viernes, 17 de mayo de 2024

TODAVÍA de Mario Benedetti.

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más

Mario Benedetti (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920-Montevideo, 17 de mayo de 2009)​.

domingo, 12 de mayo de 2024

Tarde de Juan José Domenchina Moreu.-


Mejor que tú, pensamiento,
este olvido de enramada
donde todo vive en nada:
hoja al sol, pájaro al viento.
De azul de luz sin cimiento,
¡qué cúpula! Maravilla
de ingravidez amarilla.
Mejor, pensamiento, el río;
donde apenas moja el frío
de su límite la orilla.


Juan José Domenchina Moreu fue un escritor y crítico literario español perteneciente a la Generación del 27. Nacido en Madrid (España) el 18 de mayo de 1898.
Fallece en México el 27 de octubre de 1959.

martes, 7 de mayo de 2024

«MAMBORETÁ» de Evaristo Carriego.


  «MAMBORETÁ»

                  I

Así la llaman todos los chicos de Palermo.
Es la risa del barrio con su rostro feúcho
y su andar azorado de animalito enfermo.
Tiene apenas diez años, pero ha sufrido mucho

Los domingos temprano, de regreso de misa
la encuentran los muchachos vendedores de diarios,
y enseguida comienza la jarana, la risa,
y las zafadurías de los más perdularios.

Como cuando la gritan su apodo no responde,
la corren, la rodean y: «Mamboretá, ¿En dónde
está Dios?», La preguntan los muchachos traviesos.

Mamboretá suspira, y si es que alguno insiste:
¿Dónde está Dios?, Le mira mansamente con esos
sus ojos pensativos de animalito triste.

                  II

Una viuda sin hijos la sacó de la cuna,
y alguien dice, con mucha razón, que lo hizo adrede,
de bruja, de perversa no más, pues le da una
vida tan arrastrada, que ni contar se puede.

Mamboretá trabaja desde por la mañana,
sin embargo, no faltan quienes la llaman floja,
la viuda, sobre todo, la trata de haragana,
y si está con la luna de cuanto se le antoja:

«La inútil, la abriboca, la horrible, la tolola»
Mamboretá no ha oído todavía una sola
palabra de cariño. ¡Pobre Mamboretá!

Todo el mundo la grita, todos la manosean,
y las mujeres mismas a veces la golpean
¡Ah, cómo se conoce que no tiene mamá!

... ... ...

Evaristo Francisco Estanislao Carriego fue un poeta argentino nace el 7 de mayo de 1883 en Paraná (provincia de Entre Ríos).

Su familia afincada en Entre Ríos, descendientes del sevillano Hernán Mejía de Mirabal (El Bravo), uno de los fundadores de la ciudad de El Barco, que luego derivó en Santiago del Estero.

Vivió desde la niñez en el barrio porteño de Palermo. Tuvo una vida breve.

En su adolescencia se relacionó con publicaciones anarquistas. Colaboró en el diario La Tribuna y en la revista Caras y Caretas.

También fue asiduo de los cafés frecuentados por escritores en la primera década del siglo XX.

Publicó “Misas herejes”,  “El alma del suburbio”, “ La canción del barrio”, “La fonda”, “La bandera celeste”, “Vida del General Lamadrid”, “Vida y muerte en Aragón”, “La muerte del cisne” y “Tu secreto”.

Evaristo Carriego falleció de tuberculosis, a los 29 años de edad, el 13 de octubre de 1912.

domingo, 5 de mayo de 2024

LA ARAÑA CRÍTICA de Rafael Pombo.


Aérea red de alambres telegráficos
Ve una crítica Araña
Y dice: «Tratan de plagiarme, imbéciles;
              ¡Miren qué telaraña!

»Aquí no atraparán ni hombre ni pájaro
Ni una mosca siquiera.
Han debido llamarme: único artífice
              Que hacérsela pudiera».

Vibra en ese momento el hilo mágico
Este mandato expreso:
«Hoy salió para allá Raimundo el picaro
              Al llegar quede preso».

—«Sí, —dijo Araña—: esta es mi misma máquina
Hecha por manos toscas;
Mas aún así, rudimentaria y bárbara
              Ya está enredando moscas».

Cuánto crítico y juez y catedrático
Dan sentencia de Araña;
Miopes que no verán, per omnia sécula,
              ¡Sino su telaraña!
José Rafael de Pombo y Rebolledo  nacido en Bogotá (Colombia) el 7 de noviembre de 1833.
Escritor, poeta, fabulista, traductor, intelectual y diplomático colombiano.
Fallece el  5 de mayo de 1912.

viernes, 3 de mayo de 2024

CAMBIOS de Juan Gelman.

CAMBIOS de Juan Gelman.
“no olviden los orgullosos/ que cuando a la tumba vayan/ allí
lo mismo se rayan/ humildes y poderosos”
pero nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida

¿por qué estaba triste ese peón del ferrocarril en la mañana
apoyado contra la verja de la estación?
¿por qué se le perdía la mirada sin ver a nadie de los que
pasaban junto a él?
¿por qué estaba triste ese hombre?

¿por qué hay tantos hombres y tantas mujeres tristes en el
país?
¿por qué a cierta hora del día parece que un oleaje de tristeza
fuera a arrasar la ciudad?
¿por qué tanta gente sale por sus ojos así o saca por sus ojos
tristeza?
¿por qué esa tristeza golpea de noche las ventanas?

estas reflexiones suben en mí
metido en la litera alta de la celda 4 en el pabellón de castigo
de la cárcel de Villa Devoto
eugenio abajo oye su radio a transistores
un rayo de sol pasea lento por la celda

¿por qué se pasea ese rayo de sol por acá?
eugenio quedó encorvado
por las torturas pero no sacaron
una sola palabra de él
eugenio es un obrero tierno delicado
no le sacaron una sola palabra
la mujer de eugenio a veces llora sin saber por qué
interminablemente sin saber por qué llora y deja la casa una
semana o dos
lo deja a eugenio una semana o dos
un rayo de sol pasea por la celda ahora.

¿y yo? ¿por qué estoy oyendo crepitar la tristeza de eugenio
si se que hay pocos tan puros como él?
¿entonces su pureza no lo defiende del dolor?
¿a veces se le pierde la mirada sin ver a nadir
de los que
pasan junto a él?

en las celdas de enfrente
los comunes
no tienen litera ni colchón
a medianoche les dan un colchón para dormir
tienen que ir a buscarlo desnudos

los guardiacárceles obligan a los comunes desnudos a correr
tirarse al suelo arrastrarse para buscar el colchón
el invierno no puede calentar las baldosas heladas del
pabellón de castigo
eugenio se encorva más todavía cuando el jadeo de los
comunes choca contra la puerta de la celda 4

¿esos ruidos tan las crepitaciones de la tristeza de Eugenio?
¿eugenio crepita de furor ahora?
¿la tristeza se congela en pajaritos que arden de furor?
¿en furor va a dar la tristeza de los pobres del mundo?

¿la tristeza de ese peón del ferrocarril dará en furor?
¿un oleaje de furor arrasará la ciudad?
¿arrasará las literas del pabellón de castigo de la cárcel de
Villa Devoto?
¿arderán las baldosas heladas del pabellón y los comunes y
nosotros?

nosotros no solamente queremos la igualdad en la muerte
también queremos la igualdad en la vida
queremos la justicia en vida
aunque sea corta y larga la muerte.

Juan Gelman Burichson. (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014). 
Poeta, traductor y periodista argentino.