miércoles, 1 de noviembre de 2017

A TODOS LOS SANTOS - Gustavo Adolfo Bécquer.

Y como el 1º de Noviembre es el “DÍA DE TODOS LOS SANTOS” de acuerdo al santoral
Católico difundo una poesía, “A todos los Santos”.

A TODOS LOS SANTOS.
Patriarcas que fuisteis la semilla
Del árbol de la Fe en siglos remotos,
Al vencedor Divino de la muerte
¡rogadle por nosotros!

Profetas que rasgasteis inspirados
Del porvenir el velo misterioso,
Al que sacó la luz de las tinieblas
¡rogadle por nosotros!

Almas cándidas, Santos Inocentes
Que aumentáis de los Ángeles el coro,
Al que llamó a los niños a su lado
¡rogadle por nosotros!

Apóstoles que echasteis en el mundo
De la Iglesia el cimiento poderoso,
Al que es de la Verdad depositario
¡rogadle por nosotros!

Mártires que ganasteis vuestras palmas
En la arena del circo, en sangre rojo,
Al que os dio fortaleza en los tomentos
¡rogadle por nosotros!

Vírgenes, semejantes a azucenas
Que el verano vistió de nieve y oro,
Al que es fuente de vida y hermosura
¡rogadle por nosotros!

Monjes que de la vida en el combate
Pedisteis paz al claustro silencioso,
Al que es iris de calma en las tormentas
¡rogadle por nosotros!

Doctores, cuyas plumas nos legaron
De virtud y saber, rico tesoro,
Al que es raudal de ciencia inextinguible
¡rogadle por nosotros!

¡Soldados del ejército de Cristo!
¡Santos y Santas todos!
Rogadle que perdone nuestras culpas

¡a aquel que vive y reina entre nosotros!

martes, 31 de octubre de 2017

Nocturna (Canción sin tiempo) de Daniel Viglietti.

Nocturna (Canción sin tiempo) 
de Daniel Viglietti.

A esta noche de grillos le haré mal
con mi luz de minero, con mi andar.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.
Yo comprendí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.

A esta noche de grillos le he de dar
mi violento relámpago al cantar.

Yo descubrí que los planetas
no son culpables de las restas,
que la matanza de mi tiempo
no es culpa de esos elementos,
yo comprendí que no son tretas
que sean obras de planetas,
no.

A esta noche tan hembra la he de amar
con mi sexo satélite girar.

Yo descubrí que la menguante
luna de miel duele bastante
y que entre dos todo es posible,
de lo más bello a lo terrible,
lo comprendí entre la amargura
del lado impuro de la luna,
sí.

A esta noche de esclavos liberar
con un pueblo de estrellas titilar.

Yo descubrí que el combatiente
es más honrado y más valiente
cuando no olvida la ternura
bajo la piel de su armadura,
lo comprendí ante la hermosura
del lado claro de la luna,
sí.

Esta noche sin horas partirá
porque el tiempo no existe en mi cantar
y la muerte no sabe mi reloj,
su guadaña no puede con mi amor.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.

Yo descubrí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.
Canción "Nocturna" del músico uruguayo Daniel Viglietti, perteneciente al disco "Esdrújulo".

lunes, 30 de octubre de 2017

Anaclara de Daniel Viglietti.


Anaclara 
de Daniel Viglietti.  


Con un grafo

ella escribe en las paredes ”resistir”,

bufanda rojinegra por la espalda,

minifalda,

Anaclara.

Borra infancia

aprendiendo en bellas artes a crecer,

con pechos de rosales sin espinas,

agua marina,

Anaclara.


Es de agua

cuando el hijo se enamora de la sed

y si el niño le regala una amapola

llora sola,

Anaclara.

Nunca encuentra

porque busca siempre el modo de no hallar,

aunque sabe que lo nuevo se conquista,

anarquista,

Anaclara.


Si la hieren

de tan tierna tiene miedo de morir

y entonces pone espinas en las rosas,

temerosa,

Anaclara.


De mañana

va tejiendo los telares de la duda,

aún desnuda preguntándole al espejo

un consejo,

Anaclara.


Hospitales

que conocen la dulzura de sus manos,

los dolores con mirarla ya se olvidan,

fisiatría,

Anaclara.


