martes, 10 de febrero de 2026

AMOR SE FUE / Macedonio Fernández.

 


AMOR SE FUE.

Amor se fue;

mientras duró a todo hizo placer.

Cuando se fue nada dejó que no doliera.

Macedonio Fernández.

Macedonio Fernández  (1º de junio de 1874 - 10 de febrero de 1952)  fue un poeta, narrador, filósofo y candidato a presidente de la Argentina. Ejerció gran influencia sobre la literatura argentina posterior, especialmente en Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Oliverio Girondo, Héctor Murena, Leopoldo Marechal, Ricardo Piglia, entre otros.

Hacia 1920, Macedonio Fernández se propuso lanzar su candidatura a Presidente de la nación. Dado que “el 95% de los votantes del país no tienen convicción ni compromiso” y que son menos las personas que se proponen ser presidentes que las que pretenden ser kiosqueros o farmacéuticos.

“Durante mucho tiempo, se creyó que Macedonio Fernández era un personaje inventado por Borges -dice a LA NACION la profesora e investigadora Mónica Bueno-. Muchos pensaban que no podía ser aquel Doctor en Leyes y Jurisprudencia recibido en la Universidad de Buenos Aires a finales del siglo XIX que nunca había asistido a los banquetes anuales de egresados, por lo tanto sus compañeros pensaban que habría muerto. Ni personaje de Borges ni fantasma, vivió con intensidad hasta 1952. ¿Quién es Macedonio Fernández? Un hombre que decide vivir en pensiones, para quien escribir es el resultado de pensar y no la antesala de publicar, y que además se aleja, con un gesto a la vez arcaico y utópico, de la profesionalización del escritor, un hombre que puede desembarazarse del éxito o del prestigio propio o ajeno (pensemos en su actitud ante la llegada de Marinetti -declarado fascista- a la Argentina y las anécdotas varias que rozan siempre el humor, el desparpajo y la inteligencia); un hombre escondido detrás de una cortina que juega con su anunciada presencia, la foto con la guitarra y el poncho al hombro, los papelitos desperdigados en las mesas de café, un hombre que apuesta a la epifanía de la inexistencia”. Diario LA NACIÓN, 10/2/2022.

AROMAS (Tango / 1923) de Emilio Fresedo.


AROMAS (Tango / 1923).
En mi pecho anida una pena
que no sé del todo explicar,
sólo siento que corre serena
una vida que pasa y se va.
Como aromas deja el pasado
de otro tiempo que fue mejor,
y ese sueño de niño dorado
vio lo cierto cuando despertó.

Es el recuerdo de ayer
que me invita a pensar,
porque palpito en él:
las aventuras de amor,
el colegio, el placer
que hallaba juguetón.
Y de las flores de casa
aquel perfume embriagador
ya no siente el que pasa
porque fue el tiempo
quien lo llevó.

Cuando tu mente vuelva
a los años que se van,
siempre verá la huella
con antojo de llorar.

¡Cuántas las ilusiones!...
¡Cuantas mi alma vio pasar,
y ellas están entonces
casi borradas porque se van!
Música: Osvaldo Fresedo. Letra: Emilio Fresedo.


