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domingo, 22 de febrero de 2026

Retrato de Antonio Machado.

 

Retrato de Antonio Machado.


Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
–ya conocéis mi torpe aliño indumentario–,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
–quien habla solo espera hablar a Dios un día–,
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.


Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 26 de julio de 1875-Colliure, 22 de febrero de 1939).

sábado, 26 de julio de 2025

He andado muchos caminos de Antonio Machado.


He andado muchos caminos

Antonio Machado.

He andado muchos caminos,

he abierto muchas veredas;

he navegado en cien mares,

y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto

caravanas de tristeza,

soberbios y melancólicos

borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño

que miran, callan, y piensan

que saben, porque no beben

el vino de las tabernas.

Mala gente que camina

y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto

gentes que danzan o juegan,

cuando pueden, y laboran

sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,

preguntan a dónde llegan.

Cuando caminan, cabalgan

a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa

ni aun en los días de fiesta.

Donde hay vino, beben vino;

donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,

laboran, pasan y sueñan,

y en un día como tantos,

descansan bajo la tierra.

Antonio Machado Ruiz (Sevilla; 26 de julio de 1875-Colliure; 22 de febrero de 1939) fue un poeta español, el más joven representante de la generación del 98.

miércoles, 12 de febrero de 2025

Alejandrinos celebratorios. Por Fernando SORRENTINO.

 

A pesar del placer que experimento al leer poesías, soy -lo declaro sin rubor- un absoluto negado para pergeñar un verso digno de tal nombre: es decir, con ritmo, con los acentos donde deben caer, con adecuada rima y, sobre todo, con contenido y concepto.

Intenté, en mi juventud, más de una vez escribir poesía, pero escaso tiempo me insumió entender que mis composiciones carecían del menor valor literario, por lo cual, con justa razón, no reincidí en procurar hacer lo que no sabía hacer. Además, me pareció sacrílega acción agregar aún más fealdades al mundo. De manera que mis sedicentes poesías fueron destruidas, execradas y olvidadas por mí, ¡para siempre!

No todos los poetas han tenido razonable mirada sobre sus propias creaciones, pues han dado en imaginar que palabras inconexas y de ingrato sonido, por estar en fila y más o menos verticales, constituyen poemas. Allá tales mamarracheros, que pululan y, lo que es peor, se reproducen.

ANTAÑO.

En el primer tercio del siglo XIII el anónimo autor del Libro de Alexandre estampó su famosa jactancia respecto del arte de la versificación regular:

Mester trago fermoso; non es de ioglaría;

mester es sen pecado, ca es de clerecía;

fablar curso rimado por la cuaderna vía

a sílabas cuntadas, ca es grant maestría.

Merced a Alexandre el verso de catorce sílabas, dividido en dos hemistiquios de siete, pasó a denominarse alejandrino y se convirtió en uno de los más utilizados y de muy agradable música hasta los presentes días. Ese conjunto de cuatro versos alejandrinos monorrimos es la llamada cuaderna vía: 14AAAA.

Es la estrofa que utilizó, por esa misma época, Gonzalo de Berceo cuando escribió, en su Vida de Santo Domingo de Silos:

Quiero fer una prosa en román paladino,

en cual suele el pueblo fablar con so vecino;

ca non so tan letrado por fer otro latino:

bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.

HOGAÑO

Antonio García Solalinde preparó la edición de otra obra de Berceo: Milagros de Nuestra Señora. En su Prólogo ha tenido la generosidad de regalarnos algunos poemas pensados como homenajes al autor. (1)

Tres de ellos están escritos de una manera que evoca el estilo de Gonzalo. Aunque todos me parecen igualmente valiosos, por razones de espacio reproduciré sólo la primera estrofa de dos de ellos. (2)

He aquí la de Mis poetas, de Antonio Machado:

El primero es Gonzalo de Berceo llamado,

Gonzalo de Berceo, poeta y peregrino,

que yendo en romería acaeció en un prado,

y a quien los sabios pintan copiando un pergamino.

Y a la propia cuaderna vía apeló Ramón Pérez de Ayala en La paz del sendero:

Con sayal de amarguras, de la vida romero,

topé, tras luenga andanza, con la paz de un sendero.

Fenecía del día el resplandor postrero.

En la cima de un álamo sollozaba un jilguero.

A riesgo de no ser ecuánime con Antonio y con Ramón, reproduciré por completo las tres encantadoras cuadernas vías de Manuel Machado, tituladas Retablo:

 

Ya están ambos a diestra del Padre deseado,

los dos santos varones, el chantre y el cantado,

el grant Santo Domingo de Silos venerado

y el maestre Gonzalo de Berceo nommado.

