Poesía, arte, cultura, música. Cuentos y Relatos. Un rincón que nace y crece en la Patagonia Argentina.
martes, 11 de junio de 2024
BARRIO ABAJO de Luis Carlos López.
Mirad los lirios del campo. Desde Valcheta JORGE CASTAÑEDA.
Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Mateo 6:28-30.
De qué sirven tus premuras
y la urgencia de tus pasos.
La tarde que se derrumba
y el peso de tu cansancio.
De qué sirve tu insistencia
tu tesón y tu trabajo.
tantas horas con su pena
tanta vida sin descanso.
De qué sirven tus afanes
y labores a destajo
el mañana con sus claves
y el cómo con sus cuándos.
De qué sirven tus temores
y los muchos arrebatos
la vigilia del insomne
y el trajín del timorato.
La rosa será la rosa
si la admiras en su encanto.
Que la vida no se vaya
como arena entre las manos.
Tal vez el Señor espera
en el camino a Damasco.
¡Oh, prisas, oh, incertidumbres!
¡Mirad los lirios del campo!
Jorge Castañeda. Escritor nacido en Bahía Blanca (Pcia. de Buenos Aires) el 23 de Agosto de 1.951, se radicó desde el año 1953 en la localidad de Valcheta, Pcia. de Río Negro. Entre sus obras publicadas pueden citarse, entre otras, "La ciudad y otros poemas", "Poemas sureños", "Poemas breves", "Sentir patagónico", "Arturo y los soldados", "Como Perón en el cuadro", "Poemas cristianos".
sábado, 8 de junio de 2024
La monja gitana de Federico García Lorca.
miércoles, 5 de junio de 2024
LOS CUATRO MULEROS de Federico García Lorca.
Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros, Granada (España) un 5 de junio de 1898. Muere fusilado en camino de Víznar a Alfacar, Granada el 18 de agosto de 1936.
viernes, 31 de mayo de 2024
Impenetrable es tu frente, cual un muro de Juan Ramón Jiménez.
Tan cerca de los ojos, ¿cómo retiene preso
tu pensamiento? ¿Cómo su recinto es oscuro,
bajo el cabello de oro, sobre el radiante beso?
–Con la movilidad del foso de tus ojos,
la fijeza de dardo de los míos esquivas;
a veces, brillan dentro como ponientes rojos,
a veces, como rápidas estrellas pensativas–.
¡Mujer, que yo lo vea! Libra de sus penosas
dudas a este constante asedio de mis penas;
¡quiero saber si tu alma es un jardín de rosas,
o un pozo verde, con serpientes y cadenas!





