martes, 7 de diciembre de 2021

EL VIEJO RÍO de CARLOS BASABE.

EL VIEJO RÍO.
NO ESTABAN LOS EMBALSES, NI PANTANOS DORMIDOS
CUANDO EL VALLE ERA NUEVO Y EL RÍO ERA UN CAUDAL
DE AGUAS ENCONTRADAS QUE SIGUIENDO SU CAUCE

SERPENTEABAN LAS BARDAS BUSCANDO ALEGRE EL MAR

SOLO UNA VEZ AL AÑO SE DESBOCABA EL RÍO
SALIENDOSE DE MADRE POR LAS POBLADAS CHACRAS 
INUNDANDO PLANTÍOS DE RENOVADOS BROTES
ARRASTRANDO A SU PASO JANGADAS DE HOJARASCAS

SE INUNDABAN LOS BARRIOS DE GENTE RIBEREÑA
DESTROZABA VIVIENDAS HUMILDES DE MADERAS
NO PERDONABA NADA SI BAJABA FURIOSO
NADA LO CONTENÍA, ¡ERA EL REY DE LA SELVA!

ASÍ ERA EL RÍO NEGRO, QUE HOY SUMISO Y CALLADO
RECUERDA LOS DESHIELOS, LOS DE LA PRIMAVERA
CUANDO FUE TEMPORARIO CIMARRÓN DESBOCADO
HOY ES GUARDIÁN GALANTE, SEÑOR DE LAS PRADERAS

LOS VIEJOS CHACAREROS RECELOSOS DEL RÍO
SE PERSIGNAN CRISTIANOS CUANDO AQUELLAS HISTORIAS
QUE CREÍAN OLVIDADAS REDONDEANDO UNA MESA 
LAS RECUERDA EL ABUELO, QUE LLEVA EN SU MEMORIA

Antes de que se levantara la represa del Chocón, el río negro en épocas de deshielo aumentaba tanto el caudal que al no tener contención, inundaba todos los sembradíos ribereños dejando sin vivienda a los pobres moradores que levantaban rancheríos a la orilla de sus aguas. Ha habido años en que el río llegaba a tener más de un kilómetro de ancho en determinadas partes del Valle.

sábado, 27 de noviembre de 2021

Debajo del cielo de Alberto Girri.-


Debajo del cielo 
          está el fuego,
lo circunscribe, casi lo lame,
está muy cerca y sin embargo
el cielo nunca sufre el fuego.

El fuego son imágenes,
pequeños demonios negros
vistos en Jerusalén, en Babel,
en el respaldo de los tronos,
en la extensión de los cetros,
en la nuca de los arrodillados,
en las epístolas áureas del docto,
en el que tiende a lo perfecto,
en el que se ofrece como mucho,
en los que crían para nada,
en el que adquiere y pone precio,
en los que se sientan a la mesa,
en los que se niegan a servir,
en los que escriben de este fuego
escribiendo de consuelos y castigos.

Debajo del cielo está el fuego;
somos la madera, la sequedad,
el soplo que mantiene el fuego.

Alberto Girri. Fecha de nacimiento: 27 de noviembre de 1919, Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento: 16 de noviembre de 1991, Buenos Aires, Argentina.

viernes, 19 de noviembre de 2021

De máxima simpleza de Luis Bacigalupo.

De máxima simpleza
de Luis Bacigalupo.

Espacio; caída y densidad
si puedes, hazme,      
házmelo llegar.

En tal sentido.

Poco sucedió antes de verte.
Tu lengua ocupaba mi tiempo
delicuescente.

De la densidad si puedes
hazme.
A gusto:
¡Olías demasiado bien!

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Llamamiento de Alberto Girri.-


El cazador
que dentro de mí
atisba
y tiene emboscadas,
atrapando
lo que cae en ellos,
y cuenta sus presas
cuando el viejo sol
termina su paseo,
y se deja husmear
después de la caza
por hienas y chacales,
perros salvajes,
demonios
que piden carroña
e imitan
con aullidos y graznidos
la voz de los muertos,
no es
tan sólo mis impulsos
de destrucción y pánico,
de él
me viene la memoria ancestral
de la desobediencia
al espíritu vivificante,
el gusto desdichado
de la persecución.

Yo no soy
ni bueno ni malo
por escencia
sino por participación,
cómo no reconoces, mi huésped,
que no quiero asimilar tus rasgos
más allá de la vigilia.
Yo te guardo,
yo te cuido,
deja en paz mis noches.

Alberto Girri. Fecha de nacimiento: 27 de noviembre de 1919, Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento: 16 de noviembre de 1991, Buenos Aires, Argentina.

martes, 16 de noviembre de 2021

EL POEMA COMO IDEA DE LA POESÍA de Alberto Girri (1919-1991).


 EL POEMA COMO IDEA DE LA POESÍA.

    Que la finalidad
sea provocar el sentimiento
de las palabras,
        y alcanzar
el desafío de la expresión,
perseguir objetos
que se ajustan al sentimiento,
hundirse en objetos
hasta la emoción adecuada,
        está probado,
y tanto, probado y probado,
como no lo está
el que en esos tránsitos
la tendencia madre sea
por dónde va la inspiración,
        «si en frío o en caliente»,
y no lo está
que haya que seguir a Homero
entre las Musas, su rogar que lo asistan,
        y a Platón
saludando hermosos versos
más en mediocres pero iluminados
que en sagaces y hábiles exclusivamente
al amparo de sus propias fuerzas,
        y a Dante, el reclamar
la intervención de dioses
acaso sin creer en ellos:
        O buono Apollo, all'ultimo lavoro
fammi del tuo valor...
Pero tampoco ninguna
terminante prueba hacia lo opuesto,
        que el poema
se conduzca en la mente como un
experimento en una ciencia natural,
        y que la aptitud
combinatoria de la mente sea
la solo inspiración reconocible.