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jueves, 5 de junio de 2025

Carpe diem: puntos de vista Por Fernando Sorrentino.


 En el siglo I (a.C.) el poeta romano Horacio escribió Carpe diem, quam minimum credula postero, lo que significa, en modo lato, algo así como “Aprovecha el día, y no confíes demasiado en el futuro”.

Lo cierto es que el carpe diem se convirtió en un tópico literario que desarrollaron, entre tantos poetas de diversas épocas y culturas, nuestros amigos españoles Garcilaso de la Vega (1501-1536, soneto “En tanto que de rosa y azucena”,) y Luis de Góngora (1561-1627, soneto “Mientras por competir con tu cabello”).

Ambos se dirigen, cada cual a su manera, a una muchacha describiendo sus hermosos atributos físicos actuales: rostro, ojos, cabello, cuello, frente, labios…

Una vez que Garcilaso ha enumerado, con sabia serenidad, los bellos atributos de la mujer, consigna la exhortación a aprovecharlos antes que el paso del tiempo haga estragos en su beldad:

”coged de vuestra alegre primavera

el dulce fruto, antes que el tiempo airado…”

Al mismo procedimiento recurre Góngora, aunque con vena más hiperbólica y tremendista, pues su antes que va más allá de la decadencia física y se extiende hasta la total aniquilación, con el contundente nada que da fin a su soneto:

“en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada”.

Haciendo deliberada abstracción del aciago pronóstico con que Garcilaso y Góngora concluyen sus poemas, podemos decir que, al menos, hay cierta “buena onda” en la actitud de aconsejar a la joven que aproveche el momento presente, antes que…

MIRADA SEVERA Y VATICINIOS TRISTES

En cuatro de sus primeros tangos Enrique Cadícamo (1900-1999) desarrolla una especie de, digamos, anticarpediemismo.

Pues, a diferencia de los dos clásicos españoles, se halla lejos de elogiar el carpe diem adoptado como estilo de vida por cuatro despreocupadas señoritas. Veamos…

Che papusa, oí (1927). Una chica terrible:

“Milonguerita linda, papusa y breva,

con ojos picarescos de pippermint,

de parla afranchutada, pinta maleva

y boca pecadora color carmín,

engrupen tus alhajas en la milonga

con regio faroleo brillanteril

y al bailar esos tangos de meta y ponga

volvés otario al vivo y al rana gil”.

Pero debería pensar en el futuro y no dejarse seducir por el presente, puesto que

“Si entre el lujo del ambiente

hoy te arrastra la corriente,

mañana te quiero ver…”

Esta Callejera (1929) es apostrofada:

“Esos trajes que empilchás

no concuerdan con tu cuna,

pobre mina pelandruna

hecha de seda y percal”.

Y, no conforme con ello, se le pinta un futuro atroz:

“Despilfarrás tentación,

pero también, callejera,

cuando estés vieja y fulera

tendrás muerto el corazón.

Seguí nomás, deslizá

tus abriles por la vida,

fascinada y engrupida

por las luces del Pigall,

que, cuando empiece a tallar

el invierno de tu vida,

notarás arrepentida

que has vivido un carnaval”.

Muñeca brava (1929). Reproches sobre el alegre presente:

“Tenés un camba que te hace gustos

y veinte abriles que son diqueros,

y muy repleto tu monedero

pa’ patinarlo de norte a sud…

Te baten todos ‘Muñeca Brava’

porque a los giles mareás sin grupo.

Y pronóstico sobre el infausto futuro:

“Meta champán, que la vida se te escapa,

Muñeca Brava, flor de pecado…

Cuando llegués

al final de tu carrera,

tus primaveras

verás languidecer”.

Pompas de jabón (1925). El maravilloso hoy:

“Pebeta de mi barrio, papa, papusa,

que andás paseando en auto con un bacán,

que te has cortado el pelo como se usa,

y que te lo has teñido color champán.

Que en los peringundines de frac y fuelle

bailás luciendo cortes de cotillón”.

El funesto porvenir:

“Pensá, pobre pebeta, papa, papusa,

que tu belleza un día se esfumará,

y que, como todas las flores que se marchitan,

tus locas ilusiones se morirán.

