viernes, 1 de julio de 2016

Preludio al silencio de Leonardo Castellani.

Preludio al silencio.
No gastes al tuntún más estampillas
-aquí llamadas sellos
ni tinta papel pluma sobre y fósforo
oh amador del silencio.
No gastes tu literatura
con quien no entras en entendimiento.
A los que oír no quieren no les grites
ni discutas con los que tienen miedo
de la verdad, que la verdad es cosa
tan escasa y valiosa en estos
bienaventurados
tiempos
que no hay que desperdiciarla
con los a ella poco abiertos
con los que no la hambrean día y noche
con fauces de silencio
con los que no sabían -ni sabrán
que tenías corazón en el pecho.
Déjalos,
el mundo es grande y Dios es nuevo.
Algo tendrás que hacer ¡oh duro! antes
de morir cuando no te has muerto ...
Déjales la satisfacción cumplida
de saber que eso
no ha sido
culpa de ellos
déjalos que se pierdan de tu vista
y de tu recuerdo
piérdete de una vez y, para siempre
en el silencio
honra a tu Dios con la total ofrenda
del tranquilo silencio
encláustrate en el claustro que ya sabes
interno
y haz en ti
el silencio
también -y ante todo
paradentro.
No envidies más a los felices
a los que saben con sus anestésicos
pasar al lado del humano dolor,
mecanizados y siniestros
suscitando despegos a su paso
o haciendo iniquidades sin saberlo
y se van de este mundo, como dicen
las mamás a los niños al mecerlos:
-si eres malo ninguno te querrá-
sin que nadie quiera quererlos.
Y tú te irás y falta poco y quiera
Dios que sin hacer daño ni siquiera
a un perro.
Surgen tantos recuerdos de mi infancia
que temo
no ande la muerte cerca
-digo temo por no decir espero-
Cacé ayer una cigarra
en un pino
como en aquellos tiempos
cuando niño solito y algo chúcaro
andaba al sol y al céfiro
como en el montecito 
de mi pueblo
o cuando bandeaba 
de oído y sin solfeo
la marcha número uno de Spreáffico
clarinete primero
en los días de campo
del colegio
y veo el rostro de mi madre
y el día en que besé a mi padre muerto
y me asaltan congojas infantiles
del niño que en lo oscuro tiene miedo
y un ansia inexplicable
de echarme en un regazo inmenso...
Bien: éstos son romanticismos
y no son ni siquiera versos
¿Existirá el regazo? Es muy probable
yo así lo creo.
Nunca lo he visto y
tengo sueño.
¿Sueño? Y aún a ratos
tengo
lo que es más raro
sueños ...

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