Seguramente bailamos este carnavalito en decenas de fiestas de la escuela primaria, y lo vimos bailar y lo escuchamos en cientos de festivales, pero pocos sospechábamos de su verdadero origen.
Este ritmo, tan caro a nuestros sentimientos, al escucharlo y reproducir su letra, nos imaginamos que su autor era un nativo de la bella Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, hombre tranquilo, con una humildad al hombro que le permite disfrutar de su paisaje, pero no es así.
El autor de letra y música de El Humahuaqueño es un porteño (Edmundo Zaldivar), un tanguero que no conocía la Quebrada y que inspira su ritmo en el traqueteo continuo y sistemático del tranvía en que viajaba a trabajar.
Hoy sus restos descansan en Humahuaca bajo un monumento que recuerda su memoria y su obra (considerada un himno para el pueblo jujeño), y la fecha de su desaparición (el 7 de febrero), se transformó, desde 1982, en el Día del Carnavalito.
Se estima que existen más de 1.400 versiones y fue traducido a más de 70 idiomas, convirtiéndose en la música argentina más difundida en todo el mundo.
Así son las cosas de nuestra tierra.
¿Qué es y que significa un carnavalito?
El carnavalito es una danza tradicional que se baila en Argentina antes de la llegada de los colonizadores europeos. Hoy sigue bailándose en el Noroeste de Argentina, y en la zona occidental de Bolivia, pero con determinadas figuras de otras danzas incluidas por el paso del tiempo.
También se baila en el Departamento de Nariño al sur de Colombia, norte de Chile y en partes de Perú, como Arequipa y Cajamarca.
La música se caracteriza por la utilización de instrumentos como la quena, el charango, el erkencho, el erque, la caja chayera, el sikus y el bombo.
Es una danza de conjunto, es decir, se baila en grupo y con varias parejas, que realizan coreografías al compás de la música. Los bailarines se mueven en torno a los músicos o en hilera. Una mujer o un hombre con un pañuelo (o banderín adornado con cintas), en la mano, se encarga de dirigir. Todos cantan la misma copla o entrecruzan improvisaciones.
Las figuras son la rueda, la doble rueda, la hilera de itinerario libre y otras. Es común el trote, larga fila que forman de a dos bailarines tomados del brazo. Se destacan las figuras conocidas como «el puente», «las alas» y «las calles».
El carnavalito habría nacido al calor del huayno valluno proveniente del Perú, y la tradicional jota española durante el ocaso del coloniaje y el siglo XIX.
Su interpretación cierra las fiestas después del primer Viernes de Pascua. Su importancia no sólo es festiva. Por lo general, sus letras eran viejas composiciones rimadas, portadoras de enseñanzas tradicionales y de historias de enamorados.
El Carnaval de Humahuaca se celebra todos los años al comienzo de la Cuaresma, 40 días antes de Semana Santa. Se trata de una festividad criolla que mezcla el carnaval que trajeron los europeos al Nuevo Mundo con los ritos y danzas en honor a los dioses de las religiones precolombinas, a la Pachamama principalmente, a quien se daba las gracias por la generosidad de la tierra en sustentar la vida del hombre.
La fiesta se prolonga durante 8 días hasta el llamado "domingo de tentación", durante ese tiempo las calles se llenan de bailarines vestidos con trajes multicolores que cantan y bailan por todos los pueblos.
El carnavalito es de origen incaico que se baila en todos los ambientes sin distinción de clases sociales. Es la forma más evolucionada, compleja y moderna de las grandes rondas colectivas prehistóricas.
El paso es sencillo: se trata de un trotecito ágil, pero no violento ni saltado. Todas las figuras se realizan sin ninguna pausa. La forma musical consta de tres partes y el compás es de 6 por 8.
En esta celebración se produce la liberación casi desenfrenada del hombre para manifestar así su rebelión frente a los esquemas sociales establecidos, a los privilegios, a las normas morales y a la sumisión ante el poderoso.
La figura que representa al carnaval es el diablo, pues él permite desprenderse de los aspectos negativos que estuvieron reprimidos durante todo el año.
Los festejos en sí comprenden bailes, cantos, comidas y bebida en abundancia. Además incluyen algunas ceremonias que se repiten año tras año como el desentierro y entierro del carnaval. Este último simbolizaría el arrepentimiento y el fin del frenesí.
En todo caso, en la tradición jujeña, se produce una libre asociación entre los valores de la religión cristiana y los rituales paganos.
