martes, 11 de agosto de 2015

Yo que moriré vendiendo las joyas... de Juana Bignozzi.

Yo que moriré vendiendo las joyas...

Yo que moriré vendiendo las joyas
que nunca tuve
extiendo esta mano como si blandiera guante de encaje
que no conoció
porque hizo domésticas tareas
con sentido histórico hartazgo y cierta dignidad
yo que moriré
espero limpia y perfumada y es probable con olor a decencia
no olvidaré el escenario inaugural
donde se encendieron y apagaron las luces
donde creció mi adolescencia y murió mi juventud.

El martes pasado por la tarde falleció la poetisa argentina Juana Bignozzi, a la edad de 77 años, en la ciudad de Buenos Aires. Nacida en el barrio de Saavedra en 1937, en una familia obrera y anarquista, se convirtió en una figura reconocida de la poesía argentina en los 50 y 60. De joven militó en el Partido Comunista, ejerció el oficio de periodista y formó parte del grupo poético El Pan Duro, creado en 1955 por Juan Gelman. Vivió en Barcelona entre 1974 y 2004, donde trabajó como traductora de italiano y francés. Bignozzi es autora de los libros Los límites (1960), Tierra de nadie (1962), Mujer de cierto orden (1967), Regreso a la patria (1989), Interior con poeta (1994) y Partida de las grandes líneas (1996). Su último libro fue Las poetas visitan a Andrea del Sarto (2014), publicado por Adriana Hidalgo Editora. La militancia, el amor, el desencanto y la pasión son algunos de los temas de su obra. Bignozzi murió en el Hospital de Clínicas, y su entierro tuvo lugar en el cementerio de Chacarita. A través de una carta que dejó a sus familiares, pidió ser enterrada junto a su esposo Hugo y solicitó que no se hiciera un velatorio para despedirla.
http://www.perfil.com/cultura/Fallecio-la-poeta-Juana-Bignozzi-20150807-0052.html

domingo, 9 de agosto de 2015

Milton Aguilar: un hombre-tierra.

“Quimey Neuquén” es un Loncomeo con letra de Milton Aguilar y música de Marcelo Berbel. 

Este loncomeo se registra un 19 de agosto de 1969. 

¿Qué quiere decir Quimey Neuquén? 

Quimey se traduce como lindo y Neuquén que significaría pujante, atrevido, audaz 
que se la considera también voces del pueblo mapuche aunque el significado de la palabra Neuquén se le otorga también otros significados y orígenes al de pujante. 

QUIMEY NEUQUÉN

  Flor de los arenales...
regada en sangre del bravo Sayhueque
Grito que está volviendo,
en tu desbocado potro pehuenche.

Del cielo la onda noche,
se oye del viento la serenata.
Tu voz la luna prende
en la negra cimba de mi araucana.

Aguas que van,
quieren volver,
aguas que van,
quieren volver,
río arriba del canto prendido,
Neuquén Quimey,
Quimey Neuquén.

Sol que se está gastando,
en piedras,
lajas y turbias corrientes.
Besó la sombra india,
que vuelve crecida
de un sueño verde.

Ya madura el silencio,
por el agreste vientre de tus bardas.

Quiere rayen dormirse,
tiemblan sus entrañas,
enamorada.

Aguas que van, quieren volver,
aguas que van, quieren volver,
río arriba del canto prendido,
Neuquén Quimey, Quimey Neuquén,
Neuquén Quimey, Quimey Neuquén,
Neuquén Quimey, Quimey Neuquén... 

A continuación la letra de una cordillerana de Marcelo Berbel en la letra y de Milton Aguilar en la música “Piñonero” que relata la experiencia de un paisano de Moquehue que tiene que ir tranco a tranco hasta Aluminé que son unas 10 leguas unos 40 kilometros que antes hacian caminando este trayecto que habla de la sacrificada vida de los pobladores del sur.

PIÑONERO

Piñonero de Moquehue,
vengo al pueblo,
cuántas leguas
pa llegar a Aluminé,
Con mi carga que no es mucha
y vale poco,
piñonero de la tierra del pehuén.

Enchiguada mi carguera
cerro abajo,
Yo, en ojotas,
tranco a tranco, y a la par,
por tabaco, yerba,
sal, y alguna pilcha,
por seguir gastando vida,
o por durar.

