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martes, 27 de agosto de 2024

Fragmento de poema de Amado Nervo.


Perlas Negras XII.  


Sol esplendente de primavera,
a cuyo beso, fresca y lozana,
la flor se yergue, la mariposa
viola el capullo, la yema estalla;
sol esplendente de primavera:
¡yo te aborrezco! porque desgarras
las brumas leves, que me circundan
como rizado crespón de plata.
A mí me gustan las tardes grises,
las melancolías, las heladas,
en que las rosas tiemblan de frío,
en que los cierzos gimiendo pasan,
en que las aves, entre las hojas,
el pico esconden bajo del ala.
A mí me gustan esas penumbras
indefinibles de la enramada,
a cuyo amparo corren las fuentes,
surgen los gnomos, las hojas charlan…
Sol esplendente de primavera,
cede tu gloria, declina, pasa:
deja las brumas que me rodean
como rizado crespón de plata.
Bellas mujeres de ardientes ojos,
de vivos labios, de tez rosada,
¡os aborrezco! Vuestros encantos
ni me seducen ni me arrebatan.
A mí me gustan las niñas tristes,
a mí me gustan las niñas pálidas,
las de apacibles ojos obscuros
donde perenne misterio irradia;
las de miradas que me acarician
bajo el alero de las pestañas…
Más que las rosas, amo los lirios
y las gardenias inmaculadas;
más que claveles de sangre y fuego,
la sensitiva mi vista encanta…
Bellas mujeres de ardientes ojos,
de vivos labios, de tez rosada:
pasad en ronda vertiginosa;
vuestros encantos no me arrebatan…

viernes, 24 de mayo de 2024

La canción de flor de mayo de Amado Nervo.


La canción de flor de mayo
de Amado Nervo.

Flor de Mayo como un rayo
de la tarde se moría...
Yo te quise, Flor de Mayo,
tú lo sabes; ¡pero Dios no lo quería!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, cantando irán.

Flor de Mayo ni se viste
ni se alahaja ni atavía;
¡Flor de Mayo está muy triste!
¡Pobrecita, pobrecita vida mía!

Cada estrella que palpita,
desde el cielo le habla así:
"Ven conmigo, Florecita,
brillarás en la extensión igual a mí"

Flor de Mayo, con desmayo,
le responde: "¡Pronto iré!"

Se nos muere Flor de Mayo,
¡Flor de Mayo, la elegida, se nos fue!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, llorando irán...

"¡No me dejes!" yo le grito:
"¡No te vayas dueño mío,
el espacio es infinito
y es muy negro y hace frío, mucho frío!"

Sin curarse de mi empeño,
Flor de Mayo se alejó,
Y en la noche, como un sueño
misteriosamente triste se perdió.

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, ¡ay, cómo irán!

Al amparo de mi huerto
una sola flor crecía:
Flor de Mayo, y se me ha muerto...
Yo la quise, ¡Pero Dios no lo quería!


El poeta Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad mexicana de Tepic, Jalisco (hoy en día Nayarit),México.  Hijo de Amado Nervo y Maldonado y de Juana Ordaz y Núñez, nació con el nombre de Juan Crisóstomo aunque, en un principio, su padre quería llamarlo Amado Nervo para que su apellido fuera más sencillo de pronunciar y de escribir. Fue un poeta y escritor mexicano, perteneciente al movimiento modernista.
Entre el conjunto de su creación, se destacan sus libros “Serenidad”, “Elevación”, “Plenitud” y “La amada inmóvil”.
Amado Nero murió el 24 de mayo de 1919 en Montevideo, Uruguay, a sus 48 años de edad. Su cuerpo fue enviado a México en la corbeta “Uruguay”, la cual fue seguida por barcos de distintos países latinoamericanos a manera de homenaje.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

Autobiografía de Amado Nervo.-


Autobiografía

¿Versos autobiográficos ? Ahí están mis canciones,
allí están mis poemas: yo, como las naciones
venturosas, y a ejemplo de la mujer honrada,
no tengo historia: nunca me ha sucedido nada,
¡oh, noble amiga ignota!, que pudiera contarte.

Allá en mis años mozos adiviné del Arte
la armonía y el ritmo, caros al musageta,
y, pudiendo ser rico, preferí ser poeta.
-¿Y después?
                
                    -He sufrido, como todos, y he amado.

¿Mucho?

                 -Lo suficiente para ser perdonado...

domingo, 27 de junio de 2021

Amado Nervo: Poema "No lo sé".

Crepitan ya las velas en la ría;
tú ¿por qué no te embarcas, alma mía?
—Porque Dios no lo quiere todavía.
—Mira: piadosamente las estrellas
nos envían sus trémulas centellas...
—¡Bien quisiera vestirme toda de ellas!
—Tu amiga, la más tierna, ya se fue.
Los que te aman se van tras ella; ¿qué
vas a hacer tú tan sola?
                                 —No lo sé.

viernes, 25 de junio de 2021

Yo vengo de un brumoso país lejano de Amado Nervo.


