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viernes, 26 de septiembre de 2025

YO QUIERO SER BOMBERO de Alberto Cortez.

 


YO QUIERO SER BOMBERO.


El padre asegura, será un ingeniero

la madre pretende que sea doctor.

Las tías quisieran que fuera banquero

un hombre de mundo, un gran seductor.

 

La abuela sugiere que aprenda un oficio

para que la vida se pueda ganar

en tanto el abuelo augura que el niño

se pondrá las botas, será militar.

 

Desde su galaxia el niño ya sabe

que cuando sea grande tendrá que ceder.

Pero, mientras tanto, él tiene la llave

del eterno sueño de ser o no ser.

 

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

Bombero, bombero, porque es mi voluntad.

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

que nadie se meta con mi identidad.

 

El niño es un joven que acepta el legado.

Ya le abre sus puertas la universidad.

Al cabo de un tiempo es  un gran abogado

y al cabo de un otro, también es papá.

 

El hijo conjuga futuro y pasado

en las opiniones de lo que será.

Los padres y abuelos ya lo han programado

y rueda la rueda y siempre es igual.

 

Desde su galaxia el niño ya sabe

que cuando sea grande tendrá que aprender

a ser como todos y a tirar la llave

del eterno sueño de ser o no ser..

 

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

Bombero, bombero, porque es mi voluntad.

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

que nadie se meta con mi identidad.

 

Al fin de los tiempos, el niño es un viejo

sentado a la sombra de su realidad

y desde la infancia, como en un espejo,

desfilan las cosas que ya no serán.

 

La casa paterna, juguetes y amigos

y aquel despilfarro de la libertad

se van poco a poco quedando dormidos

en los largos brazos de la soledad.

 

El viejo se apaga y vuelve a su mente

el niño soñando, con ser o no ser.

Cerrando los ojos se va lentamente,

cantando bajito por última vez:

 

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

Bombero, bombero, porque es mi voluntad.

Bombero, bombero, yo quiero ser bombero

que nadie se meta con mi identidad.

Letra: Alberto Cortez. Música: Alberto Cortez.

*** Pertenece a la Página: http://www.albertocortez.com/

Alberto Cortez. Nace en 1940 en la localidad de Rancul, provincia de La Pampa, República Argentina, el 11 de marzo José Alberto García Gallo.

Era descendiente de españoles por parte de su padre, y de italianos piemonteses por parte de su madre, Ana Magdalena Gallo.

Alberto Cortez fallece el jueves 4 de abril de 2019 en la ciudad de Móstoles, Comunidad de Madrid, España, a los 79 años.




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lunes, 30 de junio de 2025

EL ABUELO. Letra: Alberto Cortez. Música: Alberto Cortez.

 


EL ABUELO. Letra: Alberto Cortez. Música: Alberto Cortez. 