Emilio Augusto Oscar Fresedo  nacido en Buenos Aires, el 5 de marzo de 1893. Fue un compositor, letrista y violinista argentino que se dedicó al género del tango. cronista del diario La Razón entre 1918 y 1929; co-editor con el dibujante Lino Palacio. Tuvo una editorial con su nombre, que impulsó la difusión del tango, y en 1929 instaló un importante laboratorio de productos medicinales. Era hermano del renombrado director de orquesta y músico argentino Osvaldo Fresedo.
Carlitos Gardel le grabó siete temas suyos, entre ellos: Aromas, Cielito mío, El once, Pobre chica con música de Osvaldo Fresedo, Del barrio de las latas, Sonsa y Paseo de Julio.
Uno de los tangos más conocidos de Emilio Fresedo es “Vida mía”, estrenado en 1933, por la orquesta de su hermano Osvaldo Fresedo con Roberto Ray, en uno de los bailables Geniol (marca de una aspirina para el dolor de cabeza) que organizaba Radio Belgrano.
“Prácticamente todos los cantores que integraron la orquesta de Fresedo cantaron “Vida mía”, era un tango inevitable en el repertorio de su celebrado director. Los que llegaron a grabarlo fueron tres: Roberto Ray, el primero, en 1933; Oscar Serpa, en 1944; Héctor Pacheco, en 1952. También hizo Fresedo dos grabaciones especiales acompañando a celebrados cantantes extranjeros: Tito Schipa, en 1934, y Pedro Vargas, en 1945. También existe una grabación —tomada en vivo, en 1956, en la boite Rendez Vous— en la que el trompetista Dizzy Gillespie improvisa mientras Fresedo, sin cantor, toca “Vida mía”.”
“Otra anécdota, muy posterior, une a Gardel con “Vida mía”. Ese tango y no “Por una cabeza” había sido elegido para la película Perfume de mujer (dirigida en 1992 por Martin Brest). Cuando los productores solicitaron a SADAIC el permiso para utilizar el tango de Fresedo, consideraron excesivo el cachet fijado por los herederos del compositor. Fue así que optaron por el tango de Gardel, cuyos derechos autorales habían pasado ya al dominio público, cumplidos 50 años de la muerte del cantor y de Le Pera.”(Autor: Oscar Del Priore en “Todo Tango”).

VIDA MÍA.
Siempre igual es el camino
que ilumina y dora el sol...
Si parece que el destino
más lo alarga
para mi dolor.

Y este verde suelo,
donde crece el cardo,
lejos toca el cielo
cerca de mi amor...
Y de cuando en cuando un nido
para que lo envidie yo.

Vida mía, lejos más te quiero.
Vida mía, piensa en mi regreso,
Sé que el oro
no tendrá tus besos
Y es por eso que te quiero más.
Vida mía,
hasta apuro el aliento
acercando el momento
de acariciar felicidad.
Sos mi vida
y quisiera llevarte
a mi lado prendida
y así ahogar mi soledad.

Ya parece que la huella
va perdiendo su color
y saliendo las estrellas
dan al cielo
todo su esplendor.
Y de poco a poco
luces que titilan
dan severo tono
mientras huye el sol.
De esas luces que yo veo
ella una la encendió.

Fallece el  10 de febrero de 1974 en su Ciudad natal.

* Se tomaron datos de los siguientes sitios: El Recodo -Todo Tango - Hermano Tango - Wikipedia - Tangos al Bardo - El Rincón del Tango.




domingo, 8 de febrero de 2026

Milonga para una niña de Alfredo Zitarrosa.

 


BORGES Y ZITARROSA.
Cuenta Álvaro Ojeda, en el prólogo a "Poesía y mito. Alfredo Zitarrosa", de Mónica Salinas (Seix Barral, 2006):
"En 1982, en plena guerra de las Malvinas, Jorge Luis Borges se encontraba en el Uruguay. La BBC inglesa lo entrevistaba para una especie de híbrido entre reportaje y ficción que, por razones obvias, no podía realizar en la Argentina. (...) Terminada una escena y mientras Borges descansaba, comenzó a escucharse 'Milonga para una niña', interpretada por Alfredo. Cuentan que Borges, apartándose de los avatares de toda filmación, del tráfago de voces y tareas, aguzó el oído y sentenció: 'ese es el sonido de la patria'".
Del grupo Alfredo Zitarrosa / Facebook.

Milonga para una niña.

El que ha vivido penando
Por causa de un mal amor
No encuentra nada mejor
Que cantar y e ir pensando
Y si anduvo calculando
Qué culpa pudo tener
Cuando ve que la mujer
No conoce obligaciones
Se consuela con canciones
Y se olvida de querer

Por eso niña te pido
Que no me guardes rencor
Yo no puedo darte amor
Ni vos podés darme olvido
Yo sé que en cualquier descuido
Me iba a volear contra el suelo
Y aunque me ofrezcas consuelo
Yo no puedo aceptar
Puedo enseñarte a volar
Pero no seguirte el vuelo

Yo no te puedo entregar
Un corazón apagado;
Cuando falla el del costado
No hay nada que conversar
Hay una forma de amar
Que es un modo de conciencia
Hay un amor que es paciencia
Y otro que es sólo aromar
¿Cuál amor te puedo dar
Quien amara tu inocencia?

