viernes, 7 de junio de 2013

UN DÍA DE GRACIA - VÍCTOR HEREDIA.

Un día más, un día más,
un día de gracia bajo el sol.
... ... ...
Un día más, un día más,
un día de gracia para mí.

HOY ME LEVANTÉ CON ESTA CANCIÓN DE VÍCTOR HEREDIA "UN DÍA DE GRACIA" QUE COMPARTO EN ESTE UNIVERSO POESÍA QUE ES UNA INYECCIÓN DE OPTIMISMO... PARA DECIR CON "EL NANO" SERRAT "HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA Y MAÑANA TAMBIÉN..." (la utopía del optimismo... las inyecciones de optimismo... la actitud mental positiva para seguir).

Un día más, un día más,
un día de gracia bajo el sol
para reír y estornudar,
un día nuevo como un pan,
como una novia que se da
sin guardar nada para sí.
Quiero creer que puede haber
un día de gracia para mí.

Un día más, un día más,
un día de gracia para mí.

Cuando me digan que ya está,
que es el momento de partir,
de abandonar esta ilusión,
de estar despierto y de vivir,
les pediría un poco más
frente a este azul que pinta el mar
y entre tus pechos amarrar
mi corazón una vez más.

Para cantar esa canción
que nunca pude terminar,
para bailar y reventar
de vino, hablando del ayer.
Para decir una vez más
que no me pesará partir
si estás tendida junto a mí,
y entre los dos la libertad.

jueves, 6 de junio de 2013

CASAMIENTO DE NEGROS - VIOLETA PARRA.


Se a formado un casamiento
todo cubierto de negro
negro novios y padrinos
negros cuñados y suegros
el cura q los caso era de los mismos negros.

Cuando empezaron la fiesta
pusieron un mantel negro
luego llegaron al postre
se sirvieron higos secos
y se fueron a acostar de bajo de un cielo negro.

Y hay están las dos cabezas
de la negra con el negro
y amanecieron con frío
tuvieron que prender fuego
carbón trajo la negrita carbón que también es negro.

Algo le duele a la negra
vino el medico del pueblo
receto emplasto de barro
pero del barro mas negro
que le dieran a la negra zumo de maqui del cerro.

Ya se murió la negrita
que pena pal pobre negro
la puso dentro de un cajón
cajón pintado de negro
no prendieron ni una vela hay que velorio tan negro.



miércoles, 5 de junio de 2013

Si nuestro sudor sirviera, ya habría algún sudoructo.


Decía Marcelo Berbel ese neuquino con la Patagonia metida hasta el caracú: 
"La ventaja de los patagónicos es que siempre escribimos verdades. No escribimos con un mapa en la mano, pero nuestros temas, o por lo menos los míos, transcurren en el lugar donde sucedieron las cosas. "La pasto verde" o "El piñonero" son verdades, experiencias; "El embudo" no es ninguna exageración".


Destino de Ladrillero 

MARCELO BERBEL.



Tengo las manos partidas
de hacer ladrillos ajenos,

se está metiendo en mi sangre

el barro del pisadero.

Hay días que me parece

chapalear en un chiquero
mirando aquellas casonas
que se han hecho con mi esfuerzo
y yo no tengo ni un rancho
pa'decir "aquí me muero".

Cada quincena que pasa
se me viene abajo un sueño,
el patrón no me asejuta
mas siempre le estoy debiendo,
tan solo me limpio el barro 
cuando me tiño de vino
mirando pasar la vida
echa carga rumbo al pueblo, 
y pensando que se llevan 
mi sudor en los ladrillos.

En veces paso jornadas
sin mirar en cómo es el cielo,
me estoy mezclando en la tierra
me estoy sepultando vivo,
cada vez me cuesta más
llenar el molde barrero,
será que estoy tan cansado
de andar hundido en el suelo
humeda cancha de lodo
donde se amaza mi tiempo.

Tal vez, tal vez cuando me haga barro
me tire en el suelo bueno,
y Dios quiera que me traigan
ya fundido en el terreno, 
en el carro de algún horno 
tierra vendré al pisadero,
igual que un sueño de greda
guacho de amor y recuerdos
pa que se queme en la hornalla
mi destino ladrillero.

martes, 4 de junio de 2013

EL MATE de EZEQUIEL MARTÍNEZ ESTRADA.




De ti a mí, mano a mano,
el mate viene y va.

El mate es como un diálogo
con pausas que llenar.
(Darío lo ha llamado
calumet de la paz)
Niño que se ha dormido
cansado de llorar.
Y aún suspira, la lluvia
cae sobre la ciudad.


El brasero sus brasas
aviva fraternal
y como en la charada
llena todo el hogar.
De ti a mí, mano a mano
el mate viene y va.


