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lunes, 8 de junio de 2026

VEA PATRÓN. De Aníbal Sampayo. Canta: Alfredo Zitarrosa.

 



VEA PATRÓN.

El autor de la milonga "Vea patrón” es el uruguayo Aníbal Sampayo.

Patrón, esa sombra que tirita tras sus reses,

huella y harapos, comiendo a veces;

patrón, por sus intereses,

ése es su peón.

Patrón, esa sombra que levanta sus galpones,

sudor trenzado con otros peones;

patrón, por sus ambiciones,

ése es su peón.

Patrón, esa sombra carne al sol que le rotura,

con sueldo enano, su tierra oscura;

patrón, y que usté disfruta,

ése es su peón.

Patrón, esa sombra, como un nuevo Cristo que anda,

piedra en el pecho, cruz en la espalda;

patrón, y tosiendo rabia,

ése es su peón.

Patrón, una sombra y otra sombra hacen tormenta,

y el vendaval no tiene riendas,

no hay quien lo detenga;

ahí va su peón.

Patrón, si esa sombra en luz estalla y ve que avanza,

como una aurora, y en su garganta,

patrón, se le vuelve daga,

ése es su peón.

Alfredo Zitarrosa es uno de los grandes del canto de la Patria Grande, diría de “LOS ESENCIALES”,  siempre se peinaba hacia atrás con brillantina, usaba trajes cruzados, camisa blanca y corbata oscura con gestos severos con respeto gigante al público de que escuchaba y seguía. Cuando le preguntaron cómo podía ser que el tema  "Vea patrón" lo escuchaba el trabajador rural, el obrero y el hacendado mientras recorría sus campos y propiedades y dijo: “Lo mío es arte” y tenía razón era arte y respeto al oyente y pensar que no se toleraba escucharse y en su casa le decía a su mujer e hijas que no pongan a Zitarrosa.

En sus años de locutor radial llegó a presentar a artistas populares como Julio Sosa y Edmundo Rivero.

Curiosidades.

- En esta milonga, compuesta a finales de los 60 y popularizada por Quilapayún y Alfredo Zitarrosa, el uruguayo Aníbal Sampayo.

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“Sabían que “Vea patrón”, de Aníbal Sampayo, le valió a su autor su proscripción del Festival de Cosquín? Uno de los festivales más importantes de la música latinoamericana, y del cual Sampayo fue fundador en 1961,  junto a Atahualpa Yupanqui, Jaime Dávalos y Eduardo Falú, entre otros.

 En 1969, la censura y la injerencia militar y de las multinacionales ya se hacía sentir en la imposición, manipulación y discriminación a los artistas por sus ideas. Antes de su actuación,  Sampayo fue cuestionado sobre la canción, y sin dar las explicaciones que le exigían, se subió al escenario y la cantó. Esa fue la última vez que actuó en Cosquín”. (Laura González Cabezudo).

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- Aníbal Domingo Sampayo Arrastúe nace en la ciudad de Paysandú el 6 de agosto de 1926.

A fines de la década de 1950 actúa en reiteradas ocasiones en Córdoba, siendo fundador de una importante peña folklórica. Comparte escenarios con músicos de la talla de Eduardo Falú, Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Amadeo Monge, Los Trovadores del Norte.

Actuó en 1961 en la edición inaugural del Festival de Cosquín, donde actuaría ininterrumpidamente hasta 1969. Según se deduce de sus propias palabras, la censura es la responsable de que no actúe en los siguientes.

En 1963 recibe un reconocimiento como el compositor más popular de Uruguay y Argentina. En 1964 su canción más famosa, «Río de los pájaros», es premiada en el Festival de Cosquín.

En mayo de 1972 es detenido en Paysandú por pertenecer al Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros, al que proveía de armas que traía desde Chile y Argentina. Permanece en la cárcel hasta 1980 y tras su liberación parte a Suecia.

Muere el 9 de mayo de 2007 en su ciudad natal, estando aquejado del mal de Alzheimer desde dos años atrás. La Intendencia de Paysandú declaró Duelo Departamental. –datos Wikipedia-.


jueves, 21 de noviembre de 2019

Los poetas y los ríos de JORGE CASTAÑEDA.


