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jueves, 23 de abril de 2026

Miguel de Cervantes.

 


29 de septiembre de 1547 nació el escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, autor de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", considerada como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura.

Miguel de Cervantes nacido en Alcalá de Henares.

El día exacto de su nacimiento es menos seguro, aunque lo normal es que naciera el 29 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta del arcángel San Miguel, dada la tradición de recibir el nombre del santoral del día del nacimiento.

Decía Don Quijote:

“Sábete, Sancho, que todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca...”

… … …

“Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa V. E. este mi deseo y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle, que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede, Miguel de Cervantes.”

En el registro de la parroquia de San Sebastián se afirma que Cervantes murió el día 23 de abril de 1616.

NOVELAS:

La Galatea (1585)

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605)

Novelas ejemplares (1613)

El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615)

Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617).

domingo, 12 de abril de 2026

Soneto XXIX de Garcilaso de la Vega.


 Pasando el mar Leandro el animoso,
en amoroso fuego todo ardiendo,
esforzó el viento, y fuese embraveciendo
el agua con un ímpetu furioso. 

     Vencido del trabajo presuroso,
contrastar a las ondas no pudiendo,
y más del bien que allí perdía muriendo,
que de su propia muerte congojoso,


     como pudo, esforzó su voz cansada
y a las ondas habló desta manera,
mas nunca fue su voz de ellas oída:

     «Ondas, pues no se excusa que yo muera,
dejadme allá llegar, y a la tornada
vuestro furor ejecutad en mi vida».

Gómez Suárez de Figueroa, renombrado como Inca Garcilaso de la Vega a partir de 1563 (Cuzco, Gobernación de Nueva Castilla, 12 de abril de 1539-Córdoba, España, 23 de abril de 1616), fue un escritor, historiador y militar nacido en el territorio actual del Perú. Este 2026 se cumplen 410 años del fallecimiento al igual que Miguel Cervantes de Saavedra.

Se le considera como el primer mestizo cultural de América que supo asumir y conciliar sus dos herencias culturales: la inca y la española, alcanzando al mismo tiempo gran renombre intelectual. Luis Alberto Sánchez lo describe como el «primer mestizo de personalidad y ascendencia universal que parió América (Wikipedia).

viernes, 29 de julio de 2022

Nuestra heredad - Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas.

Juan de la Cruz prurito de Dios siente,
furia estética a Góngora agiganta,
Lope chorrea vida y vida canta:
tres frenesís de nuestra sangre ardiente.

    Quevedo prensa pensamiento hirviente;
Calderón en sistema lo atiranta;
León, herido, al cielo se levanta;
Juan Ruiz, ¡qué cráter de hombredad bullente!

    Teresa es pueblo, y habla como un oro;
Garcilaso un fluir, melancolía;
Cervantes, toda la Naturaleza.

    Hermanos en mi lengua, qué tesoro
nuestra heredad –oh, amor; oh poesía–,
esta lengua que hablamos –oh belleza–.

Dámaso Alonso nació en Madrid en una familia galaico-asturiana con raíces en Ribadeo por la parte paterna (Dámaso Alonso y Alonso) y en Los Oscos por la materna (Petra Fernández de las Redondas Díaz, natural y vecina de Madrid).  
Nace en Madrid (España) el 22 de octubre de 1898, fallece en Madrid el 25 de enero de 1990. 
Dámaso Alonso y Fernández de las Redondas fue un escritor y filólogo español, director de la Real Academia Española, la Revista de Filología Española y miembro de la Real Academia de la Historia. Premio Nacional de Poesía de España en 1927 y Premio Miguel de Cervantes en 1978. (Datos aportados por Wikipedia).

jueves, 31 de marzo de 2022

Miguel de Cervantes poemas del libro El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, 1605.


Soy Rocinante, el famo-,
bisnieto del gran Babie-:
por pecados de flaque-,
fui a poder de un don Quijo-;
parejas corrí a lo flo-,
mas por uña de caba-
no se me escapó ceba-,
que esto saqué a Lazari-,
cuando, para hurtar el vi-
al ciego, le di la pa-.
...

Soy Sancho Panza, escude-
del manchego don Quijo-;
puse pies en polvoro-,
por vivir a lo discre-,
que el tácito Villadie-
toda su razón de esta-
cifró en una retira-,
según siente Celesti-,
libro, en mi opinión divi-
si encubriera más lo huma-.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

En los estados de amor de Miguel de Cervantes.