¿Qué dice El Humahuaqueño?
La canción de poesía simple y breve, hace referencia a las celebraciones del carnaval de Humahuaca, la cual es, como dijimos, una fiesta con origen en el sincretismo entre las tradiciones autóctonas indígenas y las implantadas por los españoles.
Llegando está el carnaval quebradeño, mi cholitay.
Fiesta de la Quebrada Humahuaqueña para cantar: erke, charango y bombo, carnavalito para bailar...
Quebradeño... Humahuaqueñito..
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¿Quién fue Zaldivar (h)?
Su nombre completo era Edmundo Porteño Zaldivar, nacido Palermo (Buenos Aires), en 1917, hijo del músico "Polo" Zaldívar.
Desde pequeño mostró interés por la música, cultura y tradiciones argentinas a través de las tertulias celebradas en su casa paterna.
Don Dalmasio Castrillo, un antiguo poblador de Uquía (Quebrada de Humahuaca), tenía un almacén de ramos generales cerca de la casa de los Zaldivar.
Su padre, y él a muy corta edad, participaban de esas tertulias nacionalistas con Güiraldes, Rojas, Lugones, donde junto a otros músicos y poetas se reunían para hablar de la Argentina que soñaban.
Allí, a los cinco años don Castrillo le enseñó a tocar la quena y el charango, y un entrañable amor por Jujuy. Debutó a los 7 años acompañando a su padre en audiciones de la LR 10 Radio Cultura.
Su primer antecedente como compositor se remonta cuando tenía 14 años. Por entonces compuso una zamba llamada Nunca, nunca, que aún en el presente sigue siendo utilizada por muchos profesores para enseñar a bailar esta popular danza.
A los 21 años formó su primer conjunto folklórico y ese mismo año integró la orquesta típica (tanguera) "Los Indios", que dirigía Ricardo Tanturi (“el caballero del tango”).
Colaboró con figuras tan notorias como Ciriaco Ortiz, Manuel Acosta Villafañe, Aníbal Troilo, Roberto Grela, Edmundo Rivero, Charlo (Carlos José Pérez), entre otros, a veces con el pseudónimo Chacho Espil. Se desempeñó como guitarrista estable durante 21 años en Radio El Mundo.
En 1963 se hizo acreedor del primer premio en música inédita con la canción "San Antonio de Areco" en el Tercer Festival de Folklore de Cosquín.
A fines de la década del 60 fue compañero de Ciriaco Ortiz, en el local tanguero El Viejo Almacén de San Telmo, en un dueto de guitarra y bandoneón. Complementó su labor de autor e intérprete con la enseñanza, desempeñándose como profesor de ritmos en la Escuela Nacional de Danzas. Fundó diversas academias en todo el país donde se impartían lecciones de guitarra.
Compuso, entre muchas otras obras El Humahuaqueño en el año 1941. Por esos años, Zaldívar vivía en barrio San Nicolás y tomaba regularmente el tranvía 99 hasta Radio El Mundo.
Su hijo relató tiempo después:
“Mi padre (que no sabía componer música), compuso el tema en un tranvía, viajando a radio El Mundo, donde era guitarrista estable. Al escuchar el repiqueteo acompasado que hacia el transporte al frenar empezó a repetirlo palmeando el estuche de su guitarra, con el ritmo y la melodía en la cabeza, después lo terminó en el estudio de radio”.
“Como mi padre era muy serio y nunca falseó su ideología, y su forma de ser, yo no puedo agregarle cosas y matices que no sean reales. Sería mucho más poético y romántico decirle que una noche sentado debajo de un cactus, se le ocurrió esa obra, pero no, se le ocurrió arriba de un tranvía”.
Aunque Edmundo Zaldívar sentía admiración por la música del norte y al altiplano desde su niñez, recién conoció la Quebrada de Humahuaca, invitado por la familia Aramayo, algunos años después de haber compuesto el carnavalito que recorrió el mundo.
El Humahuaqueño fue un éxito inmediato. Se estima que existen más de 1.400 versiones y fue traducido a más de 70 idiomas, convirtiéndose en la música argentina más difundida en todo el mundo.
Su mayor éxito, sin embargo, lo logró en Francia, con más de 200 versiones distintas, y en Alemania, conocida como Blumenfest in Perú (Fiesta de la flores en Perú), donde alcanzan a un centenar, siguiéndoles luego Inglaterra, Italia y los Países Bajos.
