Poesía, arte, cultura, música. Cuentos y Relatos. Un rincón que nace y crece en la Patagonia Argentina.
miércoles, 7 de enero de 2026
DULZURA de Gabriela MISTRAL.
jueves, 17 de abril de 2025
Busco la imagen de Cristo ¿De qué quiere usted la imagen? de Gabriela Mistral.
¿De qué quiere Usted la imagen?
Preguntó el imaginero:
Tenemos santos de pino,
Hay imágenes de yeso,
Mire este Cristo yacente,
Madera de puro cedro,
Depende de quién la encarga,
Una familia o un templo,
O si el único objetivo
Es ponerla en un museo.
Déjeme, pues, que le explique,
Lo que de verdad deseo.
Yo necesito una imagen
De Jesús El Galileo,
Que refleje su fracaso
Intentando un mundo nuevo,
Que conmueva las conciencias
Y cambie los pensamientos,
Yo no la quiero encerrada
En iglesias y conventos.
Ni en casa de una familia
Para presidir sus rezos,
No es para llevarla en andas
Cargada por costaleros,
Yo quiero una imagen viva
De un Jesús Hombre sufriendo,
Que ilumine a quien la mire
El corazón y el cerebro.
Que den ganas de bajarlo
De su cruz y del tormento,
Y quien contemple esa imagen
No quede mirando un muerto,
Ni que con ojos de artista
Sólo contemple un objeto,
Ante el que exclame admirado
¡Qué torturado mas bello!
Perdóneme si le digo,
Responde el imaginero,
Que aquí no hallará
seguro
La imagen del Nazareno.
Vaya a buscarla en las calles
Entre las gentes sin techo,
En hospicios y hospitales
Donde haya gente muriendo
En los centros de acogida
En que abandonan a viejos,
En el pueblo marginado,
Entre los niños hambrientos,
En mujeres maltratadas,
En personas sin empleo.
Pero la imagen de Cristo
No la busque en los museos,
No la busque en las estatuas,
En los altares y templos.
Ni siga en las procesiones
Los pasos del Nazareno,
No la busque de madera,
De bronce de piedra o yeso,
¡mejor busque entre los pobres
Su imagen de carne y hueso.
Gabriela Mistral, seudónimo de Lucila Godoy Alcayaga, fue
una poetisa, diplomática, profesora y pedagoga chilena.
Nacida en Vicuña pequeña localidad del centro norte de Chile
el 7 de abril de 1889.
Adoptó su seudónimo por la que es conocida Gabriela Mistral
inspirada en la obra de Gabriel D'Annunzio y Fréderic Mistral.
En 1922 fue publicada su primera obra y desde entonces viajó
por numerosos países de América y Europa.
Por su trabajo poético, recibió el Premio Nobel de
Literatura en 1945. Fue la primera mujer iberoamericana y la segunda persona de
Nuestra América en recibir un Premio Nobel (había recibido el premio Nobel el argentino Carlos
Saavedra Lamas, quien obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1936).
Gabriela Mistral fue nombrada cónsul en Nueva York en 1953,
cargo por el que consiguió estar junto a la escritora y bachiller
estadounidense Doris Dana, que más tarde sería receptora, portavoz y albacea
oficial de Mistral.
En 1954, fue recibida con honores tras la invitación del
gobierno de Chile encabezado por Carlos Ibáñez del Campo.
Falleció el 10 de enero de 1957, Hempstead, Nueva York, Estados
Unidos.
lunes, 7 de abril de 2025
Valle de Elqui de Gabriela Mistral.
Tengo de llegar al Valle
que su flor guarda el almendro
y cría los higuerales
que azulan higos extremos,
para ambular a la tarde
con mis vivos y mis muertos.
Pende sobre el Valle, que arde,
una laguna de ensueño
que lo bautiza y refresca
de un eterno refrigerio
cuando el río de Elqui merma
blanqueando el ijar sediento.
Van a mirarme los cerros
como padrinos tremendos,
volviéndose en animales
con ijares soñolientos,
dando el vagido profundo
que les oigo hasta durmiendo,
porque doce me ahuecaron
cuna de piedra y de leño.