 

Yo veo al santo como en la sabida prosa

fecha en nombre de Christo y de la Glorïosa:

la color amariella, la marcha fatigosa,

el cabello tirado, la frente luminosa…

 

Y a su lado el poeta, romeo peregrino,

sonríe a los de ahora, que andamos el camino,

y el galardón nos muestra de su claro destino:

una palma de gloria y un vaso de buen vino.

(1) Gonzalo de Berceo, Milagros de Nuestra Señora, edición y notas de Antonio García Solalinde, Madrid, Espasa-Calpe, Clásicos Castellanos, 5.ª ed., 1958, págs. xvi-xvii.

(2) Los tres autores son españoles: Antonio Machado (1875-1939); Ramón Pérez de Ayala (1880-1962); Manuel Machado (1874-1947).

Publicado en LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/Alejandrinos-celebratorios-556058.note.aspx

jueves, 29 de agosto de 2024

YO, POETA DECADENTE de Manuel Machado.

 

YO, POETA DECADENTE

de Manuel Machado.

Yo, poeta decadente,

español del siglo veinte,

que los toros he elogiado,

y cantado

las golfas y el aguardiente...,

y la noche de Madrid,

y los rincones impuros,

y los vicios más oscuros

de estos bisnietos del Cid:

de tanta canallería

harto estar un poco debo;

ya estoy malo, y ya no bebo

lo que han dicho que bebía.

Porque ya

una cosa es la poesía

y otra cosa lo que está

grabado en el alma mía...

Grabado, lugar común.

Alma, palabra gastada.

Mía... No sabemos nada.

Todo es conforme y según.

Manuel Machado Ruiz nacido en Sevilla el 29 de agosto de 1874, hace 150 años, fue un poeta y dramaturgo español, enmarcado en el modernismo.

Fue hermano del también poeta Antonio Machado, así como del pintor José Machado.​​

Junto a su hermano Antonio estudió en la Institución Libre de Enseñanza dirigida por Francisco Giner de los Ríos. A los veintitrés años obtuvo su Licenciatura de Filosofía y Letras y se trasladó a Paris donde trabajó como traductor de Casa Garnier.

A su regreso a España se hizo cargo de la Biblioteca Nacional y desde 1938 en plena guerra civil, fue elegido miembro de la Real Academia de la Lengua.

Fallecimiento: 19 de enero de 1947, Madrid, España.

jueves, 22 de febrero de 2024

Colinas plateadas de Antonio Machado.

¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, obscuros encinares,
ariscos pedregales, calvas sierras,
caminos blancos y álamos del río,
tardes de Soria, mística y guerrera,
hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!...


Antonio Cipriano José María Machado Ruiz. (Sevilla, 26 de julio de 1875 - Coillure, Francia, 22 de febrero de 1939). Poeta, dramaturgo y narrador español.

viernes, 9 de junio de 2023

Gacela De La Muerte Oscura de Federico García Lorca.

Gacela De La Muerte Oscura 

de Federico García Lorca.

Quiero dormir el sueño de las manzanas,
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan
que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.

No quiero enterarme
de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que hay un establo de oro en mis labios;
que soy el pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.
En la madrugada del 17 al 18 de agosto de 1936 se procede a la ejecución “en un paredón de olivos”, en un camino de Viznar a Alfacar de la Vega de Granada, de Federico García Lorca
El 23 de julio el general Queipo de Llano había dicho en la radio:
«Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos lo que es ser hombres. De paso, también a las mujeres de los rojos; que, ahora, por fin, han conocido a hombres de verdad, y no a castrados milicianos.»
Tras la detención del poeta por parte de la Guardia Civil en casa de los Rosales, donde se había refugiado,ya que dos de los hermanos de Luis eran falangistas, acompañaban a los civiles, Juan Luis Trescastro Medina, Luis García-Alix Fernández y Ramón Ruiz Alonso, ex-diputado de la CEDA, que había denunciado al poeta ante el gobernador civil de Granada José Valdés Guzmán Valdés consultó con Queipo de Llano lo que debía hacer, a lo que el genocida general respondió: «Dale café, mucho café”.
Algunos de los cargos que se le imputaron fueron: "ser espía de los rusos, estar en contacto con estos por radio, haber sido secretario de Fernando de los Ríos y ser homosexual".

El Crimen fue en Granada

de Antonio Machado.
1. El crimen
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
 2. El poeta y la muerte
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
3.
Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

miércoles, 22 de febrero de 2023

EL VIAJERO de Antonio Machado.

Está en la sala familiar, sombría,
y entre nosotros, el querido hermano
que en el sueño infantil de un claro día
vimos partir hacia un país lejano.