Nos quedamos callados
mirando sin mirar
un cuadro, un libro abierto,
un reflejo fugaz.
Tenemos una pena
como de soledad;
nos falta un hijo y algo
que no tendremos ya.
El reloj da la hora
de la serenidad
y grano a grano cuenta
arenas en el mar.
La lluvia se diría
que liquida el cristal,
El brasero calienta
el frío del hogar.

 De ti a mí, mano a mano,
el mate viene y va.

 Hace poco perdimos
un amigo ejemplar,
perdimos un hermano
de exquisita bondad
Se le escapó la vida
antes de comenzar
Presente en el silencio
sabemos bien que está,
pero callamos porque
no podemos hablar.

 Tú principiaste un cuadro,
yo un libro; y ahí están
sin terminar las manos
la estrofa sin final
De ti a mí, mano a mano
el mate viene y va.

 Llevamos siete años
de vida conyugal
y nuestro amor reclina
su frente en la amistad.
De los viejos proyectos
casi no hablamos más;
hay algo que nos dice
de un fracaso brutal.
Nos miramos con pena
durmiendo sin soñar;
nos ha engañado el sueño,
ya no soñamos más.


De ti a mí, mano a mano
el mate viene y va;
viene a mí fervoroso,
casi frío a ti va.

 No hay más luz que las brasas
ni más calor quizás.
Mi cigarrillo quema
sustancia sideral
y como se ve poco
no nos vemos llorar.

Ezequiel Martínez Estrada, nació en la provincia de Santa Fe en 1895.
Falleció en Bahía Blanca en 1964.
Fue un escritor, ensayista que recibió dos veces el Premio Nacional de Literatura. Llegó a ser Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores.
En 1949 se radicó en la Ciudad de Bahía Blanca.
En los albores de los años 50, una enfermedad epidérmica que bromeó Ezequiel Martínez Estrada al denominarla: "desbarajuste glandular peronista generalizado".
Dice Wikipedia que "En los años del peronismo, Martínez Estrada sufrió de neurodermatitis, una enfermedad extremadamente discapacitante de origen psicosomáticoque lo mantuvo postrado por años en ámbitos hospitalarios y olvidado por casi todos, a excepción de Victoria Ocampo, según dejará consignado el mismo escritor. Luego del golpe de estado de 1955 contra el gobierno de Juan Domingo Perón, y luego de ser sometido a las técnicas terapéuticas del llamado sueño prolongado, su salud mejoró, comenzando una serie de escritos que él llamaba sus "catilinarias" , serie de acerbos escritos dirigidos a la élite argentina, tanto gobierno como intelectuales, prediciendo que la Argentina atravesaría un siglo signado por el "Pre-Peronismo, Peronismo y Post-Peronismo."
El gobierno peronista lo había privado de su puesto de trabajo en La Plata, que recuperó en 1956 luego del golpe de estado, pero al año siguiente fue nombrado profesor extraordinario en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca.

En 1957 asumió la presidencia de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre.

De lo que  dijeron de Ezequiel Martínez Estrada:
(un fragmento de la nota de la Revista Ñ del Diario Clarín, 2006)
Jorge Luis Borges dijo de Martínez Estrada que era un "sagrado energúmeno"; Raúl Anzoátegui lo consideró "una estatua aficionada a hacer declaraciones"; Ismael Viñas, un "negador a la marchanta"; Jorge Abelardo Ramos, un "intérprete del pensamiento imperialista", Juan José Hernández Arregui, una "inteligencia enteramente colonizada"; Arturo Jauretche le espetará haber "injuriado con ventilador" y, además, ser un "macaneador"; La Vanguardia, el periódico del Partido Socialista, lo acusará de "amargo, pesimista y desconcertante"; Cuadernos de Cultura, del Partido Comunista, lo clasificará entre los "deterministas telúricos, imprecisos y vaporosos"; y al fin Juan José Sebreli no se privó de lanzarle el anatema de "jugar un rol reaccionario dentro de nuestra conciencia histórica".

Se dijo de él que era resentido, irracionalista, subjetivista, especulativo, caprichoso, psicologista, apocalíptico, anarquista de derecha, alma bella, individualista, profeta mesiánico y compañero de ruta de Fidel Castro.

domingo, 2 de junio de 2013

Bartolomé Hidalgo, poeta de la Patria Vieja, fundador de la lírica gauchesca en el Río de la Plata.


Allá va cielito y cielo
cielito de mi esperanza,
que vencen los imposibles
el amar y la constancia.

CIELITO DE LA INDEPENDENCIA.
Si de todo lo criado
es el cielo lo mejor,
el "cielo" ha de ser el baile
de los Pueblos de la Unión.

Cielo, cielito y más cielo,
cielito siempre cantad
que la alegría es del cielo,
del cielo es la libertad.

Hoy una Nación
en el mundo se presenta,
pues las Provincias Unidas
proclaman su Independencia.

