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lunes, 8 de febrero de 2021

CANTARES CAMPESINOS / Nicomedes Santa Cruz.-

El agua la manda el cielo,
la tierra la puso dios.
Viene el amo y me la quita,
¡la p...ita que se partió!

A ver, respóndame, hermano:
si esta fue tierra ´e los incas
¿de donde hay dueños de fincas
con títulos en la mano?
Pa mí que al pobre serrano
le vienen tomando el pelo.
Acequia, puquio, riachuelo
todo en títulos se fragua.
¿De ´onde tiene dueño l´agua?
¡el agua la manda el cielo!

Y por último, los incas
no han sido los más primeros;
antes los huancas ´stuvieron
y antes que ellos los mochicas.
Ora hay haciendas tan ricas
pa sólo un dueño o pa dos
y gritan a toda voz
que heredaron de su padre...
¡Que no me vengan, compadre,
la tierra la puso Dios!

Donde no hay minas de gringos
hay tierras de gamonales,
pagan míseros jornales
y te andan a los respingos.
Se trabaja los domingos
Más pior que en tiempo ´e la mita.
Y hasta si tengo cholita
para mi pobre querer,
por el gusto de ...poder
viene el amo y me la quita.

Creo que, ultimadamente,
debiera ser propietario
quien fecunda el suelo agrario
con el sudor de su frente.
Así espera nuestra gente
y así mesmo espero yo.
Y así ha de ser, pues si no
a gringos y gamonales
vamo a recontrasacarle
¡la p... ita que se partió!

    RITMOS NEGROS DEL PERÚ
A don Porfirio Vásquez A.
Ritmos de la esclavitud
Contra amarguras y penas.
Al compás de las cadenas
Ritmos negros del Perú.

De África llegó mi abuela
vestida con caracoles,
la trajeron lo` epañoles
en un barco carabela.
La marcaron con candela,
la carimba fue su cruz.
Y en América del Sur
al golpe de sus dolores
dieron los negros tambores
ritmos de la esclavitud

Por una moneda sola
la revendieron en Lima
y en la Hacienda “La Molina”
sirvió a la gente española.
Con otros negros de Angola
ganaron por sus faenas
zancudos para sus venas
para dormir duro suelo
y naíta`e consuelo
contra amarguras y penas...

En la plantación de caña
nació el triste socavón,
en el trapiche de ron
el negro cantó la zaña.
El machete y la guadaña
curtió sus manos morenas;
y los indios con sus quenas
y el negro con tamborete
cantaron su triste suerte
al compás de las cadenas.

Murieron los negros viejos
pero entre la caña seca
se escucha su zamacueca
y el panalivio muy lejos.
Y se escuchan los festejos
que cantó en su juventud.
De Cañete a Tombuctú,
De Chancay a Mozambique
llevan sus claros repiques
ritmos negros del Perú.

Nicomedes Santa Cruz Gamarra es un Peruano nacido en Lima el 4 de junio de 1925.
Desde 1981, se trasladó a Madrid, donde residió hasta su muerte el  5 de febrero de 1992.

lunes, 4 de junio de 2018

AMÉRICA LATINA de NICOMEDES SANTA CRUZ.


«¡Mi cuate!
«¡Mi socio!»

                 «¡Mi hermano!»


«¡Aparcero!»
       «¡Camarado!»
                 «¡Compañero!»

«¡Mi pata!»
        «¡M’hijito!»
                 «¡Paisano…!»

He aquí mis vecinos.
He aquí mis hermanos.

Las mismas caras latinoamericanas
de cualquier punto de América Latina:

Indoblanquinegros
Blanquinegrindios
y negrindoblancos

Rubias bembonas
Indios barbudos
y negros lacios

Todos se quejan:
–¡Ah, si en mi país
no hubiese tanta política...!
–¡Ah, si en mi país
no hubiera gente paleolítica...!
–¡Ah, si en mi país
no hubiese militarismo,
ni oligarquía,
ni «chauvinismo»,
ni burocracia, *
ni hipocresía,
ni clerecía,
ni antropofagia…
–¡Ah, si en mi país…!

Alguien pregunta de dónde soy
(yo no respondo lo siguiente):

Nací cerca de Cuzco,
admiro a Puebla,
me inspira el ron de las Antillas,
canto con voz argentina,
creo en Santa Rosa de Lima
y en los Orishás de Bahía.

Yo no coloreé mi Continente,
ni pinté verde a Brasil,
amarillo a Perú,
roja a Bolivia.

Yo no tracé líneas territoriales
separando al hermano del hermano.

Poso la frente sobre Río Grande,
me afirmo pétreo sobre el Cabo de Hornos,
hundo mi brazo izquierdo en el Pacífico
y sumerjo mi diestra en el Atlántico.

Por las costas de oriente y occidente
doscientas millas entro a cada Océano,
sumerjo mano y mano
y así me aferro a nuestro Continente
en un abrazo Latinoamericano.

Poso la frente sobre Río Bravo,
me afirmo pétreo sobre el Cabo de Hornos,
hundo mi brazo izquierdo en el Pacífico
y sumerjo mi diestra en el Atlántico.