Piñón, fruto de otoño,
mi instinto me llevó a vivir de ti,
volviendo con tu sueño de madera
el mundo que quisiera para mí,
Guardame en el rescoldo
de tus siglos,
yo sé que muerto allí...
no he de morir.

En el hueco de un pehuén
hice mi ruca,
que en invierno sin aurora,
nieva ya,
y pretendo con tu sabia aunar mi sangre,
y en el fruto,
piñonero regresar.

Cuando el lago no me vea
por la senda,
cuando nunca más me llegue,
a Aluminé,
yo estaré cerca de Dios
y en el follaje,
por el vientre de mi ruca volveré.

Piñonero, de Moquehue
vuelvo al pueblo,
cuántas leguas
pa llegar a Aluminé,
con mi carga,
que no es mucha y vale poco,
piñonero de la tierra del pehuén.

Enchiguada mi carguera,
cerro abajo,
yo en ojotas,
tranco a tranco, y a la par,
por tabaco,
yerba, sal y alguna pilcha,
por seguir gastando vida
o por durar.

Por seguir gastando vida...
o por durar.



"Pequeño homenaje a un poeta"

Sea éste un pequeño homenaje a un poeta neuquino, de raíz y sangre pura de esta tierra.
"Con la memoria de la sangre y por mandato de mi tierra, por los huesos aun calientes en las arenas de mis bardas, recuerdo de traperías, de malones y de salvajes.
"Esta es mi tierra y que mis cenizas vuelen en las pichanas, algarrobos y alpatacos, para que surjan de la tierra mojada con mi sudor y lágrimas nuevos hijos del Neuquén, mi tierra, el vientre salvaje de sus bardas.
"Cual soberbio padrillo malacara que agitando sus crines polvorientas reparte su semen, inseparable de su raza.
"Soy hijo de ese viento y traigo su rango de aborigen prendido en mis espaldas, sintiendo que me crece como un grito su rabia salvaje en mi garganta.
"Soy lo que soy, polvo vil que vuela en polvareda que se pierde en la distancia sin rastros y ciego en su camino, levantando remolinos cuando pasa, pero dejo las semillas que él me diera germinando en el vientre penitente que en un tiempo sin tiempo fundará y esperanzado la esperanza, aunque soy "arena de la nada".
"Y aquí estoy en Neuquén, hombre-árbol semillando con la "fuerza del pehuén y el sabor de los manzanos". Milton Aguilar
Juan Carlos Arnaudo - Neuquén.
Carta de Lectores publicada en Diario "Río Negro", domingo 9 de agosto de 2015.
Milton Aguilar: un hombre-tierra.
Su amor por la poesía y el recitado. Hombre de radio y televisión, siempre creyó en un folklore neuquino y patagónico por el que trabajó, soñó y luchó. Su amigo Osvaldo Arabarco le dedicó uno de sus escritos.


 Nació en Bajada del Agrio, provincia del Neuquén, el 26 de abril de 1934. Es el tercer hijo varón de Matilde Argentina Bambill Trekaman (Línea sur, provincia de Río Negro) y Napoleón Demetrio Aguilar (Córdoba Capital). De profesión policía, Napoleón fue trasladado por varios pueblos del interior neuquino como Tricao Malal, Chos Malal, Picún Leufú, entre otros, y su familia debió acompañarlo. Su abuela materna era mapuche y esa ascendencia signó toda su vida tanto en su poesía como en su accionar ciudadano. Sus hermanos: El mayor, Guillermo Washington “GWA” (fallecido), Franklin Efrén “El Gordo”, Nelson “El Tete” (fallecido), y Clarinda Margarita, la menor.

Milton inició el curso de sus estudios primarios en la escuela de Las Lajas y los concluyó en la Escuela N° 2 de Neuquén capital. En la misma ciudad egresó como Bachiller del Colegio General San Martín.