Cuando te vuelva a encontrar
Nos podremos sonreír
Prefiero verte partir
Como te he visto llegar
Cuando vuelvas a pensar
Que una vez te conocí
Y que nomás porque sí
Te compuse una canción
Cantará en tu corazón
Lo poquito que te di.

jueves, 5 de febrero de 2026

A naide le dije nunca / José Larralde.

 

A naide le dije nunca.

Tal vez de dispacio que ando,
ninguno me ha visto andar...
tal vez de dispacio que ando,
ninguno me ha visto andar...
yo ando pa' hacerme de un aire,
en medio del vendaval,
yo ando pa' hacerme de un aire,
en medio del vendaval.
A veces camino solo,
a veces en soledad...
a naides le dije nunca,
como me gusta marchar.
A naides le dije nunca
como me gusta marchar.
Alguna vez,
andaremos caminar por caminar,
con todas las leguas juntas,
sin importar pa' ande van.
El mundo por ser redondo,
rueda y rueda sin parar,
lo diferencia del hombre
que no sabe recular.
Yo anduve por todo el mundo,
en este mismo lugar,
el sol me llevó el aliento
y lo llovió sin mirar,
de ande soplaban los vientos
y de p'ande vino a agarrar.
Un poco... un poco de adentro
mío siempre fue pa' los demás.
Yo anduve por todo el mundo,
en este mismo lugar,
tal vez de andar tan dispacio,
ninguno me ha visto andar.
El mundo tiene su tiempo,
y yo el mío y nada más,
el mundo tiene su tiempo,
y yo el mío y nada más.
Andándolo despacito
no parece que se va...
andándolo despacito
no parece que se va.
A naides le dije nunca...
como me gusta marchar.


domingo, 1 de febrero de 2026

LA ÚLTIMA CURDA (tango).

 


LA ÚLTIMA CURDA (tango).

Lastima, bandoneón, mi corazón,

Tu ronca maldición maleva...

Tu lágrima de ron, me lleva

Hasta el hondo bajo fondo

Donde el barro se subleva.

Ya sé, no me digás, ¡Tenés razón!

La vida es una herida absurda

Y es todo, todo, tan fugaz

Que es una curda, - nada más -

Mi confesión...


Contame tu condena,

Decime tu fracaso

No ves la pena que me ha herido.

Y hablame simplemente

De aquel amor ausente

Tras un retazo del olvido...

¡Ya sé que te lastimo!

¡Ya sé que te hago daño!

Llorando mi sermón de vino.

Pero es el viejo amor

Que tiembla, bandoneón...

Buscando en un licor que aturda,

La curda que al final

Termine la función,

Corriéndole un telón, al corazón...

 

Un poco de recuerdo y sinsabor

Gotea tu rezongo lerdo.

Marea tu licor y arrea

La tropilla de la zurda

Al volcar la última curda.

Cerrame el ventanal

Que quema el sol

Su lento caracol de sueño.

No ves que vengo de un país

Que está de olvido, siempre gris,

Tras el alcohol...

El tango “La última curda”,  tango compuesto en 1956, tiene la formidable letra de Cátulo Castillo  (Ovidio Cátulo González Castillo) con música de Aníbal “Pichuco” Troilo  (Aníbal Carmelo Troilo).

Este “tangazo” de unos 70 años. La primera grabación es de la orquesta de Aníbal Troilo y la voz de Edmundo Rivero el 8 de agosto de 1956.

CURDA según la Real Academia Española.

adjetivo coloquial.

ebrio (‖ embriagado por la bebida). Usado también como sustantivo.

::: ::: :::

“Gobello transcribe —y considera equivocada— la opinión de Juan José de Soiza Reilly que ubica el nacimiento del significado en 1912; dice que ese año Italia arrebató a los turcos la región de Trípoli y que entre las informaciones que se hicieron populares en el país estaba la que decía que dentro del ejército turco los soldados provenientes de Kurdistán, o sea los kurdos, no podían pelear si no se les daba alcohol en abundancia. Gobello agrega que la expresión ya había sido registrada por F. M. Pabanó en el libro Historia y Costumbres de los Gitanos. Diccionario español-gitano-germánesco, editado en Barcelona en 1915, y por Rafael Salillas en el libro Hampa, editado en Madrid en 1898”.

