miércoles, 24 de mayo de 2017

Meta bala - Atahualpa Yupanqui.


Quisiera ir a la luna
Y hacer una barricada
Con mi fusil engrasa'o
Y mucha bala pasada.


Desde allí mirar la tierra
Sin descuidar la mirada...
Y al que asome la cabeza:
Meta bala, meta bala.


Al que tortura a los negros:
Meta bala, meta bala.
Al que castiga a los indios:
Meta bala, meta bala.
Al que explota a los obreros:
Meta bala, meta bala.
Al que encarcela a mi pueblo:
Meta bala, meta bala.


Quisiera estar en la luna
En mi barricada blanca...

martes, 23 de mayo de 2017

23 DE MAYO DE 1992: PARTE RUMBO AL SILENCIO DON ATAHUALPA YUPANQUI.

YUPANQUI quiere decir:  
“has de contar”, “narrarás” tal la sentencia  de los Amautas en la lengua granítica del Ande.
Atahualpa Yupanqui nació como Héctor Roberto Chavero, y por siempre y para siempre, será Atahualpa Yupanqui o simplemente Don Ata. 
Conocía esa lengua porque algunos de la familia la hablaban “los de la parte de Loreto, originarios de Santiago del Estero” recordaba Yupanqui.

Nació en el Campo de la Cruz, paraje cercano a la localidad de Juan Andrés de la Peña, Partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires, el 31 de enero de 1908. 
Su madre, Higinia, era de origen vasco; su padre, José Demetrio Chavero, un humilde funcionario de ferrocarril criollo, que le bastaron para afirmar al historiar sus orígenes:
“Me galopan trescientos años de América, desde que don Diego Abad Chavero llegó para abatir quebrachos y algarrobos, a hacer puentes y columnas para iglesias y capillas”. 

Aniversario muerte Atahualpa Yupanqui.

Esa noche había actuado en una villa llamada Nimes, en el sur de Francia, a unos 800 kilómetros de París. Se sintió mal, se retiró, marchó hacia el hotel donde se hospedaba.
Allí murió.
Eran las 5 de la mañana, aquí en Argentina, del 23 de mayo de 1992.
A título de homenaje dejo algunos textos. Tomo sólo dos libros.


‘¿Has visto tú algo más poderoso
Que mi gran esperanza?
¿Conoces tú algo más grande
Que mi silencio?
(‘Escúchame, hombre blanco’)

***

‘- ¿sabes qué esta haciendo el Luis Vilte?
-Está durmiendo junto al río.
-No. Está aprendiendo música.

El río es el maestro de los muchachos pastores,
como el viento es el maestro de los hombres que van a la cordillera’
(‘El río)

***

‘La tejedora va uniendo los hilos
y en los colores va fijando
los ocasos y las auroras de su comarca.

El hombre que se tiende sobre la tierra con la sola compañía de su poncho, se tiende sobre muchos recuerdos de la infancia, sobre las últimas consejas de su madre, sobre el adiós del Tata que se marchó por caminos definitivos, se tiende sobre la promesa de la primera novia en la montaña y sobre los dolores de la raza y las esperanzas del pueblo’
(‘El Poncho’)

***

‘Poncho de cuatro colores
Cubre su cuerpo cansado.

Sueña que es tibia la nieve,
Que son blandos los guijarros.
Que el viento le cuenta cuentos
De pastores y rebaños’
(‘Indiecito dormido’)

***

‘Los dos nacieron juntos
Camino y hombre,
Un día se perdieron
Quién sabe dónde.

Se han de encontrar un día
Quién sabe dónde.
El camino más ancho.
Más hondo el hombre’
(‘El guitarrero’)

***

‘En lo alto de la sierra
Me detuve a descansar.
Los ojos se me perdieron
en aquella inmensidad.

De pronto me ha preguntado
La voz de la soledad
Si andaba buscando el cielo
Y yo respondí: quizá.

El cielo está dentro de uno
Y está el infierno también.
El alma escribe sus libros
Pero ninguno los lee.

Por caminos solitarios
Yo me puse a caminar.
Por fuera nada buscaba
Pero por dentro, quizá’
(‘El cielo’).

***

‘Porque no soy de estos pagos
Me acusan de forastero.
Como si fuera pecado
Vivir como vive el viento.
¿De dónde vendrán los ríos,
De dónde vendrá el sereno
Que besa los pastizales
De la llanura y el cerro?’
(’El forastero’)

***

‘Tú que conoces mi pena
Vientito del Tucumán,
Llévala por esos montes,
Pero en forma de cantar.