Quiero que, sentados todos
sobre la alfalfa o el trébol,
según el clan y el anillo
de los que se aman sin tiempo
y mudos se hablan sin más
que la sangre y los alientos.
Estemos así y duremos,
trocando mirada y gesto
en un repasar dichoso
el cordón de los recuerdos,
con edad y sin edad,
con nombre y sin nombre expreso,
casta de la cordillera,
apretado nudo ardiendo,
unas veces cantadora,
otras, quedada en silencio.
Pasan, del primero al último,
las alegrías, los duelos,
el mosto de los muchachos,
la lenta miel de los viejos;
pasan, en fuego, el fervor,
la congoja y el jadeo,
y más, y más: pasa el Valle
a curvas de viboreo,
de Peralillo a La Unión,
vario y uno y entero.
Hay una paz y un hervor,
hay calenturas y oreos
en este disco de carne
que aprietan los treinta cerros.
Y los ojos van y vienen
como quien hace el recuento,
y los que faltaban ya
acuden, con o sin cuerpo,
con repechos y jadeados,
con derrotas y denuedos.
A cada vez que los hallo,
más rendidos los encuentro.
Sólo les traigo la lengua
y los gestos que me dieron
y, abierto el pecho, les doy
la esperanza que no tengo.
Mi infancia aquí mana leche
de cada rama que quiebro
y de mi cara se acuerdan
salvia con el romero
y vuelven sus ojos dulces
como con entendimiento
y yo me duermo embriagada
en sus nudos y entreveros.
Quiero que me den no más
el guillave de sus cerros
y sobar, en mano y mano,
melón de olor, niño tierno,
trocando cuentos y veras
con sus pobres alimentos.
Y, si de pronto mi infancia
vuelve, salta y me da al pecho,
toda me doblo y me fundo
y, como gavilla suelta,
me recobro y me sujeto,
porque ¿cómo la revivo
con cabellos cenicientos?
Ahora ya me voy, hurtando
el rostro, por que no sepan
y me echen los cerros ojos
grises de resentimiento.
Me voy, montaña adelante,
por donde van mis arrieros,
aunque espinos y algarrobos
me atajan con llamamientos,
aguzando las espinas
o atravesándome el leño.
Gabriela Mistral fue una Poetisa chilena nacida el 7 de
abril de 1889 en Vicuña, Valle de Elqui, norte de Chile.
El nombre real fue Lucila de María del Perpetuo Socorro
Godoy Alcayata, adoptó su seudónimo inspirada en la obra del poeta italiano
Gabriele D'Annunzio y Fréderic Mistral.
Fue una poetisa, diplomática y pedagoga chilena. Galardonada en 1945 con el Premio Nobel. El
primer Premio Nobel de Literatura para un autor de Nuestra América. Previo a
Gabriela Mistral había recibido el premio Nobel de la Paz el argentino Carlos
Saavedra Lamas, quien obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1936.
Murió en el Hospital de Hempstead, Nueva York, a causa de un cáncer de páncreas, el 10 de enero de 1957, a la edad de 67 años.
martes, 7 de enero de 2025
Canción quechua / Gabriela Mistral.
Donde fue Tihuantisuyo,
nacían los indios.
Llegábamos a la punaSilbaban quenas, ardían
Bajaste ciego de soles,
Y donde eran maizales
¡Regresa a tu Pachacamac,
domingo, 7 de abril de 2024
Antígona de GABRIELA MISTRAL.
miércoles, 10 de enero de 2024
La que aguarda de Gabriela Mistral.
aguardo, aguardo al que camina recto
y avanza recto mejor que agua y fuego.
Viene a causa de mí, viene por mí,
no por albergue ni por pan y vino,
a causa de que yo soy su alimento
y soy el vaso que él alza y apura.
Del bosque que lo envuelve en leño y trinos,
y sombras temblorosas que lo trepan,
se arranca, y viene, y llega sin soslayo,
porque lo trae mi rasgado grito.
Va pasando las torres que lo atajan
con sus filos de témpanos agudos
y llega, sin salmueras, de dos mares,
indemne como en forro y vaina de honda.
