“Desde una jaula brota un cantar, es un jilguero, quiere volar.”
Duraznero y cinacina señalan la población; comisaría y panteón, cercos de piedra y neblina, la población de Curtina, la plaza con bienteví, la canchita del gurí, pocas paredes y muros, muchos terrones oscuros; el cantor vino de allí.
“Este pajarillo no es para adornar a ninguna jaula, sino pa’ volar.”
Curtina o Tacuarembó, médanos de San Gregorio, en la pena o el jolgorio aquel muchacho cantó; y en su guitarra voló, yo no sé de qué manera, pajarito de madera con sonoridad de mirlo, nadie podrá repetirlo, la invención más pura era.
“De qué lo acusan, díganselo, pues culpa alguna nunca existió.”
Con la guitarra en la mano, en este tiempo arbitrario, fue el muchacho solidario, poniendo el hombro de hermano, con el obrero, el paisano, en el campo y la ciudad, y peleó a la iniquidad del dueño de la comarca, marcó a fuego al oligarca, clamó por la libertad.
“Este pajarillo pide libertad, escuchen su canto, no lo hagan llorar.”
La luz volverá, no importa la larga noche, vendrá como un canto de xabiá y la espera será corta; el fuego que más conforta, el de los libres e iguales, la larga noche de males cambiará en luz meridiana, tierra purpúrea, mañana, serás de los orientales.
Compositores: Carlos Benavidez / Washington Benavidez.
Otro más.
LA CANCIÓN Y EL POEMA.
Hoy que el tiempo ya pasó, hoy que ya pasó la vida, hoy que me río si pienso, hoy que olvidé aquellos días, no sé por qué me despierto algunas noches vacías oyendo una voz que canta y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir –ahora– de amor, para que supieras cómo y cuánto te quería, quisiera morir, quisiera… de amor, para que supieras…
Algunas noches de paz, –si es que las hay todavía– pasando como sin mí por esas calles vacías, entre la sombra acechante y un triste olor de glicinas, escucho una voz que canta y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir –ahora– de amor, para que supieras cómo y cuánto te quería; quisiera morir, quisiera… de amor, para que supieras…
Nota de Montevideo Portal, haciendo referencia a "La
canción y el poema". Los médanos son parte del
inconfundible paisaje de la costa. Hace unas décadas, su estado, más agreste
aún, daba el marco apropiado a quienes buscaban soledad, calma o inspiración. Así
era Las Toscas en los años 70, cuando una noche Alfredo Zitarrosa pidió una
canción a Idea Vilariño.
El inolvidable cantautor de voz profunda, intérprete de
"El violín de Becho" o "Doña Soledad", que tuvo que
exiliarse durante el tiempo de la dictadura, pasaba temporadas en ese pequeño
balneario de la costa canaria.
La poeta, de cuyo nacimiento se cumplen este martes 100
años, tenía allí una casa. Pero no se conocían. Hasta aquel momento.
"Una noche cayó en mi casa de Las Toscas, allá a
medianoche. Yo estaba pintando la pared (ríe), estábamos en arreglos y él
posiblemente esperaría encontrar una persona poética y nocturna. Venía a
pedirme la canción que él tituló malamente 'La canción y el poema'. Se llamaba
'La canción' y punto". Así relató aquel encuentro en el documental
"Idea" (1997), de Mario Jacob, la escritora, 16 años mayor que
Zitarrosa.
Efectivamente, de aquella noctámbula reunión nació "La
canción y el poema", un himno de amor escrito por ella y musicalizado por
él e incluido en su disco "Adagio en mi país" (1978).
*** Publicado en el sitio de Facebook: Alfredo Zitarrosa por Nancy Rodríguez.
IDEA VILLARIÑO.
Nacida en la Ciudad
de Montevideo (Uruguay)el 18 de agosto
de 1920.
Además de poetisa, fue crítica literaria, traductora,
compositora y educadora.
"Algunas noches de paz,/ si es que las hay todavía/
-pasando como sin mí/ por esas calles vacías,entre la sombra acechante/ y un
triste olor de glicinas,/ escucho una voz que canta/ y que, tal vez, es la
mía." –canta Alfredo Zitarrosa-.
Alfredo Zitarrosa.
“La canción y el poema”.
Hoy que el tiempo ya pasó,
hoy que ya pasó la vida,
hoy que me río si pienso,
hoy que olvidé aquellos días,
no sé por qué me despierto
algunas noches vacías
oyendo una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir --ahora-- de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería,
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
Algunas noches de paz,
--si es que las hay todavía--
pasando como sin mí
por esas calles vacías,
entre la sombra acechante
y un triste olor de glicinas,
escucho una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir --ahora-- de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería;
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
El poema "La canción y el poema" es uno de los más
conocidos gracias a la música creada por Afredo Zitarrosa.