Supo decir Ciro Alegría que “el hombre es igual al río, profundo y con sus reveses, pero voluntarioso siempre”. Y razón tiene. Poetas de las más diversas edades y regiones han glosado la magia de sus ríos.

El uruguayo Aníbal Sampayo dejó una de sus mejores metáforas al escribir que “El Uruguay no es un río, es un cielo azul que viaja”.

Y mucho antes uno de nuestros primeros vates, Manuel José de Lavardén dejó uno de los primeros elogios de nuestra literatura a nuestro río padre: “Augusto Paraná, sagrado río, / primogénito ilustre del océano, / que en el carro de nácar refulgente, / tirado de caimanes recamados/ de verde y oro, vas de clima en clima, / de región en región, vertiendo franco, / suave frescor y pródiga abundancia”.
Pero ya más cercano Jaime Dávalos con profunda voz lírica le cantó al mismo río con aires de zamba diciendo “Brazo de la luna que bajo el sol/ el cielo y el agua rejuntará/ hijo de las cumbres y de la selva/ que extenso y dulce recibe el mar”.
El gran humanista español don Miguel de Unamuno sintetizó en cuatro versos los ríos de su país para que nadie los olvide: “Ebro, Miño, Duero, Tajo, / Guadiana y Guadalquivir./ Ríos de España que trabajo/ irse a la mar a morir”. Una versión popular le agrega toda la sal española al decir “Ega, Arga y Aragón/ hacen al Ebro varón”.
Y otra vez Ciro Alegría en lírica lucha le increpa: “Río Marañón, déjame pasar. / Eres duro y fuerte, no tienes perdón. / Río Marañón tengo que pasar. / Tú tienes las aguas; / yo mi corazón”.
Pablo Neruda, poeta nacional de Chile, en su “Canto General”, glorifico a los grandes ríos de América.
Dijo al Bío Bío: “Tú me diste el lenguaje/ el canto nocturno; / mezclado con lluvia y follaje. / Y luego te vi entregarte al mar/ dividido en bocas y senos/ ancho y florido/ murmurando una historia/ color de sangre”.
En su “Oda de invierno al río Mapocho” le pide que “una pata de tu espuma negra/ salte del légamo a la flor del fuego/ y precipite la semilla del hombre”.
En cambio al Orinoco le pide “déjame en las márgenes/ de aquella hora sin hora/ Orinoco de aguas escarlata/ río de razas, río de raíces”. Y al Amazonas lo encumbra como un “padre patriarca” y le dice que es la “eternidad secreta de las fecundaciones”.
¿Acaso Miguel Hernández no escribió que “Podrá porfiar el Tíber/ su vetusta grandeza de siglos/ arrumbándose en siete colinas. / Podrá regar las fuentes/ del derecho y la belleza/ quedó al mundo, Roma/ severas leyes, / y extendió por doquier su blasón latino”. Y recuerda memorioso que junto al Tíber “escribió Virgilio de su inmensa/ y pródiga lira/ con tanta fama la Eneida”.
¿Acaso Julio César no dejó una de sus frases inmortales cuando afirmó que “hay que cruzar el Rubicón”, con todo lo que ello implicaba para los enemigos de Roma? ¿Acaso no son famosos los ríos que nombra el Génesis donde estaba el paraíso terrenal: El Éufrates, el Tigris y el Pisón? ¿Y no dijo el sabio Salomón que “todos los ríos van a dar a la mar”?
No le han faltado rapsodas a los grandes ríos del mundo como al Nilo, el Volga, el Sena el Támesis, pero sin embargo al Danubio le cupo la gloria de inmortalizarlo a un músico, el maravilloso Johann Strauss.
Y salvando las grandes distancias entre estos grandes maestros de la literatura universal, yo poeta rionegrino, no pude menos que dejar los versos de la “canción para mi río”, por darme siempre una lección de grandeza y de fugacidad: “Quiero mojar mis manos en el río/ su agua fresca bajando del Limay/ viajar en las lanchitas por sus aguas/ buscar el sol en su boca de sal. Nostalgia del Río Negro en la comarca/ de frutas y manzanas me hablará/ su corazón perfuma en las riberas/ como mis penas sus aguas se van.
Quiero dejar mis horas en tu cauce/ hablando de mis cosas al pasar/ me saludan los sauces y los mimbres/ y esta vida con ganas de soñar. En la arteria de tus aguas quedaré/ y en tus olas su espuma de cristal/ cómo pasa el caudal de tu corriente/ pasan también mis años que se van.
*Escritor de Valcheta.
Publicado en Diario "Río Negro", 19/11/2019.