Desde pequeño ya se vislumbraba su inclinación poética. Milton siempre se destacaba en los recitados de los actos escolares, tanto por la facilidad de dicción y entonación como por su prodigiosa memoria para la poesía. La prematura muerte de su padre obligó a la familia a agudizar su ingenio para lograr su sustento. De este modo, su madre comenzó a tener pensionistas en la casa a quienes atendía, alimentaba y, eventualmente, “adoptaba” como hijos postizos. La casa siempre estaba llena de gente que entraba y salía.
Tanto él como sus hermanos heredaron de su padre (que era un gran aficionado al deporte) la práctica de la natación. Concurrían a nadar asiduamente a los ríos que tanto amaba, en épocas que aún no era tan común en la ciudad. También ocupó un lugar primordial el boxeo: sobran las anécdotas de los desafíos pugilísticos en patio de doña Matilde (como también fuera de éste).
El trabajo en la radio LU5
En 1945 surgió el ofrecimiento para trabajar en la Radio LU5 Radio Splendid de Neuquén, perteneciente a la Red Argentina de Emisoras Splendid. Allí dio sus primeros pasos con la Sra. Nélida Funes de Álvarez, donde recitaba en programas patrióticos. En 1949 fue designado locutor, siendo el más joven de la época. Sus grandes maestros fueron Alfredo Cruz y la Sra. Rita Salto, además de la inolvidable Magda Byrne.
Los estudios universitarios.
El teatro
Milton viajó a Rosario, provincia de Santa Fe, para estudiar medicina. Debido a las dificultades económicas que atravesaba, comenzó a trabajar nuevamente en radio. Su vocación lo llevó a reencontrarse también con el teatro: comenzó a frecuentar una compañía de radioteatro y, poco después, se transformó en “el galán del momento”. Realizaban giras por el interior santafesino (antes, cuando estaba en Neuquén, había sido parte de la compañía de radioteatro “Amancay”, con la cual también recorrieron y actuaron en muchos pueblos del interior de la provincia). Finalmente abandonó la universidad y retornó a Neuquén.
Su familia 
En su adolescencia, mientras participaba de los torneos de fútbol “Evita”, Milton conoció a quien sería su amigo para siempre y, finalmente, pariente político: Carlos “El Gordo” Villarino (fallecido). En efecto, él fue quien le presentó a su futura esposa, su hermana Ana Matilde “Anamati” Villarino. Se casaron y compartieron muchos años de su vida. Tuvieron cuatro hijos: Rayén Argentina, Laura Suyai, Gabriel Aluminé (fallecido) y Neuquén Lautaro.
En los años '80, Milton se divorció y se unió a Marta Susana Poli, con quien tuvo dos hijos: Emanuel Rayhuan y Yepún Alelcán.
El maestro rural
Durante 1955 y 1956, acompañado de su esposa y primera hija, fue maestro rural en la escuela de Kilca, paraje cercano a Aluminé, trabajo que realizó con auténtica vocación. Anamati siempre recuerda “los grandes fríos que hacían en el lugar y que se tenían que tapar con todo lo que podían, y que en alguna oportunidad lo hicieron hasta  con la bandera. En esa época los caminos se cerraban con las nevadas durante días y, como tampoco eran frecuentes los transportes, la única manera para llegar a Aluminé era haciendo varias leguas a caballo, cosa que él tuvo que hacer en más de una oportunidad”.
Desde muy joven comenzó a escribir siempre en relación a su tierra, herencia de su padre.
Su gran pasión: la locución
Al obtener la licencia de Locutor Oficial Nacional, se convirtió en pionero en la provincia del Neuquén. Entre 1962 y 1964 se radicó en Buenos Aires, junto a su esposa e hijas. Allí fue designado locutor estable en Radio Rivadavia, haciendo “bolillos” en radio “El Mundo” y Splendid” y en Canal 11, en la joven televisión argentina, donde daba los avisos en vivo (a la usanza de la época). Es por ese entonces que conoció a numerosas figuras de los medios del momento: Héctor Larrea, Antonio Carrizo, Juan C. Rousselot, Fernando de la Vega, entre muchos otros; todos ellos contribuyeron en acrecentar su desarrollo profesional.
Trabajó en el lanzamiento de la revista “Tanguera”, y paralelamente colaboró con Julio Marbiz en “Folklore”, de la que posteriormente fue corresponsal en su regreso a su adorada Neuquén.
El oficio de locutor estuvo atado a la publicidad. Aguilar abrió una de las primeras agencias de publicidad de Neuquén, conocida como “Aguilar producciones-Radial-Gráfica-Televisiva”.
Hombre polifacético, pero principalmente abocado a la radio y a la televisión, entrañablemente ligado al folklore.