   
 En los estados de amor
nadie llega a ser perfecto,
sino el honesto y secreto.

     Para llegar al süave
gusto de amor, si se acierta,
es el secreto la puerta
y la honestidad la llave;
y esta entrada no la sabe
quien presume de discreto,
sino el honesto y secreto.
     Amar humana beldad
suele ser reprehendido,
si tal amor no es medido
con razón y honestidad;
y amor de tal calidad
luego le alcanza, en efecto,
el que es honesto y secreto.
     Es ya caso averiguado,
que no se puede negar,
que a veces pierde el hablar
lo que el callar ha ganado;
y el que fuere enamorado,
jamás se verá en aprieto,
si fuere honesto y secreto.
     Cuanto una parlera lengua
y unos atrevidos ojos
suelen causar mil enojos
y poner al alma en mengua,
tanto este dolor desmengua;
y se libra deste aprieto
el que es honesto y secreto.

de los "Villancico de Teolinda en La Galatea" (1585).

domingo, 4 de octubre de 2020

Un soneto a Cervantes de Rubén Darío.


Horas de pesadumbre y de tristeza

paso en mi soledad. Pero Cervantes

es buen amigo. Endulza mis instantes

ásperos, y reposa mi cabeza.


Él es la vida y la naturaleza,

regala un yelmo de oros y diamantes

a mis sueños errantes.

Es para mí: suspira, ríe y reza.


Cristiano y amoroso y caballero

parla como un arroyo cristalino.

¡Así le admiro y quiero,


viendo cómo el destino

hace que regocije al mundo entero

la tristeza inmortal de ser divino!

Ahora de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha" de Miguel de Cervantes.

Soy Rocinante, el famo-,
bisnieto del gran Babie-:
por pecados de flaque-,
fui a poder de un don Quijo-;
parejas corrí a lo flo-,
mas por uña de caba-
no se me escapó ceba-,
que esto saqué a Lazari-,
cuando, para hurtar el vi-
al ciego, le di la pa-.
Miguel de Cervantes Saavedra nacido en Alcalá de Henares,​ 29 de septiembre de 1547. FalledeMadrid, 22 de abril​ de 1616. Fue un novelista, poeta, dramaturgo y soldado español. Está considerado la máxima figura de la literatura española.

domingo, 21 de abril de 2019

OVILLEJOS de Miguel de Cervantes y Saavedra.

¿Quién menoscaba mis bienes? 

    ¡Desdenes! 
Y ¿quién aumenta mis duelos? 
    ¡Los celos! 
Y ¿quién prueba mi paciencia? 
    ¡Ausencia!

De este modo en mi dolencia 
ningún remedio se alcanza, 
pues me matan la esperanza, 
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor? 

    ¡Amor! 
Y ¿quién mi gloria repuna? 
    ¡Fortuna! 
Y ¿quién consiente mi duelo? 
    ¡El cielo!

De este modo yo recelo 
morir deste mal extraño, 
pues se aúnan en mi daño 
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte? 

    ¡La muerte! 
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza? 
    ¡Mudanza! 
Y sus males, ¿quién los cura? 
    ¡Locura!

Dese modo no es cordura 
querer curar la pasión, 
cuando los remedios son 
muerte, mudanza y locura.

Bate, Fama veloz, las prestas alas...

Bate, Fama veloz, las prestas alas,
rompe del norte las cerradas nieblas,
aligera los pies, llega y destruye
el confuso rumor de nuevas malas
y con tu luz desparce las tinieblas
del crédito español, que de ti huye;
esta preñez concluye
en un parto dichoso que nos muestre
un fin alegre de la ilustre empresa,
cuyo fin nos suspende, alivia y pesa,
ya en contienda naval, ya en la terrestre,
hasta que, con tus ojos y tus lenguas,
diciendo ajenas menguas,
de los hijos de España el valor cantes,
con que admires al cielo, al suelo espantes.

Di con firme verdad, firme y sigura:
¿hizo el que pudo la victoria vuestra?
¿Sentenciado ha su causa el Padre eterno?
¿Bañada queda en roja sangre y pura
la católica espada y fuerte diestra?
En fin, de aquel que asiste a su gobierno,
¿poblado ha el hondo infierno
de nuevas almas, y de cuerpos lleno
el mar, que a los despojos y banderas
de las naciones pertinaces, fieras,
apenas dio lugar su inmenso seno,
del pirata mayor del occidente
ya inclinada la frente,
y puesto al cuello altivo y indomable
del vencimiento el yugo miserable?