El mishé que te mima con sus morlacos

el día menos pensado se aburrirá

y entonces, como tantas flores de fango,

irás por esas calles a mendigar…”

TODO ES SEGUN EL COLOR

Garcilaso y Góngora, en lugar de recriminarles sobre el disfrute de la juventud, exhortan a las muchachas a hacer precisamente lo que están haciendo, ante que…

Por el contrario, Cadícamo opina que, puesto que el futuro será nefasto, las jubilosas damas tendrían el deber de no dejarse seducir por los actuales placeres del carpe diem.

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Carpe-diem-puntos-de-vista-560411.note.aspx

sábado, 22 de febrero de 2020

Niebla del Riachuelo de Enrique Cadícamo.

¡Turbio fondeadero donde van a recalar
barcos que en el muelle para siempre han de quedar...!
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
náufragos del mundo que han perdido el corazón.
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar.
Torvo cementerio de las naves que al morir
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir...

¡Niebla del Riachuelo!
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando...
¡Niebla del Riachuelo!
De ese amor, para siempre,
me vas alejando.
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz
nombró mi nombre
junto a mí...

Esa misma voz
que dijo: "¡Adiós!".

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín...
Llueve sobre el puerto, mientras tanto, mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación...
Anclas que ya nunca, nunca más han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar...
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la botella del figón...

[Tango del año1937]

Enrique Domingo Cadicamo (Luján, Provincia de Buenos Aires, 15 de julio de 1900 - 3 de diciembre de 1999) fue un poeta, compositor y escritor argentino.


Nota del Ad.: botella del figón (fonda, cantina) va entre comillas en las versiones más confiables de esta letra, por lo que debe suponerse cita o remedo. Alude a las miniaturas de barcos en botellas, que fascinaron a Raúl González Tuñón. La partirura de este tango es de Juan Carlos Cobián, que puso música a los temas más populares de Cadícamo y a quien este definió como "un romántico exasperado".

 “Niebla del Riachuelo”, cantada por Tita Merello en la película La Fuga, de Luis Saslavsky, presentada en el cine Monumental el 28 de julio de 1937 (Todo Tango).




Fuentes de información utilizadas para esta entrada:
Blog: https://campodemaniobras.blogspot.com/Otra Iglesia Es Imposible - Wikipedia -Todo Tango - Página 12 - Tangos al Bardo - Infobae - Dardanelos - Arhivos O'Donnell/YouTube - Tacchi Solitari.

martes, 27 de junio de 2017

Tengo mil novias (Vals) Letra: Enrique Cadícamo - Música: Enrique Rodríguez.

Yo no sé por qué mi corazón hace así:
Tiquitic... tiquitac...
Tiquitic... tiquitac...
Ese ruido con su repicar a mí
no me deja comer ni dormir.
Yo me quiero enseguida casar porque ya
con mis novias... señor...
hay un lío mayor...
Pero que hago si son como mil y yo
con las mil no me puedo casar...

Me gustan todas.
(coro)Le gustan todas.
Que voy a hacerle si soy picaflor...
Rubias... Morenas...
(coro) Tiene centenas...
Tengo un surtido de todo color...
Tengo mil novias.
(coro) Tiene mil novias.
De los amores yo soy el campeón.
Muchas novias hermosas yo tengo.
(coro) Él las tiene en la imaginación.

Una rubia se quiso matar
(coro) Ja... ja... ja...
Por mi amor
(coro) Ja... ja... ja...
Es verdad...
(coro) Ja... ja... ja...
Al saberlo después su papá gritó
y del mapa me quiso borrar.
Y es por eso que mi corazón hace así
Tiquitic... tiquitac...
Tiquitic... tiquitac...
Pero que hago si son como mil y yo
con las mil no me puedo casar.


miércoles, 25 de enero de 2017

ENRIQUE DOMINGO CADÍCAMO: POR LA VUELTA.