¡Y ahora ya la mano que lo alcanza
afirma su cintura en la carrera!
Y saben, sí, saben mi cuerpo y mi alma
que viene caminando por la raya
amoratada de mi propio grito,
sin enredarse en el fresno glorioso
ni relajarse en las densas arenas.
¡Cómo no ha de llegar si me lo traen
los elementos a los que fui dada!
El agua me lo alumbra en los hondones,
me lo apresura el fuego del poniente
y el viento loco lo aguija y apura.
Vilano o pizca ebria parecía;
apenas era y ya no voltijea,
nonadas de la niebla lo sorbían
desbaratando su juego de mástiles
y sus saltos de ciervo despeñado.
Del bosque que lo envuelve en sus rumores
se suelta y ya se viene sin soslayo.
Viene más puro que disco lanzado;
más recto vuela que albatros sediento
porque lo trae mi rasgado grito
y el grito mío no se le relaja
ciego y exacto como el alma llega.
Abre ya, parte, el matorral intruso
y todavía mi voz enlazada
con sus cabellos el paso le aviva.
Y al acercarse ya suelta su espalda;
libre lo deja y se apaga en su rostro.
Pero mi grito sólo sube recto,
su mano ya cae a mi puerta.
lunes, 8 de mayo de 2023
Poema a la madre de Gabriela Mistral.
Publicado en: http://crecimiento-personal.innatia.com/c-frases-del-dia/a-poesias-dia-de-la-madre-4667.html
jueves, 7 de abril de 2022
Antígona - Gabriela Mistral.
lunes, 10 de enero de 2022
EL AMOR QUE CALLA de Gabriela Mistral.
EL AMOR QUE CALLA
de Gabriela Mistral.
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro.
Tú lo quisieras vuelto en alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.
Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!
sábado, 11 de septiembre de 2021
LA MAESTRA RURAL de Gabriela Mistral.
«de este predio, que es predio de Jesús,
han de conservar puros los ojos y las manos,
guardar claros sus óleos, para dar clara luz».
(Así en el doloroso sembrador de Israel.)
Vestía sayas pardas, no enjoyaba su mano
¡y era todo su espíritu un inmenso joyel!
Su sonrisa fue un modo de llorar con bondad.
Por sobre la sandalia rota y enrojecida,
tal sonrisa, la insigne flor de su santidad.
largamente abrevaba sus tigres el dolor!
Los hierros que le abrieron el pecho generoso
¡más anchas le dejaron las cuencas del amor!
el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor
del lucero cautivo que en sus carnes ardía:
pasaste sin besar su corazón en flor!
su nombre a un comentario brutal o baladí?
Cien veces la miraste, ninguna vez la viste
¡y en el solar de tu hijo, de ella hay más que de ti!
abriendo surcos donde alojar perfección.
La albada de virtudes de que lento se nieva
es suya. Campesina, ¿no le pides perdón?
el día en que la muerte la convidó a partir.
Pensando en que su madre la esperaba dormida,
a La de Ojos Profundos se dio sin resistir.
almohada de sus sienes, una constelación;
canta el Padre para ella sus canciones de cuna
¡y la paz llueve largo sobre su corazón!
para volcar aljófares sobre la humanidad;
y era su vida humana la dilatada brecha
que suele abrirse el Padre para echar claridad.
púrpura de rosales de violento llamear.
¡Y el cuidador de tumbas, como aroma, me cuenta, las
plantas del que huella sus huesos, al pasar!
domingo, 29 de marzo de 2020
Zamba de Lozano (Zamba) Letra: Manuel Castilla. Música: Gustavo Leguizamón.
La “Niña Yolanda”, como se la conoció entre sus vecinos y amigos, era hija del dos veces Gobernador de la provincia de Jujuy, don Pedro José Pérez.
”Ramito de albahaca, Niña Yolanda ¿dónde andará? Atrás se quedó alumbrando, su claridad...”
martes, 7 de abril de 2015
Balada de Gabriela Mistral (1922).
de Gabriela Mistral.