Con su memorable estilo y, como alguien dijera alguna vez, “ese vozarrón cálido, grave e inalterable”, condujo y produjo recordados programas radiales: “Arriando ensueños”, “Reviviendo serenatas”, “Caravana” (en LU19, la Voz del Comahue), “Camino, Canto y Guitarra”, “Mangrullo Neuquino, un mirador para las escuelas de la patria” –con Aníbal Casentini y Miguel Ángel Paileleo, dedicado a las escuelas rurales de la provincia–. Con la “Posta del Resero” (junto a Dante “Corto” Alvarado), un programa radial que perduró por más de 20 años, buscó transmitir mensajes a los cuatro extremos del país revalorizando la lengua mapuche.
A raíz de su labor de difusión cultural, tuvo a su cargo coordinar la confección de la primera lista de nombres de origen mapuche y que fue aceptada por ese entonces en el Registro Civil de la provincia del Neuquén.
Milton también condujo festivales folklóricos en repetidas oportunidades, como el "Festival Folklórico Austral" en Pico Truncado (Santa Cruz), el del Lúpulo en el Bolsón (Río Negro), el del Puestero en Junín de los Andes (Neuquén), el Festival del Cultrum, conducido conjuntamente con Aníbal Forcada. También fue designado jurado del festival folklórico de Punta Arenas (Chile) en representación de nuestro país.
La política
En la década del ’60, en épocas de la proscripción al peronismo, participó activamente en el conocido operativo de alcance nacional llamado “Retorno del General Perón”. En los tiempos difíciles, junto con su familia dio refugio en su casa a varios compañeros a causa de las persecuciones que estos sufrían. Entre otros, albergaron a Ernesto Jauretche, sobrino del gran Arturo.
En las primeras elecciones tras la dictadura, en octubre de 1983, fue elegido candidato a intendente por el FIP (frente de izquierda popular), movimiento de raigambre peronista, liderado por Abelardo Ramos y en el que militaba su hijo Gabriel.
Asociación Amigos del Aborigen Neuquino
En 1972, junto a un grupo de amigos e interesados, Milton fundó la “Asociación Amigos del Aborigen Neuquino” (ADAN), con la que lograron que se realice el primer “Futa Traun” (“Gran Encuentro”).
A su vez, la Asociación  intervino en forma activa ante el gobierno provincial; el ministro, Dr. Del Vas, apoyó la iniciativa de mensura de las tierras ocupadas por pobladores aborígenes,
En los años ’60 trabó amistad con Marcelo Berbel, quien musicalizó el poema que había sido escrito años antes en Buenos Aires, debido a la nostalgia que Milton sentía por su tierra lejana. Se trata de su obra más conocida, el “Quimey Neuquén”. En aquel entonces, extrañando al viento patagónico, decía: “esa caricia que a algunos -sobre todo a los foráneos- tanto molesta. Al patagónico, cuando no sopla el viento, algo le falta”.
Otros de sus poemas musicalizados fueron “Luna” y “Michay”, musicalizados por Marcelo y grabados por los Hermanos Berbel; “¡Ay! Pehuén”, en ritmo de loncomeo, interpretado por Marta Pirén; “Qué mas da", “Canta Catan Lil Canta” y "Padre Viento" por los Mellizos Pehuenches.
Más tarde, con “los chicos”, como él llamaba a los hijos de Berbel, trabajaron en varias obras más: Hugo Berbel musicalizó el poema “Humo”, grabado por José Larralde, quien visitara Neuquén en varias oportunidades). Marité Berbel compuso la música de la canción que después tendría letra suya, el “Romance de Mamá Rosario”, dedicada a la madre de Ceferino Namuncurá.
En Neuquén, Milton organizó numerosos espectáculos folklóricos con la presencia de gente que hasta el momento no era muy conocida. Ello se debía a que por su trabajo de locutor recibía y acuñaba una gran colección de discos en formato LP de los artistas que se presentaban. Tal fue el caso de Mercedes Sosa, de quien era un enamorado de su canto, quien todavía no era la famosa “Negra Sosa”.
Vida comunitaria
Aguilar participó activamente de la vida de la comunidad de la joven capital neuquina, integrando diversas comisiones vecinales como las del Tiro Federal, Bomberos Voluntarios y Bañeros, entre otras.
En el ámbito literario, participó de la apertura de la SADE filial Neuquén, de la cual supo integrar en alguna ocasión la comisión directiva. En oportunidad de un homenaje que la sociedad le brindara al Dr. Gregorio Alvarez, asistió a Neuquén Jorge Luis Borges, a quien tuvo el honor de conocer e incluso pudo hacerle un reportaje. Es que Milton también era admirador de su obra, y recitaba sus versos como “Milonga a Jacinto Chiclana”, por ejemplo.
Canal 7
En 1976, Milton fue obligado a abandonar su trabajo de locutor por diferencias políticas con el interventor de la radio LU5.
Debido a ello, concentró sus esfuerzos en la versión televisiva del programa “La Posta del Resero” transmitido por Canal 7 de Neuquén, único medio regional del momento y de gran audiencia. Ese mismo año fue premiado y reconocido con el máximo galardón nacional a la televisión: el “Martín Fierro”.