Di (que al fin lo dirás): «allí volaron
por el aire los cuerpos, impelidos
de las fogosas máquinas de guerra;
aquí las aguas su color cambiaron,
y la sangre de pechos atrevidos
humedecieron la contraria tierra»;
cómo huye, o si afierra,
este y aquel navío; en cuántos modos
se aparecen las sombras de la muerte;
cómo juega Fortuna con la suerte,
no mostrándose igual ni firme a todos,
hasta que, por mil varios embarazos,
los españoles brazos,
rompiendo por el aire, tierra y fuego,
declararon por suyo el mortal juego.

Píntanos ya un diluvio con razones,
causado de un conflicto temeroso
y que le pinta la contraria parte:
mil cuerpos sobreaguados y en montones
confusos, otros naden cobdiciosos
d'entretener la vida en cualquier parte;
al descuido, y con arte,
pinta rotas entenas, jarcias rotas,
quillas sentidas, tablas desclavadas,
y, de impaciencia y de rigor armadas,
las dos (y no en valor) iguales flotas.
Exprime los gemidos excesivos
de aquellos semivivos
que, ardiendo, al agua fría se arrojaban
y, en la muerte del fuego, muerte hallaban.

Después d'esto dirás: «en espaciosas,
concertadas hileras va marchando
nuestro cristiano ejército invencible,
las cruzadas banderas victoriosas
al aire con donaire tremolando,
haciendo vista fiera y apacible.
Forma aquel son horrible
que el cóncavo metal despide y forma,
y aquel del atambor que engendra y cría
en el cobarde pecho valentía
y el temor natural trueca y reforma»;
haz los reflejos y vislumbres bellas
que, cual claras estrellas,
en las lucidas armas el sol hace
cuando mirar este escuadrón le place.

Esto dicho, revuelve presurosa
y en los oídos de los dos prudentes
famosos generales luego envía
una voz que les diga la gloriosa
estirpe de sus claros ascendientes,
cifra de más que humana valentía:
al que las naves guía
muéstrale sobre un muro un caballero,
más que de yerro, de valor armado,
y entre la turba mora un niño atado,
cual entre hambrientos lobos un cordero,
y al segundo Abrahán que dé la daga
con que el bárbaro haga
el sacrificio horrendo que en el suelo
le dio fama y imortal gloria en el cielo;

dirás al otro, que en sus venas tiene
la sangre de Austria, que con esto sólo
le dirás cien mil hechos señalados
que, en cuanto el ancho mar cerca y contiene,
y en lo que mira el uno y otro polo,
fueron por sus mayores acabados.
Éstos ansí informados,
entra en el escuadrón de nuestra gente
y allá verás, mirando a todas partes,
mil Cides, mil Roldanes y mil Martes,
valiente aquél, aquéste más valiente;
a estos solos les dirás que miren
para que luego aspiren
a concluir la más dudosa hazaña:
«Hijos, mirad que es vuestra madre España!,

la cual, desde que al viento y mar os distes,
cual viuda llora vuestra ausencia larga,
contrita, humilde, tierna, mansa y justa,
los ojos bajos, húmidos y tristes,
cubierto el cuerpo de una tosca sarga,
que de sus galas poco o nada gusta
hasta ver en la injusta
cerviz inglesa puesto el suave yugo
y sus puertas abrir, de herror cargadas,
con las romanas llaves dedicadas
[a] abrir el cielo como al cielo plugo.
Justa es la empresa, y vuestro brazo fuerte;
aun de la misma muerte
quitara la vitoria de la mano,
cuanto más del vicioso luterano».

Muéstrales, si es posible, un verdadero
retrato del católico monarca,
y verán de David la voz y el pecho,
las rodillas por el suelo y un cor[dero]
mirando, a quien encierra y guarda un arca,
mejor que aquélla quisier[a haber hecho],
puestos de trecho a trecho
doce descalzos ángeles mortales
en quien tanta virtud el cielo encierra
que con humilde voz desde la tierra
pasan del mismo cielo los umbrales.
Con tal cordero, tal monarca y luego
de tales doce el ruego,
diles que está siguro el triunfo y gloria,
y que ya España canta la victoria.

