domingo, 1 de noviembre de 2015

El choclo. Letra: Enrique Santos Discépolo / Juan Carlos Marambio Catán. Música: Ángel Gregorio Villoldo Arroyo.

El choclo.
Letra: Enrique Santos Discépolo / Juan Carlos Marambio Catán. Música: Ángel Gregorio Villoldo Arroyo.

Con este tango que es burlón y compadrito
se ató dos alas la ambición de mi suburbio;
con este tango nació el tango, y como un grito
salió del sórdido barrial buscando el cielo;
conjuro extraño de un amor hecho cadencia
que abrió caminos sin más ley que la esperanza,
mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia
llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.

Por tu milagro de notas agoreras
nacieron, sin pensarlo, las paicas y las grelas,
luna de charcos, canyengue en las caderas
y un ansia fiera en la manera de querer...

Al evocarte, tango querido,
siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
y oigo el rezongo de mi pasado...
Hoy, que no tengo más a mi madre,
siento que llega en punta 'e pie para besarme
cuando tu canto nace al son de un bandoneón.

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
y en un pernó mezcló a París con Puente Alsina.
Triste compadre del gavión y de la mina
y hasta comadre del bacán y la pebeta.
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura
se hicieron voces al nacer con tu destino...
¡Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo,
que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.

El choclo es un tango "criollo" con orquestación de Ángel Villoldo, estrenado en 1903 y cuya partitura fue publicada en 1905. Es considerado uno de los tangos más populares.
Choclo es la forma del castellano del Cono Sur para referirse al maíz (el origen del vocablo es quechua: "chuqllu" significa 'maíz tierno' en la variedad de Junín). El propio Villoldo dijo que se refería al choclo, para él el ingrediente más sabroso del puchero.
De un grano nace la planta
que más tarde nos da el choclo
por eso de la garganta
dijo que estaba humilloso.
Y yo como no soy otro
más que un tanguero de fama
murmuro con alborozo
está muy de la banana...

Hay choclos que tienen
las espigas de oro
que son las que adoro
con tierna pasión,
cuando trabajando
llenito de abrojos
estoy con rastrojos
como humilde peón.

De lavanda enrubia
en largas guedejas
contemplo parejas
si es como crecer,
con esos bigotes
que la tierra virgen
al noble paisano
le suele ofrecer.

A veces el choclo
asa en los fogones
calma las pasiones
y dichas de amor,
cuando algún paisano
lo está cocinando
y otro está cebando
un buen cimarrón.

Luego que la humita
está preparada,
bajo la enramada
se oye un pericón,
y junto al alero,
de un rancho deshecho
surge de algún pecho
la alegre canción.
La letra original de Villoldo hacía referencia efectivamente al alimento.

La versión más popular es la de Enrique Santos Discépolo (1947) fue estrenada ese mismo año por Libertad Lamarque en la película mexicana Gran casino de Luis Buñuel. 


VERSIÓN DE ASTOR PIAZZOLLA.
EL CHOCLO CANTA LIBERTAD LAMARQUE.

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