EL DIA 15 DE JULIO DE 1900, NACIÓ EN LUJÁN (PROVINCIA DE BUENOS AIRES, "ENRIQUE DOMINGO CADÍCAMO"  (HIJO DE ANGEL Y HORTENCIA LUZZI) CARLOS GARDEL LE GRABO LOS TEMAS; ANCLAO EN PARIS", "AQUELLAS FARRAS", "CALLEJERA", COMPADRÓN", "CRUZ DE PALO", CHE BARTOLO", "CHE PAPUSA OÍ", DOS EN UNO", "EL QUE ATRASÓ EL RELOJ", "LA DIVINA DAMA", "LA REINA DEL TANGO", MADAME IVONNE", "MUÑECA BRAVA", "POMPAS DE JABÓN", "RAMONA", "VIEJA RECOBA", "YO NACÍ PARA TI, TU SERÁS PARA MI", "YO TE PERDONO", "AL MUNDO LE FALTA UN TORNILLO", "DE TODO TE OLVIDAS", "LA NOVIA AUSENTE".

Publicado en 
http://asolasconeltango.blogspot.com.ar/
un sitio de Carlitos Basabe, jueves 14 de Julio de 2016.
¡Afuera es noche y llueve tanto!...
Ven a mi lado, me dijiste,
hoy tu palabra es como un manto...
un manto grato de amistad...
Tu copa es ésta, y la llenaste.
Bebamos juntos, viejo amigo,
dijiste mientras levantabas
tu fina copa de champán...

La historia vuelve a repetirse,
mi muñequita dulce y rubia,
el mismo amor... la misma lluvia...
el mismo, el mismo loco afán...
¿Te acuerdas? Hace justo un año
nos separamos sin un llanto...
Ninguna escena, ningún daño...
Simplemente fue un "Adiós"
inteligente de los dos...

Tu copa es ésta, y nuevamente
los dos brindamos "por la vuelta".
Tu boca roja y oferente
bebió en el fino bacarát...
Después, quizá mordiendo un llanto,
quedate siempre, me dijiste...
Afuera es noche y llueve tanto,
... y comenzaste a llorar...
MOMENTO MUSICAL:



PURO ARTE ARGENTINO.


jueves, 14 de julio de 2016

La casita de mis viejos Tango 1932 Letra: Enrique Cadícamo - Música: Juan Carlos Cobián.

Barrio tranquilo de mi ayer,
como un triste atardecer,
a tu esquina vuelvo viejo...
Vuelvo más viejo,
la vida me ha cambiado...
en mi cabeza un poco de plata
me ha dejado.
Yo fui viajero del dolor
y en mi andar de soñador
comprendí mi mal de vida,
y cada beso lo borré con una copa,
las mujeres siempre son las que matan la ilusión.


Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos…
locuras juveniles, la falta de consejo.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,
me recibe el viejo criado…
Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz
tan sólo me reconoció.

Pobre viejita la encontré
enfermita; yo le hablé
y me miró con unos ojos…
Con esos ojos
nublados por el llanto
como diciéndome porqué tardaste tanto…
Ya nunca más he de partir
y a tu lado he de sentir
el calor de un gran cariño…
Sólo una madre nos perdona en esta vida,
es la única verdad,
es mentira lo demás.

viernes, 8 de mayo de 2015

CALLEJERA DE ENRIQUE CADICAMO.


Cuando apurada pasás
rumbo quién sabe a qué parte,
haciendo lucir con arte
tu silueta al caminar,
va diciendo ese taquear
que tenés de milonguera:
"Callejera... Callejera...
¿a dónde irás a parar?"

Esos trajes que empilchás
no concuerdan con tu cuna,
pobre mina pelandruna
hecha de seda y percal.
En fina copa e' cristal
hoy tomás ricos licores,
y entre tantos resplandores
se encandiló tu arrabal.

Callejera,
que taqueás de Sur a Norte,
dando dique con el corte
de ese empilche que llevás.
Callejera,
vos también sos Milonguita
y en el fondo de tu almita
una pena sepultás.

Triunfa tu gracia, yo sé,
y en los fondines nocheros
sos de los muebles diqueros
el que da más relumbrón.
Despilfarrás tentación,
pero también, callejera,
cuando estés vieja y fulera
tendrás muerto el corazón.

Seguí nomás, deslizá
tus abriles por la vida,
fascinada y engrupida
por las luces del Pigall,
que cuando empiece a tallar
el invierno de tu vida
notarás arrepentida
que has vivido un carnaval.

miércoles, 14 de enero de 2015

Langalay - Carlos de la Púa.