En Estados Unidos llegó a estar en los primeros puestos de popularidad, a través de una muy particular versión conocida con el título de Kiss me another (Bésame otra vez).
Dadas las numerosas versiones del tema, a veces la poesía ha sufrido leves cambios. Algunos autores cambian y/o alternan el verbo bailar por cantar y gozar.
El erke que se cita en la canción es una especie de trompeta alargada típica del Norte de Argentina y quizá debido a su relativo desconocimiento, muchos artistas han cambiado erke por quena.
De autores y confusiones.
El Humahuaqueño, si bien fue creado en 1941, fue inscripto en SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores), bajo el registro 68073 | ISWC T-037021800-0, recién el 5 de noviembre de 1953, cuyo único autor y compositor fue Edmundo Porteño Zaldivar.
A pesar de esto hay confusiones con otro carnavalito, también famoso, llamado Carnavalito quebradeño, cuyos autores son los Hermanos Abalos, santiagueños ellos, que fue registrado en 1942 y sus primeros versos dicen:
Quebradeño a mí me dicen
porque nací en la quebrada
carnavalito, de mi querer,
toda la rueda venga a bailar.
Algunos autores poco informados consignan que la letra de El Humahuaqueño es de Jaime Dávalos, cosa absolutamente inexacta.
Homenajes y reconocimientos.
Zaldivar, por esas ironías de la vida, murió un 7 de febrero a los 60 años en vísperas del carnaval de 1978. Hoy sus restos descansan en el cementerio San Antonio de Humahuaca bajo un monumento que recuerda su memoria y su obra.
Como corolario, escribió unos versos antes de morir que el
Gobierno de Jujuy los aceptó y los llevó cuando lo enterraron en el Cementerio
de Humahuaca.
“Cuando mi noche llegue en una zamba,
cuando mi noche llegue a su razón sin una estrella,
quisiera cerrar mis ojos mirando el cielo junto a tu piedra.
Te di mi copla y mi canto, te di mi sueño tierra querida”.
“Mi padre fue siempre un agradecido de un bailarín que se
llamaba Joaquín Pérez Fernández, que tenía una compañía de baile muy importante.
En 1949 o 1950, éste bailarín emprende un viaje por todo el mundo, contratado
por una empresa. Tenía que trabajar dos meses, e incluyó unos bailarines, que
hicieron un cuadro del carnavalito con una escenografía de montañas y todo eso,
y llevó eso por todos los lugares del mundo, con un éxito extraordinario en
Francia, Italia.
De golpe y porrazo, llega a Israel y allí tiene un éxito tan
extraordinario, que esa música pegó tan fuerte que todo el público se subió en
el escenario para bailar e iba guiados por los artistas.
Pasan los años y mi padre lo encuentra en Buenos Aires, a
don Joaquín Pérez Fernández, y le dice. “le agradezco a usted por la difusión
que le ha dado a mi obra en Europa”, porque a él le llegaba noticias. Entonces
le dice: “Mire señor Zaldívar, el agradecido soy yo; tenía un contrato por dos
meses y gracias a su obra estuve dos años viajando por todo el mundo. Muchas gracias,
usted no me debe nada”
El decreto Nº 3621 de fecha 30 de septiembre de 1954,
expedido por el Poder Ejecutivo Provincial a cargo de Jorge Villafañe, declaró
baile y música regional de la provincia de Jujuy al Carnavalito de la Quebrada
de Humahuaca. Considerada un himno para el pueblo jujeño, se transformó, desde
1982, en el Día del Carnavalito.
Bibliografía
· EL PATRIOTA
ARGENTINO: Carnavalito (El Humahuaqueño).
patriotaargentino.blogspot.com/2010/10/carnavalito-el-humahuaqueno.html
· JUJUY AL
MOMENTO.COM Junto al jueves de Comadres, se recordará el “Día del Carnavalito -
www.jujuyalmomento.com/.../junto-al-jueves-de-comadres-se-recordara-el-dia-del-ca...