Por las costas de oriente y occidente
doscientas millas entro a cada Océano
sumerjo mano y mano
y así me aferro a nuestro Continente
en un abrazo Latinoamericano.
Nicomedes Santa Cruz Gamarra es un Peruano nacido en Lima el 4 de junio de 1925.
Desde 1981, se trasladó a Madrid, donde residió hasta su muerte el  5 de febrero de 1992.

martes, 25 de junio de 2013

Soy americano de Héctor José Corredor Cuervo y América Latina de Nicomedes Santa Cruz.


Soy americano  
de  
Héctor José Corredor Cuervo

En tierra libre de mil colores,       
que descubierta fue por Colón,       
nací un día entre las flores         
bajo los rayos de ardiente sol.       
Llevo orgulloso sangre mezclada     
de indio nativo y de español         
que se fundieran en la alborada       
como oro y plata en un crisol.       
Mi cuerpo es ónix color canela       
cual talladura de un escultor         
con la alegría chambaculera           
de un caribe con el tambor.           
Hablo la lengua del castellano,       
que nos dejara el conquistador,       
amo a mi tierra, amo al hermano       
con gran nobleza a mucho honor.       
Yo soy caribe, soy antillano,         
cual la palmera de un malecón;       
yo soy sureño, soy americano          
y solo añoro lograr la unión.         
Cuando me dicen que otros son         
los que se llaman americanos         
me duele el alma y el corazón         
por la ignorancia de los humanos.     
Yo soy chileno, soy colombiano,       
soy argentino, soy boliviano         
yo soy cubano, soy venezolano         
yo soy peruano, soy brasileño         
soy hondureño, soy panameño           
soy costarricense, soy paraguayo     
soy ecuatoriano, soy uruguayo         
soy salvadoreño, soy antillano       
soy guatemalteco, soy mexicano       
yo soy andino, yo soy del llano       
yo soy amigo y soy hermano           
        con sentimientos de americano.       

AMÉRICA LATINA.
NICOMEDES SANTA CRUZ.


Mi cuate, mi socio, mi hermano 
A, parceiro, camarado, compañero 
Mi pata, mi hijito, paisano
He aquí mis vecinos, he aquí mis hermanos. 
Las mismas caras latinoamericanas de cualquier punto de América Latina Indoblanquinegros, Blanquinegrindios y negrindoblancos 
Rubias bembonas, Indios barbudos y negros lacios 
Todos se quejan
Ah, si en mi país no hubiese tanta política
Ah, si en mi país no hubiera gente paleolitica
Ah, si en mi país no hubiese militarismo,ni oligarquía, ni chauvinismo
ni burocracia, ni hipocresía, ni clerecía, ni antropofagia
Ah, si en mi país...
Alguien pregunta de donde soy, yo no respondo lo siguiente 
Nací cerca del Cuzco, admiro a Puebla
Me inspira el ron de las Antillas, canto con voz argentina
Creo en Santa Rosa de Lima, y en los Orishas de Bahía. 
Yo no coloree mi Continente, ni pinte verde a Brasil, amarillo Perú, roja Bolivia. 
Yo no trace lineas territoriales separando al hermano del hermano. 
Poso la frente sobre Río Bravo
Me afirmo petreo sobre el Cabo de Hornos
Hundo mi brazo izquierdo en el Pacifico y sumerjo mi diestra en el Atlántico. 
Por las costas de oriente y occidente, doscientas millas entro a cada Océano
sumerjo mano y mano y así me aferro a nuestro Continente en un abrazo Latinoamericano.



viernes, 4 de marzo de 2011

EL CAFÉ - Poema de Nicomedes Santa Cruz.


El CAFÉ.


Poemas de Nicomedes Santa Cruz

A Hugo Guerrero Marthineitz.

Tengo tu mismo color
Y tu misma procedencia.
Somos aroma y esencia
Y amargo es nuestro sabor.
Tú viajaste a Nueva York
Con visa en Bab-el-Mandeb,
Yo mi Trópico crucé
De Abisinia a las Antillas.
Soy como ustedes semillas.
Son un grano de café.

En los tiempos coloniales
Tú me viste en la espesura
Con mi liana a la cintura
Y mis abóreos timbales.
Compañero de mis males,
Yo mismo te trasplanté.
Surgiste y yo progresé:
En los mejores hoteles
Te dijeron ¡qué bien hueles!
Y yo asentí “¡uí, mesié!”.

Tú: de porcelana fina,
Cigarro puro y cognac.
Yo de smoking, yo de frac,
Yo recibiendo propina.
Tú a la Bolsa, yo a la ruina;
Tú subiste, yo bajé...
En los muelles te encontré,
Vi que te echaban al mar
Y ni lo pude evitar
Ni a las aguas me arrojé.

Y conocimos al Peón
Con su “café carretero”,
Y hablando con el Obrero
Recorrimos la nación.
Se habló de revolución
Entre sorbos de café:
Cogí el machete... dudé,
¡Tú me infundiste valor
Y a sangre y fuego y sudor
Mi libertad conquisté...!

Después vimos al Poeta:
Lejano, meditabundo,
Queriendo arreglar el mundo
Con una sola cuarteta.
Yo, convertido en peseta,
Hasta sus plantas rodé:
¡Qué ojos los que iluminé,
Que trilogía formamos
Los pobres que limosneamos
El Poeta y su café...!

Tengo tu mismo color
Y tu misma procedencia,
Somos aroma y esencia
Y amargo es nuestro sabor...
¡Vamos hermanos, valor,
El café nos pide fe;
Y Changó y Ochún y Agué
Piden un grito que vibre
Por nuestra América Libre,
Libre como su café!