Yo vengo de un brumoso país lejano, 
regido por un viejo monarca triste... 
Mi numen solo busca lo que es arcano, 
mi numen solo adora lo que no existe. 

    Tú lloras por un sueño que está lejano, 
tú aguardas un cariño que ya no existe, 
se pierden tus pupilas en el arcano 
como dos alas negras, y estás muy triste. 

    Eres mía: nacimos de un mismo arcano 
y vamos, desdeñosos de cuanto existe, 
en pos de ese brumoso país lejano, 
regido por un viejo monarca triste...

sábado, 23 de mayo de 2020

Poemas de AMADO NERVO.


Autobiografía.

¿Versos autobiográficos ? Ahí están mis canciones,
allí están mis poemas: yo, como las naciones
venturosas, y a ejemplo de la mujer honrada,
no tengo historia: nunca me ha sucedido nada,
¡oh, noble amiga ignota!, que pudiera contarte.

Allá en mis años mozos adiviné del Arte
la armonía y el ritmo, caros al musageta,
y, pudiendo ser rico, preferí ser poeta.
-¿Y después?
                
                    -He sufrido, como todos, y he amado.

¿Mucho?

                 -Lo suficiente para ser perdonado...

La canción de flor de mayo.

Flor de Mayo como un rayo
de la tarde se moría...
Yo te quise, Flor de Mayo,
tú lo sabes; ¡pero Dios no lo quería!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, cantando irán.

Flor de Mayo ni se viste
ni se alahaja ni atavía;
¡Flor de Mayo está muy triste!
¡Pobrecita, pobrecita vida mía!

Cada estrella que palpita,
desde el cielo le habla asi:
"Ven conmigo, Florecita,
brillarás en la extensión igual a mí"

Flor de Mayo, con desmayo,
le responde: "¡Pronto iré!"

Se nos muere Flor de Mayo,
¡Flor de Mayo, la elegida, se nos fue!

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, llorando irán...

"¡No me dejes!" yo le grito:
"¡No te vayas dueño mío,
el espacio es infinito
y es muy negro y hace frío, mucho frío!"

Sin curarse de mi empeño,
Flor de Mayo se alejó,
Y en la noche, como un sueño
misteriosamente triste se perdió.

Las olas vienen, las olas van,
cantando vienen, ¡ay, cómo irán!

Al amparo de mi huerto
una sola flor crecía:
Flor de Mayo, y se me ha muerto...
Yo la quise, ¡Pero Dios no lo quería!

DEIDAD.

Como duerme la chispa en el guijarro
y la estatua en el barro,
en ti duerme la divinidad.
Tan sólo en un dolor constante y fuerte
al choque, brota de la piedra inerte
el relámpago de la deidad.

No te quejes, por tanto, del destino,
pues lo que en tu interior hay de divino
sólo surge merced a él.
Soporta, si es posible, sonriendo,
la vida que el artista va esculpiendo,
el duro choque del cincel.

¿Qué importan para ti las horas malas,
si cada hora en tus nacientes alas
pone una pluma bella más?
Ya verás al cóndor en plena altura,
ya verás concluida la escultura,
ya verás, alma, ya verás...

El día que me quieras tendrá más luz que junio...

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.


Amado Nervo  nacido en Tepic hoy Nayarit (México) el 27 de agosto de 1870.
Su nombre completo era  Juan Crisóstomo Amado Ruiz de Nervo y Ordaz. El nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en realidad el que le habían dado al nacer, tras la decisión de su padre de simplificar su verdadero apellido, Ruiz de Nervo.​ Fue un poeta, diplomático, escritor mexicano, perteneciente al movimiento modernista.
Escribió en la Revista Azul, una importante publicación semanal, fundada por los escritores Manuel Gutiérrez Nájera y Carlos Díaz Dufoo, que se convirtió en una plataforma del modernismo en Nuestra América.
Fallece en Montevideo (Uruguay)el 24 de mayo de 1919 cuando fungía como Ministro Plenipotenciario de México hace unos 101 años.

martes, 23 de abril de 2019

El día que me quieras tendrá más luz que junio... de AMADO NERVO.


El día que me quieras 
tendrá más luz que junio...
de AMADO NERVO.

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

Jorge Negrete interpreta el poema de Amado Nervo y música de Manuel Esperón que sirvió como base de la letra del popular "El día que me quieras" de Alfredo Le Pera.





EL DÍA QUE ME QUIERAS (Canción, 1.935)
de Alfredo Le Pera en la letra y música de Carlos Gardel.

Acaricia mi ensueño
el suave murmullo de tu suspirar,
¡como ríe la vida
si tus ojos negros me quieren mirar!
Y si es mío el amparo
de tu risa leve que es como un cantar,
ella aquieta mi herida,
¡todo, todo se olvida..!

El día que me quieras
la rosa que engalana
se vestirá de fiesta
con su mejor color.
Al viento las campanas
dirán que ya eres mía
y locas las fontanas
me contarán tu amor.
La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar
y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa
que verá…¡que eres mi consuelo..!