De alguna manera esta canción que viene es una historia de ida y vuelta. ¿Por qué?, pues simplemente porque mi abuelo se fue de emigrante y después de casi una vida yo, su nieto mayor recorrí el camino de regreso, ese camino que él no pudo realizar a lo largo de su larga vida, a pesar de su inmensa nostalgia. Murió a los ochenta y algunos años. Los hermanos Eladio y Germán García era viajantes vendedores de empresas porteñas. Allí en Trenque Lauquen conocieron a las hermanas Laburu, se enamoraron y después de un relativamente corto noviazgo se casaron y se fueron a vivir a Buenos Aires. La Argentina en aquellos años de principio de siglo era una esperanza que ofrecía amplios horizontes para los jóvenes con ganas de trabajar y hacer fortuna. Los hermanos García habían dejado España y especialmente Galicia ya que esta “sua terriña” natal no podía ofrecerles más que una vida azarosa bastante cercana a la miseria. Germán, Eladio y David, los tres hermanos García, se embarcaron en Vigo, como todos los gallegos emigrantes con destino a Buenos Aires. Al llegar se emplearon como viajantes en una empresa de tabacos y “El abuelo” y su hermano Germán en uno de sus viajes de ventas a las poblaciones del interior, conocieron, noviaron y se casaron con dos hermanas de origen vasco, Doña Julia Laburu, mi abuela y Doña Leonor Laburu. Estas hermanas vivían con su familia en Trenque Lauquen, hoy una floreciente ciudad de la provincia de Buenos Aires. Ya casados regresaron a la capital. Como en aquella gran ciudadano se veían las cosas claras como para hacer dinero pronto Eladio, mi abuelo y su joven esposa Julia emprendieron viaje hacia el oeste en busca de organizar un pequeño comercio en algún pueblo de los que se fundaban aprovechando la riada de gente que buscaba trabajo en el ferrocarril en construcción. Recaló primero en General Villegas, ultima población de la provincia de Buenos Aires y allí las cosas no le fueron del todo bien y como consecuencia de aquel fracaso, malas siembras y peores negocios, desalentado, decidió internarse más al oeste.. Pero antes, quiso con ayuda de sus hermanos regresar a Galicia con toda la familia y así lo hizo. Nadie en la familia supo explicarme las razones de ese regreso. Seguramente su exultante juventud de entonces más los fracasos s los que antes hice referencia convocó una tormenta de dudas de que a lo mejor en España podría salir adelante, pero no fue así. Permaneció allí un par de años viviendo a expensas de la familia y en esa breve estancia nació mi padre en Pungín provincia de Orense, una aldea a escasos quince kilómetros de la capital provincial. Al año del nacimiento de mi padre el abuelo su mujer y su prole volvieron a Argentina para no regresar jamás a España. En realidad en la canción yo digo que nunca volvió a España sin embargo como se ve no es totalmente cierto. Claro que este regreso no quise tomarlo en cuenta, porque se produjo a muy poco tiempo de haber emigrado y por circunstancias, por mi desconocidas. Ya de regreso a Argentina retomó su éxodo hacia el oeste hasta llegar a una naciente población (apenas un caserío) que por entonces se llamaba Villa Jardón en honor a la familia que había donado los terrenos para su fundación. Más tarde las tendencias reivindicadoras de la cultura indígena de la zona lograron cambiar el nombre de Villa Jardón por el actual: Rancul. Allí se instaló comprando, siempre con ayuda de sus hermanos una casa en la que muchos años después, el 11 de marzo de 1940 nacería yo. Montó un negocio en donde se vendía de todo para la gente del campo. Como era un nostálgico empedernido a pesar de las distancias y las todavía precarias comunicaciones seguía muy de cerca todo lo que acontecía en España, su patria lejana. Según me contaban mis tías, cuando estalló la guerra civil española estuvo a punto de dejarlo todo otra vez y regresar a alistarse en las fuerzas republicanas, mas su familia, ya numerosa y la negativa de sus hermanos de ayudarle en aquello

EL ABUELO.


"I

 

El abuelo un día

cuando era muy joven

allá en su Galicia,

miró el horizonte

y pensó que otra senda

tal vez existía.

Y al viento del norte

que era un viejo amigo,

le habló de su prisa,

le mostró sus manos

que mansas y fuertes,

estaban vacías,

y el viento le dijo:

""Construye tu vida

detrás de los mares,

allende Galicia"".

 

Y el abuelo un día

en un viejo barco

se marchó de España.

El abuelo un día,

como tantos otros,

con tanta esperanza.

La imagen querida

de su vieja aldea

y de sus montañas

se llevó grabada

muy dentro del alma,

cuando el viejo barco

lo alejó de España.

 

II

 

El abuelo un día

subió a la carreta

de subir la vida.

Empuñó el arado,

abonó la tierra

y el tiempo corría.

Y luchó sereno

por plantar el árbol

que tanto quería.

Y el abuelo un día

lloró bajo el árbol

que al fin florecía,

lloró de alegría

cuando vio sus manos,

que un poco más viejas

no estaban vacías.

 

Y el abuelo entonces,

cuando yo era niño,

me hablaba de España,

del viento del norte,

de la vieja aldea

y de sus montañas.

Le gustaba tanto

recordar las cosas

que llevo grabadas

muy dentro del alma,

que a veces callado,

sin decir palabra,

me hablaba de España.

 

III

 

El abuelo un día,

cuando era muy viejo,

allende Galicia.

Me tomó la mano

y yo me di cuenta

que ya se moría.

