Mostrando entradas con la etiqueta José Gorostiza Alcalá.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Gorostiza Alcalá.. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de septiembre de 2025

MUERTE SIN FIN de José Gorostiza Alcalá.

 MUERTE SIN FIN
            I
Conmigo está el consejo y el ser: yo
soy la inteligencia; mía es la fortaleza
PROVERBIOS, 8, 14
Con él estaba yo ordenándolo todo; y
fui su delicia todos los días, teniendo
solaz delante de él en todo tiempo.
PROVERBIOS, 8, 30
Mas el que peca contra mí defrauda
su alma; todos los que me aborrecen
aman la muerte.
PROVERBIOS, 8, 36

Lleno de mí, sitiado en mi epidermis
por un dios inasible que me ahoga,
mentido acaso
por su radiante atmósfera de luces
que oculta mi conciencia derramada,
mis alas rotas en esquirlas de aire,
mi torpe andar a tientas por el lodo;

lleno de mí —ahíto— me descubro
en la imagen atónita del agua,
que tan sólo es un tumbo inmarcesible,
un desplome de ángeles caídos
a la delicia intacta de su peso,
que nada tiene
sino la cara en blanco
hundida a medias, ya, como una risa agónica,
en las tenues holandas de la nube
y en los funestos cánticos del mar
—más resabio de sal o albor de cúmulo
que sola prisa de acosada espuma.
No obstante —oh paradoja— constreñida
por el rigor del vaso que la aclara,
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica,
cumple una edad amarga de silencios
y un reposo gentil de muerte niña,
sonriente, que desflora
un más allá de pájaros
en desbandada.
En la red de cristal que la estrangula,
allí, como en el agua de un espejo,
se reconoce;
atada allí, gota con gota,
marchito el tropo de espuma en la garganta
¡qué desnudez de agua tan intensa,
qué agua tan agua,
está en su orbe tornasol soñando,
cantando ya una sed de hielo justo!
¡Mas qué vaso —también— más providente
éste que así se hinche
como una estrella en grano,
que así, en heroica promisión, se enciende
como un seno habitado por la dicha,
y rinde así, puntual,
una rotunda flor
de transparencia al agua,
un ojo proyectil que cobra alturas
y una ventana a gritos luminosos
sobre esa libertad enardecida
que se agobia de cándidas prisiones!

domingo, 10 de noviembre de 2024

¿QUIÉN ME COMPRA UNA NARANJA? de José Gorostiza Alcalá.


¿Quién me compra una naranja
para mi consolación?
Una naranja madura
en forma de corazón.

La sal del mar en los labios
¡ay de mí!
La sal del mar en las venas
y en los labios recogí.

Nadie me diera los suyos
para besar.
La blanda espiga de un beso
yo no la puedo segar.

Nadie pidiera mi sangre
para beber.
Yo mismo no sé si corre
o si deja de correr.

Como se pierden las barcas
¡ay de mí!
como se pierden las nubes
y las barcas, me perdí.

Y pues nadie me lo pide,
ya no tengo corazón.
¿Quién me compra una naranja
para mi consolación?

José Gorostiza Alcalá fue un poeta mexicano nacido en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, Tabasco, el 10 de noviembre de 1901.
Su vida se repartió entre la literatura y el servicio público. Al servicio del Estado mexicano durante la mayoría de su vida en varios cargos gubernamentales o diplomáticas, formó también parte del grupo de la revista literaria Contemporáneos (1928-1931) y fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua en 1954. Junto con Xavier Villaurrutia y Carlos Pellicer fue uno de los miembros más destacados del grupo de los «Contemporáneos », movimiento que trató de recuperar el carácter universal de la poesía.
Falleció en la Ciudad de México, 16 de marzo de 1973.

domingo, 17 de marzo de 2024

Agua, no huyas de la sed, detente de José Gorostiza Alcalá.

Agua, no huyas de la sed, detente...

¡Agua, no huyas de la sed, detente!

Detente, oh claro insomnio, en la llanura
de este sueño sin párpados que apura
el idioma febril de la corriente.

No el tierno simulacro que te miente,
entre rumores, viva; no madura,
ama la sed esa tensión de hondura
con que saltó tu flecha de la fuente.

Detén, agua, tu prisa, porque en tanto
te ciegue el ojo y te estrangule el canto,
dictar debieras a la muerte zonas;

que por tu propia muerte concebida,
sólo me das la piel endurecida
¡oh movimiento!, sierpe que abandonas.

José Gorostiza Alcalá fue un poeta mexicano nacido en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, Tabasco, el 10 de noviembre de 1901.
Falleció en la Ciudad de México, 16 de marzo de 1973.