lunes, 5 de marzo de 2012

LINARES CAROZO: CANCIÓN DE CUNA COSTERA Y COPLAS FELICIANERAS.

ESTOY CONTENTO (salto de alegría en una pata y sin caerme por las SEGUIDORAS LECTORAS que tengo. GRACIAS.)
Y en la Argentina nuestra y en EL PAÍS DE ALICIA me solicitan DON LINARES CARDOZO. LINARES CARDOZO se destacó por la preservación del folclore entrerriano, en especial de la chamarrita, estilo musical de vivacidad rítmica del que se ha dicho, hubiera desaparecido de no ser por la obra de Linares Cardozo y Aníbal Sampayo.
La tendencia "fiestera" alentada desde los festivales hace que desaparezcan formas musicales muy ricas, como el Estilo, que evidentemente no levanta multitudes. Prevalece la "farra nativa", como decía Atahualpa Yupanqui.
Por eso la importancia de esto "rescates" para que no se pierdan...
El "Día de la Chamarrita Entrerriana" el 29 de octubre, fecha de nacimiento del Profesor Rubén Martínez Solís, conocido por su seudónimo: Linares Cardozo. Atención: la Argentina acostumbrada a incorporar días "por el fallecimiento" en esta fecha es por el nacimiento...
Entrerriano soy señores/ para mi bien o mi mal,/ con ideal argentino/ y un corazón federal (Linares Cardozo).

CANCIÓN DE CUNA COSTERA


Noche calma sobre el río
sueno trabajo y querer
ya va el pescador curtido
recogiendo el espinel


Allá en el rancho la madre
mece con tierna emoción
una cunita de sauce entonando
esta canción


Gurisito costero duérmase
Gurisito costero duérmase
si se duerme mi amor
le daré chalamita de ceibo
collar de caracol
collar de caracol


El niño ya se ha dormido
la luna salió a mirar
hamacándose en las aguas
por entre el camalotal


La risa juega y el canto
parece que viene y va
en eco dulce se pierde
por el río Paraná


Gurisito costero duérmase
Gurisito costero duérmase
duerma duerma mi amor
crecerá junto al río mi cielo
será buen pescador
será buen pescador.



Y COMO YAPA UNA CHAMARRITA ENTRERRIANA QUE GUSTA MUCHO.

COPLAS FELICIANERAS
(Chamarrita entrerriana)
 Letra y Música: Linares Cardozo

Despierta aquí mi cantar

Con un silbido entrerriano,

Cantan y silban las aves

De mis costas, Feliciano.

Trenzada en coplas de a dos

Para Don Carlos Parera,

Buen amigo marca "Sol"

De cepas felicianeras.

Ay, quien pudiera vivir

Como ese pájaro hermano,

Para nacer y morir

En tus costas Feliciano.

Ser alas de mi Feliciano

Y en tu destino soñar,

Hacer de la vida un trino

Y en el canto perdurar.

Del verde al azul viajar

Y en valle ser baqueano,

Florecer con el cantar

De mis costas Feliciano.

Silencio de tus playadas,

Espesuras del chilcal

Que se rompe en el alerta

Temblorosa del zorzal.

Cuando la luz acuchilla

El corazón de los talas,

Cuando destila armonía

La ha embrujado la calandria.

Tan mesturiado de voces

tus pajonales y esteros

y el arrullo encadenado

dulzón de los chucarreros.

Ay quien pudiera vivir

Como ese pájaro hermano

Para nacer y morir

En tus costas Feliciano.

Y ya me voy despidiendo,

Amigo Carlos Parera,

Con mi bandada y mis coplas

De savia felicianera.