Hoy tiene ya las sienes plateadas,
un gris mechón sobre la angosta frente,
y la fría inquietud de sus miradas
revela un alma casi toda ausente.

Deshójanse las copas otoñales
del parque mustio y viejo. 
La tarde, tras los húmedos cristales,
se pinta, y en el fondo del espejo.

El rostro del hermano se ilumina
suavemente. ¿Floridos desengaños
dorados por la tarde que declina?
¿Ansias de vida nueva en nuevos años?

¿Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó —la pobre loba— muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta?

¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada?

Él ha visto las hojas otoñales,
amarillas, rodar, las olorosas
ramas del eucalipto, los rosales
que enseñan otra vez sus blancas rosas

Y este dolor que añora o desconfía
el temblor de una lágrima reprime,
y un resto de viril hipocresía
en el semblante pálido se imprime.

Serio retrato en la pared clarea
todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea
el tictac del reloj. Todos callamos.

Antonio Cipriano José María Machado Ruiz. (Sevilla, 26 de julio de 1875 - Coillure, Francia, 22 de febrero de 1939). Poeta, dramaturgo y narrador español, poeta emblemático de la Generación del 98. 

viernes, 18 de noviembre de 2022

SOÑÉ QUE TÚ ME LLEVABAS de ANTONIO MACHADO.



Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda, 
en medio del campo verde, 
hacia el azul de las sierras, 
hacia los montes azules, 
una mañana serena. 
Sentí tu mano en la mía, 
tu mano de compañera, 
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva, 
como una campana virgen
de un alba de primavera. 
¡Eran tu voz y tu mano, 
en sueños, tan verdaderas!... 
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra! 

miércoles, 29 de junio de 2022

Eres tú, Guadarrama, viejo amigo de Antonio Machado.


Eres tú, Guadarrama, viejo amigo 
de Antonio Machado.

¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo,
la sierra gris y blanca,
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veía en el azul pintada?
    Por tus barrancos hondos
y por tus cumbres agrias,
mil Guadarramas y mil soles vienen,
cabalgando conmigo, a tus entrañas. 

domingo, 26 de junio de 2022

A UN OLMO SECO de ANTONIO MACHADO.

A UN OLMO SECO
de ANTONIO MACHADO.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido, 
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido. 

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento. 

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera, 
habitado de pardos ruiseñores. 
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas. 

Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana, 
lanza de carro o yugo de carreta; 
antes que rojo en el hogar, mañana, 
ardas, de alguna mísera caseta, 
al borde de un camino; 
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas; 
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida. 
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida, 
otro milagro de la primavera. 

miércoles, 1 de junio de 2022

CAMINOS de ANTONIO MACHADO.

De la ciudad moruna
tras las murallas viejas, 
yo contemplo la tarde silenciosa, 
a solas con mi sombra y con mi pena. 

El río va corriendo, 
entre sombrías huertas
y grises olivares, 
por los alegres campos de Baeza. 

Tienen las vides pámpanos dorados
sobre las rojas cepas. 
Guadalquivir, como un alfanje roto
y disperso, reluce y espejea. 

Lejos, los montes duermen
envueltos en la niebla, 
niebla de otoño, maternal; descansan
las rudas moles de su ser de piedra
en esta tibia tarde de noviembre, 
tarde piadosa, cárdena y violeta. 

El viento ha sacudido
los mustios olmos de la carretera, 
levantando en rosados torbellinos
el polvo de la tierra. 
La luna está subiendo
amoratada, jadeante y llena. 

Los caminitos blancos
se cruzan y se alejan, 
buscando los dispersos caseríos
del valle y de la sierra. 
Caminos de los campos... 
¡Ay, ya no puedo caminar con ella! 

miércoles, 23 de febrero de 2022

Anoche cuando dormía de Antonio Machado (1875-1939).



Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!, 
que una fontana fluía 
dentro de mi corazón. 
Di, ¿por qué acequia escondida, 
agua, vienes hasta mí, 
manantial de nueva vida 
de donde nunca bebí? 
...Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión!, 
que una colmena tenía 
dentro de mi corazón; 
y las doradas abejas 
iban fabricando en él, 
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel. 
...Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión!, 
que un ardiente sol lucía 
dentro de mi corazón. 
Era ardiente porque daba 
calores de rojo hogar, 
y era sol porque alumbraba 
y porque hacía llorar. 
...Anoche cuando dormía 
soñé, ¡bendita ilusión!, 
que era Dios lo que tenía 
dentro de mi corazón. 

sábado, 26 de junio de 2021

Cantares de Antonio Machado (Sevilla, España, 1875 - Colliure, Francia, 1939).

Cantares
de ANTONIO MACHADO.

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.