Langalay
Vivió sacándole punta al coraje.
Prepotente y cabrero,

le gustaba clasificar los puntos del reaje,

y a los que no sabían guapear
les ponía cero.

Conocía el santo y seña del cuchiyo,

usaba taco alto

y escupía por el colmiyo.

Del cogote, como un escapulario,

le colgaba un prontuario

de avería.

(Al barrio de Las Ranas
hizo temblar con sus macanas.)

Hoy el progreso lo empujó para Villa Madero.

Una mina con cancha le sacó las virutas de cabrero

y el amor al hijo lo hizo amainar.

Sólo conserva de recuerdo un suncho

grabado en la tarimba de un plenario

con estas ocho letras bravas:

Langalay.

Carlos de la Púa nació el 14 de enero de 1848 fue poeta popular porteño con un lenguaje de la calle y de las canchas de fútbol que utilizaba un humor irónico, con desparpajo y que muestra su inconformismo.

Fidelidad

Ciudad,
te digo la frase guaranga del caló
para hacerte más mía, para hacerte más íntima...
Para que no perciban su porteño sabor
los que llevan la mugre del espíritu gringo.

Fue periodista y cineasta.
Carlos de la Púa, conocido también como Carlos Raúl Muñoz y Pérez, Carlos Muñoz del Solar, o simplemente el Malevo Muñoz. 
Amigo de Carlitos Gardel, de Raúl González Tuñón, Jorge Luis Borges, Aníbal “Pichuco”Troilo, Roberto Arlt, Enrique Cadícamo. 
Fue un orillero que frecuentaba los más bajos fondos del Buenos Aires de entonces.
Como periodista trabajó en  Diario Crítica dirigido por Natalio Félix Botana en el suplemento cultural "Crítica Magazine".
Algunos poetas cultos subestimaban la poesía del “Malevo”.
Una anécdota que lo pinta sus salidas chispeantes. Cuentan que “El Malevo” Muñoz se encontraba muy enfermo. Lo visita su amigo, el escritor Helvio Botana que hijo de Natalio Botana quien  lo visitaba casi todos los días. Por aquellos años Helvio Botana se había convertido al catolicismo y en una de esas periódicas visitas le dijo: -Malevo, no es que quiera asustarte pero en todo caso conviene quedar bien con Dios. ¿Me dejás que te traiga un sacerdote? y el Malevo entendió y trabajosamente le dijo: -Si, total... siempre conviene tirarse un lance.

Fallece el 9 de mayo de 1950.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Cuando tallan los recuerdos de Enrique Cadícamo.

Llueve... Llueve en el suburbio
y aquí, solo en esta pieza,
va subiendo a mi cabeza
una extraña evocacion.
Es la pena de estar solo
o es la tarde cruel y fría
que a mi gris melancolía
la convierte en emoción...
Aquí está mi orgullo de antes,
bandoneón de mi pasado
viejo amigo que he dejado
para siempre en un rincón.
En la tarde evocadora
tu teclado amarillento
está mudo y ya no siento
tu lenguaje rezongón.

Mi viejo amigo de entonces
yo voy corriendo tu suerte.
Las horas que hemos vivido
hoy las cubre el olvido
y las ronda la muerte...
Mi bandoneón del recuerdo
hoy como tú ya no existe,
pues para siempre dejé en tu registro
enterrado el corazón...

Hoy la tarde está lluviosa,
bandoneón, por los recuerdos,
y es por eso que me acuerdo
de mis tiempos de esplendor.
Cuando alcé tu caja un día
en un lírico arremango
y ahí nomás me diste un tango,
un gran tango ganador...
Y otra vez cuando "ella" estaba
neurasténica y celosa
con tu música gangosa
la hiciste sollozar...
Bandoneón de mis recuerdos.
Viejo amigo envuelto en pena,
esta tarde tengo ganas,
muchas ganas de llorar.