Canción, si vas despacio do te envío,
en todo el cielo fío
que has de cambiar por nuevas de alegría
el nombre de canción y profecía.



A Dulcinea del Toboso.
¡Oh, quién tuviera, hermosa Dulcinea,
por más comodidad y más reposo,
y trocara sus Londres con tu aldea!
a Miraflores puesto en el Toboso,
alma y cuerpo adornara, y del famoso
¡Oh, quién de tus deseos y librea caballero que hiciste venturoso
del señor Amadís como tú hiciste
mirara alguna desigual pelea! ¡Oh, quién tan castamente se escapara
y fuera alegre el tiempo que fue triste,
del comedido hidalgo don Quijote! Que así envidiada fuera, y no envidiara,
y gozara los gustos sin escotes.

domingo, 7 de abril de 2019

Soy Rocinante, el famo- de Miguel de Cervantes (El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, 1605).


Soy Rocinante, el famo-,
bisnieto del gran Babie-:
por pecados de flaque-,
fui a poder de un don Quijo-;
parejas corrí a lo flo-,
mas por uña de caba-
no se me escapó ceba-,
que esto saqué a Lazari-,
cuando, para hurtar el vi-
al ciego, le di la pa-.

miércoles, 11 de abril de 2018

¿QUIÉN MENOSCABA MIS BIENES? de Miguel de Cervantes (El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, 1605).

¿Quién menoscaba mis bienes?       
.........Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
.........Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
.........Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio me alcanza,
pues me mata la esperanza,
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor?
.........Amor.
¿Y quién mi gloria repugna?
.........Fortuna.
¿Y quién consiente en mi duelo?
.........El cielo.
De este modo, yo recelo
morir deste mal extraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
.........La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
.........Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
.........Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.

sábado, 18 de marzo de 2017

Dulcinea del Toboso - Marco Denevi.

Vivía en El Toboso una moza llamada Aldonza Lorenzo, hija de Lorenzo Corchuelo y de Francisca Nogales. Como hubiese leído novelas de caballería, porque era muy alfabeta, acabó perdiendo la razón. Se hacía llamar Dulcinea del Toboso, mandaba que en su presencia las gentes se arrodillasen y le besaran la mano, se creía joven y hermosa pero tenía treinta años y pozos de viruelas en la cara. Se inventó un galán a quien dio el nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia lejanos reinos en busca de lances y aventuras, al modo de Amadís de Gaula y de Tirante el Blanco, para hacer méritos antes de casarse con ella. Se pasaba todo el día asomada a la ventana aguardando el regreso de su enamorado. Un hidalgo de los alrededores, un tal Alonso Quijano, que a pesar de las viruelas estaba prendado de Aldonza, ideó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en su rocín y salió a los caminos a repetir las hazañas del imaginario don Quijote. Cuando, confiando en su ardid, fue al Toboso y se presentó delante de Dulcinea, Aldonza Lorenzo había muerto.

viernes, 17 de marzo de 2017

Cuento corto: Realismo femenino - Marco Denevi.

Teresa Panza, la mujer de Sancho Panza, estaba convencida de que su marido era un botarate porque abandonaba hogar y familia para correr locas aventuras en compañía de otro aún más chiflado que él. Pero cuando a Sancho lo hicieron (en broma, según después se supo) gobernador de Barataria, Teresa Panza infló el buche y exclamó: ¡Honor al mérito!

miércoles, 11 de enero de 2017

Muescas cervantinas. La historia de una celebración a la que no le faltan la parodia, la ironía y el humor por Néstor Tkaczek.