Se destacó a nivel nacional el reconocimiento brindado por el entonces ministro de Educación de la Nación, Sr. Jorge Taiana, que escuchó una versión de "Quimey Neuquén" (arreglada para coro por Raúl di Blasio en Zapala), que decretó su incorporación como una de las doce canciones obligatorias para ser interpretada en el nivel de enseñanza medio de todo el país.
En 1992 condujo dos programas especiales de televisión producidos y transmitidos por Canal 7 de Neuquén. Uno dedicado a “La Gesta de Mayo” y otro al “92º Aniversario de la Ciudad de Neuquén”. Allí pudieron verse nuevamente artistas regionales del ámbito del foklore, las danzas y la pintura. Algunos consagrados y otros menos conocidos, dando a conocer la cultura que surgía de los barrios neuquinos.
Publicaciones
Sus primeras publicaciones fueron llevadas a cabo en 1978 en Ediciones Tiempo de Hoy, donde participó de una selección nacional con su poema “Vivir”. En el ámbito local, en la publicación de “Poesías y Prosas 1978” de la SADE filial Neuquén, apareció el poema “Rey de Oro”. También figuró en “Expresiones Literarias del Neuquén”, una nueva antología de la SADE provincial realizada en 1980; allí publicó el poema “Ronda Redonda” que escribió en homenaje a la Escuela N° 2 al cumplir sus 75 años.
En 1982 escribió un poema en homenaje a uno de los soldados neuquinos caídos en la Guerra de Malvinas: “A Jorge Néstor Águila”.
A principio de los ‘90 y con el auspicio económico de Antonio Osés, logró publicar su primer libro de Poemas, “Ñuque Mapu Neuquén”.
Durante la década del ‘90 grabó, en formato de casette, junto a  Los Mellizos Pehuenches, el disco “El Cantun Mapu”, con canciones del dúo y recitados suyos.
En 1991, durante la entrega de los premios Pehuén, con la presencia del gobernador Ing. Pedro Salvatori, fue distinguido, junto a Marcelo Berbel, con una copia de la ley consagratoria que declaró a“ Quimey Neuquén” la Canción Oficial del Neuquén.
En 1992, a partir de una iniciativa impulsada por Reinaldo “Naldo” Labrín, por aquel entonces Director de Cultura de la Municipalidad de Neuquén, se editó una obra en formato casette llamada “Los poetas y la ciudad”, que incluye dos poemas de Milton, con recitados propios y musicalizados por Naldo: “Coplitas Paisanas” y “Padre Nuestro” (homenaje a los 90 años de Don Gregorio Álvarez).
Milton nunca había sido muy adepto a las premiaciones y estaba en contra de los homenajes en vida. Sin embargo, en 1997, a raíz de una iniciativa impulsada por la dirección de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Plottier, aceptó un “Homenaje a la Trayectoria”, donde posteriormente también sería reconocido con una calle que hoy lleva su nombre en esa localidad.
Sus últimos días
Lamentablemente a partir de la muerte accidental que sufriera su hijo Gabriel en 1995 (el mayor de los varones, a quien le había dedicado poemas y no alcanzó a regalárselos), la terrible enfermedad del Mal de Alzheimer, marcaría su inquieto trajinar. El deterioro progresivo culminó con su brillante memoria, apagándose lentamente como quien ya no quiere quedarse.
El 2 de octubre de 2001 se despidió por última vez de su querida ciudad de Neuquén.
Libro póstumo. Homenajes
En noviembre de 2003, con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Neuquén, apareció un  libro póstumo llamado “Milton Aguilar, Memorias de un Hombre Tierra”, en el que aparecen poemas, fotos y cartas personales. Este material fue recopilado por sus hijos Yepún y Rayguán.
A raíz de las propuestas surgidas de la “Asociación Amigos de Milton Aguilar”, la que sigue impulsando actividades conmemorativas, la Municipalidad de Neuquén homenajeó al poeta colocando su nombre a una plaza, y en su casa natal de Bajada del Agrio se colocó una  placa recordatoria. Su hija Rayén fue motor de otro homenaje: en la ciudad más antigua de la provincia, Junín de los Andes, fue inmortalizado con una calle. En 2010, entre tantos reconocimientos, en una sesión del Concejo deliberante de Neuquén se lo homenajeó escuchando la lectura de un poema suyo, leído por sus hijos.
Esta es la vida de un gran poeta, recitador, locutor neuquino que supo ponerle versos al amor que sentía por la Tierra Madre. Milton Aguilar es una figura indiscutible de la historia regional y nacional: su recitado era poesía, su amor por la tierra de los mapuches, su desvelo. Hoy lo recordamos a través de los recuerdos de Ana Matilde Villarino, Rayén, Suyai y Neuquén Lautaro Aguilar.


