagrimeaba,
haciendo temblar el vaso.
Hermano, deme un abrazo,
porque este vino es la espina
que hace llorar mi retina
del place que mi alma goza.
Le digo a usted que Mendoza
se vino a Villa Regina.
Corría el año 1988 u 1989 que Horacio Guarany da un recital a beneficio del Hospital de Villa Regina en el Cine Teatro del Círculo Italiano y comenta que estuvo tomando unos vinos del amigo Domingo Santini y ese vino que "era un poema" le sirvió para la creación de un tema "Cosas de Blancos".
Letra suministrada por SADAIC.
Horacio Guarany y Domingo Santini. Foto Gentileza: FAMILIA SANTINI.
Comentario de la Profesora María Cristina Fernández:
Esta zamba, cuyo autor es un salteño que sigue tocándonos las fibras más íntimas con su canto, el querido Hernán Figueroa Reyes, es una de las tantas que evocan al gral. gaucho, don Martín Miguel de Güemes (8/2/1.785-17/6/1.821). La letra recuerda la gesta de este prócer salteño que junto a su pueblo defendió durante 11 años a las provincias argentinas, no al norte, como suele decirse.
"Los tiempos en que la Patria necesitaba valientes", se refiere a la época en que el país luchaba por consolidar la libertad proclamada el 25 de mayo de 1.810. Este camino fue largo, recién en 1.816 se logró declarar la Independencia y sólo en 1.825 la Patria fue verdaderamente libre, cuando fue aplacado el último foco realista que resistía en el Alto Perú (hoy Bolivia) a las órdenes del Gral. Pedro de Olañeta, con intenciones de recuperar los territorios del ex Virreynato del Río de la Plata.
La estrofa que dice "Donde termina la calle va levantándose el cerro..." hace referencia al Monumento erigido al pié del Cerro San Bernardo desde cuya magnífica escultura don Martín continúa, junto a sus gauchos, vigilando, oteando el horizonte y perpetuándose en el corazón de su pueblo.
Güemes murió a los 36 años bajo un árbol en Las Higuerillas como consecuencia de una herida ocasionada por los invasores realistas enviados por el Gral. Olañeta.
GAUCHO GUERRERO - Zamba
Letra y Musica: Hernán Figueroa Reyes
En tiempos en que la patria
necesitaba valientes
el gaucho Martín se puso a pelear
entrevera'o con su gente.
Del Alto Perú venían
entraban en Humahuaca
y ay nomás Martín los salió a topar
con boleadoras y lanzas.
Donde termina la calle
va levantándose el cerro
allí está Martín
don Martín Miguel
con sus cien gauchos de fuego.
Y su guardamonte al aire
serpenteaba las saitillas
sabiendo quizás que la muerte cruel
rondaba en Las Higuerillas.
Al alba se sintió un grito
desgarrando todo el valle
¡murió don Martín!
¡murió don Martín!
lo está llorando el gauchaje!
Las Higuerillas: localidad distante a unos 35 Km de la capital salteña. Allí se encuentra un monolito erigido sobre los restos del cebil colorado que cobijó al Gral. Güemes durante
su agonía. El diputado salteño Marcelo López Arias está gestionando su declaración como Monumento Histórico Nacional.
Saitillas: arbustos con espinas. Los gauchos salteños usaban los guardamontes para protegerse de ellos.
Boleadoras:durante la guerra por la independencia las boleadoras fueron utilizadas como eficaces armas de batalla. Este elemento también recibía el nombre de "bola", muy
difundido entre los gauchos, debido a que en ambos extremos de la soga o tiento de cuero, se amarraban piedras bolas.
Guardamonte:pieza de cuero (similar a un par de alas) que colocada delante de la montura es utilizada para abrirse paso entre la vegetación para evitar lastimaduras al animal o
a quien lo monta. Los guardamontes fueron utilizados durante la defensa de la Patria por los gauchos de Güemes para aterrar a los invasores. Una estrategia para simular un
número superior al real, por parte de los patriotas, consistía en golpear con el talero los guardamontes. El sonido logrado en conjunto ejercía una acción psicológica sumamente
Cómo te buscan mis manos en el alba y en mi pobre guitarra a veces sé llorar. Yo sé que un día dejarás de quererme pero al final, no creo que puedas olvidar.
Busco en el vino tu boca ensangrentada. En cada madrugada te quiero mucho más... y en cada madrugada, te quiero mucho más.
Puerto Santa Cruz es una ciudad de 4.431 habitantes (INDEC,
2010), del departamento Corpen Aike en la provincia de Santa Cruz, República
Argentina.
Se sitúa en el margen derecho del amplio estuario del río
Santa Cruz, a 36 km de la vecina localidad Comandante Luis Piedrabuena y su
isla Pavón, y a sólo 17 km al norte del puerto de aguas profundas del Puerto de
Punta Quilla, emplazado en la desembocadura del río en el mar Argentino.
Es la segunda ciudad más antigua de la provincia de Santa
Cruz, después de Comandante Luis Piedrabuena, ya que fuera fundada por el
comodoro de marina Luis Py, el 1º de diciembre del 1878, si bien los primeros
asentamiento en el lugar: la reducción anglicana de Cañadón Misioneros y la
factoría agroindustrial Colonia Rouquaud, acontecieron en 1862 hasta 1863 y
desde 1872 hasta 1874, respectivamente (Wikipedia).