Y entonces me dijo,

con muy pocas fuerzas

y con menos prisa,

""prométeme, hijo,

que a la vieja aldea

irás algún día,

y al viento del norte

dirás que su amigo,

a una nueva tierra

le entregó la vida.

 

Y el abuelo un día

se quedó dormido

sin volver a España.

El abuelo un día,

como tantos otros,

con tanta esperanza.

Y al tiempo al abuelo

lo vi en las aldeas,

lo vi en las montañas,

en cada mañana

y en cada leyenda,

por todas las sendas

que anduve de España.

"

Letra: Alberto Cortez. Música: Alberto Cortez.

Pertenece a la Página: http://www.albertocortez.com/



Alberto Cortez. 

Nace en 1940 en la localidad de Rancul, provincia de La Pampa, República Argentina, el 11 de marzo José Alberto García Gallo.

"Rancul es mi pueblo, es decir, allí donde mi madre me trajo al mundo, allí donde pasé mi infancia, feliz por cierto, y si digo feliz, no es porque de niño tuviera muchas licencias o muchos juguetes o mis padres muchas posibilidades de ofrecérmelos, no. Mi infancia fue una infancia feliz porque se desarrolló en un clima familiar armónico, al punto de atreverme a llamarlo amoroso. Armónico porque ni de niño ni de adolescente asistí jamás a una discusión entre mis padres, y no dudo de que como pareja las hayan tenido, pero bien se cuidaron de no discutir delante de sus hijos, es decir, que la armonía fue una constante en la casa familiar. Con nosotros convivían tías, tíos y, por supuesto, el abuelo paterno de origen gallego a modo de patriarca. Mis abuelos maternos, italianos, no vivían en nuestra casa mas sí en el pueblo, que viene a ser más o menos lo mismo, pues la distancia entre ambas casas era mínima. De niño tuve muchos amigos que la vida me ha permitido conservar a través del tiempo, dispersos, pero siempre presentes en mi ánimo y, por supuesto, en mi corazón. Juntos fuimos atravesando la infancia y juntos nos sorprendió la adolescencia y el crecimiento de las alas. Un buen o mal día esas alas levantaron vuelo y a casi todos nos ganó el exilio, el exilio natural de un tiempo que ya nunca más regresa y cuyas coordenadas están escritas y bien definidas en el libro del destino. Flotando en el incontaminado aire de Rancul se quedaron nuestros despertares a la vida, a los sueños, la fantasía, la imaginación y naturalmente las esperanzas. Todos nos fuimos con la promesa de volver algún día al encuentro de las emociones y a descolgar de ese incontaminado aire de nuestra infancia y adolescencia, los recuerdos más urgentes de recuperar" Página de Alberto Cortez.

Era descendiente de españoles por parte de su padre, y de italianos piemonteses por parte de su madre, Ana Magdalena Gallo.

Alberto Cortez fallece el jueves 4 de abril de 2019 en la ciudad de Móstoles, Comunidad de Madrid, España, a los 79 años.

... ... ...

En la plaza céntrica de Rancul yace el Rinconcito en homenaje al reconocido cantautor Alberto Cortez. Allí en un espacio especialmente cuidado, se observa una placa y un aguaribay que fue plantado en su nombre, la misma especie que lo inspiró en su tema musical "Mi árbol y yo".

Las cenizas del cantautor argentino Alberto Cortez descansan en Rancul, su pueblo natal. Los restos fueron traídos en plena pandemia por su viejo amigo Carlos Corvalán desde Rosario y fueron recibidos por sus dos sobrinas, Jimena y Belén García.

En el 2023 en cumplimiento de los deseos del reconocido cantautor Alberto Cortez, llegaron a Rancul 102 bultos procedentes de Valencia, España. El material está constituido de: documentos, cuadros, objetos, discos, libros y mobiliario. Todo este material quedará a resguardo de familiares hasta tanto se concrete el espacio.

A lo largo de su obra artística, llevó las raíces de La Pampa en todos sus actos. Algunas de sus canciones más conocidas y destacadas son: “Campos pampeanos”, “Volveré a los viejos andenes”, “Distancia”, “La Pampa es un viejo mar”, entre tantas otras.

martes, 9 de julio de 2024

No Soy De Aquí, Ni Soy De Allá de Facundo Cabral.