::: ::: :::

“Varios tangos usan el vocablo en su título o en su letra; entre los primeros se destacan De puro curda (1957) y La última curda (1956,) letra de Cátulo Castillo y música de Aníbal Troilo.

Carlos Mina propone tres formas en las que el alcohol aparece en el tango: en Los mareados (1932) de Enrique Cadícamo —«el alcohol nos ha embriagado»—, la curda es el modo de ocultar la verdadera razón de la separación sobre la que conversan; esto es, que él la abandona; en Una canción (1953) de Cátulo Castillo —«vos y yo los dos en curda»— el alcohol está presente desde la primera frase, y su repetida cita a lo largo del tango parece indicar la intención del narrador de que el tiempo se prolongue en forma infinita; finalmente, en Che, bandoneón (1949), de Homero Manzi –y puedo confesarte la verdad | copa a copa, pena a pena, tango tango- el alcohol ayuda a develar –y a enfrentar- la muerte que se ve cercana”.(Wikipedia),





lunes, 26 de enero de 2026

Hay un día feliz de NICANOR PARRA.

Hay un día feliz
de NICANOR PARRA.
A recorrer me dediqué esta tarde
Las solitarias calles de mi aldea
Acompañado por el buen crepúsculo
Que es el único amigo que me queda.
Todo está como entonces, el otoño
Y su difusa lámpara de niebla,
Sólo que el tiempo lo ha invadido todo
Con su pálido manto de tristeza.
Nunca pensé, creédmelo, un instante
Volver a ver esta querida tierra,
Pero ahora que he vuelto no comprendo
Cómo pude alejarme de su puerta.
Nada ha cambiado, ni sus casas blancas
Ni sus viejos portones de madera.
Todo está en su lugar; las golondrinas
En la torre más alta de la iglesia;
El caracol en el jardín, y el musgo
En las húmedas manos de las piedras.
No se puede dudar, éste es el reino
Del cielo azul y de las hojas secas
En donde todo y cada cosa tiene
Su singular y plácida leyenda:
Hasta en la propia sombra reconozco
La mirada celeste de mi abuela.
Estos fueron los hechos memorables
Que presenció mi juventud primera,
El correo en la esquina de la plaza
Y la humedad en las murallas viejas.
¡Buena cosa, Dios mío! nunca sabe
Uno apreciar la dicha verdadera,
Cuando la imaginamos más lejana
Es justamente cuando está más cerca.
Ay de mí, ¡ay de mí!, algo me dice
Que la vida no es más que una quimera;
Una ilusión, un sueño sin orillas,
Una pequeña nube pasajera.
Vamos por partes, no sé bien qué digo,
La emoción se me sube a la cabeza.
Como ya era la hora del silencio
Cuando emprendí mí singular empresa,
Una tras otra, en oleaje mudo,
Al establo volvían las ovejas.
Las saludé personalmente a todas
Y cuando estuve frente a la arboleda
Que alimenta el oído del viajero
Con su inefable música secreta
Recordé el mar y enumeré las hojas
En homenaje a mis hermanas muertas.
Perfectamente bien. Seguí mi viaje
Como quien de la vida nada espera.
Pasé frente a la rueda del molino,
Me detuve delante de una tienda:
El olor del café siempre es el mismo,
Siempre la misma luna en mi cabeza;
Entre el río de entonces y el de ahora
No distingo ninguna diferencia.
Lo reconozco bien, éste es el árbol
Que mi padre plantó frente a la puerta
(Ilustre padre que en sus buenos tiempos
Fuera mejor que una ventana abierta).
Yo me atrevo a afirmar que su conducta
Era un trasunto fiel de la Edad Media
Cuando el perro dormía dulcemente
Bajo el ángulo recto de una estrella.
A estas alturas siento que me envuelve
El delicado olor de las violetas
Que mi amorosa madre cultivaba
Para curar la tos y la tristeza.
Cuánto tiempo ha pasado desde entonces
No podría decirlo con certeza;
Todo está igual, seguramente,
El vino y el ruiseñor encima de la mesa,
Mis hermanos menores a esta hora
Deben venir de vuelta de la escuela:
¡Sólo que el tiempo lo ha borrado todo
Como una blanca tempestad de arena!

