viernes, 6 de enero de 2017

Poema de Jacinto Verdaguer (1845-1902).

En la fresca sombra
de un blanco rosal
un lirio florece
por la Navidad.
Bonita es la rosa,
el rosal lo es más;
pero es más el lirio
que florecerá.
Tiene sus hojitas verdes
y blanco el cáliz está,
y la miel que hay en el cáliz
es una miel celestial.
Las abejas que a libarle
su dulcísima miel van,
son ángeles de los cielos
que le quieren custodiar.
Aunque lo ronden los ángeles
de los pastores será.
Llegan los tres Reyes Magos
para su aroma aspirar,
viendo a la Virgen que con
su llanto lo regará.
–¿Porqué lloráis, Santa Virgen
María? ¿Por qué lloráis?
–Porque son perlas del alba
las que le suelen rociar,
y el día de Viernes Santo
de sangre se tornarán.
¡Blanco lirio florecido
la noche de Navidad!
En la cumbre del Calvario,
¡cómo de deshojarán!
Hermosa es la rosa,
el ramo lo es más;
pero es más el lirio
que florecerá.

1 comentario:

Maria Rosa dijo...


Una bella poesía. Cuanto grandes poetas desconocemos, gracias.

mariarosa