· MÚSICA
ANDINA. El Carnavalito Humahuaqueño. musicaandina2011. blogspot.com/2013/04/el-carnavalito-humahuaqueno.html
· PORTAL DE
SALTA. El Carnavalito - Danzas Folklóricas. www.portaldesalta.gov.ar/carnavalito.htm
· QUADRIGA -
Carnavalito Humahuaqueño: la canción de cuaresma.
laquadriga.com/index.php/historia/sociedades/1645-1645.htm 30 marzo. 2014
[Tribu Global - Redacción]
Llegando esta el carnaval quebradeño mi cholitay (bis)
Fiesta de la Quebrada Humahuaqueña para cantar Erke, charango y bombo carnavalito para bailar.
Quebradeño, humahuaqueñito (bis)
Fiesta de la Quebrada Humahuaqueña para cantar. Erke, charango y bombo Carnavalito para bailar.
Palabras de "": holitay: "mi
cholita" (quechua); erke: es un intrumento aerófono, es una larga caña ahuecada cuyo
extremo se dispone una bocina o corneta habitualmente de cuero. Su grave sonido
se hace oír especialmente después de las fiestas de carnaval; lo mismo que el
charango: especie de guitarrita criolla
de cuerdas dobles como las del mandolín. que se construye empleando como caja
la caparazón de la mulita, a la que se agrega tapa de madera muy difundido en
el norte argentino (provincias argentinas de Salta. la Linda y Jujuy que lo
hizo famoso o popularizó Jaime Torres.
Versión del Nuestraaméricano Roberto Carlos.
Edmundo Porteño Zaldívar (h) es un bonaerense nacido el 9 de octubre de 1917.
Con tan solo 7 años de edad ya acompañaba a su padre en la radio Cultura como cantor nativo en audiciones LR 10. A los 14 años de edad compuso una zamba tituladaNunca nunca.
En Radio el Mundo acompaño hasta los 21 años de edad a artistas comoRosita Quiroga,Manuel Acosta Villafañe,Juan Andrés Pérez,José Luis Padula,Aníbal Troilo y Charlo.
En 1941 compuso su obra más famosa, el Carnavalito humahuaqueño,
"E. Zaldívar no conocía mucho Jujuy ni la Quebrada de Humahuaca, pero según parece, compuso el carnavalito mientras viajaba en un autobús, concretamente un colectivo 60, por esta provincia, en un trayecto entre las localidades de Tigre y Constitución.
La composición se registró en 1941, aunque no fue hasta dos años más adelante cuando se graba por primera vez con el sello discográfico Tierra Linda, presentando al carnavalito como una pieza típica indo-criolla. El éxito de esta sencilla obra fue tal que en tan solo un par de años ya surgieron más de 50 versiones distintas en Argentina, y pronto las interpretaciones se extenderían por otros países latinoamericanos e incluso más allá del océano, llegando a países tan dispares como Egipto, Nueva Zelanda, Grecia o China. Solo en Francia le sacaron hasta 200 versiones diferentes. En Estados Unidos llegó a estar en los primeros puestos de popularidad, a través de una muy particular versión conocida con el título de Kiss me another" (http://musicaandina2011.blogspot.com.ar/).
Murió el 7 de febrero de 1978 a los 60 años de edad. Se estima que a lo largo de su vida visitó hasta una treintena de países de todo el mundo.
*** Publicada en Rincón Barda Sureña, 6 de enero del 2015.
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EDMUNDO P. ZALDIVAR(h) nace 9 de octubre de 1917 en San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, en guitarrista de familia de músicos.
En la década de 1940 compuso una de las obras de mayor difusión en todo el mundo: el carnavalito “El Humahuaqueño” una obra que vincula a la provincia del norte de nuestra Argentina, Jujuy.
Zaldívar estuvo siempre vinculado a la música de Buenos Aires, el tango. Compuso su célebre pieza casi desconociendo Jujuy o la quebrada de Humahuaca, un día a bordo de un colectivo 60 en el trayecto de Tigre a Constitución. Pero supo interpretar el paisaje, las costumbres de los pobladores de esta región como Don Atahualpa Yupanqui nacido en la provincia de Buenos Aires supo en su zamba “Luna tucumana” describir ese paisaje como compañera en las sendas del Tafí.
"El humahuaqueño" alcanzó fama mundial con algunas particularidades curiosas; por caso, en Alemania se conoció con el título de "Blumenfest in Peru" ("Fiesta de las flores en Perú"). Sus restos están en el cementerio de Humahuaca.
Edita “El Humahuaqueño” en 1941 y en 1943 y sería invitado por la familia Aramayo y conoce Humahuaca. Participaba Zaldivar de esas tertulias nacionalistas con Ricardo Güiraldes, Ricardo Rojas, Leopoldo Lugones.
