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martes, 15 de diciembre de 2020

Viejo café Tortoni de Baldomero Fernández Moreno.

Viejo café Tortoni

de Baldomero Fernández Moreno.

A pesar de la lluvia yo he salido
a tomar un café. Estoy sentado
bajo el toldo tirante y empapado
de este viejo Tortoni conocido.

¡Cuántas veces, oh padre, habrás venido
de tus graves negocios fatigado,
a fumar un habano perfumado
y a jugar al tresillo consabido!

Melancólico, pobre, descubierto,
tu hijo te repite, padre muerto.
Suena la lluvia, núblanse mis ojos

sale del subterráneo alguna gente,
pregona diarios una voz doliente,
ruedan los grandes autobuses rojos.

Se me hace que el palco llovizna recuerdos,
que allá en la avenida se asoman, tal vez,
bohemios de antaño y que están volviendo
quellos baluartes del viejo café.

Tortoni de ahora te habita aquel tiempo.
Historia que vive en tu muda pared.
Y un eco cercano de voces que fueron,
se acoda en las mesas, cordial habitué...
Héctor Negro.

viernes, 29 de marzo de 2019

Levántate y canta de Héctor Negro (1934-2015).

Si algún golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida,
te torna pájaro que quiebra el vuelo
y te revuelca con el ala herida...

Y hay tanto viento para andar las ramas.
Tanto celeste para echarse encima.
Y pese a todo, vuelve la mañana.
Y está el amor que su milagro arrima.

Por qué caerse y entregar las alas.
Por qué rendirse y manotear las ruinas.
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala.
Y la esperanza, quien nos ilumina.

Si hay un golpe de suerte, a contrapelo,
a contrasol, a contraluz, a contravida.
Abrí los ojos y tragate el cielo.
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.

domingo, 23 de julio de 2017

Baionga de Héctor Negro - Luis Borda.

Voy de baionga a rescatar a la alegría
que se fue por esas calles y se nos perdió.
Engancho ritmo, pongo amor y poesía,
desparramo fantasía y te busco a vos.

Con un color amotinado en las mejillas,
cantando así, medio bailando sin querer,
y celebrando tanta luz que me acribilla
voy buscándote y buscando mi razón de ser.

Como la noche sigue al día,
sé que hay un tiempo de alegría.
Sé que una nueva melodía nos convoca al renacer,
y muy campante la armonía,
la que nos guarda el candor y el te quiero,
la que enamora a la guitarra y al lucero,
está copándome también.

Voy de baionga y tantas sombras se hacen astillas
tantas viejas desconfianza que pesaba ayer
Montando al ritmo voy sembrando la semilla
que encerró la maravilla que ha de florecer.

Voy de baionga al corazón de la alegría,
y busco el coro que me espera en cada voz.

Con esta suerte de insinuante brujería,
y este viento de osadía que nos empujó.

sábado, 4 de julio de 2015

Soy del sur de Héctor Negro.


SOY DEL SUR
de Héctor Negro.
Soy del Sur.
Bien del Sur.
De este sur Buenos Aires,
que amanece entre rosas
de alquitrán.
Justo al Sur
de mi sed,
está.

Golondrina llena de neblina y humo.
Entre espigas altas de chatarra y luna.
Madrugada nueva
donde busco el sol.
Voy silbando un tango por el Sur.
Cerca
del rencor dormido que despertará.

Soy del Sur.
Bien del Sur.
Y crecí tras el puente.
Donde encienden las fraguas
su verdad.
Todo un Sur,
donde fui
metal.

Tras el Riachuelo, la hojarasca oscura
de mi Sur violento me templó la vida.
Y una mariposa,
me enseñó a volar.
Y mis ojos suben por el Sur.
Llenos
de esas ganas mías de alcanzar su luz.

Soy del Sur.
Bien del Sur.

sábado, 5 de julio de 2014

Milonga del que se ausenta (o Del que se ausenta) - Popular argentina - Versión de Alfredo Zitarrosa.

