EL TRISTEMENTE OLVIDADO "MATE GALLETA".
Hay una galleta o pan de campo que se consume en zonas rurales del litoral, banda oriental
y sur riograndense (Argentina, Uruguay y Brasil), que tiene una forma
redondeada y masa muy sabrosa, con la particularidad de que aguanta mucho
tiempo sin ponerse dura, razón por la cual es preferida en la dieta del gaucho
para sus largas jornadas de trabajo en
las que no hay panadería cerca. Yo, en los campos de Curuzú la he llegado a
consumir durante quince días sin notar que estuviera dura ni perdiera su sabor.
El mate por supuesto esta presente en el día a día del
gaucho desde el primer momento entre los sueños de la amanecida y hasta el
ocaso, acompañando si se precia las
largas charlas, cuentos, chismes y “sucedidos” ((sucesos relevantes que
generalmente se ponen como ejemplo pero también como puesta al día en las
noticias del lugar)) .
De allí el nombre de
“mate galleta” dado precisamente a un tipo de calabaza para tomar mate
cuya forma y tamaño recuerda la galleta de campo. En la cultura de la yerba
mate es un tipo ideal de calabacín indicado para matear solo, o con poca gente,
pues contiene varias características que lo hacen especial: cabe en la propia
palma de la mano a la que transmite calor
invitando a conservarlo ahí, mientras se sorbe lentamente el jugo de la
yerba.
Al ser su forma redondeada este mate no se para solo, así
que sino está dotado de un pie hecho ad hoc hay que tenerlo siempre en la mano,
probablemente esto hace que su uso invite a la intimidad y la confianza y
favorece la concentración pues hay que dedicarse plenamente a él. Además nunca
es muy grande asi que para disfrutar plenamente de la mateada lo ideal es uno
solo o en ronda de tres o cuatro
personas, no más.
Sabedor de todo esto, el gaucho y poeta don José Larralde
canta:
MI VIEJO MATE GALLETA.
Mi viejo mate galleta
que pena me dio perderte
que mano troncho’ tu suerte
tal vez la mano del tiempo
si hasta crei que eras eterno
nunca imagine tu muerte.
En tu pancita verdosa
cuantos paisajes mire’
cuantos versos hilvane’
mientras gozaba tu amargo
cuantas veces te hice largo
y vos sabias porque’.
En esos duros inviernos
cuando la escarcha blanqueaba
tu cuerpito calentaba
mis manos con su calor
pa’ qu’el amigo cantor
se prendiera a la guitarra.
Y ahi no mas se arma la farra
vos y yo en un mano a mano
mate y guitarra en la sombra
mate y guitara en el claro
en leguas a la redonda
no hubo jaguel orejano.
Mi viejo amigo y hermano
que destino mas sotreta
nunca le di a la limeta
en vos encontre la calma
en este adios pongo mi alma … ay
mi viejo mate galleta.
*** Publicación encontrada en Facebook.
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Serviliano Maidana, baqueano del general Lavalle, mateando. Saladillo,1878. AGN |

Vieja promoción de presentación de Larralde en
el Teatro Español de Neuquén.



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