Dos son las obsesiones de Cervantes: las letras y el dinero. Y las dos se muerden la cola, se retuercen, se anudan, se contorsionan, se confunden. La una, buscar la fama y la gloria de las letras y vivir de ellas. La otra, hacer fortuna como soldado, como corredor de granos, cobrador, soñar (en vano), con pasar a América, o subsistir con empleos miserables muy cercanos o contaminados por la ilegalidad.
Vista con miopía la historia vital de Cervantes es la historia de una derrota, a medias pero derrota al fin. Nunca pudo dejar de ser pobre y la fama y la gloria en las letras llegaron en cuentagotas.
Lo intentó con la poesía, pero pronto descubrirá que los versos se le malogran al contacto con la tinta: " Yo que siempre me afano y me desvelo/ por parecer que tengo de poeta/ la gracia que no quiso darme el cielo". Como dramaturgo el público le da la espalda y los empresarios también. Se siente orgulloso de una novela de pastores y enamoradas, "La Galatea". Y después el silencio.
En el medio de ese silencio, están los caminos, las ventas, las posadas, las gentes, los libros y las cárceles. Siempre falto de dinero, siempre con deudas, siempre de un lado a otro. La cárcel es un territorio conocido por Cervantes y se habla de sus numerosas estadías -en Argel, en Sevilla, por ejemplo- como los sitios donde pudo haber imaginado "El Quijote"; pocas veces de la cárcel como el lugar del delito.
Cincuenta y siete años tenía Cervantes cuando en 1605 publica "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha". Era viejo, viejísimo para la época. Además no se esperaba nada de él ya. Lo sorprende el éxito y la fama, la envidia y el dinero que no llega nunca. Pero este anciano tiene mucho "mundo" para contar, y había meditado profundamente sobre ese prodigio de construir realidades con palabras que aún no se llamaba literatura.
De tantos caminos andados en su vida, Cervantes encuentra definitivamente el camino de la escritura, y lo que sigue es un portento de vitalidad y talento. En once años que median entre la aparición de "El Quijote" y su muerte, se publican las "Novelas Ejemplares", "Viaje del Parnaso", la segunda parte de "El Quijote", "Ocho comedias y ocho entremeses" y la póstuma "Los trabajos de Persiles y Sigismunda".
Vista con ojos profundos la historia vital de Cervantes es la historia de una celebración a la que no le faltan la parodia, la ironía y el humor, sobre todo el humor. " Con poco me contento/ aunque deseo/mucho…". Eso es Cervantes.
Un irreverente, alguien que conoce a fondo la teoría literaria de su tiempo, y se propone experimentar. Jugar y trastrocar lo establecido. ¿Qué quiere experimentar Cervantes? Quizás, qué cosas caen en el territorio de la ficción y qué cosas no, cuáles son los límites de esa ficción, hasta dónde se puede ficcionalizar con verosimilitud. Las preguntas de Cervantes indagan el ojo mismo del huracán literario. La respuesta es en primer término "El Quijote", luego "las Ejemplares" y "El Persiles". Hay un verso clave que resume la finalidad de su escritura: "Mostrar con propiedad un desatino". Ese es el kilómetro 0. De allí parten todas las avenidas que llegan hasta nuestro tiempo. De ese desatino saldrá la novela moderna. Eso es Cervantes.
Cuatro días antes de morir escribe el prólogo de "El Persiles", es una despedida, ¡pero qué lejos de ser un nota necrológica! Las últimas líneas escritas por el padre de Alonso Quijano son una celebración, un canto a la vida. "Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida". Eso es Cervantes.
Néstor Tkaczek es Docente de la UNC y columnista de "Río Negro".

domingo, 16 de octubre de 2016

“Madre, la mi madre” de Miguel de Cervantes Saavedra.

“Madre, la mi madre” 
de Miguel de Cervantes Saavedra.


Madre, la mi madre,
Guardas me ponéis,
Que si yo no me guardo,
No me guardaréis.
Dicen que está escrito,
Y con gran razón,
Ser la privación
Causa de apetito;
Crece en infinito
Encerrado amor,
Por eso es mejor,
Que no me encerréis, 
Que si yo, etc.
Si la voluntad
Por sí no se guarda,
No la harán guarda
Miedo o calidad;
Romperá, en verdad,
Por la misma muerte,
Hasta hallar la suerte
Que vos no entendéis,
Que si yo, etc.
Quien tiene costumbre
De ser amorosa,
Como mariposa
Se irá tras su lumbre,
Aunque muchedumbre
De guardas le ponga,
Y aunque más propongan
De hacer lo que hacéis,
Que si yo, etc.
Es de tal manera
La fuerza amorosa,
Que a la más hermosa
La vuelve en quimera;
El pecho de cera,
De fuego la gana
Las manos de lana,
De fieltro los pies,
Que si yo no me guardo
Mal me guardaréis.


Pertenece al cuento "El celoso extremeño" 
de Miguel de Cervantes Saavedra (1613).

lunes, 25 de abril de 2016

Él, ella o ellos: ¿quién fue William Shakespeare?

