lunes, 29 de junio de 2015

A BUENOS AIRES de LEOPOLDO LUGONES.

Primogénita ilustre del Plata,
En solar apertura hacia el Este.
Donde atado a tu cinta celeste
Va el gran río color de león;
Bella sangre de prósperas razas
Esclarece tu altivo salvaje
Pinta su nombre sazón.

Arca fuerte de nuestra esperanza.
Fuste insigne de nuestro derecho.
Como el bronce leal sobre el pecho
Asegura al país tu honra fiel.
La genial Libertad, en tu cielo
Fino manto a la patria blasona,
Y eres tú quien le porta en corona
El decoro natal del laurel.

En tu frente, magnífica torre
De la estirpe, tranquila campea
corno amable paloma la idea
De ser grata a los hombres de paz...
esperanza la impulsa y, parece
Cuando así su remonte acaudalas.
Que de cielo le empluma las alas
Aquel soplo pujante y audaz.

Joya humana del mundo dichoso
Que te exalta a su bien venidero.
Como el alba anticipa al lucero
Aun dormida en su pálido tul,
Cada vez que otro día dorado
Te aproxima a la nueva ventura.
Se diría que el sol te inaugura
Sobre abismos más hondos de azul.

Certidumbre de días mejores
La igualdad de los hombres te inicia
En un vasto esplendor de justicia
Sin iglesia, sin sable y sin ley
Gajo vil de ignorancia y miseria
Todavía espinando retoña
Sobre la áspera Cruz de Borgoña
Que trozaste en los tiempos del rey.

lunes, 22 de junio de 2015

Fe de vida de José Hierro.



Sé que el invierno está aquí,
detrás de esa puerta. Sé
que si ahora saliese fuera
lo hallaría todo muerto,
luchando por renacer.
Sé que si busco una rama
no la encontraré.
Sé que si busco una mano
que me salve del olvido
no la encontraré.
Sé que si busco al que fui
no lo encontraré.

Pero estoy aquí. Me muevo,
vivo. Me llamo José
Hierro. Alegría (Alegría
que está caída a mis pies).
Nada en orden. Todo roto,
a punto de ya no ser.

Pero toco la alegría,
porque aunque todo esté muerto
yo aún estoy vivo y lo sé.

José Hierro Real (1922 - 2002), conocido como José Hierro o Pepe Hierro, fue un poeta español., crítico de arte y académico de la Real Academia de la Lengua.
Nacido en Madrid aunque la mayor parte de su vida la pasó en Cantabria, puesto que su familia se trasladó a Santander cuando José contaba apenas dos años. Allí cursó la carrera de perito industrial, pero se vio obligado a interrumpirla en 1936, al comienzo de la Guerra Civil Española.
“Al finalizar de la guerra fue detenido y encarcelado por pertenecer a una "organización de ayuda a los presos políticos", uno de los cuales era su propio padre, Joaquín Hierro, un funcionario de Telégrafos que el 18 de julio de 1936 interceptó el cable con que la Capitanía Militar de Burgos quería sublevar a la guarnición de Santander, pagándolo con la cárcel. Su hijo también fue a prisión por sacar información de la misma cuando lo visitaba. Pasó cinco años encarcelado y fue liberado en enero de 1944 en Alcalá de Henares. Hasta 1946 vivió en Valencia” (Wikipedia).

Pertenece a la llamada primera generación de la posguerra dentro de la llamada poesía desarraigada o existencial (publicó en las revistas Espadaña y Garcilaso).

viernes, 19 de junio de 2015

Cada loco con su tema (tango de año 1940) Juan José Guichandut y Carlos Bahr.

Autor: Vincent Van Gogh 
Cada loco con su tema 
de  Juan José Guichandut y Carlos Bahr.

Cada loco con su tema,
cada cual con su manera de pensar...
Unos tiran las monedas
pero hay otros que no comen por ahorrar.
Unos cuidan la elegancia
otros van así nomás...
y otros hablan de una estancia
que no tuvieron jamás.
Cada loco con su tema,
cada cual bien diferente a los demás,
y por más que le des vueltas,
¡este mundo es un loquero general!

Usted porque usa lentes
se cree que es un doctor,
y el viejo que está enfrente
las va de seductor...
y vos, che Catalina,
¡las cosas que tenés!...
¡Zurcir las medias finas
con hilo macramé!...
Y usted y aquel y el otro,
¡qué casos de Open Door!...
Estamos todos locos
haciendo la función.
Aquí quien más, quien menos,
se cree que es Napoleón,
y nadie se dio cuenta
que Napoleón soy yo.

Cada loco con su tema,
cada cual con su manía singular...
Unos viven en tragedia
pero hay otros que se ríen por demás.
Unos siempre dan consejos,
otros piden opinión,
y otros piensan de tal forma
que se ríen de los dos.
Cada loco con su tema,
cada cual con su manera de pensar...
Y al final, no hay quien entienda,
¡la razón de este mareo general!...

sábado, 13 de junio de 2015

Cada loco con su tema - Joan Manuel Serrat (1983). "Prefiero los caminos a las fronteras y una mariposa al Rockefeller Center".


Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, soy partidario
de las voces de la calle
más que del diccionario,
me privan más los barrios
que el centro de la ciudad
y los artesanos más que la factoría,
la razón que la fuerza,
el instinto que la urbanidad
y un siux más que el Séptimo de Caballería.

Prefiero los caminos a las fronteras
y una mariposa al Rockefeller Center
y el farero de Capdepera
al vigía de Occidente.

