lunes, 5 de diciembre de 2016

Canción de cuna para despertar a un negrito de Nicolás Guillen.

Canción de cuna para despertar a un negrito.
Dórmiti, mi nengre,
mi nengre bonito…
E. Ballagas

Una paloma
cantando pasa:
—¡Upa, mi negro,
que el sol abrasa!
Ya nadie duerme,
ni está en su casa;
ni el cocodrilo,
ni la yaguaza,
ni la culebra,
ni la torcaza…
Coco, cacao,
cacho, cachaza,
¡upa, mi negro,
que el sol abrasa!

Negrazo, venga
con su negraza.
¡Aire con aire,
que el sol abrasa!
Mire la gente,
llamando pasa;
gente en la calle,
gente en la plaza;
ya nadie queda
que esté en su casa…
Coco, cacao,
cacho, cachaza,
¡upa, mi negro,
que el sol abrasa!

Negrón, negrito,
ciruela y pasa,
salga y despierte,
que el sol abrasa,
diga despierto
lo que le pasa…
¡Que muera el amo,
muera en la brasa!
Ya nadie duerme,
ni está en su casa:
¡coco, cacao,
cacho, cachaza,
upa, mi negro,
que el sol abrasa!

sábado, 3 de diciembre de 2016

Tú no sabe inglé - Nicolás Guillén.

Tú no sabe inglé.

Con tanto inglé que tú sabía,
Bito Manué,
con tanto inglé, no sabe ahora
desí ye.

La mericana te buca,
y tú le tiene que huí:
tu inglé era de etrái guan,
de etrái guan y guan tu tri.

Bito Manué, tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé.

No te namore ma nunca.
Bito Manué,
si no sabe inglé,
si no sabe inglé.

Bola de nieve - Bito Manué tu no sabe inglé...

jueves, 1 de diciembre de 2016

Canto negro de Nicolás Guillén (Sóngoro cosongo).

Canto negro 
de 
Nicolás Guillén.

¡Yambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,
repica el negro bien negro;
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.
Mamatomba,
serembe cuserembá.

El negro canta y se ajuma,
el negro se ajuma y canta,
el negro canta y se va.
Acuememe serembó,
aé;
yambó,
aé.

Tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba, que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!

Y lo repetimos este poema 
"Canto Negro" ¡no hay problema!
¡esto es Universo Poesía!

martes, 29 de noviembre de 2016

Palimpsestos: Libros electrónicos I por NÉSTOR TKACZEK.

Un cambio de paradigma es como un anteojo, apenas te lo ponés ves de manera diferente. Y ya sabemos lo que nos cuesta a los humanos cualquier cambio y mucho más cuando esos cambios te sorprenden en una franja de tu vida en que aparentemente te has adaptado al mundo que te rodea. Sumale a esto que todo nuevo paradigma primero se consolida a sí mismo, luego convive con tiras y aflojes con el viejo y finalmente, después de mucho tiempo, se impone.
Para quienes el libro ha sido y es parte sustancial de su vida, los tiempos que corren son al menos “raros”. Asistimos a la etapa de consolidación del nuevo paradigma: el libro electrónico ha llegado a nosotros pese a íntimas y entendibles resistencias. “No es lo mismo”, “me puedo leer en una pantalla”, “me falta el olor del papel, poder hacer anotaciones al margen y subrayados”. Claro, nos cuesta tanto a los que estamos acostumbrados al objeto-libro tener ante sí un puñado de bytes que desaparecen apenas apagamos la pantalla, que nos genera en principio desconcierto y rechazo. Sin embargo las nuevas generaciones, por lógica, mucho más abiertas a los cambios, hoy leen (pienso en mi hija adolescente) literatura en las pantallas (diminutísimas para nosotros) del celular sin ningún inconveniente y no ponen demasiados reparos al formato digital.
En la actualidad ya somos testigos de la segunda fase del reemplazo de un paradigma por otro, la convivencia competitiva entre ambos modelos. El año 2015 fue un punto de inflexión porque muestra que por primera vez las ventas de libros electrónicos superaron por poco margen a las ventas de los libros de papel. Pero hay que hacer la salvedad, influyen mucho las editoriales independientes y los libros autogestionados. En el mundo del gran mercado editorial esto no se da, y creo que por dos razones. La primera, porque somos más las generaciones resistentes al cambio todavía, ya que crecimos con el libro de papel. La segunda, es cierto conservadurismo de los grupos editoriales que temen que el negocio sea incontrolable y se les vaya de las manos, tal como les sucedió a las grandes empresas discográficas con la llegada del mp3.

* Palimpsestos: Libros electrónicos I por NÉSTOR TKACZEK. Publicado en Diario "Río Negro", 29/11/2016.


lunes, 28 de noviembre de 2016

ENTRE VERDES MONTAÑAS, DE PEDRUSCOS DORMIDOS DESCUBRÍ UN MAR SOSEGADO DE FONDOS CRISTALINOS de CARLOS BASABE.

    ENTRE VERDES MONTAÑAS, DE PEDRUSCOS DORMIDOS
 DESCUBRÍ UN MAR SOSEGADO DE FONDOS CRISTALINOS
LE PREGUNTÉ A LA BRISA DE UNA MAÑANA NOBLE
CUAL ERA ESE SECRETO DE SU COLOR MARINO
ME DIJO ¡FORASTERO!, TU QUE VIENES DE LEJOS
Y SIENTES LA CURIOSA BELLEZA MALLORQUINA
SEGURO HAS DE SABER DE AHORA EN ADELANTE
MUCHOS SECRETOS NUEVOS, DISTINTOS DE ARGENTINA

ESTE MAR ESTÁ PRESO, SEGÚN CUENTA LA HISTORIA
PORQUE ELIGIÓ QUEDARSE, ATRAPADO DE ENVIDIA
ENTRE UN SOL GENEROSO, QUE NACE CADA DÍA
Y MUERE ENTRE LAS LAS TIBIAS ARENAS BLANQUECINAS

MI COLOR ES TURQUESA POR FALTA DE NUTRIENTES
LAS MAREAS NO SE NOTAN POR ESTAR PRISIONERO
PERO JUEGO EN VERANO CON ABUELOS Y NIÑOS
QUE ACUDEN A MIS PLAYAS EN BUSCA DE REFRESCO

YA SABES FORASTERO, LO BIEN QUE HAS ELEGIDO
EL MAR MEDITERRÁNEO SIEMPRE SERÁ UN AMIGO
CUANDO SIENTAS NOSTALGIAS DE TU PUEBLO SUREÑO
O AÑORES LAS BELLEZAS DEL SUELO RIONEGRINO.

domingo, 27 de noviembre de 2016

MOMENTO MUSICAL: FRANCO SIMONE CANTA "ALFONSINA Y EL MAR" DE FÉLIX LUNA Y ARIEL RAMÍREZ.

Alfonsina y el mar.

Por la blanda arena que lame el mar
su pequeña huella no vuelve más.
Un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero solo de penas mudas llegó
hasta la espuma.

Sabe Dios qué angustia te acompañó
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro
del mar, la caracola.

Te vas Alfonsina con tu soledad,
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado;
y los habitantes del agua
van a jugar pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz
y si llama él no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve más,
y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas Alfonsina con tu soledad,
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.


FRANCO SIMONE - Alfonsina y el mar, brano tratto dall'album "VOCEPIANO - DIZZIONARIO DEI SENTIMENTI" del 1990.