LA VERDADERA IDENTIDAD DE WILLIAM SHAKESPEARE SIGUE SUSCITANDO TEORÍAS A 400 AÑOS DE SU MUERTE, QUE VAN DESDE EL RECONOCIMIENTO PLENO AL AUTOR Y DRAMATURGO ÚNICO QUE PUDO CONDENSAR EL ESPÍRITU DE UNA ÉPOCA Y SE VOLVIÓ UNIVERSAL, PASANDO POR EL ESCRITOR CON SEUDÓNIMO Y HASTA "UNA IDEA MÁS BIEN CAPITALISTA TARDÍA SOBRE LO CREATIVO", QUE APUESTA A LA EXISTENCIA DE UN POOL DE ESCRITORES CONFORMANDO UNA OBRA VASTA Y DIVERSA.


Si el poeta y dramaturgo más leído e interpretado de Occidente pudo no haber sido el modesto hijo de un comerciante venido a menos, criado en un hogar casi analfabeto de Statford upon Avon (allí nació en 1554) y con acceso a la corte de Isabel de Inglaterra es un debate que, por momentos, adquiere ribetes detectivescos.

"A esta altura del partido la persona Shakespeare no es importante, lo que importa es esa obra llamada Shakespeare -dice a Télam el dramaturgo Rubén Szuchmacher. El tema es relevante en cuanto a la historiografía, pero no en términos del teatro o la literatura: su obra es muy vasta y de muy diferente carácter. De pronto tiene una pureza lírica increíble, de pronto una chabacanería notable. Y eso es lo fantástico. La idea de que sean muchas personas sirve a quienes no toleran esa diversidad concentrada en un sólo individuo".

La idea del colectivo de autores fue alimentada por filmes como "Anonymous"; aunque esa teoría fue desestimada en libros como "Shakespeare más allá de toda duda", de los catedráticos Paul Edmondson y Stanley Wells, con datos históricos sobre la identidad del dramaturgo; y ampliada en investigaciones como las de la Universidad Oxford, donde se comprobó que obras como "Bien está lo que bien acaba" fueron escritas en colaboración, en este caso, junto a Thomas Middleton.

Sin embargo, cómo pudo un plebeyo criado en una familia casi analfabeta convertirse en el escritor más renombrado de la lengua inglesa, vincularse con la nobleza y poseer los conocimientos legales, históricos y matemáticos que muestran sus obras es la cuestión para quienes creen que Shakespeare podría haber sido un alias.

Esas especulaciones se apoyaron además en "los años perdidos" del poeta, entre 1580 y 1592, período sin documentación sobre su vida en el cual aparece vinculado a Christopher Marlowe, escritor famoso de la época que murió en 1593 en una pelea acusado de ateísmo, aunque versiones más fantasiosas aseguran que simuló su muerte en un duelo para escapar de sus acreedores y tomó a partir de ese año el nombre de Shakespeare.

El nombre de Amelia Bassano Lanier constituye quizá el devaneo más curioso de esta deconstrucción identitaria que ya lleva cuatro siglos: el inglés, varón y cristiano sería italiana, mujer y judía según el estudioso John Hudson, quien señala similitudes entre la obra de la poeta y la del creador de "Otelo", "Hamlet" y "Romeo y Julieta".

Para Szuchmacher, probablemente se piensan estas posibilidades "porque dentro de su misma obra hay gran diversidad, diferentes estilos, como si hubiera muchos autores, pero esto no le pasa sólo a Shakespeare, sino a muchos escritores que cuentan con una obra diversa". "Personalmente creo que existió un único Shakespeare, ya hay suficientes documentos acerca de eso, pero aunque no lo fuera, me gusta la idea de que en una misma persona hay aspectos tan divergentes", agrega el también actor, director de teatro, regisseur y docente argentino.

La idea del colectivo, en tanto, le parece que proviene "de creer que la gente es más parecida o una sola cosa, alguien hace esto, el otro hace lo otro y todos juntos hacen algo llamado Shakespeare". "La película 'Anonymous' me pareció fea, horrible y pretensiosa. Una intriga policial interesante, pero el problema es cuando empieza a aparecer como una hipótesis real sobre Shakespeare, cuando se empieza a tratar de no reconocer que un sujeto en algún momento de la historia pudo sintetizar muchas cosas".