Ayer vine y hoy me alejo
¡Destino del caminar!
En algo nos parecemos
Vientito del Tucumán’
(‘El adiós)

***

‘Aires Indios’-Atahualpa Yupanqui-Ediciones Siglo XX-Buenos Aires 1981
‘Guitarra’-Atahualpa Yupanqui-Universidad Nacional San Luis-San Luis 2009.

"Yo sé que muchos dirán que peco de atrevimiento, si largo mi pensamiento para el rumbo que ya elegí, pero siempre he sido así, galopeador contra el viento. Eso lo llevo en la sangre desde mi taratabuelo. Gente de pata en el suelo fueron mis antepasados, criollos de cuatro provincias y con indios mixturados", recita en "El payador perseguido".

lunes, 22 de mayo de 2017

Arenitas del camino - Atahualpa Yupanqui.

Arenitas del camino
Cualquier viento se las lleva
Así son las esperanzas
De los pobres de mi tierra

Arenitas del camino...

Andar por los pedregales
Como la senda y el río

Arenitas del camino...

Arenitas del camino
Allá lejos se levantan
Pobre de aquel corazón
Que no guarde su esperanza

Arenitas del camino

Andar por los pedregales
Como la senda y el río


Arenitas del camino...

viernes, 19 de mayo de 2017

SUEÑO DESPIERTO - José Martí.

José Martí fue un político, escritor, periodista, pensador, ensayista, poeta. Fue sin dudas una de las grandes figuras de la historia cubana y de la Patria Grande NUESTRA AMÉRICA.
Conocido como “El apóstol de la Independencia de Cuba”.
Destacado precursor del Modernismo literario hispanoamericano y uno de los principales líderes de la independencia de su país Cuba.
Nació un 28 de enero de 1853 en la Habana. Creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria, llamada así a la Guerra de Independencia de Cuba.
Su visión política era un liberal clásico y demócrata buscaba la unidad de todos los cubanos como nación enmarcado en  un proyecto cívico republicano de postguerra y la culminación del dominio colonial español y las expansiones estadounidenses y españolas.

SUEÑO DESPIERTO

Yo sueño con los ojos
Abiertos, y de día
Y noche siempre sueño.
Y sobre las espumas
Del ancho mar revuelto,
Y por entre las crespas
Arenas del desierto,
Y del león pujante,
Monarca de mi pecho,
Montado alegremente
Sobre el sumiso cuello,
Un niño que me llama
Flotando siempre veo.


FALLECIMIENTO DE JOSÉ MARTÍ.

“El 19 de mayo de 1895 una columna española se desplegó en la zona de Dos Ríos, cerca de Palma Soriano, donde acampaban los cubanos. Martí marchaba entre Gómez y el Mayor General Bartolomé Masó. Al llegar al lugar de la acción, Gómez le indicó detenerse y permanecer en el lugar acordado. No obstante, en el transcurso del combate, se separó del grueso de las fuerzas cubanas, acompañado solamente por su ayudante Ángel de la Guardia. Martí cabalgó, sin saberlo, hacia un grupo de españoles ocultos en la maleza y fue alcanzado por tres disparos que le provocaron heridas mortales. Su cadáver no pudo ser rescatado por los mambises (soldados cubanos)” (wikipedia).

domingo, 14 de mayo de 2017

Elegía VI - Ricardo Molina.

Te amé a los quince años. Tú tenías mi edad.
Te amé en la sierra verde bajo un sol de domingo,
cuando al volver de misa paseaba tu familia
por la larga avenida de viejos eucaliptos.

Te amé bajo los pinos de agujas amarillas,
sobre la tierra ocre perfumada de menta.
Te amé sobre las rocas tapizadas de musgo,
sobre los prados verdes y las crujientes eras.

Te amé. Te amé. Es cuanto puedo decir ahora,
mas no recuerdo cuándo empezamos a amarnos.
Todo empezó lo mismo que un claro día de junio.
Sobre la tierra en flor teníamos quince años.

¿Sería, sin embargo, otoño, primavera
o invierno? Ay, quién sabe cuál era la estación.
¿Te acuerdas tú? La Vida era un rosal al viento...
Ven y dime en qué tiempo empezó nuestro amor.

¿Qué importa que los años nos hayan separado,
qué importa si el recuerdo es lo mismo que un valle
por el cual caminamos cantando, sonriendo
y cogiendo sus flores de perfume inefable?

Oh amada cuyo nombre lejano y melancólico
mi corazón agita como el viento a los bosques,
ven y dime aquel tiempo de pinos murmurantes,
de arroyos, de montañas, de nubes y de amores.

Ven y dime que tú también me amaste entonces
en la sierra, en los pinos y en los negros ocasos.
Oh, dime que me amaste cuando sobre la tierra
ardiente y amarilla teníamos quince años.