Rodolfo Enrique Cabral Camiñas (La Plata, Buenos Aires, 22 de mayo de 1937​ - Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011), de nombres artísticos Indio Gasparino —en sus comienzos— y luego Facundo Cabral, fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.
Sus primeros años los pasó en Berisso, localidad adyacente a La Plata. Posteriormente, la madre de Cabral y sus hijos emigraron hacia Tierra del Fuego, en el sur de Argentina.
Facundo Cabral era un decidor, un opinador: "Yo no me tengo que cuidar de un cantor, jamás supuse que Edmundo Rivero me podía hacer daño, muchas veces tengo que salir corriendo para que no me mate un tipo que cree que tiene todo el poder simplemente porque la misma gente le dio un poder para que decida cualquier cosa, o lo tomó aunque no se lo dieron"
“A la edad de 9 años, escapó de su hogar y estuvo desaparecido cuatro meses. Su propósito inicial era llegar hasta Buenos Aires para conocer al entonces presidente argentino Juan Domingo Perón, ya que tenía la referencia de que el mandatario "les daba trabajo a los pobres".
Después de una larga travesía, transportado por diferentes personas, al llegar a la ciudad capital, un vendedor de la "Feria Franca" le dio la dirección de la Casa Rosada; mas aquel señor le dijo enseguida: "Es muy difícil que te atienda, porque los presidentes suelen ser gente ocupada; pero yo leí en el diario que mañana 19 de noviembre va a ir a La Plata porque es el aniversario de la ciudad. Andate ahí". Así que se fue a La Plata, durmió al costado de la catedral, y al día siguiente Facundo Cabral, siendo apenas un niño, logró burlar el cerco policial alrededor del mandatario y su esposa, Eva Duarte.
Cuando un policía lo agarró para retirarlo, el presidente, que estaba saludando hacia ese lado, le dijo al policía: -"Déjelo venir"-, e hizo parar su auto descapotable que tenía un estribo al que Facundo se subió de inmediato y conversó con ambos. -¿Quería decirme algo?-, le habría preguntado el presidente. -Sí, ¿hay trabajo?-, respondió Facundo.
En un reportaje confesó que Eva Perón, en ese momento diría la primera "frase ética" que él escucharía en su vida, y que lo acompañaría por siempre: "Por fin, alguien que pide trabajo y no limosna". Gracias a esta conversación, logró que su madre obtuviera empleo y el resto de la familia se trasladara a Tandil” (Wikipedia).
En 1970 grabó "No Soy De Aquí, Ni Soy De Allá". Empezó a ser conocido en el mundo, grabó en nueve idiomas con cantantes de la talla de Alberto Cortez, Jorge Cafrune, Julio Iglesias, Pedro Vargas, Chavela Vargas o Neil Diamond.

Me gusta el sol, Alicia y las palomas,
el buen cigarro y la guitarra española,
saltar paredes y abrir las ventanas
y cuando llora un mujer.

No soy de aquí, ni soy de allá, 
no tengo edad, ni porvenir 
y ser feliz es mi color de identidad.

Me gusta el vino tanto como las flores,
y los conejos pero no los tractores,
el pan casero y la voz de Dolores
y el mar mojándome los pies.

Me gusta estar tirado siempre en la arena
o en bicicleta perseguir a Manuela
o todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal.

Facundo Cabral se presentó en la Ciudad de Guatemala el martes 5 de julio de 2011 en el Expocenter del Grand Tikal Futura Hotel a las veinte horas donde, para despedirse, premonitoriamente expresó lo siguiente: “Ya le di las gracias a ustedes; las daré en Quetzaltenango, y después que sea lo que Dios quiera, porque Él sabe lo que hace”. El jueves 7 se presentó en el que sería su último concierto, en el Teatro Roma de la ciudad de Quetzaltenango, el cual cerró interpretando la canción "No Soy De Aquí, Ni Soy De Allá".
Fue asesinado el 9 de julio de 2011 alrededor de las 5:45 de la madrugada en la Ciudad de Guatemala, víctima de un confuso atentado en el que recibió múltiples disparos perpetrados por varios sicarios armados con fusiles de asalto en el Boulevard Liberación de dicha ciudad, cuando se dirigía con su representante al Aeropuerto Internacional La Aurora desde el hotel donde se hospedaba para continuar en Nicaragua con su gira de presentaciones. Aparentemente las balas iban dirigidas al empresario Henry Fariña, quien conducía el coche donde viajaban.

viernes, 5 de abril de 2024

MOMENTO MUSICAL: Mi árbol y yo de Alberto Cortez.