Idea Villariño todo su material manuscrito y correspondencia han sido
vendidos al archivo de la Universidad de Princeton.
Sus textos, al igual que los de sus célebres compatriotas
Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou, han sido traducidos a varios idiomas y
figuran en las mejores antologías de poesía hispanoamericana.
Fallece en la Ciudad de Montevideo que la vió nacer en la
madrugada, en un hospital de Montevideo y a causa de un problema respiratorio,
murió a los 88 años la poeta uruguaya Idea Vilariño, el 28 de abril de 2009.
Nacida en la Ciudad
de Montevideo (Uruguay)el 18 de agosto
de 1920.
“Nació en una familia de clase media y culta, en la que
estaban presentes música y literatura. Su padre, Leandro Vilariño (1892-1944)
fue un poeta cuyas obras no fueron editadas en vida. Al igual que sus hermanos
Numen, Poema, Azul y Alma, estudió música. Su madre conocía muy bien la
literatura europea, y su padre era un conocido anarquista.
Como educadora en ejercicio, fue profesora de Literatura de
Enseñanza Secundaria desde 1952 hasta el golpe de Estado en 1973. Luego de
restaurado el sistema democrático, desde 1985 fue docente de Literatura
uruguaya en el Departamento de Literaturas Uruguaya y Latinoamericana en la
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República”
(Wikipedia).
Además de poetisa, fue crítica literaria, traductora,
compositora y educadora.
"Algunas noches de paz,/ si es que las hay todavía/
-pasando como sin mí/ por esas calles vacías,entre la sombra acechante/ y un
triste olor de glicinas,/ escucho una voz que canta/ y que, tal vez, es la
mía." –canta Alfredo Zitarrosa-.
Su primer libro “La Suplicante” fue editado en 1945, un año
después de la muerte de su padre, cuando todavía no había cumplido los
veinticinco años.Con este libro
comenzará apenas unos años más tarde su reconocimiento internacional.
"Algún día viviré, escribiré, amaré, moriré como quiero",
anota en su diario Idea Vilariño en 1943.
Integrante de la llamada Generación del 45con amplia influencia en la identidad intelectual
uruguaya contemporáneaque integraban
poetas y escritores de renombre como Juan Ramón Jiménez, Juan Carlos Onetti (un gran amor de encuentros y desencuentros amorosos),
Emir Rodríguez Monegal, Mario Benedetti.
Idea sostuvo una actitud intransigente y una posición
ideológica radical que la alineó en los años sesenta junto al Movimiento de
Liberación Nacional Tupamaros.
Poema dedicado al "Che" Guevara.
Digo que no murió
yo no lo creo
—no lo dejaron ver por el hermano
y lo dieron por muerto tantas veces—
y además
cómo morirse el Che
cuando quedaba tanta tarea por hacer
cuando tenía
que recorrer la América Latina
hermoso como un rayo
incendiándola
como un rayo de amor
destruyendo y creando
destruyendo y creando como en Cuba...
En 1985, tras la dictadura, obtuvo la Cátedra de Literatura
Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la
Universidad de la República.
Musicalizaron sus poemas Daniel Viglietti
“A una paloma”.
Palomita blanca vidalitá
De ojito rosado antes te cantaba
Vidalitá como enamorado
Palomita linda vidalitá
Palomita triste qué poco te queda
Vidalitá de lo que antes fuiste
Palomita flaca vidalitá
De piquito hambriento todas las plumitas
Vidalitá te las llevó el viento
Es un viento malo vidalitá
Es un viento frío te dejó sin plumas
Vidalitá y el buche vacío
Palomita zonza vidalitá
De piquito bobo cuidá de tu nido
Vidalitá que anda suelto el lobo
Pobre palomita vidalitá
De vuelo perdido si no le hacés frente
Vidalitá te deshace el nido
Palomita linda vidalitá
Palomita fea aprontá el piquito
Vidalitá para la pelea
Palomita enferma vidalitá
De alita quebrada si no sacás fuerzas
Vidalitá te quedás sin nada
Palomita negra vidalitá
De piquito rojo crecé, palomita
Vidalitá sácale los ojos
Crecé tus alitas vidalitá
Crecé el corazón crecé, palomita
Vidalitá y volvete halcón.
Alfredo Zitarrosa
“La canción y el poema”.
Hoy que el tiempo ya pasó,
hoy que ya pasó la vida,
hoy que me río si pienso,
hoy que olvidé aquellos días,
no sé por qué me despierto
algunas noches vacías
oyendo una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir --ahora-- de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería,
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
Algunas noches de paz,
--si es que las hay todavía--
pasando como sin mí
por esas calles vacías,
entre la sombra acechante
y un triste olor de glicinas,
escucho una voz que canta
y que, tal vez, es la mía.