Nicanor Segundo Parra Sandoval (San Fabián de Alico, 5 de septiembre de 1914-La Reina, Santiago, 23 de enero de 2018) fue un poeta, matemático y físico chileno.

domingo, 25 de enero de 2026

A los que van a nacer de Dámaso Alonso.


A los que van a nacer
de Dámaso Alonso.


¡Cuán cerca todavía
de las manos de Dios! ¿Sentís su aliento
rugir entre los cedros del Levante?
¿Hay en vuestras pupilas rabos de oro,
vedijitas, aún, incandescentes,
de la gran lumbrarada creadora?
¿O fraguasteis, tal vez, en su sonrisa
-sonrisillas de Dios, niños dormidos-
y juerga en vuestras salas,
niño eternal, gran inventor de juegos?
Oh, vosotros le veis, seres profundos,
y saltáis en el vientre de la madre.

¿Qué peces de colores
os surcan aguas del dorado sueño?
¿Qué divinos esquifes
-juguetes sin engaño-
cruzan el día albar de vuestro cauce?
¿De qué extraña ladera
son esas pedrezuelas diminutas
que bullen al manar de vuestras aguas?
Oh fuentes silenciosas.
Oh soterradas fuentes
de los enormes ríos de la vida.

Seréis torrente en furia
que va a rodar al páramo. Seréis
indagación y grito sin respuesta.
Ay, guardad esta luz estremecida.
Ay, refrenad el agua,
volved al centro exacto.
Ay de vosotros.

... Ay de estos cieguecitos
de leche no cuajada,
de tierna pulpa vegetal, dormida.
Ay, copos de manteca,
que hacia el mercado vais –de sus ordeños
modelados por Dios, aún en su música,
con las gotas aún de su rocío-
entre las verdes hojas de los úteros.

El Día Mundial del Niño por Nacer, que se celebra el 25 de marzo, rememora el momento en que el ángel le pregunta a María si quiere ser la madre del Señor. Es decir que hace referencia al momento conocido como “anunciación”.

jueves, 22 de enero de 2026

Canción de los cuerpos de Francisco Brines Bañó.



La cama está dispuesta,
blancas las sábanas,
y un cuerpo se me ofrece
para el amor.
Abramos la ventana,
entren calor y noche,
y el ruido del mundo
sea solo el ruido
del placer.
Que no hay felicidad
tan repetida y plena
como pasar la noche,
romper la madrugada,
con un ardiente cuerpo.
Con un oscuro cuerpo,
de quien nada conozco
sino su juventud.

Francisco Brines Bañó (Oliva, Valencia, 22 de enero de 1932) es un poeta español, encuadrado en el grupo poético de los años 50. 

martes, 20 de enero de 2026

IGNORANCIA de TITO MARTELLA.


IGNORANCIA de TITO MARTELLA.


LA LEVANTÓ, NO IMPORTA EL REO ASUNTO
SE AMAMANTÓ A BULÍN Y ENREDADERA
EL TENÍA SU PINTA BIEN DIQUERA
Y UNA LABIA FAMOSA PARA EL UNTO

Y SE CASÓ A CONCIENCIA, SE HIZO PUNTO
PA COMPARTIR A GUSTO LA CATRERA
NO LE IMPORTÓ QUE ELLA ERA PRIMAVERA 
Y QUE EL ESTABA A UN GEMEN PA DIFUNTO

HOY QUE HAN PASADO LOS AÑOS YA LE PESA
ESO DE HACERSE VUELTA A VUELTA EL FESA
PA NO JETEAR UN TRATO PELIAGUDO

Y HACE FUERZA PA HACERSE BIEN BOBINO
CUANDO LA NAIFA DICE "ES MI SOBRINO"
POR NO QUERER MANYAR QUE YA ES CORNUDO.


Tito Martella nacido el 18/2/1918 en Soriano (Uruguay) Fallece el  20/1/1994.

domingo, 18 de enero de 2026

Edmundo Rivero - La Toalla Mojada - Milonga 1969.



La toalla mojada.

Milonga 1969.

