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lunes, 31 de agosto de 2026

Como la cigarra de María Elena Walsh.

 


COMO LA CIGARRA.
Es una obra maestra escrita por María Elena Walsh en 1972 y grabada en 1973. Aunque nació como una reflexión sobre el oficio artístico, el contexto histórico la transformó en un himno universal de resistencia democrática, resiliencia y supervivencia frente a la opresión.
Walsh compuso la canción pensando específicamente en los altibajos y dificultades de la vida del artista.
- El olvido y el regreso: El texto describe cómo los creadores pasan por periodos de olvido, censura o falta de trabajo (el equivalente a "morir" o ser "borrados") para luego reaparecer con fuerza ante el público.
- La cigarra como símbolo: Walsh se inspira en el insecto que pasa largos años bajo tierra en estado ninfal para luego emerger a la superficie, mudar su piel y cantar con fuerza durante el verano. Para la autora, cantar no es un lujo, sino una necesidad vital de supervivencia.
Aunque la canción fue escrita años antes del golpe militar de 1976 en Argentina, el dolor colectivo de la sociedad redescubrió y resignificó cada verso. Se convirtió en el símbolo de las víctimas del terrorismo de Estado, los exiliados y los censurados.
Mercedes Sosa y el regreso: La consagración definitiva de la canción como símbolo político ocurrió cuando Mercedes Sosa la grabó e interpretó en su emotivo concierto de regreso del exilio en 1982. Su voz le dio una carga de elegía nacional y esperanza generacional. Fue incluida en los álbumes Mercedes Sosa en Argentina de 1982, 30 años de 1993 y Censurada del 2011.
Letra.
Como la cigarra.
María Elena Walsh.
Tantas veces me mataron
Tantas veces me morí
Sin embargo estoy aquí
Resucitando.
Gracias doy a la desgracia
Y a la mano con puñal
Porque me mató tan mal
Y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
Después de un año bajo la tierra
Igual que sobreviviente
Que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron
Tantas desaparecí
A mi propio entierro fui
Sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo
Pero me olvidé después
Que no era la única vez
Y seguí cantando.
Tantas veces te mataron
Tantas resucitarás
Cuántas noches pasarás
Desesperando.
A la hora del naufragio
Y la de la oscuridad
Alguien te rescatará
Para ir cantando.

martes, 4 de agosto de 2026

Las Estatuas / María Elena Walsh.

 

Cuando llueve me dan no sé qué
las estatuas.
Nunca pueden salir en pareja
con paraguas,
y se quedan como en penitencia,
solitarias.
Señalando la fatalidad
en las plazas,
miran serias pasar cochecitos
Y mucamas.
No se ríen porque no tuvieron
Nunca infancia.
Marionetas
grandes, quietas,
con ellas no juega nadie.
Pero si una sombra mala
para siempre las borrase,
qué dolor caería
sobre Buenos Aires.
Cuando llueve y me voy a dormir
las estatuas
velan pálidas hasta que llegue
la mañana,
y del sueño de los pajaritos
son guardianas.
Su memoria procuran decir
sin palabras
y nos piden la poca limosna
de mirarlas
cuando quieren contarnos un cuento
de la Patria.

domingo, 26 de julio de 2026

Eva de María Elena Walsh.


Eva
de María Elena Walsh.

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedo sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a Paris rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte mas muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada mas que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?

II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.

martes, 7 de octubre de 2025

"Gilito del Barrio Norte" (María Elena Walsh).

 


"Gilito del Barrio Norte" (María Elena Walsh).

 

Gilito del Barrio Norte que la vas de guerrillero

y andás todo empapelado con el Che,

anunciándole a Magoya

que salió la nueva ley.

Hablás mucho del obrero pero el único que viste

es un peón de una cuadrilla por la calle Santa Fe.

Vos la única guerrilla que peleás de coronel

es la que te dan las minas en las whiskerías finas

donde sentaste cuartel.

 

Si cambiar el mundo

vos también querés

laburá, cachá los libros,

o rajá para el Caribe donde está Papá Noel.

Que mientras te sigas rifando

como un Balbín de zurda en los cafés

el cuento de la rebeldía

contáselo a tu tía

que te lo va a creer.

 

Gilito del Barrio Norte que la vas de inconformista

y te conformás con ser flor de burgués,

sacristán de la violencia

mientras vos no la ligués.

Lo pasás haciendo escombro con cambiar las estructuras

y no arrimás un ladrillo si se cae la pared.

Por los piolas que prometen como vos, ya me avivé

que con redentores rojos nos comerían los piojos

mañana peor que ayer.

 

Si cambiar el mundo

vos también querés

laburá, cachá los libros,

o rajá para el Caribe donde está Papá Noel.

Que mientras te sigas rifando

como un Balbín de zurda en los cafés

el cuento de la rebeldía

contáselo a tu tía

que te lo va a creer.


Ver en Youtube.

María Elena Walsh - Gilito del Barrio Norte (Official Audio) (de "Juguemos en el Mundo Vol. II").


María Elena Walsh nace el 1º de febrero de 1930, en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires, la Argentina.

Hija de padre descendiente de ingleses e irlandeses y de madre argentina, de ascendencia de andaluces.

María Elena Walsh fue muy reconocida entre sus pares y obtuvo numerosas distinciones: Premio Municipal de Poesía; Premio Argentores; Gran Premio SADAIC; Gran Premio de Honor del Fondo Nacional de las Artes; el Highly Commended del Premio Hans Christian Andersen de la IBBY, Dinamarca; Premio Gabriela Mistral, Chile; Konex de Honor (Letras), la Embajada de Polonia la condecoró con la Orden de la Sonrisa en 1987 y en marzo de 1990. En 1985 fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires; en 1990, Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina; en 2008 recibió el Reconocimiento Público de la Academia Argentina de Letras, un reconocimiento de la Asociación Mutual Israelita Argentina por la versión en hebreo de sus cuentos en 1987, entre otras.