Empecé a quererla porque sí, por nada…
Fue como un dormirme sobre la guitarra
y soñar milongas, cifras y zambas.
Llegaba como llega el día en las enramadas:
un puña'o de trinos, un murmullo de alas,
y un beso prendido en el pico, como una calandria.
Yo andaba curando una herida que hacía tiempo sangraba,
de despecho y rabia, y ella con sus besos y sus manos blancas,
tejió telaraña pa' cicatrizarla.


Me alejo de ti, no puedo llorar,
se queda en la noche tendido mi canto,
marcando distancia.

Qué triste ha de ser el mañana
sin una esperanza.
Qué oscuro el camino, la vida
si no hay luz en el alma.

Me alejo de ti, no puedo olvidar
que al cielo mirabas y el llanto a tus ojos
temblando asomaba.

La lluvia tal vez te diga al caer
que en algún camino se moja con llanto
mi pobre pañuelo.

No esperes en vano el regreso
tras de tu ventana,
las nubes que hoy cruzan el cielo
no has de ver mañana.

Me alejo de ti, no quiero llorar,
pero emocionado mirando el camino
mis ojos se empañan.




HOMENAJE A ALFREDO ZITARROSA


CANCION PARA ZITARROSA.


Una garganta que se abre desde la caja.
Voz de madera con fragancia honda.
Un bordoneo que se hace frase, que vuela y viaja.
Una milonga...



Dolor de gente que se ha dolido, piel que se aguanta.
Paisito grande, exilio duro que lo prolonga.
Lejos más duele y es una espina que se atraganta.
Y una milonga...



Una milonga y un milongón.
Violín de lágrima que se evoca.
Parche de cuero que no se toca, 
porque hay un trueno tocándolo



Desde el pie sube y es una nube.
Un fuego nuevo que amaneció.
Trago que tuve por donde estuve 
Alcohol que en fuego se enardeció



Pongan la ronda de la milonga,
Junto al carbón,
Por más que pongan no se desfondan
ni la milonga ni el milongón



Un continente que existe donde lo sufran
Voces que cortan, que el dolor desgarra
Canto sembrado de confidencias, de luz que alumbra
Y una guitarra...



Vendrá ya el tiempo de cantar himnos, con rostro y nombres
Paisito grande, americano, que tanto amarra
Seremos muchos, las dos orillas, todos los hombres
Y las guitarras



Héctor Negro.

martes, 10 de enero de 2012

BIEN DE ABAJO - POEMA DE HÉCTOR NEGRO.


Yo soy bien de abajo y anduve a los tumbos
cuerpeando la mala y al fin le gané.
Me pesó en el lomo conservar el rumbo.
Me costó mis golpes, pero no aflojé.

Peleé por la luz que quisieron robarme
y si perdí cosas, salvé lo mejor.
Hoy tengo el orgullo de no doblegarme.
De saber que nadie me vende un buzón.

Por eso mi tango nació retobado.
Porque me he cansado de ver aguantar.
Cuando creo en alguien, me pongo a su lado.
Y si estoy jugado no me vuelvo atrás.

Y si es que mi vida
la vivo a los saltos,
tengo tanto asfalto,
que caigo "parao".

Soy sangre rebelde, muchacho de abajo.
Yo creo en mis brazos, en lo que ellos dan.
Y del lado izquierdo me caigo a pedazos,
cuando unos ojazos me miran de más.

Mi barrio y mi gente escuchan mi credo
que a los barquinazos aprendí a cantar.
Como un canto arisco, donde el sol que muerdo
calienta mis labios para protestar.
Este tango de Héctor Negro y con música de Arturo Penón fue estrenado y grabado en 1967 por la orquesta de Osvaldo Pugliese y la voz de Abel Córdoba. También fue grabado, entre otros, por Miguel Montero y Rubén Juarez.

RUBÉN JUAREZ, acompañado por el maestro José Ogivieki.