Artículo de autoría de Vicky Chávez publicado en Diario "La Mañana de Neuquén" publicado en 21 - 8 - 2015.

NOTA DE UN DATO QUE SE ESCAPÓ "SIN QUERER QUERIENDO" -DIRÍA EL CHAVO DEL 8- EL TEMA "PIÑONERO" PERTENECE EN SU AUTORÍA DE MARCELO BERBEL.



sábado, 8 de agosto de 2015

Un 8 de Agosto de 1956: el popular Edmundo Rivero graba el tango "La última curda".

El tango “La última curda” tiene la formidable letra de Cátulo Castillo  (Ovidio Cátulo González Castillo) con música de Aníbal “Pichuco” Troilo  (Aníbal Carmelo Troilo) que fuera grabado un 8 de Agosto de  1956 por Edmundo Rivero con Troilo. Ocho años después vendrían otras versiones de Troilo lo grabará con Roberto  “Polaco” Goyeneche. Los sabedores del tango dicen que la versión mejor es la de Susana Rinaldi. Tiene una letra llena de tragedia, de filosofía.  Con expresiones como “La vida es una herida absurda” que de ser una definición empezó a formar parte de las frases hechas de uso común en el lenguaje de los argentinos.
“En su libro, “Una luz de almacén”, don Leonel Edmundo cuenta la historia de esa creación. Y lo hace muy bien. Recuerda que en esa época Troilo vivía en un segundo piso cuyo balcón estaba iluminado por el inmenso letrero luminoso del cabaret Chantecler. Una calurosa noche de verano, una noche, escribe, apenas enfriada por el hielo del whisky, empezamos a jugar con “La última curda”. En algún momento uno de los presentes dijo: “Gordo, chapa la jaula” y allí se inició la sesión entre Rivero y Troilo. Rivero cuenta que estuvieron varias horas ensayando y tomando whisky. Como hacía calor, la ventana del balcón estaba abierta y, según Rivero, estábamos tan concentrados en lo nuestro que si algún plato volador hubiera aterrizado no le habríamos prestado atención. En algún momento, sintieron un rumor que llegaba de la calle. Debe de haber sido fuerte, porque dejaron de ensayar y salieron al balcón. Como se dice en estos casos, alguien hizo correr la bolilla de que en ese departamento estaban Rivero y Troilo haciendo música y una multitud se había agolpado en la vereda de enfrente. Rivero y Troilo se miraron entre ellos y como en el truco se entendieron sin necesidad de hacer señas. La gente en la calle los aclamaba. Deben de haber sido muchos porque en algún momento se interrumpió el tránsito. De acuerdo con la versión de Rivero, “La última curda” se estrenó en esas circunstancias. Desde un balcón, Pichuco con el fueye y Rivero con su voz. No hacía falta nada más. Rivero concluye su relato a toda orquesta. La noche estaba tan linda -escribe- que cantar “la vida es una herida absurda” sonaba a macana” (fragmento del artículo “La última curda” de Manuel Adet publicado en el diario “El Litoral”, sábado 09 de marzo de 2013).
LA ÚLTIMA CURDA