"En ese sentido la casuística ha hecho del 23 de abril algo muy particular", asevera Szuchmacher. "Lo más probable es que no sea cierto, pero esto sí que no importa, porque está bueno que los dos grandes de la literatura inglesa y española, Shakespeare y Cervantes, hayan muerto el mismo día y por lo tanto se celebre algo".

lunes, 27 de abril de 2015

ELEGÍA PRIMERA de MIGUEL HERNÁNDEZ, POETA.

ELEGÍA PRIMERA

A Federico García Lorca, poeta.

Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
y llueve sal, y esparce calaveras.

Verdura de las eras,
¿qué tiempo prevalece la alegría?
El sol pudre la sangre, la cubre de asechanzas
y hace brotar la sombra más sombría.

El dolor y su manto
vienen una vez más a nuestro encuentro.
Y una vez más al callejón del llanto
lluviosamente entro.

Siempre me veo dentro
de esta sombra de acíbar revocada,
amasada con ojos y bordones,
que un candil de agonía tiene puesto a la entrada
y un rabioso collar de corazones.

Llorar dentro de un pozo,
en la misma raíz desconsolada
del agua, del sollozo,
del corazón quisiera:
donde nadie me viera la voz ni la mirada,
ni restos de mis lágrimas me viera.

Entro despacio, se me cae la frente
despacio, el corazón se me desgarra
despacio, y despaciosa y negramente
vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

Entre todos los muertos de elegía,
sin olvidar el eco de ninguno,
por haber resonado más en el alma mía,
la mano de mi llanto escoge uno.

Federico García
hasta ayer se llamó: polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que hoy el hoyo le da bajo la grama.

¡Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres!
Tu agitada alegría,
que agitaba columnas y alfileres,
de tus dientes arrancas y sacudes,
y ya te pones triste, y sólo quieres
ya el paraíso de los ataúdes.

Vestido de esqueleto,
durmiéndote de plomo,
de indiferencia armado y de respeto,
te veo entre tus cejas si me asomo.

Se ha llevado tu vida de palomo,
que ceñía de espuma
y de arrullos el cielo y las ventanas,
como un raudal de pluma
el viento que se lleva las semanas.

Primo de las manzanas,
no podrá con tu savia la carcoma,
no podrá con tu muerte la lengua del gusano,
y para dar salud fiera a su poma
elegirá tus huesos el manzano.

Cegado el manantial de tu saliva,
hijo de la paloma,
nieto del ruiseñor y de la oliva:
serás, mientras la tierra vaya y vuelva,
esposo siempre de la siempreviva,
estiércol padre de la madreselva.

¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla,
pero qué injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio, y acuchilla
cuando menos se espera su turbia cuchillada.

Tú, el más firme edificio, destruido,
tú, el gavilán más alto, desplomado,
tú, el más grande rugido,
callado, y más callado, y más callado.

Caiga tu alegre sangre de granado,
como un derrumbamiento de martillos feroces,
sobre quien te detuvo mortalmente.
Salivazos y hoces
caigan sobre la mancha de su frente.

Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos.

Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos,
veo un bosque de ojos nunca enjutos,
avenidas de lágrimas y mantos:
y en torbellinos de hojas y de vientos,
lutos tras otros lutos y otros lutos,
llantos tras otros llantos y otros llantos.

No aventarán, no arrastrarán tus huesos,
volcán de arrope, trueno de panales,
poeta entretejido, dulce, amargo,
que el calor de los besos
sentiste, entre dos largas hileras de puñales,
largo amor, muerte larga, fuego largo.

Por hacer a tu muerte compañía,
vienen poblando todos los rincones
del cielo y de la tierra bandadas de armonía,
relámpagos de azules vibraciones.
Crótalos granizados a montones,
batallones de flautas, panderos y gitanos,
ráfagas de abejorros y violines,
tormentas de guitarras y pianos,
irrupciones de trompas y clarines.

Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

Silencioso, desierto, polvoriento
que la muerte desierta,
parece que tu lengua, que tu aliento,
los ha cerrado el golpe de una puerta.

Como si paseara con tu sombra,
paseo con la mía
por una tierra que el silencio alfombra,
que el ciprés apetece más sombría.

Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.

Este poema pertenece al libro “VIENTO DEL PUEBLO”  (1936-1937) de Miguel Hernández.