Era un ambiente turbio de nocheras,
Cerca de la cañada.
Había una milonga, en chantecler,
Alias toalla mojada.
Era un ambiente espeso de varones,
Sacadores de minas y malandras.
Había un tallador y lo llamaban,
Por nombre, Aldo Saravia.
No había escruche, ni peca, ni a copera
Que no diera mancada
Y a la chichi toyufa la fajaba
Con su toalla mojada.
Por eso era famosa esa milonga,
Por ese Aldo Saravia,
Tallador de la vida y de sus cosas,
Por su pinta y su labia.
Nunca hubo shomería en sus acciones,
Ni taquero que sacara tajada,

Leonel Edmundo Rivero nació el 8 de junio de 1911 en la estación de trenes Puente Alsina, donde su padre era jefe ferroviario, en el borde de Pompeya. “Nací bajo el mismo cielo al que tantas veces he cantado con versos de Homero Manzi, el de ‘Pompeya y más allá la inundación’”, contaría él mismo. “¡Quién iba a decirme que 37 años más tarde iría a tocarme estrenar el tango que habla del paisaje que me vio nacer!” Su madre, ávida lectora, lo bautizó Edmundo por el personaje de El Conde de Montecristo. Pasó su infancia en el barrio de Saavedra, donde estudió guitarra y canto en el Conservatorio, pero cuando se le preguntaba por su formación, él aclaraba: “El canto es una manifestación emocional congénita. Mi formación se debe a mis padres, mis tíos y los payadores e improvisadores que escuché”.
El 24 de diciembre de 1985, Edmundo Rivero sufrió una miocardiopatía que obligó a su internación en el Sanatorio Güemes. Allí falleció el 18 de enero de 1986.

sábado, 17 de enero de 2026

ADAGIO EN MI PAÍS / ALFREDO ZITARROSA.

 




ADAGIO EN MI PAÍS / ALFREDO ZITARROSA.

En mi país

Qué tristeza

La pobreza

Y el rencor

Dice mi padre que ya llegará

Desde el fondo del tiempo otro tiempo

Y me dice que el sol brillará

Sobre un pueblo que él sueña labrando su verde solar

En mi país

Qué tristeza

La pobreza

Y el rencor

No pediste la guerra

Madre tierra

Yo lo sé

Dice mi padre que un solo traidor

Puede con mil valientes

Él siente que el pueblo, en su inmenso dolor

Hoy se niega a beber en la fuente clara del honor

No pediste la guerra

Madre tierra

Yo lo sé

En mi país

Somos duros

El futuro

Lo dirá

Canta mi pueblo una canción de paz

Detrás de cada puerta está alerta mi pueblo

Y ya nadie podrá

Silenciar su canción

Y mañana también cantará

En mi país

Somos duros

El futuro

Lo dirá

En mi país

Qué tibieza

Cuando empieza

A amanecer

Dice mi pueblo que puede leer

En su mano de obrero el destino

Y que no hay adivino ni rey

Que le pueda marcar el camino que va a recorrer

En mi país

Qué tibieza

Cuando empieza

A amanecer

En mi país somos miles y miles (en mi país)

De lágrimas y de fusiles (brillará)

Es un puño y un canto vibrante (yo lo sé, el sol del pueblo)

Una llama encendida, un gigante (arderá nuevamente alumbrando mi tierra)

Que grita:  ¡adelante, adelante!

En mi país brillará,

yo lo sé,

el sol del pueblo arderá

nuevamente, alumbrando mi tierra.





::: ::: :::

Alfredo Zitarrosa escribe esta canción "Adagio en mi país", donde manifiesta la visión de la situación social imperante en su Uruguay querido y en Nuestra América, su oposición a toda forma de represión de las ideas, de tristeza y su esperanza (el futuro lo dirá...) en la resistencia popular, del sol del Pueblo brillando en Uruguay.

 La termina de componer y la graba en el invierno de 1973, en Buenos Aires.

*** Significado de adagio: Sentencia breve y, la mayoría de las veces, moral.-significado RAE-.

El 17 de enero de 1989, a los 53 años, Alfredo Zitarrosa dejó de existir en la Ciudad de Montevideo, en la República Oriental del Uruguay que tanto quería. Y lo suyo fue arte.

Empecé a quererla porque sí, por nada…
Fue como un dormirme sobre la guitarra
y soñar milongas, cifras y zambas.
Llegaba como llega el día en las enramadas:
un puña'o de trinos, un murmullo de alas,
y un beso prendido en el pico, como una calandria.