Encontró maneras de contar (o denunciar) las contradicciones de la sociedad y de nuestro país. Por eso se la consideraba “políticamente incorrecta”. Sus letras guardan vigencia.

Me dijeron que en el reino del revés

nadie baila con los pies,

que un ladrón es vigilante y otro es juez

y que dos y dos son tres.

… … …

Cantando al sol como la cigarra

Después de un año bajo la tierra

Igual que sobreviviente

Que vuelve de la guerra

Tantas veces me borraron

Tantas desaparecí

A mi propio entierro fui

Sola y llorando

Hice un nudo en el pañuelo

Pero me olvidé después

Que no era la única vez

Y seguí cantando.

… … …

Te acordás de la Plaza de Mayo,

cuando el que te dije salía al balcón.

Tanto cambió todo que el sol de la infancia

de golpe y porrazo se nos alunó.

“El 45” no podía nombrar a Perón era “el que te dije”.

… … …

Ay, qué vivos

son los ejecutivos,

qué vivos que son.

Del sillón al avión,

del avión al salón,

del harén al edén

siempre tienen razón;

y además tienen la sartén,

la sartén por el mango

y el mango también.

… … …

En chimangos prepotentes

no malgastes los cartuchos.

Sonreíle a los de arriba

que son machos y son muchos.

 

Esperá el escalafón

trabajando de felpudo.

Es mejor que comas tierra

y no que te coman crudo.

… … …

Señora de ojos vendados

que estás en los tribunales

sin ver a los abogados,

baja de tus pedestales.

Quítate la venda y mira

cuánta mentira.

 

Actualiza la balanza

y arremete con la espada,

que sin tus buenos oficios

no somos nada.

 

Lávanos de sangre y tinta,

resucita al inocente

y haz que los muertos entierren

el expediente.

 

Espanta a las aves negras,

aniquila a los gusanos

y que a tus plantas los hombres

se den la mano.

 

Ilumina al juez dormido,

apacigua toda guerra

y hazte reina para siempre

de nuestra tierra.

 

Señora de ojos vendados,

con la espada y la balanza

a los justos humillados

no les robes la esperanza.

Dales la razón y llora

porque ya es hora.

(1971).

*** Selección de algunas letra hecha canciones.

Fueron prohibidas también "La cigarra","Gilito de Barrio Norte", "El twist del mono liso" de María Elena Walsh por la dictadura militar argentina (1976-1983).

Su traducción de “We shall overcome” (en idioma castellano, “Venceremos”), un himno de los derechos civiles, del Movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos. 

Las estrofas derivan de una canción gospel compuesta por el Reverendo Charles Tindley ministro de una Iglesia episcopal metodista africana (datos Wikipedia)

Interpretada por el cantante Jairo en el acto de cierre de su campaña presidencial del candidato radical Raúl Alfonsín en 1983.

VENCEREMOS.

En mi alma yo sé

con honda fe

que pronto venceremos

Pronto venceremos,

pronto venceremos,

juntos lucharemos

hasta el final.

Quiero que mi país

sea feliz

con amor y libertad.

Sólo con justicia,

sólo con justicia,

nos haremos dueños

de la paz.

No tenemos miedo,

no tenemos miedo,

no tendremos miedo

nunca más.

(1973).

Se la designó asesora "ad honorem" de la Secretaría del Desarrollo Humano y Familia durante el gobierno de Alfonsín, cargo al que renunció el 26 de marzo de 1986 a causa de la burocratización y la inoperancia.​ Tiempo después, en un reportaje brindado a la revista “Somos” luego de finalizar su colaboración en los textos del documental “La República perdida” (1985), afirmó que la política le parecía “espeluznante”.

DEFENDER LA Ñ, LA EÑE.

“¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope [...] Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece [...] La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo [...] La eñe también es gente”. María Elena Walsh, diario “La Nación”, 1996.

María Elena Walsh murió en Buenos Aires el 10 de enero de 2011.

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LA EÑE TAMBIÉN ES GENTE.
La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. ¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya como cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? "La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita de segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable Cesar Bruto, compinche del maestro OskiNiniossueniosotonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo. Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.

María Elena Walsh.

lunes, 3 de febrero de 2025

Poema a la eñe de Gloria Fuertes.

 


Poema a la eñe

de Gloria Fuertes.

Todo tiene eñe en España,

¡hasta España!

Eñe el coño o la cigüeña que nos trae,

eñe la cizaña o la guadaña que nos lleva,

eñe la niña que nos enfría,

eñe la leña que nos calienta.

Eñe la caña con que pescamos,

eñe del paño que nos alienta,

eñe de moño que aún baila jota,

eñe de maña que maña ostenta,

eñe de uña que nos araña,

eñe extremeña.

Eñe de caño de fuente,

eñe de cuña que injerta,

eñe de añicos,

eñe de mierda

o eñe de niño, que somos todos,

los que aún latimos con un poema.

Gloria Fuertes (Madrid, 28 de julio de 1917 – Madrid, 27 de noviembre de 1998).

La ENE también es gente.

LA EÑE TAMBIÉN ES GENTE.
La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. ¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya como cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? "La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita de segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable Cesar Bruto, compinche del maestro OskiNiniossueniosotonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo. Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.
María Elena Walsh.

 María Elena Walsb. Diario brujo. Buenos Aires, Espasa. 1999. pp.149-151.