Recitado:
El día que me quieras
no habrá más que armonías,
será clara la aurora
y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
rumor de melodías
y nos darán las fuentes
su canto de cristal.
El día que me quieras
endulzará sus cuerdas
el pájaro cantor,
florecerá la vida,
no existirá el dolor…

La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar
y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa
que verá… ¡que eres mi consuelo!


El día que me quieras es una famosa canción originada en Nueva York con música compuesta por Carlos Gardel y letra de Alfredo Le Pera con arreglos musicales de Terig Tucci, grabada por primera vez el 19 de marzo de 1934 bajo el sello RCA Victor, en disco single de shellac a 78 RPM en el lado A, como tema de la película homónima, dirigida por John Reinhardt bajo el sello Paramount.
La letra de Alfredo Le Pera es una paráfrasis del poema homónimo de Amado Nervo, incluido en su libro póstumo, "El arquero divino" (1919).

El día que me quieras 
Amado Nervo.

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo

Las fuentes cristalinas
Irán por las laderatando cantarinas
El día que me quieras.

Si bien la letra está basada en un poema de Amado Nervo, Le Pera la modificó.
“Fue el catalán José Plaja —profesor de inglés del cantor y uno de los tres sobrevivientes del accidente de Medellín— el que precisó el caso al referirse a las letras de Le Pera: «La de “El día que me quieras” no fue suya. Eso se arregló con la familia de Amado Nervo, que dio la autorización para que se hiciera una canción con ella.»
Al margen del permiso de los sucesores de Nervo, ningún lector de poesía ignora que El día que me quieras es una recreación del poema homónimo del bardo azteca, incluido en El arquero divino (1915)” Cita pertenece a “El día que me quieras - “El día que me quieras” y sus grabaciones” de Roberto Selles – sitio web: http://www.todotango.com/

Los derechos de autor de la canción 
EL DÍA QUE ME QUIERAS.
Carlos Gardel y Alfredo Le Pera fallecieron juntos en el famoso accidente de avión del 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia. De acuerdo con la ley argentina (artículo 5 de la Ley 11.723) las obras artísticas colectivas quedaban en el dominio público el 1 de enero del año siguiente, una vez cumplidos 30 años después de haberse producido la muerte de todos los autores. Una Ley posterior extendió el plazo por veinte años más por lo que el heredero universal de Carlos Gardel terminó de cobrar los derechos recién en el 2005: se trataba de Ramón Ortega, "Palito" a quien le fueran obsequiados por el compatriota del cantor, su amigo Irineo Leguisamo, quien la recibiera de los también uruguayos Francisco Canaro y José Razzano (quienes se la habían sacado a Defino, albacea de Gardel, quien se había atribuido la administración de los bienes y derechos sucesorios del cantor, representando a su madre.

"El día que me quieras” un clásico yá de Alfredo Le Pera y  de Carlos Gardel en 2013 formó parte del Salón de la Fama del Grammy, junto a otros hits y álbumes de artistas como Billy Joel, Frank Sinatra, Paul McCartney o Whitney Houston, según anunció la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación.

sábado, 20 de abril de 2019

Más yo que yo mismo DE AMADO NERVO.

Más yo que yo mismo .

DE AMADO NERVO.

¡Oh, vida mía, vida mía!,
agonicé con tu agonía
y con tu muerte me morí.
¡De tal manera te quería,
que estar sin ti es estar sin mí!

Faro de mi devoción,
perenne cual mi aflicción
es tu memoria bendita.
¡Dulce y santa lamparita
dentro de mi corazón!

Luz que alumbra mi pesar
desde que tú te partiste
y hasta el fin lo ha de alumbrar,
que si me dejaste triste,
triste me habrás de encontrar.

Y al abatir mi cabeza,
ya para siempre jamás,
el mal que a minarme empieza,
pienso que por mi tristeza
tú me reconocerás.

Merced al noble fulgor
del recuerdo, mi dolor
será espejo en que has de verte,
y así vencerá a la muerte
la claridad del amor.

No habrá ni coche ni abismo
que enflaquezca mi heroísmo
de buscarte sin cesar.
Si eras más que yo mismo,
¿cómo no te he de encontrar?

¡Oh, vida mía, vida mía,
agonicé con tu agonía
y con tu muerte me morí!
De tal manera te quería,
que estar sin ti es estar sin mí.

martes, 16 de abril de 2019

En paz de Amado Nervo.

EN PAZ DE AMADO NERVO.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

domingo, 18 de diciembre de 2011

EL DÍA QUE ME QUIERAS de Amado NERVO.


El día que me quieras 
tendrá más luz que junio...
de AMADO NERVO.

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

Este poema de Amado Nervo sirvió como base de la letra del popular "El día que me quieras" de Alfredo Le Pera.

jueves, 3 de marzo de 2011

SI UNA ESPINA ME HIERE.

SI UNA ESPINA ME HIERE.

¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina,
...pero no la aborrezco!
Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquívase en silencio mi planta, y se encamina
hacia más puro ambiente de amor y caridad.

¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:

si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer, vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocada en flor de paz!

Amado Nervo.