Baldomero Eugenio Otto Fernández Moreno nacido en el barrio
de San Telmo, Buenos Aires, Argentina un 15 de noviembre de 1886.
Fue primogénito del comerciante Baldomero
Fernández, natural de Bárcena de Cicero, Cantabria, y de Amelia Moreno, de
Bocígano, Guadalajara.
En 1892 la familia se trasladó a Bárcena de Cícero, pueblo
de su padre.
Entre 1898 y 1899 vivió en Madrid en casa de unos tíos.
Poeta argentino y médico rural, académico de número de la
Academia Argentina de Letras.
Palabras.
Me borré el doctor
hace mucho tiempo.
Borré la inicial
de mi nombre feo.
No quiero ser nada
ni malo ni bueno.
Un pájaro pardo
perdido en el viento.
Entre sus obras figuran Intermedio provinciano (1916),
Ciudad (1917), Por el amor y por ella (1918), Campo argentino (1919), Versos de
Negrita (1920), Nuevos poemas (1921), Canto de amor, de luz y de agua (1922),
Mil novecientos veintidós (1922), El hogar en el campo (1923), Aldea española
(1925), El hijo (1926), Décimas (1928), Último cofre de Negrita (1929), Sonetos
(1929), Cuadernillos de verano (1931), Dos poemas (1935), Seguidillas (1936),
Romances (1936), Continuación (1938), Yo médico, yo catedrático (1941), Buenos
Aires (1941), San José de Flores (1943) y La mariposa y la viga (1947).
En 1949 tuvo un accidente cerebrovascular y un segundo el 7
de junio de 1950 que le ocasionó la muerte, en su casa de Francisco Bilbao
2384, barrio de Flores. Fue sepultado en el cementerio de Chascomús.
SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR.
Setenta balcones hay en esta casa
setenta balcones y ninguna flor
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?
La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?
Si no aman las plantas no amarán el ave
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave...
¡Setenta balcones y ninguna flor!
Fallece el 7 de julio de 1950, de un derrame cerebral, a los 63 años.