Prefiero querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.

Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, prefiero
un buen polvo a un rapapolvo
y un bombero a un bombardero,
crecer a sentar cabeza, prefiero
la carne al metal
y las ventanas a las ventanillas,
el lunar de tu cara
a la Pinacoteca Nacional
y la revolución a las pesadillas.

Prefiero, el tiempo al oro,
la vida al sueño,
el perro al collar,
las nueces al ruido
y al sabio por conocer
que a los locos conocidos.

Prefiero, querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.

Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, soy partidario
de las voces de la calle
más que del diccionario,
me privan más los barrios
que el centro de la ciudad
y los artesanos más que la factoría,
la razón que la fuerza,
el instinto que la urbanidad
y un siux más que el Séptimo de Caballería.

Prefiero los caminos a las fronteras
y una mariposa al Rockefeller Center
y el farero de Capdepera
al vigía de Occidente.

Prefiero querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.

Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.

Pero, puestos a escoger, prefiero
un buen polvo a un rapapolvo
y un bombero a un bombardero,
crecer a sentar cabeza, prefiero
la carne al metal
y las ventanas a las ventanillas,
el lunar de tu cara
a la Pinacoteca Nacional
y la revolución a las pesadillas.

Prefiero, el tiempo al oro,
la vida al sueño,
el perro al collar,
las nueces al ruido
y al sabio por conocer
que a los locos conocidos.

Prefiero, querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.

Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.


martes, 9 de junio de 2015

Canción del sainete póstumo - Rubén Martínez Villena.

Canción del sainete póstumo.
 
Yo moriré prosaicamente, de cualquier cosa
(¿el estómago, el hígado, la garganta, ¡el pulmón!?),
y como buen cadáver descenderé a la fosa
envuelto en un sudario santo de compasión.
 
Aunque la muerte es algo que diariamente pasa,
un muerto inspira siempre cierta curiosidad;
así, llena de extraños, abejeará la casa
y estudiará mi rostro toda la vecindad.
 
Luego será el velorio: desconocida gente,
ante mis familiares inertes de llorar
con el recelo propio del que sabe que miente
recitará las frases del pésame vulgar.
 
Tal vez una beata, neblinosa de sueño,
mascullará el rosario mirándose los pies;
y acaso los más viejos me fruncirán el ceño
al calcular su turno más próximo después.
 
Brotará la hilarante virtud del disparate
o la ingeniosa anécdota llena de perversión,
y las apetecidas tazas de chocolate
serán sabrosas pautas en la conversación.
 
Los amigos de ahora -para entonces dispersos-
reunidos junto al resto de lo que fue mi "yo",
constatarán la escena que prevén estos versos
y dirán en voz baja: -¡Todo lo presintió!
 
Y ya en la madrugada, sobre la concurrencia
gravitará el concepto solemne del "jamás";
vendrá luego el consuelo de seguir la existencia...
Y vendrá la mañana... pero tú, ¡no vendrás!...
 
Allá donde vegete felizmente tu olvido
-felicidad bien lejos de la que pudo ser-,
bajo tres letras fúnebres mi nombre y mi apellido,
dentro de un marco negro, te harán palidecer.
 
Y te dirán: -¿Qué tienes?... Y tú dirás que nada;
mas, te irás a la alcoba para disimular,
me llorarás a solas, con la cara en la almohada,
¡y esa noche tu esposo no te podrá besar!...
Fuente: http://www.cubaliteraria.cu/


Rubén Martínez Villena  fue un poeta cubano que nace en 1899 y fallece muy joven en 1934.
Comenzó a escribir sus primeros versos a los 11 años pero su labor poética comenzó en el transcurso de su carrera universitaria, siendo ya, a los 21 años un poeta conocido.
Más tarde ingresa en el Instituto No.1 de La Habana y allí cursa el bachillerato en Letras y Ciencias graduándose en 1916, y en septiembre del mismo año matricula en la Escuela de Derecho de la Universidad de La Habana hasta graduarse en el año 1922 con el título de se graduó en 1922 de Doctor en Derecho Civil y Público.

Lideró la Protesta de los Trece y fue fundador del Grupo Minorista; estuvo vinculado al Movimiento de Veteranos y Patriotas contra el gobierno de Alfredo Zayas.
El 1° de abril de 1923 participa en la fundación de la Falange de Acción Cubana. Se enfrentó abiertamente al gobierno del general  Gerardo Machado y marchó a los Estados Unidos para prepararse en su lucha contra la dictadura.
Regresó a Cuba en 1927, y en ese mismo año entró a formar parte de las filas del Partido Comunista de Cuba, hecho que lo hizo renunciar a la poesía para dedicarse completamente a la labor política. Posteriormente pasó al exilio viajando nuevamente a los Estados Unidos y a la URSS Como dirigente del Partido Comunista de Cuba trabajó en Moscú en la Sección Latinoamericana de la KOMITERN. En la URSS ingresa en el sanatorio por tuberculosis donde recibe la noticia, por medio de los médicos, en 1932, que no sanará, decidiendo regresar a Cuba nuevamente. Nace su hija Rusela.
Llega a Santiago de Cuba en 1933, y parte hacia la capital, donde tiene que permanecer escondido. Dirigió la huelga general que derrocó al gobierno de Gerardo Machado. Posteriormente ingresa en el sanatorio La Esperanza y muere el 16 de enero de 1934 debido a la tuberculosis.