Lastima, bandoneón, mi corazón,
Tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron, me lleva
Hasta el hondo bajo fondo
Donde el barro se subleva.
Ya sé, no me digás, ¡Tenés razón!
La vida es una herida absurda
Y es todo, todo, tan fugaz
Que es una curda, - nada más -
Mi confesión...

Contame tu condena,
Decime tu fracaso
No ves la pena que me ha herido.
Y hablame simplemente
De aquel amor ausente
Tras un retazo del olvido...
¡Ya sé que te lastimo!
¡Ya sé que te hago daño!
Llorando mi sermón de vino.
Pero es el viejo amor
Que tiembla, bandoneón...
Buscando en un licor que aturda,
La curda que al final
Termine la función,
Corriéndole un telón, al corazón...

Un poco de recuerdo y sinsabor
Gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
La tropilla de la zurda
Al volcar la última curda.
Cerrame el ventanal
Que quema el sol
Su lento caracol de sueño.
No ves que vengo de un país
Que está de olvido, siempre gris,
Tras el alcohol...

jueves, 6 de agosto de 2015

LOS MOTIVOS DEL LOBO DE RUBÉN DARÍO.

LOS MOTIVOS DEL LOBO DE RUBÉN DARÍO.
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
¡el lobo de Gubbio, el terrible lobo!
Rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel, ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: --¡Paz, hermano
lobo!" El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: --"¡Está bien, hermano Francisco!"
"¡Cómo! --exclamó el santo--. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?"
Y el gran lobo, humilde: --"¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
¡Y no era por hambre, que iban a cazar!"
Francisco responde: --"En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace, viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"
--"Está bien, hermano Francisco de Asís".
--"Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata".
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: --"He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios". --"¡Así sea!",
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba a las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamáas,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
--"En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote --dijo--, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho".
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
--"Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame exister en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue to camino y tu santidad".
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó sur oración,
que era: "Padre nuestro, que estás en los cielos...


Rubén Darío nacido como Félix Rubén García Sarmiento en Nicaragua nació en Metapa, hoy, Ciudad Darío, Matagalpa, Nicaragua, el 18 de Enero de 1867 y muere en León, el 6 de Febrero de 1916; es hoy mundialmente conocido por su seudónimo: Rubén Darío. Su familia era conocida por el apellido de un abuelo, "la familia de los Darío", y el joven poeta  adoptó el nombre de “Rubén Darío" como nombre literario. Está considerado como uno de los más grandes representantes del modernismo literario en lengua junto con ese grande de la Patria Grande que fuera José Martí.

domingo, 2 de agosto de 2015

Si se salva el pibe de Celedonio Flores.

Si se salva el pibe, si el pibe se salva
vas a ver la farra que vamos a dar
si Dios no permite que el pibe se vaya,
será fiesta patria en el arrabal.
Traeremos los pibes de todo el contorno
y así en una tarde repleta de sol
llenaremos toda la casa de adornos...
y daremos juntos las gracias a Dios...
No tienes que dejarlo salir con los muchachos,
en casa hay demasiado lugar para jugar,
ya ves lo que ha pasado, el muchachito bueno
cayó bajo las garras de la fatalidad.
Ya sé que tu no tienes ninguna culpa en esto,
no creas que es reproche, sino resignación,
si el pibe se nos salva, salvándose el muñeco,
verás como ésto, vieja, le sirve de lección.

Me contó mi madre que todos los chicos
tienen a su lado un ángel guardián.
Si así fuera cierto, el buen muchachito
por lindo y por santo, se debe salvar.
Y si Dios quisiera, llevárselo lejos...
parece que duerme, deja de llorar,
ya sabes que han dicho que no lo despierten,
si se salva el pibe, ¡si llega a sanar!