Miguel Hernández nacido en Orihuela (Alicante) en 1910.
Se dedicó desde pequeño al oficio familiar, el pastoreo de ganado caprino, junto a sus hermanos donde por las tardes ordeña las cabras y se dedica a repartir la leche por el vecindario.
Fue escolarizado desde 1915 hasta 1916 en la Escuela del Ave María, anexa al Colegio de Santo Domingo, donde estudia gramática, aritmética, geografía y religión; en  1918 a 1923 recibió educación primaria en las escuelas del Amor de Dios; en 1923 pasa a estudiar el bachillerato en el colegio de Santo Domingo de Orihuela, regentado por los jesuitas.
En 1925 abandonó los estudios por orden paterna para dedicarse en exclusiva al pastoreo. Mientras cuida el rebaño, Hernández lee con avidez y escribe sus primeros poemas.
El joven pastor se forma de manera autodidacta con libros que consigue en la biblioteca del Círculo de Bellas Artes.
El canónigo entonces de la Catedral, Luis Almarcha  le orienta en sus lecturas y le presta también libros al muchacho Hernández  acercando poetas y escritores de excelencia como San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Paul Verlaine, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Calderón, Góngora, Garcilaso y Virgilio entre otros.
Al estallar la Guerra Civil, Miguel Hernández se alista en el bando republicano; en  1936 pasa a formar parte del Partido Comunista de España.
En plena guerra, logra escapar brevemente a Orihuela para casarse el 9 de marzo de 1937 con Josefina Manresa.
En 1937 asistió al II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas celebrado en Madrid y Valencia, donde conoce a César Vallejo.
1937 nace su primer hijo, Manuel Ramón, que muere a los pocos meses y a quien está dedicado el poema Hijo de la luz y de la sombra y otros recogidos en el Cancionero y romancero de ausencias.
Durante su cautiverio en Madrid, nace su segundo hijo, Manuel Miguel. Al contarle su mujer, mediante cartas, las penurias que está pasando su pueblo, como por ejemplo que sólo tienen cebollas para comer, Miguel le escribió a su hijo recién nacido las Nanas de la Cebolla.
                        NANAS DE LA CEBOLLA.
                                   La cebolla es escarcha
                                   cerrada y pobre.
                                   Escarcha de tus días
                                   y de mis noches.
                                   Hambre y cebolla,
                                   hielo negro y escarcha
                                   grande y redonda.
                                   En la cuna del hambre
                                   mi niño estaba.
                                   Con sangre de cebolla
                                   se amamantaba.
                                   Pero tu sangre,
                                   escarchada de azúcar
                                   cebolla y hambre.
                                   Una mujer morena
                                   resuelta en lunas
                                   se derrama hilo a hilo
                                   sobre la cuna.
                                   Ríete niño
                                   que te traigo la luna
                                   cuando es preciso.
                                   Tu risa me hace libre,
                                   me pone alas.
                                   Soledades me quita,
                                   cárcel me arranca.
                                   Boca que vuela,
                                   corazón que en tus labios
                                   relampaguea.
                                   Es tu risa la espada
                                   más victoriosa,
                                   vencedor de las flores
                                   y las alondras.
                                   Rival del sol.
                                   Porvenir de mis huesos
                                   y de mi amor.
                                   Desperté de ser niño:
                                   nunca despiertes.
                                   Triste llevo la boca:
                                   ríete siempre.
                                   Siempre en la cuna
                                   defendiendo la risa
                                   pluma por pluma.
                                   Al octavo mes ríes
                                   con cinco azahares.
                                   Con cinco diminutas
                                   ferocidades.
                                   Con cinco dientes
                                   como cinco jazmines
                                   adolescentes.
                                   Frontera de los besos
                                   serán mañana,
                                   cuando en la dentadura
                                   sientas un arma.
                                   Sientas un fuego
                                   correr dientes abajo
                                   buscando el centro.
                                   Vuela niño en la doble
                                   luna del pecho:
                                   él, triste de cebolla,
                                   tú satisfecho.
                                   No te derrumbes.
                                   No sepas lo que pasa
                                   ni lo que ocurre.
 
En 1940 fue condenado a muerte por el Gobierno de Franco, pero le conmutaron su sentencia por la de 30 años y un día.
Murió en 1942 a la temprana edad de 31 años, víctima de la Guerra Civil Española.