Cielito, cielo festivo,
cielo de la libertad,
jurando la Independencia
no somos esclavos ya.

Los del Río de la Plata
cantan con aclamación,
su libertad recobrada
a esfuerzos de su valor.

Cielo, cielito, cantemos,
cielo de la amada Patria,
que con sus hijos celebra
su libertad suspirada.

Los constantes argentinos
juran hoy con heroísmo,
eterna guerra al tirano,
guerra eterna al despotismo.

Cielo, cielito, cantemos
se acabarán nuestras penas,
porque ya hemos arrojado
los grillos y las cadenas.

Jurando la Independencia
tenemos obligación,
de ser buenos ciudadanos
y consolidar la Unión.

Cielo, cielito, cantemos,
cielito de la unidad,
unidos seremos libres,
sin unión no hay libertad.



Todo fiel americano
hace a la Patria traición,
si fomenta la discordia
y no propende a la Unión.

Cielo, cielito, cantemos
que en el cielo está la paz,
y el que la busque en discordia
jamás la podrá encontrar.

Oprobio eterno al que tenga
la depravada intención
de que la Patria se vea
esclava de otra nación.

Cielito, cielo festivo,
cielito del entusiasmo,
queremos antes morir
que volver a ser esclavos.

¡Viva la Patria, patriotas!
¡Viva la Patria y la Unión,
viva nuestra independencia,
viva la nueva Nación!

Cielito, cielo dichoso,
cielo del americano,
que el cielo hermoso del Sud
es cielo más estrellado.

El cielito de la Patria
hemos de cantar, paisanos,
porque cantando el cielito
se inflama nuestro entusiasmo.

Cielito, cielo y más cielo,
cielito del corazón,
que el cielo nos da la paz,
y el cielo nos da la Unión.


En el Virreinato de Río de la Plata las primeras poesías gauchescas aparecieron sin el nombre de los autores o bajo seudónimos, en hojas sueltas...
Dice Adolfo Colombres en el Prólogo de "Literatura Popular Bonaerense Volumen III El Canto Payadoresco" (Editorial Catálogos, año 2003) al referirse a Bartolomé Hidalgo.
"Hidalgo fue el poeta de los sin voz. Este "primer poeta criollo del Río de la Plata", como lo llamara Martiniano Leguizamón, inaugura la línea popular de la gauchesca, aunque por su origen, oficios y estilo literario bien se lo puede considerar un hijo legítimo de la tradición payadoresca popular que logra apropiarse de la escritura. Nació en 1788 en Montevideo (se creía antes en Soriano, pero está corroborado que no).
Pertenecía a una familia humilde, y él mismo, para sobrevivir, debió realizar trabajos modestos, como barbero, soldado o empleado público de bajo nivel. Murió en 1822, a los 34 años, olvidado y pobre, en el pueblo de Morón. Hidalgo toma las relaciones y cielitos de fogones criollos y les da una forma literaria que, si bien basta, imperfecta se propagó con fuerza extraordinaria por su carácter militante. Impreso en hojas volanderas y a menudo sin su firma, esos versos circularon sobre todo entre los sectores populares, quienes, sin saber leer, los aprendieron de memoria y cantaban al son de una guitarra. Pero si Hidalgo quedó en la historia de nuestras letras no fue por esto, sinó por sus Diálogos patrióticos, cuyo tercer poema habría de influir en el Fausto de Estanislao del Campo."


Cielito de tres por ocho de Bartolomé Hidalgo

Música del uruguayo Daniel Viglietti sobre Cielitos de Hidalgo o textos que se consideran de esa autoría ya que los Cielitos formaron parte de la difusión oral en los tiempos de las luchas por la Independencia en el Virreinato de Río de la Plata.

Allá va cielo y más cielo,

 cielito de la mañana...

 Después de los ruiseñores,

 bien puede cantar la rana.


 Cielito, cielo que sí,

 el rey es hombre cualquiera,

 y morir para que él viva,

 ¡la puta! es una zoncera.


 Cielito, cielo que sí,

 cielito de la herradura,

 para candil semejante

 mejor es dormir a oscuras.


 Allá va cielo y más cielo,

 libertad, muera el tirano,

 o reconocernos libres

 o adiosito y sable en mano.


 Cielito, cielo que sí,

 unión y ya nos entramos,

 y golpeándonos la boca

 apagando los sacamos.


 Cielo de los mancarrones

 ¡ay! cielo de los potrillos,

 ya brincarán cuando sientan

 las espuelas y el lomillo.


 Cielito, cielo que sí,

 cielito del disimulo,

 de balde tiran la taba

 porque siempre han de echar culo.


 Cielito, cielo que sí,

 cielito de tres por ocho,

 que se empezó a desgranar

 lo mesmo que maíz morocho.


 Si perdiésemos la acción,

 ya sabemos nuestra suerte,

 y pues juramos ser libres,

 o libertad o la muerte.