 





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Alberto Cortez.

José Alberto García Gallo nacido en Rancul, provincia de La Pampa el 11 de marzo de 1940, más conocido como Alberto Cortez, fue un cantautor y poeta argentino nacionalizado español. Fallece en Móstoles, Madrid el 4 de abril de 2019. Sus restos descansan en su Rancul querido.

jueves, 4 de abril de 2024

Mi árbol y yo de Alberto Cortez.

 


Mi árbol y yo

de Alberto Cortez.

Mi madre y yo lo plantamos en el límite del patio

Donde termina la casa

Fue mi padre quien lo trajo, yo tendría cinco años, y él

Él apenas una rama

Al llegar la primavera abonamos bien la tierra

Y lo cubrimos de agua

Con trocitos de madera hicimos una barrera

Para que no se dañara

Mi árbol brotó

Mi infancia pasó

Hoy bajo su sombra

Que tanto creció

Tenemos recuerdos

Mi árbol y yo.

 

Mi árbol brotó

Mi infancia pasó

Hoy bajo su sombra

Que tanto creció

Tenemos recuerdos

Mi árbol y yo.

 

Con el correr de los años, con los pantalones largos

Me llegó la adolescencia

Fue a la sombra de mi árbol una siesta de verano

Cuando perdí la inocencia

Luego fue tiempo de estudios con regresos a menudo

Pero con plena conciencia

Que iniciaba un largo viaje, solo de ida el pasaje, y así

Me ganó la ausencia

Mi árbol quedó

Y el tiempo pasó

Hoy bajo su sombra

Que tanto creció

Tenemos recuerdos

Mi árbol y yo.

 

Muchos años han pasado y por fin he regresado

A mi terruño querido

Y en el límite del patio allí me estaba esperando

Como se espera a un amigo

Parecía sonreírme como queriendo decirme: "mira

Estoy lleno de nidos"

Ese árbol que plantamos hace... cuarenta y muchos años

Siendo yo apenas un niño

Aquel que brotó

Y el tiempo pasó

Mitad de mi vida

Con él se quedó

Hoy bajo su sombra

Que tanto creció

Tenemos recuerdos

Mi árbol

Y yo.

José Alberto García Gallo (Rancul, La Pampa; 11 de marzo de 1940-Móstoles, Madrid; 4 de abril de 2019), más conocido como Alberto Cortez, fue un cantautor y poeta argentino nacionalizado español.

Era descendiente de españoles por parte de su padre, José Martiano García, y de italianos piamonteses por parte de su madre, Ana Magdalena Gallo. Con seis años ingresó en la Escuela n.º 31 y también en el conservatorio de música de Rancul, que dependía del Alberto Williams de la capital federal, que era el que otorgaba títulos y diplomas.

A los doce años sus padres le envían a San Rafael, provincia de Mendoza, donde vivían su tíos Leonor e Isidoro. Allí ingresa a la vez en el Colegio Nacional "Manuel Ignacio Molina" para estudiar el bachiller y en el Conservatorio Chopin para proseguir con sus estudios de piano bajo la tutela del profesor Robert Whermouth.

"Un día se me ocurrió contar la historia de cómo fue que lo plantamos con mi madre, en la vieja casona de Rancul (una localidad en el norte de la provincia de La Pampa), donde viví en mi infancia y adolescencia. Tal como dice la canción, mi papá trajo un arbolito, que no llegaba a los 20 centímetros de altura", contó alguna vez. "Muchos años después, mi madre tuvo que podar el árbol porque sus raíces eran tan grandes que le estaban tirando la casa al vecino. Fue una especie de conflicto vecinal. Con todo el dolor del alma se cortó ese árbol que fue parte de mi vida y de la de mi madre". Grabado en 1989, como parte del álbum “Coincidencias”.

