jueves, 3 de septiembre de 2026

No te rías de un colla de Fortunato Ramos.





No te rías de un colla 
de Fortunato Ramos.

No te rías de un colla que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos;
no te rías de un colla, si lo ves callado,
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.

No te rías de un colla, si al cruzar la calle
lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco,
asustao el runa como asno bien chúcaro,
poncho con sombrero, debajo del brazo.

No sobres al colla, si un día de sol
lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero;
ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,
donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo.

No te rías de un colla, si lo ves comiendo
su mote cocido, su carne de avío,
allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;
menos si lo ves coquiando por su Pachamama.

Él bajó del cerro a vender sus cueros,
a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina;
y es tan precavido, que trajo su plata,
y hasta su comida, y no te pide nada.

No te rías de un colla que está en la frontera
pa'l lao de La Quiaca o allá en las alturas del Abra del Zenta;
ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas
cuando alguien se atreva a violar la Patria.

No te burles de un colla, que si vas pa'l cerro,
te abrirá las puertas de su triste casa,
tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,
comerás un tulpo y a cambio de nada.

No te rías de un colla que busca el silencio,
que en medio de lajas cultiva sus habas
y allá, en las alturas, en donde no hay nada,
¡así sobrevive con su Pachamama!

Fortunato Ramos  nació el 16 de octubre de 1947 en Coraya, Departamento de Humahuaca, Provincia de Jujuy, la Argentina es un músico, poeta, recitador, escritor, maestro rural y labrador argentino.

Fotos: Web.

martes, 1 de septiembre de 2026

Sin importancia / Hamlet Lima Quintana.


Sin importancia
.

Sin importancia se nos va la vida
como un pájaro roto en una esquina,
como el verde amarillo de la espina
y la roja presencia de la herida.
Sin pensar uno ingresa en la partida
y se va deshojando, historia fina
que se pierde en los dedos, como harina,
en un bar, un ayer, la despedida.
Sin importancia, en fin, con tanta duda,
uno ve que su voz se queda muda
pero inventa una flor con su fragancia.
Y mi canción, que la pasión anuda,
reconoce una historia que saluda
a la muerte del sol, sin importancia.