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jueves, 10 de marzo de 2016

Toda mi vida de José Maria Contursi. Música: Anibal Troilo.

Hoy, después de tanto tiempo 
                                      de no verte, de no hablarte, 
ya cansado de buscarte 
siempre, siempre, 
siento que me voy muriendo 
por tu olvido, lentamente, 
y en el frío de mi frente 
tus besos no dejarás.


Sé que mucho me has querido 
tanto, tanto como yo; 
pero, en cambio, yo he sufrido 
mucho, mucho más que vos. 
No sé porque te perdí, 
tampoco sé cuándo fue, 
pero a tu lado dejé 
toda mi vida, 
y hoy que estás lejos de mí 
y has conseguido olvidar, 
soy un pasaje de tu vida, nada más.

¡Es tan poco lo que falta 
para irme con la muerte! 
Ya mis ojos no han de verte 
nunca, nunca.


Y si un día, por mi culpa, 
una lágrima vertiste, 
porque tanto me quisiste 
sé que me perdonarás. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Sombras de Jose María Contursi.


Quisiera abrir lentamente mis venas,
mi sangre toda verterla a tus pies,
para poderte demostrar
que más no puedo amar
y entonces morir después.

Y sin embargo tus ojos azules,
azul que tienen el cielo y el mar,
viven cerrados para mí
sin ver que estoy aquí
perdido en mi soledad.

Sombras nada más
acariciando mis manos,
sombras nada más
en el temblor de mi voz.

Pude ser feliz
y estoy en vida muriendo
y entre lágrimas viviendo
el pasaje más horrendo
de este drama sin final.

Sombras nada más
entre tu vida y mi vida,
sombras nada más
entre tu amor y mi amor.

Qué breve fue tu presencia en mi hastío,
qué tibias fueron tus manos, tu voz;
como luciérnaga llegó tu luz
y disipó las sombras de mi rincón.

Y yo quedé como un duende temblando
sin el azul de tus ojos de mar
que se han cerrado para mí
sin ver que estoy aquí
perdido en mi soledad.

Sombras nada más
acariciando mis manos,
sombras nada más
en el temblor de mi voz.

Pude ser feliz
y estoy en vida muriendo
y entre lágrimas viviendo
el pasaje más horrendo
de este drama sin final.
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
Sombras nada más
entre tu vida y mi vida,
sombras nada más
entre tu amor y mi amor.
José María Contursi nacido en Lanús en el conurbano de Buenos Aires fue un conocido letrista argentino de tango considerado  “el poeta sentimental” del tango.
Fue hijo del reconocido Pascual Contursi creador de "Mi noche triste" que Carlitos Gardel la hizo inmortal e inauguró lo que se denomina el tango-canción.
Pascual Contursi es creador del poema Si supieras o como se lo conoce también La Cumparsita (Si supieras) que formó parte del sainete donde fue estrenado que participara Moroni en el guión del mismo y que reconociera posteriormente que la letra del tango La Cumparsita es de Contursi. Este tema fue popularizado por Carlos Gardel y su letra fue aceptada por el público superando la letra que hiciera Matos Rodríguez y que interpretara el popular tenor Tito Schipa.
José María Contursi trabajaba en el Departamento de Meteorología, dependiente del ministerio de Agricultura y se jubila en ese trabajo. 
Estuvo casado con Alina Zárate, con quien tuvieron cuatro hijos. El único hijo varón, Lucio Contursi, falleció muy joven víctima de cáncer.

José María Contursi conoció a Susana Gricel Viganó, la famosa “Gricel” del tango, cuya juventud y hermosura lo enamoraron. A pesar de ello vuelve a su matrimonio dejando atrás este romance, aunque el dolor y remordimiento por este abandono lo siguieron toda su vida.

Luego de años, José María Contursi enviuda y Susana Gricel es abandonada por su esposo y gracias a la ayuda de Ciriaco Ortiz en el año 1962 pueden reencontrarse.
El amor se mantiene y se prolonga en el casamiento por iglesia en el año 1967 (él era viudo y ella era casada pero sólo por casamiento civil).

Contursi falleció en Capilla del Monte, Córdoba, el 17 de mayo de 1972. 

martes, 18 de noviembre de 2014

Mi noche triste de Pascual Contursi.

Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
pa'olvidarme de tu amor.

Cuando voy a mi cotorro
y lo veo desarreglado,
todo triste, abandonado,
me dan ganas de llorar;
me detengo largo rato
campaneando tu retrato
pa poderme consolar.

Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos,
arreglados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.

De noche, cuando me acuesto
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.
La guitarra, en el ropero
todavía está colgada:
nadie en ella canta nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.
DON ALFREDO ZITARROSA CANTABA TANGOS Y ERA EXCELENTE.
EN RINCÓN BARDA SUREÑA - UNIVERSO POESÍA SE DIFUNDE "MI NOCHE TRISTE" UNO LOS PRIMEROS TANGOS-CANCIÓN POPULARIZADOS POR CARLITOS GARDEL. 