La canción "Cuando un amigo se va" de Alberto Córtez (dedicada a su padre en 1969) quien se enteró de la muerte de su padre mientras estaba de gira, durante un concierto en Madrid. Las otras canciones son "Alfonsina y el mar" de Ariel Ramírez y Félix Luna y "Gracias a la vida"  de Violeta Parra son consideradas según encuesta de un periódico de Chile como las tres mejores canciones en idioma castellano del siglo XX.

miércoles, 13 de mayo de 2020

La poesía de ALMAFUERTE.

Procede como Dios, que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...

¿Flores a mí?
Ayer me diste una flor,
Una flor a mí, señora,
Que no consagré una hora
Ni al más poderoso amor.
¿Flores a mí? ... ¡Si es mejor
En un páramo arrojarlas!
O tú no sabes amarlas,
O al sentir mi cuerpo yerto
Sobre la tumba de un muerto
Has querido abandonarlas.

¿Flores a mí? ... ¿Tú no sabes
De esos parajes que aterran,
Donde las flores se cierran,
Donde no cantan las aves? ...
Las más orgullosas naves
Temen del mar los furores,
Los tigres devoradores
Huyen del simún airado ...
¡Y tú en mi pecho has dejado
Tan sin recelo tus flores!

¡Flores a mí! ... Puede ser
Que desalmada y celosa,
Buscaras la más hermosa
Con tu instinto de mujer;
Y haciéndole comprender
Yo no sé qué gentileza,
Con refinada fiereza,
Con el más profundo encono,
La bajaste de su trono
Por castigar su belleza.

No lo sé, linda mujer,
Ni quiero saberlo todo;
Me contento con mi modo
De saber y no saber.
Pero si quieres tener
La realidad en tu mano,
Te diré, sin ser un vano,
Que si te movió el amor...
¡La flor ha sido una flor
que fue destronada en vano!


¡Piú avanti!
No te des por vencido, ni aun vencido,
No te sientas esclavo, ni aun esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo,
Y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido,
Que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
No la cobarde intrepidez del pavo
Que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora,
O como Lucifer, que nunca reza,
O como el robledal, cuya grandeza
Necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
Ya rodando en el polvo tu cabeza!

Pedro B. Palacios, más conocido como Almafuerte nació en la periferia de Buenos Aires en San Justo el 13 de mayo de 1854. Cargó una infancia y una adolescencia difíciles. Su niñez fue marcada por la muerte de su madre, doña Jacinta Rodríguez, y el abandono de su padre, Vicente Palacios. Con solo cinco años quedó al cuidado de unos parientes una tía paterna en Buenos Aires, que se ocupó de educarlo.
Residió en La Plata entre 1886 y 1889 y, luego, desde 1904 hasta su muerte, el 28 de febrero de 1917. Fue poeta, escritor, maestro rural (aunque no contaba con título académico), profesor de dibujo y periodista. En La Plata, trabajó en la Cámara de Diputados bonaerense y ejerció el periodismo en el diario Buenos Aires; posteriormente, llegó a dirigir el diario El Pueblo.
Durante años ejerció la docencia, fue director de la escuela de Mercedes y preceptor en Chacabuco, donde recibió a Domingo Faustino Sarmiento, en 1884, con un notable discurso.
Su pobreza económica no le impedía dar albergue a otros necesitados, sobre todo a niños sin techo. Así llegaron a su vida los hermanos Gismano, a quienes Almafuerte adoptó, y que lo acompañaron hasta el día de su muerte.
Sus ingresos mejoraron desde 1913 en adelante, cuando leía sus obras en el Odeón y en varios teatros del interior. La gente lo esperaba en la calle con aplausos de reconocimiento al gran poeta Almafuerte.
Un año antes de su muerte, el Congreso le otorgó una pensión vitalicia.
En una humilde casa de La Plata el 28 de febrero de 1917 fallece.