*** de Milonga del que se ausenta de Alfredo Zitarrosa.

::: ::: :::

Fallece en enero del 1989 víctima de una peritonitis aguda.

Alfredo Zitarrosa había nacido en Montevideo, el 10 de marzo de 1936, como Alfredo Iribarne -apellido materno- hijo natural de Jesusa Blanca Nieve Iribarne; su madre lo entrega para su crianza al matrimonio de Carlos Durán y Doraisella Carbajal, pasando a llamarse Alfredo "Pocho" Durán, sus tíos que lo criaron tenían una condición económica modesta; hasta que finalmente, a los 16 años un argentino -llamado Alfredo Nicolás Zitarrosa- que estaba en pareja con su madre y le da el apellido definitivo con el cual sería conocido mundialmente. Del matrimonio Zitarrosa-Iribarne nace la única hermana de Alfredo, Cristina Zitarrosa. Decía: "No soy folclorista; soy cantor popular uruguayo, y mi canto es fundamentalmente de raíz campesina; todo es milonga, milonga madre, madre incluso del tango y del candombe...".

Adhirió al Frente Amplio de la izquierda uruguaya, lo que le valió el exilio durante los años de la dictadura. Sus canciones fueron prohibidas en Argentina, Chile y Uruguay.

Alfredo Zitarosa es uno de los grandes del canto de la Patria Grande, diría de “LOS ESENCIALES”, siempre se peinaba hacia atrás con brillantina, usaba trajes cruzados, camisa blanca y corbata oscura con gestos severos con respeto gigante al público de que escuchaba y seguía. Cuando le preguntaron cómo podía ser que el tema "Vea patrón" lo escuchaba el trabajador rural, el obrero y el hacendado mientras recorría sus campos y propiedades y dijo: “Lo mío es arte” y tenía razón era arte y respeto al oyente y pensar que no se toleraba escucharse y en su casa le decía a su mujer e hijas que no pongan a Zitarrosa.

Y lo que son los modismos en diferentes lugares de nuestra Patria Grande, por lo menos, en la Argentina como en el Uruguay cuando se habla “del pago” se habla de lugar, sitio donde se ha nacido o se ha afincado. En una actuación en el exilio de Venezuela un espectador le solicitó que cantara “la canción de la deuda”. Ante tal insistencia Zitarrosa le preguntó a que canción se refería, ya que él no había compuesto canción alguna que se refiriera a asuntos de deudas, y esta persona le dijo: sí esa que dice: "no te olvidés del pago si te vas pa’la ciudad…" Y el espectador solicitaba la chamarrita “Pa´l que se va”.

Pasó a residir en la Argentina, en España que le fue mal y luego México donde estuvo viviendo unos 8 años con un ansía creciente de pisar el suelo uruguayo.

Estando en México Naldo Labrín que había llegado a México en 1976 colaboró haciendo arreglos musicales para su amigo Alfredo Zitarrosa.

Con el advenimiento de la democracia en la Argentina, en diciembre de 1983, Alfredo Zitarrosa vuelve para vivir en Buenos Aires y realiza un recital memorable en el estadio Obras Sanitarias. De ese recital, queda como testimonio, un disco grabado en vivo; "Zitarrosa en Argentina", con los temas quizás más conocidos, como El violín de Becho, Si te vas, P'al que se va, Stefanie, Adagio a mi país, entre otros.

En el estadio de Obras Sanitarias y ante una multitud al grito de ¡Uruguay, Uruguay! Zitarrosa dice en la presentación: "Queridos hermanos, queridos hermanos uruguayos, queridos hermanos argentinos, queridos hermanos quienes no sean uruguayos ni argentinos. La ausencia ha sido larga, el exilio es duro. Mi canción tiene una sola razón de ser y son ustedes, muchas gracias. Ojalá a partir de esta noche, ustedes me autoricen a seguir cantando en nombre de mi tierra".

El 31 de marzo de 1984, es recibido por una multitud que lo aclama y lo acompaña desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco, por todo Montevideo. Un Zitarrosa emocionado, con la profunda alegría por el reencuentro con su tierra, con los amigos, define ese momento como la experiencia más importante de su vida.

En el tema Pájaro rival tema editado póstumamente en 1989 donde intuye su muerte próxima.