Pascual Contursi  nacido en Chivilcoy (provincia de Buenos Aires, la Argentina) el 18 de noviembre de 1888; fallecido en Buenos Aires el 29 de mayo de 1932.

Don Alfredo Zitarrosa nació en Montevideo (Uruguay) el 10 de marzo de 1936; falleció el 17 de enero de 1989 en Montevideo.

martes, 18 de febrero de 2014

Tango GRICEL Letra: José María Contursi / Música: Mariano Mores.


No debí pensar jamás

en lograr tu corazón

y sin embargo te busqué

hasta que un día te encontré

y con mis besos te aturdí

sin importarme que eras buena...

Tu ilusión fue de cristal,
se rompió cuando partí
pues nunca, nunca más volví…
¡Qué amarga fue tu pena!

No te olvides de mí,
de tu Gricel,
me dijiste al besar
el Cristo aquel
y hoy que vivo enloquecido
porque no te olvidé
ni te acuerdas de mí...

¡Gricel! ¡Gricel!


Me faltó después tu voz
y el calor de tu mirar
y como un loco te busqué
pero ya nunca te encontré
y en otros besos me aturdí…
¡Mi vida toda fue un engaño!
¿Qué será, Gricel, de mí?
Se cumplió la ley de Dios
porque sus culpas ya pagó
quien te hizo tanto daño.
GRICEL EL TANGO DE CONTURSI Y MORES POR LA "NEGRA" MERCEDES SOSA.

Gricel nació en Buenos Aires el 15 de abril de 1920 para luego trasladarse con su familia a la localidad cordobesa de Capilla del Monte. Instalada en ese pueblo, lejos de sus amigas, de la vida social porteña y de sus patines de rulemanes, se dedicó a trabajar en la estación de servicio de su padre y a estudiar piano.
Transcurrido un tiempo, recibió una carta de sus amigas, quienes la invitaron a pasar unos días en Buenos Aires. Gricel no dudó y tomó el tren que la llevaría, sin saberlo,  a conocer al amor de su vida, José María Contursi nacido en Lanús el 31 de octubre de 1911, locutor de radio, poeta y autor de excelentes tangos como “En esta tarde gris”; “Cristal”, “Gricel”, etc
En ese viaje, durante los paseos por la gran Ciudad, entre restaurantes, recorrida por negocios paquetes de la Avenida de Mayo y la concurrencia a las audiciones radiales, un día Gricel presenció la actuación de las hermanas Omar en Radio Stentor, quiens le presentaron a un  joven  que se presentó como José María Contursi, el flechazo mutuo fue tal, que jamás se olvidarían el uno del otro.
Gricel regresó a Capilla del Monte y pese a que su rubia humanidad ganó todos los concursos de belleza del Valle de Punilla, sus suspiros y su mirada lejana, respondían a sus sentimientos de añoranza hacia Contursi.
Pero el destino los volvería a unir en 1938, cuando Contursi, afectado por una fiebre intestinal recibió el clásico consejo médico de aquellos tiempos: los aires de las sierras de Córdoba. Sus amigas, las hermanas Omar le informaron que en Capilla vivía Gricel.
Contursi, dejando en Buenos Aires a su esposa  y  una hija, partió raudo a Córdoba para curarse y, además, para conquistar un  trofeo muy preciado en su larga carrera de rompecorazones. Se conocieron, vivieron un apasionado romance, pero Contursi regresó a Buenos Aires. Pronto comenzaría a añorar a Gricel  y el galán ganador de otros tiempos, clamaría ¡Qué ganas de llorar en esta tarde gris!.
Al poco tiempo, inventando otra fiebre intestinal regresó a Capilla del Monte, pese al llanto de su esposa, para estar junto a su amor Gricel.  Finalmente, un día tuvo que optar, y como hombre cabal de aquella época, volvió al lado de su esposa con intestinos sanos pero con el corazón destrozado.
Continuaron su relación por carta,  hasta que un día, llegó una  con la letra del tango “GRICEL”, quien seguía ganando concursos de belleza en el Valle de Punilla pero inmersa en una profunda melancolía. Todo el pueblo comenzó a llamarla: "Gricel, la del tango".
Pasaron los inviernos y Gricel recompuso su vida, contrayendo matrimonio con Jorge Camba, pero hubo un problema: Camba también era afecto a las faldas y la abandonó en uno de sus frecuentes viajes al Chaco.
Un día del año 1962 llegó a Capilla del Monte el célebre bandoneonista cordobés Ciriaco Ortiz, trayéndole a Gricel la noticia de la viudez de Contursi, jurando que no era emisario de nadie. También le transmitió que su gran amor sólo encontraba consuelo en el alcohol que consumía en la confitería El Molino. Grisel partió  rumbo a Buenos Aires. Se encontró con su gran amor en esa confitería. Contursi con su clásica apostura, traje gris, tiradores, luciendo canas y el aroma de la colonia Giesso, la recibió sorprendido en un sueño real.
Se vieron y perdonaron. Al tiempo fueron a vivir a Capilla del Monte, donde continuaron su historia de amor hasta el fin de sus días.
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