Fallece un 7 de febrero de 1978.
Si bien en Rincón Barda Sureña ya publicamos una entrada similar. Vale otra.
Fecha de publicación: 14 de noviembre del 2016.
Bibi Johns: El Humahuaqueño de Edmundo P. Zaldívar (h.),
Versión titulada: "Blumenfest in Peru".
"El humahuaqueño" alcanzó fama mundial con algunas
particularidades curiosas; por caso, en Alemania se conoció con el título de
"Blumenfest in Peru" ("Fiesta de las flores en Perú").
8/2/2020
Azur Chami: El Humahuaqueño de Edmundo P. Zaldívar. Versión Árabe.
En Salta, la denominación "Chalchalero" tiene varias acepciones. Una de ellas es la que por la cual se denomina al Zorzal, un pájaro que tiene predilección por comer los frutos de un arbusto llamado "Chalchal".
Debutaron el l6 de junio de l948 en el Teatro Alberdi de Salta. A sala repleta con el tema la Zamba del Grillo (Atahualpa Yupanqui). Inmediatamente después del debut, el conjunto comenzó a hacerse cada vez más popular en la provincia. Así vinieron zambas memorables como Lloraré (autor anónimo), que se convirtió en el primer gran éxito del conjunto y en la primera grabación de Los Chalchas en un estudio. También El Cocherito (anónimo), La Artillera (anónimo), El arriero va (Atahualpa Yupanqui), y otras canciones populares como La López Pereyra (Artidorio Cresceri) y la Zamba de Vargas (recopilada por Chazarreta).
Han pasado por su formación: Aldo Saravia, Dicky Dávalos, Cocho Zambrano, Carlos Franco Sosa, José Antonio Saravia Toledo, el inolvidable Ernesto Cabeza y la actual formación con su fundador Juan Carlos Saravia, Polo Román, Pancho Figueroa y Facundo Saravia.
Cumplieron 52 años de trayectoria, unos de los pocos casos, tal vez el único para un conjunto folclórico en Argentina, también en Latinoamérica y, quizá aún, en el mundo entero.
Desde su Salta natal han sabido mantener la tradición a estadios y teatros llenos de entusiastas admiradores de todas las edades.
A pesar del éxito continuo, Los Chalchaleros sintetizan la historia viva del folklore en nuestro país y en el mundo. Habiendo vivido la época dorada del folklore durante la década del 60, siguiendo tan actuales como siempre en los años del nuevo milenio.
Los Chalchaleros, como todos dicen "son toda una institución y casi una leyenda", para otros, sinónimo de coherencia artística y para los argentinos, gran parte de nuestras vidas.
En junio del año 98, "Los Chalchas", con motivo del festejo. de sus 50 años de trayectoria, fueron distinguidos como visitantes ilustres en muchas de las ciudades que visitaron, como así también recibieron la distinción de ser declarados "De interés Cultural- por parte de la Cámara de Diputados y Senadores de la Nación.
Supo decir Ciro Alegría que “el hombre es igual al río, profundo y con sus reveses, pero voluntarioso siempre”. Y razón tiene. Poetas de las más diversas edades y regiones han glosado la magia de sus ríos.
El uruguayo Aníbal Sampayo dejó una de sus mejores metáforas al escribir que “El Uruguay no es un río, es un cielo azul que viaja”.
Y mucho antes uno de nuestros primeros vates, Manuel José de Lavardén dejó uno de los primeros elogios de nuestra literatura a nuestro río padre: “Augusto Paraná, sagrado río, / primogénito ilustre del océano, / que en el carro de nácar refulgente, / tirado de caimanes recamados/ de verde y oro, vas de clima en clima, / de región en región, vertiendo franco, / suave frescor y pródiga abundancia”.
Pero ya más cercano Jaime Dávalos con profunda voz lírica le cantó al mismo río con aires de zamba diciendo “Brazo de la luna que bajo el sol/ el cielo y el agua rejuntará/ hijo de las cumbres y de la selva/ que extenso y dulce recibe el mar”.
El gran humanista español don Miguel de Unamuno sintetizó en cuatro versos los ríos de su país para que nadie los olvide: “Ebro, Miño, Duero, Tajo, / Guadiana y Guadalquivir./ Ríos de España que trabajo/ irse a la mar a morir”. Una versión popular le agrega toda la sal española al decir “Ega, Arga y Aragón/ hacen al Ebro varón”.