Enrique Domingo Cadícamo nació con el siglo XX el 15 de julio de 1900 en la Estancia Malcolm, cerca de Luján, en la provincia de Buenos Aires. Es parte de los grandes poetas del tango argentino junto a Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi y los hermanos Expósito (Virgilio y Homero).
Fue un creador de poemas que fueron musicalizados considerados “inmortales” Carlitos Gardel grabó unos 23. El primer tango fue “Pompas de Jabón” que fuera el primero que grabara Gardel, otras de sus composiciones “Al mundo le falta un tornillo” que tiene una vigencia extraordinaria (hoy se vive de prepo y se duerme apurao. Y la chiva hasta a Cristo se la han afeitao. Hoy se lleva a empeñar al amigo más fiel, nadie invita a morfar, todo el mundo en el riel), “Rubí”, "Madame Ivonne", el último que Gardel grabó en la Argentina antes de emprender su última gira, "De todo te olvidas" que incorporó versos del poeta Evaristo Carriego, “Niebla del riachuelo”, “Garúa”, “Tres esquinas”, “Tres amigos “,”La he visto llorar”, “Nostalgias”, “Muñeca Brava”, “La casita de mis viejos”, “Los mareados” que en un juego de palabras conjuga el pasado, el presente y el futuro (Hoy vas a entrar en mi pasado, en el pasado de mi vida…) y luego agrega (Tres cosas lleva mi alma herida: amor… pesar… dolor…) y muchas obras más sus canciones registradas superan las 1200. Sin duda alguna uno de los autores más significativos de la música nacional argentina y popular  que refleja “el siglo XX difícil, complicado y marrullero” (ese que describiera Joan Manuel Serrat) y que traspasa fronteras argentinas y para muestra el tango “Nostalgias”, sigue vigente por sus letras y superan el siglo XX para reflejar este Siglo XXI.

Murió en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1999.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Por las calles de la vida de Enrique Cadicamo.

Por las calles de la vida
nos perdimos vos y vo.
Quién se va a olvidar las penas
cuando esas penas
son como antojos...
Quién se va a tragar el llanto
cuando ese llanto
sube a los ojos...
Ella está en mis tristes días...
Ella está en las negras noches de mi drama...
Y ella está en mi vida oscura
como una pura
copa de alcohol.

Por las calles de la vida
nos perdimos vos y yo...

Ya no tendrás que esperar
y que llorar
de madrugada...
Ya no tendrás que sufrir
rencor por mis
calaveradas...
Ni el pañuelo que planchabas con amor
coqueteando en mi bolsillo lo pondrás.
Ni ese beso de enojada
que al regresar
siempre me dabas...
Hoy te falta todo aquello
y a mí tu corazón.

Por las calles de la vida
nos perdimos vos y yo...

Quién me va a decir: ¡Olvide!...
Si aunque la olvide
la llevo adentro...
Quién me va a decir: ¡Borrala!...
Si me acorrala
mi sufrimiento.
Nunca, nunca se me olvida...
Ya mi vida se ha hecho un nudo con su vida...
Y hoy mis sueños se derrumban
sobre la tumba
de esta pasión.

Por las calles de la vida
nos perdimos vos y yo...

martes, 15 de julio de 2014

Cien años de Enrique Cádicamo.

Pintura El ombú coposo - Pueyrredón.
Tronco añoso,
tu corteza muestra altiva,
como fieras cicatrices,
los grabados de cien tajos,
de iniciales y de dobles corazones,
que sangrando los llevaban
las palomas en sus picos.

Viejo ombú que estás soñando
como un abuelo olvidado,
todo un glorioso pasado,
acaso estas recordando
con tus raíces viboreando
y tu copa está vencida,
sos como un resto de vida
que a la muerte esta esperando.

Bajo tu sombra sestearon
los matreros perseguidos,
y los pájaros sus nidos
en tus ramasje colgaron.
Junto a vos se desafiaron
Santos Vega y Juan Sin Ropa,
y en lo mas alto 'e tu copa
las estrellas se enredaron.

Cuántas veces el terrible
pulmonazo del Pampero
te arreció pa' voltearte los nidales,
donde el ave puso el beso,
puso el pial de sus amores
y sus cánticos de sol.

Ombú que fuiste florido
como el alero de un rancho,
hoy te saluda el carancho
con un fúnebre chillido.
Por tu esqueleto aterido
el viento pasa llorando,
cien años vas aguantando,
mi viejo ombú carcomido.

Letra: Enrique Cadícamo.
Música: Agustín Magaldi / Pedro Noda.
Interpretan: Duo Magaldi - Noda.