lunes, 16 de diciembre de 2019

AMOR, MI GRAN AMOR - ALBERTO CÓRTEZ.-

¿No sabes dónde puse mis anteojos?...
¡Me estoy últimamente distrayendo!...
¿o acaso porque estoy envejeciendo?...
¿Será por el embrujo de tus ojos?
¿A ver, que te parece este poema?...
¿Por qué será que todos mis esquemas
Has visto qué bonita está la tarde...
se rompen solamente con mirarte?...
y un amplio repertorio de manías.
Son muchos ya los años que toleras
mis horas de tristeza y de alegría...
la dura realidad y las quimeras
en dicha, nada más con tu presencia.
Convocas mis anhelos y mis versos,
mis gustos, mis amigos, mis ausencias
y tornas los momentos más adversos
en dicha con tu presencia.
Amor, mi gran amor,
y hacia donde voy, cuando me voy...
mi buen amor, mi alero.
Amor, mi venturero amor,
maravilloso amor, te quiero.
Eres mucho más de lo que soy
Amor, inalterable amor,
mi luminoso gran amor.

viernes, 28 de septiembre de 2018

QUE SUERTE QUE HE TENIDO DE NACER - ALBERTO CORTEZ.

Qué suerte he tenido de nacer,
para estrechar la mano de un amigo
y poder asistir como testigo
al milagro de cada amanecer.

Qué suerte he tenido de nacer,
para tener la opción de la balanza,
sopesar la derrota y la esperanza
con la gloria y el miedo de caer.

Qué suerte he tenido de nacer,
para entender que el honesto y el perverso
son dueños por igual del universo
aunque tengan distinto parecer.

Qué suerte he tenido de nacer,
para callar cuando habla el que más sabe,
aprender a escuchar, ésa es la clave,
si se tiene intenciones de saber.

Qué suerte he tenido de nacer,
y lo digo sin falsos triunfalismos,
la victoria total, la de uno mismo,
se concreta en el ser y en el no ser.

Qué suerte he tenido de nacer,
para cantarle a la gente y a la rosa
y al perro y al amor y a cualquier cosa
que pueda el sentimiento recoger.

Qué suerte he tenido de nacer,
para tener acceso a la fortuna
de ser río en lugar de ser laguna,
de ser lluvia en lugar de ver llover.

Qué suerte he tenido de nacer,
para comer a conciencia la manzana,
sin el miedo ancestral a la sotana
ni a la venganza final de Lucifer.

Pero sé, bien que sé…
que algún día también me moriré.
Si ahora vivo contento con mi suerte,
sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte,
cuál será en la agonía mi balance, no lo sé,
nunca estuve en ese trance.

Pero sé, bien que sé…
que en mi viaje final escucharé
el ambiguo tañir delas campanas
saludando mi adiós, y otra mañana
y otra voz, como yo, con otro acento,
cantará a los cuatro vientos…
Qué suerte he tenido de nacer.

viernes, 23 de marzo de 2018

POEMA EL VINO - ALBERTO CORTEZ.

Sí señor… el vino puede sacar
cosas que el hombre se calla;
que deberían salir
cuando el hombre bebe agua.
Va buscando, pecho adentro,
por los silencios del alma
y les va poniendo voces
y los va haciendo palabras.
A veces saca una pena,
que por ser pena, es amarga;
sobre su palco de fuego,
la pone a bailar descalza.
Baila y bailando se crece,
hasta que el vino se acaba
y entonces, vuelve la pena
a ser silencio del alma.
El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.
Cosas que queman por dentro,
cosas que pudren el alma
de los que bajan los ojos,
de los que esconden la cara.
El vino entonces, libera
la valentía encerrada
y los disfraza de machos,
como por arte de magia…
Y entonces, son bravucones,
hasta que el vino se acaba
pues del matón al cobarde,
solo media, la resaca.
El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.
Cambia el prisma de las cosas
cuando más les hace falta
a los que llevan sus culpas
como una cruz a la espalda.
La puta se piensa pura,
como cuando era muchacha
y el cornudo regatea
la medida de sus astas.
Y todo tiene colores
de castidad, simulada,
pues siempre acaban el vino
los dos, en la misma cama.
El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.
Pero… ¡qué lindo es el vino!.
El que se bebe en la casa
del que está limpío por dentro
y tiene brillando el alma.
Que nunca le tiembla el pulso,
cuando pulsa una guitarra.
Que no le falta un amigo
ni noches para gastarlas.
Que cuando tiene un pecado,
siempre se nota en su cara…
Que bebe el vino por vino
y bebe el agua, por agua.