Pájaro rival.

Por sanar de una herida

he gastado mi vida

pero igual la viví

y he llegado hasta aquí.

 

Por morir, por vivir,

porque la muerte es más fuerte que yo

canté y viví en cada copla

sangrada querida cantada

nacida y me fui...

::: ::: :::

Doña Soledad, Stéfanie y María serena mía, están llorando.

También Manolo y el loco Antonio derraman lágrimas.

El nene patudo, la niña huichola y el niño Christian, no tienen más quien los arrulle.

Gime mi tierra en invierno.

La melodía larga, melancólica, duele.

La guitarra negra llevará por siempre el crespón de luto, y la mariposa negra tampoco cambiará de color.

¡Cómo pudo diluirse tanta vida en cuatro versos!

Hoy, la milonga de ojos dorados, la de pelo largo y para una niña, arrancan la añoranza más que otras veces, y el candombe del olvido sólo acrecienta el recuerdo, y no desaparece ni con una gota de licor.

Qué pena, la aflicción crece desde el pie.

El violín de Becho, más nostálgico que nunca, desgarra con sus notas, como puñales de la vidalita, como las cuchillas del gato.

La canción quiere ser p’al que se va, del que se ausenta.

Son coplas por cifra y milonga que canta el camba y toca el guitarrero, y que nacen del corazón de mi pueblo.

Es un canto de nadie, con los textos más tristes del diccionario.

Y mire amigo: ya es bastante, porque la milonga en do –por naturaleza- provoca llanto.

Hoy Alfredo, la zamba es por vos.

Si te vas, será sólo una vez, pero para nosotros jamás habrás muerto. Queremos creer que siempre vas a volver.

Y ojalá perdure el adagio en tu país, aquel amanecer que tanto deseaste, iluminado por el sol del pueblo.

::: ::: :::

El popular “El Chango” Nieto lleno de emoción escribió en un tema dedicado a Alfredo Zitarrosa “El flaco de los sueños”: “Al amigo del humo/Del chifle y el taipero/ Le dio por irse un día/ camino al arrozal.

Y se encontró de pronto/ Rastreando las estrellas/ una esperanza rubia/ De pan universal” una poesía lamento de amor que le brotó en el pecho a “El Chango” Nieto.

::: ::: :::


MILONGA POR ÉL

compuesta por Carlos Díaz "Caito" como un homenaje a su amigo y colega Alfredo Zitarrosa.

Entre las luces del escenario
se alza la firme sombra de un hombre
que se revuelve entre las guitarras
con voz de chelo y acento noble

Marca su gesto, brazo en el aire,
un violín Becho que al amor nombra
y en un adagio que lo estremece
mezcla su sangre con la milonga

Su canto hiere, su canto manda,
su queja es pura pero acompaña,
corazón solo por el planeta
sembrando flores en la tormenta

Y ya se enciende y es más gigante
la luz certera de su canción
y su ternura dura y serena
nos abre un surco en el corazón

Mientras lo aplauden él sigue quieto,
guarda su cara de las sonrisas
y no hay bordona que lo consuele
de sus amores, ni las cenizas



::: ::: :::

QUERIDO ALFREDO.

Dejabas en mi sangre tanta estela
de estrellas y cometas compañero
que a veces me parecen que titilan
en brillo y en tibieza mil luceros
que me acompañan y en el camino
van señalando nuestro destino
destino de seguir tu mismo vuelo
amado amigo, querido Alfredo
destino de seguir tu mismo vuelo
amado amigo, querido Alfredo

Te escribo en estas salas purpurantes
de colibríes lustroso y trashumante
seguro que en la tierra donde duermes
recibirás la carta de este insomne
que te reclama con su recuerdo
para que vueles desde tu cielo
y cantes victorioso como el viento
amado amigo, querido Alfredo
y cantes victorioso como el viento
amado amigo, querido Alfredo

Descubrirás que no hablo del pasado
la vida ya ha guardado nuestra historia
te cuento solamente cuanto extraño
tu voz y tu guitarra con memoria
aquí tu pueblo sigue soñando
que habrá un mañana, querido hermano
aquella primavera que esperabas
amado amigo, querido Alfredo
aquella primavera que esperabas
amado amigo, querido Alfredo.

Letra: Víctor Heredia.