Y otra vez Ciro Alegría en lírica lucha le increpa: “Río Marañón, déjame pasar. / Eres duro y fuerte, no tienes perdón. / Río Marañón tengo que pasar. / Tú tienes las aguas; / yo mi corazón”.
Pablo Neruda, poeta nacional de Chile, en su “Canto General”, glorifico a los grandes ríos de América.
Dijo al Bío Bío: “Tú me diste el lenguaje/ el canto nocturno; / mezclado con lluvia y follaje. / Y luego te vi entregarte al mar/ dividido en bocas y senos/ ancho y florido/ murmurando una historia/ color de sangre”.
En su “Oda de invierno al río Mapocho” le pide que “una pata de tu espuma negra/ salte del légamo a la flor del fuego/ y precipite la semilla del hombre”.
En cambio al Orinoco le pide “déjame en las márgenes/ de aquella hora sin hora/ Orinoco de aguas escarlata/ río de razas, río de raíces”. Y al Amazonas lo encumbra como un “padre patriarca” y le dice que es la “eternidad secreta de las fecundaciones”.
¿Acaso Miguel Hernández no escribió que “Podrá porfiar el Tíber/ su vetusta grandeza de siglos/ arrumbándose en siete colinas. / Podrá regar las fuentes/ del derecho y la belleza/ quedó al mundo, Roma/ severas leyes, / y extendió por doquier su blasón latino”. Y recuerda memorioso que junto al Tíber “escribió Virgilio de su inmensa/ y pródiga lira/ con tanta fama la Eneida”.
¿Acaso Julio César no dejó una de sus frases inmortales cuando afirmó que “hay que cruzar el Rubicón”, con todo lo que ello implicaba para los enemigos de Roma? ¿Acaso no son famosos los ríos que nombra el Génesis donde estaba el paraíso terrenal: El Éufrates, el Tigris y el Pisón? ¿Y no dijo el sabio Salomón que “todos los ríos van a dar a la mar”?
No le han faltado rapsodas a los grandes ríos del mundo como al Nilo, el Volga, el Sena el Támesis, pero sin embargo al Danubio le cupo la gloria de inmortalizarlo a un músico, el maravilloso Johann Strauss.
Y salvando las grandes distancias entre estos grandes maestros de la literatura universal, yo poeta rionegrino, no pude menos que dejar los versos de la “canción para mi río”, por darme siempre una lección de grandeza y de fugacidad: “Quiero mojar mis manos en el río/ su agua fresca bajando del Limay/ viajar en las lanchitas por sus aguas/ buscar el sol en su boca de sal. Nostalgia del Río Negro en la comarca/ de frutas y manzanas me hablará/ su corazón perfuma en las riberas/ como mis penas sus aguas se van.
Quiero dejar mis horas en tu cauce/ hablando de mis cosas al pasar/ me saludan los sauces y los mimbres/ y esta vida con ganas de soñar. En la arteria de tus aguas quedaré/ y en tus olas su espuma de cristal/ cómo pasa el caudal de tu corriente/ pasan también mis años que se van.
Con el escape libre para escuchar mejor el canto del motor , me voy a los campos montado en mi Ford. Mi Ford es sencillo como el Clavileño de Alonso Quijano. Dócil a mi empeño, va donde yo quiera, por valles y cuestas por cerros y lomas y verdes florestas .
Yo no tengo apuros, negocios ni estancias, mas el que me vea, veloz como el viento, tragar las distancias rigiendo mi Ford, cree que me protestan algún documento o me ocurre un caso de fuerza mayor .
Nadie se figura, nadie se imagina, ninguno sospecha, el goce salvaje, rayano en locura, de andar como flecha.
El hombre es un bípedo pesado, sotreta, y por andar algo más que la tortuga, domó los caballos y la bicicleta inventó las máquinas de ponerse en fuga.
Por un cuesta abajo me largo en segunda, mi alma en un vértigo tremendo se abisma, y a medida que corro me inunda un afán de romperme la crisma!
El Ford cruje entero, ya parece saltar en pedazos! y por el volante me sube a los brazos una fragorosa vibración de acero!
Un pollo suicida se pasa en mi ruta y bajo las ruedas lo dejo extrachato . Que no me perturbe la recta absoluta ni perro ni gato, pues voy sin disputa sembrando el julepe y el asesinato.