Si el camino

Anaoscura siempre claro quieres ver,

nunca dejes,

Anaclara, tu locura compañera,

tu locura de palomas casi halcones,

tus pasiones,

Anaclara.





A los 78 años falleció Daniel Viglietti, autor de “A desalambrar”.


El artista uruguayo Daniel Viglietti falleció hoy a los 78 años de edad, mientras era sometido a una intervención quirúrgica, confirmaron a El País fuentes allegadas al músico.
Su mayor período de fama fue en las décadas del 60 y 70, con canciones relacionadas a las luchas sociales de América Latina, como por ejemplo las incluidas en discos como “Canciones para el hombre nuevo”, “Canto libre”, “Canciones chuecas” y “Trópicos”, entre otros.
Había nacido el 24 de julio de 1939 en Montevideo en el seno de una familia de músicos. desde muy joven mostró sus inclinaciones por el arte. Estudio guitarra con los maestros Atilio Rapat y Abel Carlevaro.
En 1972 sus canciones “A desalambrar” , “Gurisito” y “Milonga de andar lejos” eran furor en el continente, y dejaban una profunda marca en Europa. En esos años fue detenido por las autoridades uruguayas, por lo que comenzó una fuerte campaña que bregó por su liberación y que movilizó a escritores como Julio Cortázar y Jean-Paul Sartre.
Durante la dictadura uruguaya, entre 1973 y 1984 estuvo exiliado en Argentina y en Francia, y luego de su retorno publicó una colaboración discográfica con Mario Benedetti, que fue titulada “A dos voces”. Se recopilaron los recitales que ambos artistas compartieron en el exilio.
Además de su actividad como músico, realizó una tarea de investigación, preservación y difusión de la música latinoamericana. Construyó un archivo musical al que denominó “Memoria Sonora de América Latina”. Desde 1994 realizó el programa “Tímpano” por Radio El Espectador de Montevideo, que fue retransmitido en Argentina, Venezuela y Francia.
Sus restos serán velados mañana martes de 10.00 a 14.00 en el foyer del Teatro Solís, confirmaron fuentes de la institución a El País.

domingo, 29 de octubre de 2017

Epístola a Hieronymus Bosch de Alberto Girri.


Epístola a Hieronymus Bosch.
de Alberto Girri.



Qué bien supiste
cuanto nosotros, hijos de ira,
no comprendimos,
el principio del mal
deformador de nuestra materia,
mas inmaterial que examinaste
como quien apila cuerpos
y con frías incisiones
extrae de sus cabezas la locura,
y de sus organismos
la confusión de sus tres reinos,
árboles con rostros,
piedras que también son plantas,
metales animados, venenosos,
el insecto cabalgando el pájaro,
y el pájaro afilando su cuchillo;
pues de eso hablaste y gritaste,
y bajo formas de visión
establecías que juntos propiamente
componemos un solo cuerpo,
privados del gran beneficio,
sustraídos al amor de la semilla
que cayó en el suelo y murió
para no perderse, perdemos.
Más siempre el hombre,
yo, cualquiera, tu mismo,
el hombre y su desnudez
correteando atontado
por jardines de delicias
y planicies infernales
y detrás y arriba
del carro de heno del mundo
en el que cada cual arrebata lo que puede
su desnudez, no el sexo,
añorando la total desnudez,
la primitiva amistad hermafrodita,
el completo ser adán-eva.




Vagabundo de lo extraño,
mano que aspiró a ser conciencia,
que la oración de tu oficio
haya subido derecha,
como un perfume.

viernes, 27 de octubre de 2017

Qué cerca ya del alma - Juan Ramón Jiménez.


¡Qué cerca ya del alma 
lo que está tan inmensamente lejos 
de las manos aún! 
     Como una luz de estrella, 
como una voz sin nombre 
traída por el sueño, como el paso 
de algún corcel remoto 
que oímos, anhelantes, 
el oído en la tierra; 
como el mar en teléfono... 
    Y se hace la vida 
por dentro, con la luz inestinguible 
de un día deleitoso 
que brilla en otra parte. 
    ¡Oh, qué dulce, qué dulce 
verdad sin realidad aún, qué dulce!