Quisiera morir --ahora-- de amor,
para que supieras
cómo y cuánto te quería;
quisiera morir, quisiera... de amor,
para que supieras...
El poema "La canción y el poema" es uno de los más
conocidos gracias a la música creada por Afredo Zitarrosa.
Todo su material manuscrito y correspondencia han sido
vendidos al archivo de la Universidad de Princeton.
Fue Premio Konex Mercosur
2004: Letras (Uruguay).
Sus textos, al igual que los de sus célebres compatriotas
Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou, han sido traducidos a varios idiomas y
figuran en las mejores antologías de poesía hispanoamericana.
Fallece en la Ciudad de Montevideo que la vió nacer en la
madrugada, en un hospital de Montevideo y a causa de un problema respiratorio,
murió a los 88 años la poeta uruguaya Idea Vilariño, el 28 de abril de 2009.
Se retrocede con seguridad pero se avanza a tientas uno adelanta manos como un ciego ciego imprudente por añadidura pero lo absurdo es que no es ciego y distingue el relámpago la lluvia los rostros insepultos la ceniza la sonrisa del necio las afrentas un barrunto de pena en el espejo la baranda oxidada con sus pájaros la opaca incertidumbre de los otros enfrentada a la propia incertidumbre se avanza a tientas / lentamente por lo común a contramano de los convictos y confesos en búsqueda tal vez de amores residuales que sirvan de consuelo y recompensa o iluminen un pozo de nostalgias se avanza a tientas / vacilante no importan la distancia ni el horario ni que el futuro sea una vislumbre o una pasión deshabitada a tientas hasta que una noche se queda uno sin cómplices ni tacto y a ciegas otra vez y para siempre se introduce en un túnel o destino que no se sabe dónde acaba.
De árbol en árbol.
a
ambrosio y silvia
Los árboles
¿serán acaso solidarios?
¿digamos el castaño de los campos elíseos
con el quebrancho de entre ríos
o los olivos de jaén
con los sauces de tacuarembó?
¿le avisará la encina de westfalia
al flaco alerce de tirol
que administre mejor su trementina?
y el caucho de pará
o el baobab en las márgenes del cuanza
¿provocarán al fin la verde angustia
de aquel ciprés de la mission dolores
que cabeceaba en frisco
california?
¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío
casi un hermano de la ceiba antillana?
los de este parque o aquella floresta
¿se dirán de copa a copa que el muérdago
otrora tan sagrado entre los galos
ahora es apenas un parásito
con chupadores corticales?
¿sabrán los cedros del líbano
y los caobos de corinto
que sus voraces enemigos
no son la palma de camagüey
ni el eucalipto de tasmania
sino el hacha tenaz del leñador
la sierra de las grandes madereras
el rayo como látigo en la noche?
Mario Benedettifue un escritor,
poeta, dramaturgo y periodista uruguayo integrante de la denominada generación
del 45, a la que pertenecieron, entre otros, Idea Vilariño y Juan Carlos
Onetti. Es autor de libros como “La Tregua” y “Gracias por el fuego”, entre
otros. La versión cinematográfica de “La
tregua”, dirigida por Sergio Renán, fue nominada a la cuadragésimo séptima
versión de los Premios Óscar en 1974, en la categoría de mejor película
extranjera; finalmente el premio, entregado en la ceremonia del 8 de abril de
1975, se lo adjudicó la película italiana Amarcord. Su cuento “El olvido” fue
uno de los relatos en que basó el guión del filme “Dale nomás” (1974) de Osías
Wilenski. Desde 1983 se radicó en España permaneciendo allí la mayor parte del
año. Obtuvo el VIII Premio Reina Sofía de Poesía. Recibió el título de Doctor Honoris Causa por
la Universidad de Alicante.Mario
Benedettinacido en la localidad de Paso
de los Toros (Uruguay) el14 de
septiembre de 1920. Fallece el 17 de mayo de 2009.
Idea Vilariño nació en Montevideo (Uruguay) el 18 de agosto de 1920 y falleció en 2009.
Fue una importante poeta, traductora y crítica literaria. Fue parte de la denominada "Generación del 45" que integraban poetas y escritores de renombre como Juan Ramón Jiménez, Juan Carlos Onetti, Emir Rodríguez Monegal, Mario Benedetti.
El poema "La canción y el poema" es uno de los más conocidos gracias a la música creada por Zitarrosa.
Este bello poema de amor "La canción y el poema" de Idea Vilariño tiene música de Alfredo Zitarrosa.